RANCHO HUMILDE
La obra presenta un paisaje de carácter social, construido a partir de una paleta terrosa contrastada con acentos de color en los ropajes colgados y en la figura central. El artista trabaja el óleo con espátula: capas espatuladas, cuchilladas y raspajes que generan una materia corpórea y rugosa; esta técnica dota a las construcciones de volumen y enfatiza la precariedad del asentamiento. El horizonte bajo deja amplio protagonismo a un cielo atmosférico, modelado también con la espátula en veladuras y empastes que aportan profundidad y dramatismo.
La composición equilibra verticales y diagonales mediante árboles y figuras humanas mínimas, creando una tensión entre lo natural y lo construido. La luz y la textura, resueltas por la materia espesa, transforman lo cotidiano en una poética de lo marginal, sensible y distante a la vez.