Claridad escondida
Giannattasio, Nora
La composición se organiza sobre una división principalmente horizontal que separa dos zonas de distinta intensidad lumínica: una superior, profunda y envolvente, y otra inferior, más clara y expansiva. Aunque las líneas estructurales son diagonales, estas funcionan como vectores de energía que dinamizan la superficie y generan una sensación de desplazamiento interno.
La paleta, dominada por azules y violetas con matices rosados y acentos cálidos, construye atmósferas de transparencia y profundidad. Las transiciones suaves y las veladuras refuerzan la idea de continuidad entre las zonas, diluyendo los límites entre figura y fondo. En conjunto, la pintura propone una experiencia sensorial del color y la forma, en la que la materia pictórica se convierte en flujo, luz y resonancia visual.