LA LESIÓN DE ANA TOMÍA
Beccaria, Horacio
La obra se concibe como un díptico que articula dos campos visuales en diálogo vertical, donde la fragmentación del cuerpo opera como eje estructural y conceptual. En la imagen superior, el rostro aparece escindido: una mitad integrada a la estampa y la otra emergiendo en blanco, con relieve, estableciendo una tensión entre representación y materialidad. En la inferior, la cadera fragmentada ocupa el centro compositivo, funcionando como contrapunto formal y simbólico del rostro. La simetría latente entre ambas partes refuerza la lectura conjunta y sostiene la unidad del díptico.
El fondo remite de manera directa a La lección de anatomía de Rembrandt, incorporado como cita histórica y soporte narrativo. Sobre esa referencia clásica, las formas en relieve irrumpen y alteran la superficie plana de la estampa, introduciendo una dimensión táctil que desestabiliza la imagen original. El contraste entre profundidad ilusoria y volumen real genera una fricción visual que reactualiza el tema anatómico desde una mirada contemporánea, crítica y material.