DESDE LA ORILLA DEL PUERTO
Zagert, Rodolfo
La obra se organiza en una superficie densa, trabajada con texturas que generan un campo visual heterogéneo y de apariencia casi geológica. Los tonos grises y negros dominan la composición, construyendo una atmósfera oscura y matérica, donde los contrastes de densidad y rugosidad sugieren capas superpuestas de tiempo y memoria.
Los fragmentos de color rojo, naranja y patrones gráficos en blanco y negro que irrumpen la homogeneidad cromática actúan como puntos de tensión visual. Estas inserciones, junto a la aparición velada de siluetas humanas y formas indeterminadas, introducen una narrativa ambigua que oscila entre lo abstracto y lo figurativo. La obra logra articular una poética del vestigio, donde la materialidad se convierte en protagonista y soporte del discurso visual.