Mundo taurino
Weingast, Susana
La composición se articula a partir de un entramado de líneas continuas y quebradas que estructuran el plano sin recurrir a un eje central estable. Las formas se encadenan mediante recorridos curvilíneos que generan una circulación visual constante, evitando jerarquías claras entre figura y fondo. La organización espacial se apoya en superposiciones y desplazamientos laterales, produciendo una sensación de simultaneidad y tensión interna.
El dibujo combina línea y mancha como recursos complementarios: los contornos delimitan zonas mientras las tramas y aguadas modulan el volumen y la profundidad. La paleta restringida de tierras y ocres refuerza la unidad compositiva y permite que el ritmo gráfico sea el principal protagonista. La variación de densidades —desde líneas finas hasta áreas más cargadas— introduce contrastes dinámicos que activan la superficie y subrayan el carácter procesual del conjunto.