PROYECTO DE DECLARACION


Expediente 6659-D-2016
Sumario: EXPRESAR BENEPLACITO POR LA FIRMA DEL ACUERDO FINAL PARA LA TERMINACION DEL CONFLICTO Y LA CONTRUCCION DE UNA PAZ ESTABLE Y DURADERA, ENTRE EL GOBIERNO DE LA REPUBLICA DE COLOMBIA Y LAS FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA-EJERCITO DEL PUEBLO (FARC-EP).
Fecha: 27/09/2016
Proyecto
La Cámara de Diputados de la Nación
DECLARA:


Su beneplácito por la firma del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera entre el gobierno de la República de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), que contiene una serie de Acuerdos, que constituyen un todo indisoluble.
Su apoyo al plebiscito convocado por el gobierno de la Republica de Colombia y ratificado por el poder legislativo para que el pueblo colombiano refrende el próximo 2 de octubre dicho Acuerdo.
Su expreso reconocimiento a los países garantes y testigos, el Reino de Noruega y la República de Cuba, y los países acompañantes, la República de Chile y la República Bolivariana de Venezuela, quienes han sido fundamentales para lograr la firma del Acuerdo Final.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


El próximo 26 de septiembre se firmará en la ciudad de Cartagena de Indias, República de Colombia, el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera entre el gobierno de la República de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), luego de más de cuatro años de negociaciones que se desarrollaron en la ciudad de La Habana, Cuba.
Dicho Acuerdo deberá ser luego refrendado en un Plebiscito el día 2 de octubre, según lo aprobado por la Ley 1806 de 2016, que establece las reglas especiales para este Plebiscito.
De esta manera, colombianos y colombianas se disponen a refrendar los acuerdos para terminar un conflicto interno de más de 50 años, uno de los conflictos más antiguos y duraderos de la región y el mundo, que se ha cobrado numerosas víctimas y que ha tenido consecuencias económicas, sociales, políticas y culturales devastadoras para nuestro país hermano.
Por eso, nuestra alegría y regocijo, compartidos con ese querido pueblo, que ha entendido que la solución a un conflicto tan profundo es necesariamente política, que la paz debe ser construida día a día, sin exclusiones y que como ha señalado el presidente Santos es “Mejor una paz imperfecta que una guerra perfecta”.
Se puede decir que el primer paso para el inicio de las negociaciones se generó en el Encuentro Exploratorio iniciado en La Habana el 23 de febrero de 2012, que dio lugar a la primera reunión de la Mesa de Negociaciones el 18 de octubre de 2012 en Oslo, capital del Reino de Noruega. A partir de ese momento, las negociaciones continuaron ininterrumpidamente en La Habana, Cuba, durante los últimos cuatro años, avanzando lenta y firmemente en la búsqueda de una paz duradera y estable.
Por ello, es imprescindible resaltar el papel de los países garantes y testigos, el Reino de Noruega y la República de Cuba, y los países acompañantes, la República de Chile y la República Bolivariana de Venezuela, quienes han contribuido enormemente a la concreción del Acuerdo Final tal como lo ha expresado en su agradecimiento público el Presidente Santos. El aporte de los gobiernos latinoamericanos nos pone aún más felices, porque la región ha mostrado la madurez de apoyar el proceso de paz durante toda la negociación, respetando las necesidades de las partes en conflicto. También ha sido decisivo el apoyo de la UNASUR, fundamentalmente a través de su Secretario General, Ernesto Samper.
Sin pretender hacer una descripción exhaustiva de este histórico conflicto, podemos asegurar que afectó a millones de colombianos durante demasiado tiempo, y atravesó todos los aspectos de la sociedad colombiana, tanto política como social y económicamente. Los derechos humanos, en todas sus dimensiones, fueron violados por las partes en conflicto, ya sea con la desaparición física, con el desplazamiento de miles de campesinos, con delitos sexuales, con la tortura o con otros.
Entre los objetivos del Acuerdo Final, se enmarcan la idea de una mayor presencia del Estado, una mayor integración de los territorios, una mayor inclusión social -en especial de quienes han vivido al margen del desarrollo y han padecido el conflicto- y el fortalecimiento de la democracia.
Las negociaciones han abarcado seis temas diferentes que se han negociado independientemente cada uno de ellos pero que constituyen un todo indisoluble y que están regidos por los mismos principios de respeto al Derecho Internacional, a los Derechos Humanos, del Derecho Internacional Humanitario y también por la satisfacción de derechos fundamentales como son los derechos políticos, sociales, económicos y culturales, y los derechos de las víctimas del conflicto a la verdad, la justicia y la reparación, prestando especial atención a los derechos de los pueblos indígenas; el derecho de los niños, niñas y adolescentes; los derechos de las comunidades afrodescendientes, de los campesinos y campesinas, de los desplazados por el conflicto y de otros grupos sociales vulnerables.
Los seis puntos discutidos y acordados son:
1- La “Reforma Rural Integral” (RRI) que busca sentar las bases para la transformación del campo, crear condiciones de bienestar para la población rural y, de esa manera, contribuir a la no repetición del conflicto.
2- El acuerdo de “Participación Política: Apertura democrática para construir la paz” busca fortalecer el pluralismo y, por tanto, la representación de las diferentes visiones e intereses de la sociedad, promover la participación ciudadana en los asuntos de interés público y de proscribir la violencia como método de acción política. Es la garantía para la participación política de los integrantes de las FARC. La participación ciudadana es el fundamento de todos los acuerdos que constituyen el Acuerdo Final. Participación en general de la sociedad en la construcción de la paz y participación en particular en la planeación, la ejecución y el seguimiento a los planes y programas en los territorios, que es además una garantía de transparencia.
3-Denominado “Fin del Conflicto” constituye el núcleo central de las negociaciones y fue el último en firmarse el 23 de junio pasado con la presencia de seis presidentes latinoamericanos: el anfitrión Raúl Castro; el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro; de Chile, Michelle Bachelet; de República Dominicana, Danilo Medina; de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, y de México, Enrique Peña Nieto y del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon. Contiene el acuerdo sobre Cese del Fuego bilateral y definitivo, la dejación de armas y la reincorporación de las FARC-EP a la vida civil, en lo económico, en lo social y en lo político. La reincorporación es la clave para que las FARC-EP se conviertan en actor válido de la democracia y contribuyan a la consolidación de una convivencia pacífica y de esta manera, erradicar las condiciones que facilitaron la perduración de la violencia.
El proceso de dejación de armas estará bajo monitoreo y verificación de un grupo de observadores de las Naciones Unidas que tendrán como función coordinar la recepción del armamento de las FARC y así también el cumplimiento de los compromisos asumidos en la firma de los acuerdos.
4-El punto 4 abarca la “Solución al problema de las drogas ilícitas”, en el cual manifiestan las partes el compromiso con la búsqueda de una solución integral al problema de los cultivos, del consumo, y la lucha contra la producción y comercialización de drogas ilícitas, asegurando un enfoque general de derechos humanos y salud pública.
5-El “Acuerdo sobre las Víctimas del Conflicto” crea el sistema integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, que contribuye a la lucha contra la impunidad, combinando mecanismos judiciales para la sanción de violaciones a los derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario, con extrajudiciales complementarios que contribuyan al esclarecimiento de la verdad, a la búsqueda de seres desaparecidos y a la reparación del daño causado.
6-Por último, el Punto 6 contiene los “Mecanismos de implementación y verificación” en el que se crea una “Comisión de implementación, seguimiento y verificación del Acuerdo Final de Paz y de resolución de diferencias”, integrada por representantes del Gobierno Nacional y de las FARC-EP con el fin, entre otros, de hacer seguimiento a los componentes del Acuerdo y verificar su cumplimiento, servir de instancia para la resolución de diferencias, y el impulso y seguimiento a la implementación legislativa. Los países que durante el proceso han tenido el papel de garantes y acompañantes, es decir Cuba, Noruega, Venezuela y Chile más dos vocerías internacionales, serán el componente internacional de esta Comisión de verificación.
Señor Presidente, por todo lo expuesto es que solicito a mis pares, me acompañen en la aprobación del presente proyecto de declaración.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
CARMONA, GUILLERMO RAMONMENDOZAFRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
RELACIONES EXTERIORES Y CULTO
Trámite
Cámara Movimiento Fecha Resultado
Diputados MOCION SOBRE TABLAS (AFIRMATIVA)28/09/2016
Diputados CONSIDERACION Y APROBACION28/09/2016APROBADO

Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina | Congreso de la Nación Argentina | Av. Rivadavia 1864 - Ciudad Autónoma de Bs. As. (C.P.C1033AAV) | (54-11) 4127-7100

Nota: La información contenida en este sitio es de dominio público y puede ser utilizada libremente. Se solicita citar la fuente.