SIN TÍTULO
El cuadro presenta una composición equilibrada basada en grandes masas de color: el volumen del edificio a la izquierda contrasta con la zona más ligera y abierta a la derecha. La puerta y la ventana generan un eje vertical que estructura la escena, mientras que la irregularidad del tejado y la mancha del follaje aportan dinamismo. La paleta, dominada por ocres, verdes apagados y rosas terrosos, sugiere una atmósfera cálida y ligeramente polvorienta, acentuada por una luz suave y rasante.
En el plano inferior, la figura humana introduce escala y movimiento. Su colocación ligeramente desplazada hacia la derecha equilibra visualmente el peso del muro izquierdo. Las pinceladas sueltas y texturadas, sobre todo en el follaje, aportan vibración y libertad gestual, mientras que los contornos difusos refuerzan una sensación de intimidad y quietud.