RIBERA
Müller, José Pedro
Ribera es una obra de composición equilibrada y perspectiva lineal baja, donde el primer plano cobra protagonismo con un bote en desuso (el Stella Maris) que se inclina en diagonal, generando tensión visual y dinamismo dentro de una escena serena. La línea oblicua del mástil rompe la horizontalidad de los barcos alineados al fondo, conduciendo la mirada hacia el centro de la imagen.
La pincelada es expresiva, con trazos visibles que aportan textura tanto al agua como a la vegetación. La paleta es terrosa, con predominancia de ocres, marrones y verdes, y se complementa con azules suaves en el cielo y construcciones. La atmósfera es melancólica, evocando el paso del tiempo. La obra se inscribe en una mirada contemplativa del paisaje ribereño, entre lo cotidiano y lo poético.