“GACKMUE VAN”
La obra, realizada íntegramente con hilos bordados, destaca por su precisión técnica y por la manera en que el bordado se utiliza para construir un paisaje con profundidad y contraste. El uso del blanco, negro y una gama de grises genera un efecto casi fotográfico, pero con la vibración propia del textil. Cada puntada aporta una modulación sutil que reemplaza a la pincelada, permitiendo transiciones delicadas entre luces y sombras. La composición se organiza en planos bien diferenciados: el árbol en primer término, monumental y detallado, funciona como eje vertical que enmarca y guía la mirada hacia el pabellón arquitectónico del fondo.
Los hilos siguen direcciones distintas según cada elemento, lo que enfatiza texturas específicas: la corteza del árbol aparece más densa y rugosa, mientras que el cielo y las superficies lisas se construyen con puntadas más espaciadas que sugieren suavidad y aire. Las ramas recortadas sobre el cielo generan un entramado dinámico que aporta ritmo visual y contrasta con la geometría del edificio. Esta combinación entre técnica minuciosa y composición equilibrada convierte al bordado en un paisaje de gran fuerza gráfica, donde la materialidad del hilo se vuelve parte esencial de la experiencia visual.