SIN TÍTULO (VELERO DE DÍA)
Esta pintura se construye sobre una composición equilibrada y armónica, donde las velas triangulares de los barcos definen un ritmo visual dinámico y elegante. El velero del primer plano ocupa una posición dominante, con una disposición de velas que forma diagonales ascendentes, contrastando con el horizonte bajo y calmo. El barco más pequeño al fondo aporta profundidad y escala, contribuyendo a una perspectiva lineal sutil pero efectiva.
La luz crepuscular baña la escena con tonos dorados, rosados y azulados, logrando una atmósfera serena y poética. El cielo, con nubes densas pero suaves, se refleja delicadamente en el agua, integrando ambas mitades del cuadro. La técnica es precisa, de pincelada contenida, lo que acentúa la sensación de realismo sin perder lirismo.