JOSÉ MANUEL DE ESTRADA
La obra de Juan Bautista Folia sintetiza realismo, simbolismo y una sensibilidad cercana al impresionismo escultórico heredado de Rodin: superficies de modelado vibrante, “texturas vivas” y una marcada expresividad psicológica antes que una representación estrictamente académica. El busto pertenece a un período de madurez del artista en el que conviven naturalismo y refinamiento técnico.
José Manuel Estrada fue una figura central de la vida intelectual y política argentina de fines del siglo XIX: escritor, educador, orador, profesor universitario y legislador. Diputado por la Unión Católica entre 1886 y 1890, tuvo una participación decisiva en los debates sobre educación y secularización, y ejerció el rectorado del Colegio Nacional de Buenos Aires. Su figura quedó especialmente asociada a la defensa de la actividad docente; por ello, el 17 de septiembre —aniversario de su fallecimiento— fue instituido como Día del Profesor.
Desde el punto de vista técnico, la obra establece una tensión entre zonas de acabado definido y otras deliberadamente abiertas. El rostro concentra la mayor precisión anatómica, mientras que el torso se resuelve mediante una factura fragmentada con planos quebrados y huellas visibles del modelado, desplazando el interés hacia ritmos lumínicos y texturales. Una estructura piramidal compacta sostiene la composición, animada por leves asimetrías que evitan toda rigidez monumental.
En el contexto artístico de la década de 1920, la obra se sitúa en un momento de transición de la escultura occidental. Mientras las vanguardias europeas avanzaban hacia la abstracción, la simplificación geométrica y las rupturas formales, numerosos escultores mantuvieron un diálogo entre modernidad y tradición figurativa. Folia pertenece a esa generación que absorbió las innovaciones de Rodin sin abandonar la representación humana como núcleo de la experiencia escultórica. El busto de José Manuel Estrada refleja con claridad esa posición intermedia: una obra moderna en el tratamiento de la materia y de la superficie, aunque todavía profundamente comprometida con la dimensión psicológica y humanista del retrato.
La obra fue donada a la H. Cámara de Diputados de la Nación por la Comisión Nacional de la Juventud "Pro-Homenaje a José Manuel Estrada" en 1925 (Exp. 607-P-1925)