EL QUIJOTE. ES UN SOLO CABALLERO EL QUE OS ARREMETE (ESTAMPA N°5)
Páez, Roberto
La composición de esta quinta estampa se define por un dinamismo contundente, resuelto a través de una perspectiva picada que acentúa la sensación de acometida y vértigo. Mediante potentes diagonales que atraviesan el plano de izquierda a derecha, lideradas por las grandes sombras proyectadas de los caballos que dominan la parte superior. Estas masas oscuras, sólidas y elongadas, funcionan como vectores de fuerza que dirigen la mirada hacia el núcleo de la acción en el plano inferior, donde las figuras de los jinetes aparecen sintetizadas.
El uso de sombras como elementos constructivos de igual o mayor peso que las figuras reales genera una dualidad entre lo tangible y lo proyectado, reforzando la naturaleza psicológica del conflicto que narra el texto. Las siluetas de los caballos están resueltas con una economía formal extrema, mientras que las figuras de los caballeros muestran un dibujo lineal más fino y descriptivo. El equilibrio visual se logra compensando la densidad de las sombras superiores con el espacio más abierto del cuadrante inferior izquierdo, logrando una imagen que captura la inestabilidad y el ímpetu de la carga de caballería.