ANDRÉS GUACURARI Y ARTIGAS
Areco, Lucas Braulio
El uso de una paleta monocromática en tonos ocres y violáceos genera unidad visual y refuerza el clima evocador. La pincelada es suelta pero controlada, con modelados que aportan volumen al rostro y al uniforme, contrastando con el tratamiento más sintético del fondo. La diagonal sugerida por el brazo y la espada dinamiza la estructura y equilibra el peso visual de la figura. La arquitectura en segundo plano introduce solidez y profundidad, mientras la vegetación suaviza el conjunto. El resultado es una composición equilibrada, donde el contraste entre figura y entorno subraya la monumentalidad y la carga simbólica del personaje representado (Andrés Guacurari y Artigas).