SIN TÍTULO
Tortul, Leonardo
La composición se estructura a partir de un ritmo orgánico que articula zonas de densidad y vacío mediante repeticiones puntuales y formas ovoides. El uso del acrílico en gamas terrosas, desde los ocres hasta los beige y blancos, construye una atmósfera cálida y uniforme, donde la superficie se activa por variaciones mínimas de tono y textura.
La línea ondulante que atraviesa la obra organiza el plano y genera una división espacial que sugiere flujos o sedimentaciones. Los puntos negros, al ser perforaciones reales en el soporte, introducen una dimensión material y táctil que tensiona la bidimensionalidad del plano pictórico. Esta integración entre pintura y soporte produce una lectura simultánea entre lo pictórico y lo físico, invitando a una percepción expandida del espacio y la materia.