Sin título
En esta pintura de formato horizontal, el artista representa un espacio arquitectónico de carácter clásico: el atrio de la Iglesia Santa María Egizíaca, en Nápoles, Italia. La composición está ordenada por líneas rectas y curvas que estructuran el espacio con claridad. Las diagonales de la escalinata generan profundidad y conducen la mirada hacia el fondo, mientras los arcos en repetición otorgan ritmo y equilibrio. La paleta es acotada, dominada por ocres, tierras y grises que refuerzan una atmósfera melancólica y silenciosa. El claroscuro se emplea con sutileza para modelar los volúmenes y dar cuerpo a los elementos constructivos. La técnica al óleo permite texturas densas que enfatizan la materialidad de la piedra.
Donado por el diputado D. Miguel del Pero (P.M. 1963-1965).