TANGO EN SALÓN PASOS PERDIDOS
Arce, Martiniano
La obra se construye a partir de un eje central donde la pareja de tango, enmarcada en un óvalo rojo intenso, se convierte en el foco visual absoluto. El contraste entre la gestualidad de los bailarines y el fondo plano enfatiza el dramatismo del movimiento. El uso de líneas diagonales en las piernas y brazos genera tensión dinámica, mientras que el atuendo oscuro de los personajes resalta aún más frente al cromatismo vibrante que los rodea.
El marco ornamental, característico del fileteado porteño, equilibra la escena mediante simetrías doradas de arabescos y aves estilizadas que aportan ritmo y continuidad visual. El azul profundo y el rojo saturado funcionan como contrapuntos cromáticos, otorgando intensidad y solemnidad. En conjunto, la pintura fusiona tradición popular y refinamiento decorativo, celebrando la identidad cultural del tango como emblema urbano.
La obra fue realizada con motivo de la exposición "Personajes de Buenos Aires", llevada a cabo ese mismo año (2007) en la Cámara de Diputados.