PROYECTO DE LEY


Expediente 6994-D-2018
Sumario: "PROGRAMA NACIONAL DE ARBOLADO PUBLICO URBANO". CREACION.
Fecha: 07/11/2018
Proyecto
El Senado y Cámara de Diputados...


PROGRAMA NACIONAL DE ARBOLADO PÚBLICO URBANO - CREACIÓN
ARTÍCULO 1°.- Créase el Programa Nacional de Arbolado Público Urbano, en cumplimiento de las obligaciones y derechos establecidos por el art. 41 de la Constitución Nacional, los principios establecidos en la Ley 25.675, y los tratados internacionales en materia ambiental ratificados por la República Argentina. El programa creado por la presente ley establece los presupuestos mínimos para la promoción, protección e incremento del arbolado público en territorio argentino.
ARTÍCULO 2°.- Se considera Arbolado Público Urbano a las especies arbóreas y arbustivas manejadas como árboles que conforman el arbolado de alineación, de espacios públicos y de espacios verdes en inmuebles públicos.
ARTÍCULO 3°.- La Autoridad de Aplicación de la presente será el organismo que el Poder Ejecutivo designe según lo establecido en el artículo 17 de la Ley 26.939.
ARTÍCULO 4°.- La Autoridad de Aplicación firmará convenios de asistencia técnica con los municipios a fin de que cada uno de ellos dicte un Plan de Arbolado o adecue el plan existente acorde a las disposiciones de la presente ley dentro de un plazo máximo de dieciocho (18) meses a partir de su sanción.
ARTÍCULO 5°.- El Plan de Arbolado de cada jurisdicción incluirá el establecimiento de:
a. Planificación de la plantación de arbolado de alineación y de espacios verdes a fin de garantizar la biodiversidad, tomando en cuenta aspectos ambientales, funcionales y paisajísticos, y zonificación en función de las características urbanas y el arbolado existente;
b. Prioridad en la plantación de especies autóctonas de cada ecoregión, estableciendo un índice mínimo y un índice óptimo;
c. Elaboración de listas de especies aptas y no aptas para cada tipo de uso;
d. Especificación de indicadores de: superficie verde por habitante, cantidad de árboles por habitante, densidad de árboles por tramo, diversidad vegetal del arbolado urbano, cobertura o masa foliar necesaria, y permeabilidad del suelo; estableciendo para cada índice un objetivo mínimo y un objetivo deseable.
e. Planificación de la reposición de ejemplares en riesgo;
f. Planificación de las tareas de mantenimiento y conservación del arbolado;
g. Metas para el cumplimiento de los objetivos de los puntos anteriormente enumerados;
h. Delimitación de responsabilidad respecto de las intervenciones sobre el arbolado público;
i. Sanciones para quien causare daños o llevare a cabo acciones destructivas sobre el arbolado.
ARTÍCULO 6°.- La Autoridad de Aplicación dispondrá medidas de asistencia técnica en colaboración con los organismos pertinentes para la creación o modificación de los Planes Maestros, para asegurar la demanda inicial y de reposición de especies, y para la capacitación de personal en la gestión del arbolado urbano en cada jurisdicción, acorde a los planes operativos.
ARTÍCULO 7°.- La Autoridad de Aplicación fiscalizará el cumplimiento de las disposiciones de la presente ley y solicitará un informe anual de implementación, estado de indicadores, cumplimiento de metas y continuidad del Plan Maestro de cada jurisdicción.
ARTÍCULO 8°.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


Nuestro país y el mundo enfrentan las consecuencias de un proceso de concentración urbana creciente. Nueve de cada diez habitantes de la Argentina viven en ambientes urbanos. Según la Organización Mundial de la Salud más del 50% de la población mundial vive actualmente en zonas urbanas, en el año 2008 por primera vez en la historia de la humanidad la población urbana superó a la rural, y se calcula que en 2050 esta proporción ascenderá al 70%. La creciente concentración poblacional presenta numerosos desafíos: la contaminación atmosférica, la vulnerabilidad de las ciudades frente a desastres naturales y a los efectos del cambio climático, un consumo energético creciente, y las consecuencias sobre la salud derivados de todos estos factores.
Frente a este escenario el arbolado urbano se presenta como iniciativa fundamental de bajo costo y máxima efectividad para contrarrestar estos desafíos, en su múltiple rol de proveedor de servicios ecosistémicos ambientales y sociales, mejorador de la calidad de vida y creador de identidad cultural urbana y regional.
Algunos de los principales servicios ecosistémicos del arbolado urbano son: captura de carbono, regulación de las temperaturas extremas, generación de oxígeno, amortiguamiento del impacto de fenómenos naturales -particularmente inundaciones-, barrera contra ruidos, protección y recuperación de suelos, incremento de la biodiversidad urbana y aporte al paisaje, la recreación y la salud.
Uno de los principales problemas que afectan a las ciudades es la vulnerabilidad ante fenómenos climáticos extremos. El arbolado urbano es clave para la resiliencia urbana gracias a su rol como regulador hídrico que reduce el volumen de aguas provenientes del escurrimiento de precipitaciones, disminuyendo así las inundaciones. Se estima que un árbol perennifolio puede interceptar en su follaje hasta un 90% de la precipitación que le llega, y luego entregarla al suelo lentamente por medio de escurrimiento fustal. Esto produce mayor infiltración en profundidad en los suelos (mayor tiempo de conservación del agua) y una menor inundación y escurrimiento de sedimentos. (Domínguez, Jungman et. al, 2009).
La mejora de la calidad del aire generada por el arbolado urbano se produce mediante distintos mecanismos: conversión del dióxido de carbono en oxígeno por fotosíntesis; intercepción de partículas contaminantes como polvo, ceniza, polen y humo, absorción de gases tóxicos como ozono, dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno, contribuyendo así a la formación de ozono en la atmósfera de las ciudades.
Otro efecto benéfico es la disminución de la temperatura local del aire y de temperaturas extremas de los edificios en invierno y verano, que contribuye a reducir el efecto isla de calor, y por lo tanto el consumo energético y las emisiones contaminantes de las instalaciones de generación de energía. El arbolado reduce la temperatura urbana mediante el sombreado, la evapotranspiración de suelo y hojas que captura energía del ambiente y la reducción del efecto isla de calor -en valores que pueden oscilar entre 2°C y 8°C, según la FAO- y genera un ahorro significativo en gasto energético por climatización, al mismo tiempo que se reduce la emisión de CO2 de centrales de generación de energía. Por este conjunto de aportes y por su capacidad de reducción de CO2, cada árbol urbano equivale a entre 3 y 5 árboles forestales (H. Akbari, Berkeley National Laboratory, 2002). En relación al nivel de ruidos, diversos estudios señalan que se logra una disminución del ruido urbano de hasta por 10 a 12 decibeles con la plantación estratégica de árboles, que puede incrementarse mediante el diseño de buffers en zonas críticas.
En relación a la salud pública, la mejor calidad del aire tiene impactos significativos en enfermedades respiratorias, asma y alergias. Los riesgos de contaminación del aire no están limitados a las grandes urbes, y pueden manifestarse también en núcleos urbanos medianos o pequeños y en núcleos rurales (Evaluación de la calidad del aire en la República Argentina, Ministerio de Salud de la Nación). El Panel Internacional de Cambio Climático (IPCC) ha planteado un escenario probable en el que el aumento de la temperatura favorecerá el riesgo de enfermedades infectocontagiosas y su expansión (IPCC, 2007), en tanto que la OMS señala para Sudamérica un listado de enfermedades sensibles al clima encabezado por las infecciones respiratorias agudas (OMS, 2003). La mejora de la calidad del aire y la regulación de temperatura del arbolado urbano son un factor esencial en la mitigación de estos fenómenos adversos. En relación a estos beneficios, el Senseable Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en sociedad con el World Economic Forum (WEF) ha creado un índice de cobertura verde de copas arbóreas en ciudades, y algunas áreas gubernamentales de países del primer mundo han incorporado la valuación económica de cada árbol urbano, medida en los beneficios relacionados con la salud y servicios ambientales mencionados.
Por ejemplo, un estudio reciente sobre 10 megaciudades -que incluyó entre otras a la Ciudad de Buenos Aires- estimó que el arbolado reduce en $500 millones de dólares el gasto en salud, energía y protección ambiental (College of Environmental Science and Forestry, State University of New York, 2018), en tanto que un estudio similar para una ciudad mediana como Tampa (Florida, Estados Unidos) calcula un ahorro de $35 millones de dólares anuales en los mismos rubros (City of Tampa Urban Forest Analysis, septiembre de 2013). Hace décadas, otro estudio ya había establecido que pacientes internados con vista al arbolado exterior se recuperan más rápidamente, con menos complicaciones y menor consumo de analgésicos que aquellos ubicados en habitaciones internas (Roger S. Ulrich, American Asociation for Advancement of Science, 1984).
Desde el punto de vista socio ambiental, en los últimos años ha aumentado el interés internacional en el paisaje y la biodiversidad urbana como factor de mejoramiento de la calidad de vida de la población, y uno de los índices utilizados es la presencia de aves como indicador de biodiversidad y del estado de conservación y manejo del verde urbano. La convivencia de la población urbana con las especies nativas (árboles, frutos, flora y fauna) fortalece la identidad cultural y regional, siempre presente en la música, la poesía, la fotografía y las artes plásticas. Mediante la articulación de políticas socio ambientales del sector público con las ONG ambientales y la comunidad, la implementación de programas de arbolado además implica la creación de empleo a partir de la capacitación técnica y la demanda de especies y su mantenimiento.
Finalmente, se destaca el aporte fundamental del arbolado urbano en el cumplimiento de los derechos ambientales establecidos por las obligaciones y metas de la normativa nacional y supranacional de ambiente, la Declaración de Rio sobre Medio Ambiente y Desarrollo, el Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático Ley N° 24.295, el Protocolo de Kyoto Ley N° 25.438 y el Acuerdo de París Ley N° 27.270. Como parte de una convergencia de políticas ambientales en vista a la futura incorporación a la OCDE, el presente proyecto también aborda al menos tres de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas: el Objetivo 11° sobre Ciudades Sostenibles y resilientes, el Objetivo 13° sobre la adopción de medidas para combatir el cambio climático y sus efectos, y el Objetivo 15° sobre la vida de los ecosistemas terrestres y el freno a la pérdida de biodiversidad.
En nuestro país gran parte de las ciudades carecen de planes de arbolado público con un enfoque que apunte a crear sistemas integrados de manejo del verde, o con implementaciones parciales y sin continuidad. Este proyecto apunta a salvar esas falencias y a proporcionar a las ciudades de una herramienta fundamental para capitalizar los beneficios de espacios públicos verdes planificados, en beneficio de las presentes y futuras generaciones, acorde al artículo 41° del la Constitución Nacional. La distribución de las competencias en materia ambiental entre el Estado Nacional y los Estados Provinciales, con el objetivo de que mediante las leyes marco se establezca progresivamente una protección ambiental uniforme en todo el país, asegura que cada ciudadano y cada región cuenten con el mismo acceso a calidad ambiental y desarrollo sustentable.
Por todo lo expuesto es que solicito a mis pares me acompañen en la aprobación del presente proyecto de ley.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
IGLESIAS, FERNANDO ADOLFO CIUDAD de BUENOS AIRES PRO
REYES, ROXANA NAHIR SANTA CRUZ UCR
MATZEN, LORENA RIO NEGRO UCR
LOPEZ KOENIG, LEANDRO GASTON NEUQUEN PRO
MENDOZA, JOSEFINA BUENOS AIRES UCR
CARAMBIA, ANTONIO JOSE SANTA CRUZ PRO
CACERES, EDUARDO AUGUSTO SAN JUAN PRO
ENRIQUEZ, JORGE RICARDO CIUDAD de BUENOS AIRES PRO
MENNA, GUSTAVO CHUBUT UCR
MONFORT, MARCELO ALEJANDRO ENTRE RIOS UCR
ECHEGARAY, ALEJANDRO CARLOS AUGUSTO BUENOS AIRES UCR
URROZ, PAULA MARCELA BUENOS AIRES PRO
REGIDOR BELLEDONE, ESTELA MERCEDES CORRIENTES UCR
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
RECURSOS NATURALES Y CONSERVACION DEL AMBIENTE HUMANO (Primera Competencia)
PRESUPUESTO Y HACIENDA
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
IGLESIAS, FERNANDO ADOLFO CIUDAD de BUENOS AIRES PRO
REYES, ROXANA NAHIR SANTA CRUZ UCR
MATZEN, LORENA RIO NEGRO UCR
LOPEZ KOENIG, LEANDRO GASTON NEUQUEN PRO
MENDOZA, JOSEFINA BUENOS AIRES UCR
CARAMBIA, ANTONIO JOSE SANTA CRUZ PRO
CACERES, EDUARDO AUGUSTO SAN JUAN PRO
ENRIQUEZ, JORGE RICARDO CIUDAD de BUENOS AIRES PRO
MENNA, GUSTAVO CHUBUT UCR
MONFORT, MARCELO ALEJANDRO ENTRE RIOS UCR
ECHEGARAY, ALEJANDRO CARLOS AUGUSTO BUENOS AIRES UCR
URROZ, PAULA MARCELA BUENOS AIRES PRO
REGIDOR BELLEDONE, ESTELA MERCEDES CORRIENTES UCR
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
RECURSOS NATURALES Y CONSERVACION DEL AMBIENTE HUMANO (Primera Competencia)
PRESUPUESTO Y HACIENDA
Trámite en comisión (Cámara de Diputados)
Fecha Movimiento Resultado
12/11/2019 ANÁLISIS DE PROYECTOS DE COMPETENCIA MIXTA por unanimidad en su comp. sin modif.

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