SIN TÍTULO
Pérez Celis
Pérez Celis construye una imagen de fuerte tensión visual a partir de planos contrastantes y gestualidad matérica. El color opera como elemento estructural: negros densos, grises fríos y naranjas encendidos se enfrentan sin mezclarse del todo. Las zonas más oscuras absorben la luz, mientras que los toques blancos actúan como cortes incisivos.
El gesto pictórico es enérgico, con arrastres, goteos y empastes que evocan movimiento y profundidad. Lejos de lo figurativo, la obra propone una espacialidad inestable, atravesada por fuerzas opuestas que podrían remitir tanto a la violencia como a la reconstrucción. La materia y el color no ilustran, sino que sostienen una experiencia visual cargada de tensión interna.