TORO SENTADO (EL INDIO)
La composición se organiza mediante una pincelada suelta y pastosa que construye la figura con trazos enérgicos, sin detalles minuciosos, pero con gran carga expresiva. El fondo y el personaje se integran a través de una paleta reducida, dominada por ocres, grises y rojizos, que refuerza la sensación de unidad tonal y el clima atmosférico. La centralidad de la figura se afirma en la verticalidad del cuerpo y en la luminosidad de la camisa, que contrasta con las zonas oscuras del entorno.
La pincelada gestual genera un efecto de vibración y movimiento, aunque la postura estática transmite recogimiento. El espacio carece de profundidad definida, pues el artista prioriza la materia pictórica y la expresividad del gesto, antes que la representación realista del ambiente.