EL BIEN Y EL MAL
Rebolledo Correa, Benito
En esta pintura horizontal, Rebolledo Correa estructura la escena por el choque entre verticalidad y horizontalidad. La figura central se afirma en un eje dominante que ordena el campo y tensa su relación con la otra, más baja y plegada. El claroscuro recalca la oposición: la luz exalta el cuerpo que asciende y la penumbra absorbe su contraparte, plenamente consciente de evitar lo narrativo.
Dueño de un estilo propio con influencias impresionistas, por su interés en la luz solar, el artista desarrolló escenas luminosas al aire libre. Aquí el juego de luces y sombras plantea la lucha entre el bien y el mal, tema universal en la historia del arte. Las diagonales de la montaña y las líneas de fuga conducen la mirada al horizonte y expanden la profundidad.
La paleta combina cálidos en el primer plano con fríos en la lejanía, intensificando el contraste temático. La estructura triangular estabiliza el conjunto y regula el equilibrio entre fuerzas opuestas. Así, la organización formal y la alegoría se integran en una síntesis plástica que sostiene la potencia expresiva de la obra.