EL CAMINO
Florio, Domingo
En esta pintura de formato vertical el artista despliega una composición casi abstracta donde el movimiento domina la escena. La línea es sugerida más que trazada, generada por pinceladas oblicuas que fragmentan el espacio en diagonales ascendentes. El color se vuelve protagonista: una paleta saturada de verdes, azules y acentos negros genera contrastes que dinamizan la superficie.
La técnica permite capas superpuestas y zonas de vibración visual. La materia pictórica se espesa en ciertas áreas, aportando corporeidad. La profundidad es sugerida más por el color que por la perspectiva tradicional. La obra se mueve entre la evocación del paisaje y la fuerza expresiva del gesto.