PROYECTO DE LEY


Expediente 3924-D-2018
Sumario: REGIMEN DE PROMOCION DE LA GANADERIA BOVINA EN ZONAS ARIDAS Y SEMIARIDAS - LEY 27066 -. MODIFICACION DEL ARTICULO 5° E INCORPORACION DE LOS ARTICULOS 3° BIS Y 6°, SOBRE INSTITUCION DEL FORO FEDERAL DE GENETICA BOVINA; DESARROLLO Y DIFUSION DE LA GANADERIA PROVENIENTE DE DIVERSAS RAZAS; E INSTITUCION DEL FORO FEDERAL DE PRODUCCION LECHERA EN ZONAS NO TRADICIONALES; RESPECTIVAMENTE.
Fecha: 28/06/2018
Proyecto
El Senado y Cámara de Diputados...


MODIFICACION A LA LEY 27.066 DE PROMOCION DE LA GANADERIA DE ZONAS ARIDAS Y SEMIARIDAS
ARTICULO 1º - Incorpórese como artículo 3º bis de la Ley 27.066 de creación del Régimen de Promoción de la Ganadería Bovina en Zonas Áridas y Semiáridas, el siguiente texto:
“ARTICULO 3º bis – A los efectos de esta ley y su reglamentación se priorizará el desarrollo y difusión de la ganadería bovina proveniente de razas cebú o indicas y africanas, cebuínas, sintéticas y cruzas derivadas; las que habiendo demostrado una adaptabilidad absoluta al medio y una mayor capacidad y calidad productiva ante los efectos del Cambio Climático, deberán inscribirse en el Registro Genealógico de la Sociedad Rural Argentina, en el Libro de Manadas Argentino (Herd Book Argentina -HBA).”
ARTICULO 2º - Incorpórese como artículo 5º de la Ley 27.066 el siguiente texto:
“ARTICULO 5º - Institúyase, con carácter permanente, el Foro Federal de Genética Bovina, que fuera creado por la Resolución de la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos Nº 639 de fecha 18 de agosto de 2005 y sus modificatorias o complementarias.”
ARTICULO 3º - Incorpórese como artículo 6º de la Ley 27.066 el siguiente texto:
“ARTICULO 6º - Institúyase, con carácter permanente, el Foro Federal de Producción Lechera en Zonas No Tradicionales, que fuera creado por la Resolución de la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos Nº 923 de fecha 24 de noviembre de 2005 y sus modificatorias o complementarias.”
ARTICULO 4º - Invítase a las provincias con condiciones agroecológicas aptas para el desarrollo de una ganadería bovina adaptable a zonas áridas y semiáridas, a adherir a los términos de la presente ley.
ARTICULO 5º - Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


Los problemas asociados a la crisis ambiental mundial son diferentes en cada país y región del planeta, así como también los actuales procesos de deterioro de los recursos naturales.
El cambio climático es definido como un conjunto de factores ambientales alterados, que ocurren durante un periodo y que se atribuyen, directa o indirectamente, a la actividad del hombre. Uno de los más importantes efectos del cambio climático es el aumento de las temperaturas mínimas y máximas que se observa en nuestro planeta, con una gran influencia en el sector agropecuario, tanto en los cultivos como en la producción ganadera, aunque la naturaleza de estos factores biofísicos que traen consigo dicho efecto es compleja e incierta, al igual que las respuestas humanas a ellos.
El ganado es directamente afectado por los cambios de los factores climáticos, tales como la temperatura, la precipitación y la frecuencia y gravedad de los fenómenos extremos, como sequías, inundaciones y viento. En tal sentido, la temperatura media de la superficie de la Tierra ha aumentado desde 1861 y a lo largo del siglo XX; dicho crecimiento ha sido reportado de 0.6 ± 0.2 °C. Las temperaturas más altas registradas ocurrieron durante dos periodos: de 1910 a 1945 y de 1976 a 2000. No obstante, el calentamiento del sistema climático es inequívoco, como lo evidencian ya los aumentos del promedio mundial de la temperatura del aire y del océano, el deshielo generalizado y el aumento del promedio mundial del nivel del mar.
El estrés por calor, llamado también “golpe de calor”, se produce cuando la producción o la entrada de calor superan a su eliminación, de forma que la temperatura corporal asciende a niveles peligrosos. En tal sentido, en los climas calurosos y húmedos los animales tienen problemas para perder calor ya que el enfriamiento por evaporación no es eficaz. En el caso de los bovinos, al ser animales homeotermos, mantienen constante su temperatura corporal a pesar de los cambios considerables de temperatura ambiental, lo que les permite vivir en ambientes muy variados. La temperatura del organismo depende de la entrada de hidratos de carbono, grasas y proteínas y la salida de calor. El animal puede perder calor de diversas formas, siendo la evaporación debida a la sudoración y el jadeo la más importante; a medida que la temperatura ambiental aumenta y se acerca a la temperatura corporal es la única forma en que puede perder calor.
En los bovinos se ha descrito su tolerancia al estrés por calor durante la evolución por separado de dos subespecies: Bos taurus (las razas europeas) y Bos indicus (como las diversas razas de ganado cebú, de origen índico). Esta última subespecie adquirió genes que le confieren una mayor tolerancia fisiológica y celular a las temperaturas elevadas, por lo que el ganado de las razas cebú tiene una regulación más eficiente de la temperatura corporal en respuesta al calor ambiental que la mayoría de las razas Bos taurus, lo que se atribuye a su bajo metabolismo y a su capacidad de poder disipar el calor, condición relacionada con las características de la piel y el pelo.
La tolerancia al calor también se puede observar en algunas razas de Bos taurus que han evolucionado en climas tropicales, como es el caso del ganado criollo lechero tropical. Durante los periodos de estrés por calor se ha visto una disminución en la producción y reproducción de bovinos, la producción de leche, el consumo de alimento, la actividad física y el crecimiento, siendo el estrés por calor el principal factor responsable de la baja fertilidad. Además, se ha apreciado un aumento considerable de abortos y de mortalidad embrionaria en las vacas, durante y después de los meses de verano en la mayoría de países, lo que finalmente se refleja en pérdidas económicas significativas en los hatos productivos ratificando la correlación inversa entre la resistencia al estrés por calor y la producción láctea de las vacas.
Por ello, se han llevado a cabo programas de cruzamiento genético entre animales de alto rendimiento lechero (como la raza Holstein) y razas adaptadas localmente para mejorar la tolerancia al calor en los primeros, pero dichos proyectos no han tenido buenos resultados porque reducen la elaboración de leche en comparación con las razas de alto rendimiento. Así, mientras se continúe seleccionando a los animales por su producción láctea, los animales seguirán siendo más sensibles al estrés por calor.
El reconocimiento internacional del cambio en el clima presente y futuro y la demostración de la susceptibilidad que la ganadería bovina lechera, carnicera y de doble propósito manifiesta frente al fenómeno, demanda más estudios orientados a identificar y caracterizar animales capaces de adaptarse a esas nuevas condiciones, preservando, sin embargo, sus cualidades productivas y procurando su bienestar.
En la República Argentina existen importantes diferencias ambientales en relación a factores climáticos, nutricionales, parasitarios, entre otras, las que resultan de las variaciones e interrelaciones ocasionadas por muchos factores, tales como los niveles y distribución de las precipitaciones, altitud, fertilidad del suelo, radiación solar, temperatura, humedad relativa. Consecuentemente, cada raza o tipo biológico se desempeñará de manera diferente según las condiciones a las que sean sometidas para producir, dependiendo esta reacción de sus aptitudes productivas más o menos inclinadas para una u otra función (deposición de grasa, peso adulto, etc.). En este sentido, se torna importante la existencia de programas de caracterización de las razas puras para los rasgos de mayor importancia económica en diferentes ambientes productivos.
Estas informaciones proporcionan bases para una selección efectiva entre las razas a ser utilizadas en sistemas de cruzamientos, o como contribuyentes en la formación de razas sintéticas. Las razas elegidas para producción deberían ser aquellas capaces de armonizar con el clima y los recursos alimenticios disponibles, obteniendo de esta forma productos con eficiencia desde los puntos de vista biológico y económico. Una selección adecuada de estos materiales permite el alcance rápido de una composición genética aditiva óptima capaz de sincronizar la adaptabilidad general de los recursos genéticos con la situación de producción disponible.
Los rasgos adaptativos (reproducción, longevidad) cobran su mayor importancia en los ambientes más pobres, en cuanto a cantidad de alimento disponible y mayor rigurosidad climática. Las razas de menor frame (estructura corporal) y mayor habilidad para acumular reservas corporales (engrasamiento) en períodos favorables, serán las más apropiadas, pues son capaces de superar las crisis ambientales por las reservas corporales acumuladas y por sus menores requerimientos de mantenimiento. Por el contrario, las situaciones de producción que ofrecen climas benevolentes, así como condiciones alimenticias no restrictivas, permitirán la explotación de razas de mayor frame (mayores productividades).
Si bien las deficiencias de cada raza pueden ser corregidas por medio de selección intrarracial, no debe olvidarse que estos procesos son lentos, a largo plazo. Los objetivos de selección deben estar claramente definidos. Hay caracteres que se deben seleccionar por metas como: peso al nacimiento, peso de destete, velocidad de crecimiento, circunferencia escrotal, facilidad de terminación, tamaño adulto. Alcanzadas las mismas, solo se deben mantener. En cambio, otros caracteres se deben seleccionar permanentemente, tales como: fertilidad, eficiencia funcional, uniformidad de tipo, etc.
No obstante, el uso de cruzamientos permite mejoras instantáneas en muchas características de interés productivo. En las zonas donde ninguna raza cumple todos los requisitos, los cruzamientos son aconsejables cuando no imprescindibles, y no ya sólo para generar vigor híbrido, sino por la necesaria complementación racial, para lograr biotipos que satisfagan las necesidades del caso.
La denominación de cebú, índico o ganado tropical se aplica al bovino con giba en la cruz, un atributo visible que lo diferencia del europeo. Es en América donde en el siglo XX se trabaja selectivamente con razas productoras de carne y, en menor escala, con productoras de leche, emprendiéndose la expansión a casi todos los países de América tropical y subtropical. Su adaptación es a climas calurosos, húmedos y con alta incidencia de enfermedades y parásitos (externos e internos). No es resistente al frío intenso o a los días fríos con temporales o lluvias, con sensaciones térmicas menores a 0ºC, que pueden llevarlos a la muerte por hipotermia, especialmente a los destetes y recría. Esto ha ocurrido en el norte argentino, en Brasil y en Paraguay, en años con fríos inusuales. En la pradera pampeana estos casos con muertes han ocurrido aún en cruzas media sangre cebú, en animales de recría. Tiene buena capacidad para la conversión de pastos fibrosos. Presenta una relación más baja entre los consumos de agua y de alimento que las razas europeas, con una oscilación de 2,41 a 3,01:1 para el cebú contra 2,76 a 3,81:1 para los europeos. Tienen baja precocidad sexual y demoran más tiempo para alcanzar la madurez y la pubertad que las británicas, por lo que no pueden entorarse a los 15 meses, continuando su crecimiento hasta los 5 o 6 años de edad. La muda de los dientes es más tardía, pero la fase de coexistencia es muy corta, de tal manera que a los 4 años tienen la dentición permanente. Presentan una baja incidencia de partos distócicos, debido a que su canal de parto está mejor ubicado, su grupa es caída y su amplitud pélvica es mayor que en las razas británicas y/o continentales. Además, influye el bajo peso al nacer y la conformación delgada que presentan los terneros. Son de naturaleza gregaria, haciéndose difícil el separar a uno de los animales de la tropa. Pastan en grupo como medio de defensa.
Las vacas tienen un instinto materno fuerte, ya que están muy bien adaptadas a regiones de pastoreo extensivo bajo condiciones pobres de manejo, protegiendo a su cría del peligro. La calidad carnicera es regular y el rendimiento bueno. Son más longevos que las europeas. El cruzamiento absorbente de cebú sobre ganado criollo o europeo produce un cambio en el pelaje de los rodeos, conocido como blanqueo de los rodeos.
Las razas cebuínas o razas derivadas del cebú tienen su origen en el sur de EE.UU. en diversos programas de cruzamiento entre bovinos europeos y Brahman para estabilizar tipos intermedios destinados a las áreas de los estados lindantes con el Golfo de México, con la finalidad básica de intensificar la producción de carne donde las razas británicas tropiezan con los problemas ambientales.
Las razas estabilizadas derivadas del cebú son animales robustos, de gran tamaño y fuerte esqueleto, que combinan la rusticidad del cebú a la región subtropical con la producción de carne de las razas europeas. Son menos resistentes que las razas cebú puro, por lo que no pueden emplearse en zonas de características extremas, pero son más resistentes que las europeas. Su rinde a peso de terminación es del 60 % y se terminan a pesos de 500 a 550 kg. Sin estos pesos, estas razas tienen como único mercado la invernada. Aunque estos tipos han sido obtenidos por cruzamientos, hoy en día son razas fijadas que transmiten a su descendencia sus características, las que dependen de las razas utilizadas en su formación. En general se estabilizan en una proporción teórica de 3/8 del biotipo índico y 5/8 del biotipo británico o continental. El índico proporciona adaptación al medio (calor, humedad, parásitos y forraje fibroso) y el europeo, precocidad sexual, fertilidad y calidad carnicera.
En las regiones del NEA y NOA la mayoría de las vacas de los rodeos comerciales son de una composición racial variable entre cebú y cruzas con diferente e indefinida proporción de británico (Angus / Hereford) producto de servicios sin planificación ni rumbo definido. Hay otro grupo racial, de origen europeo (Bos Taurus) que, por aclimatación y selección natural durante siglos, se adaptaron al clima tropical o subtropical de África, actualmente se las denomina razas Sanga o taurinas africanas o adaptadas y se caracterizan por combinar tolerancia al calor, calidad de carne, fertilidad y mansedumbre. En los últimos 50 años algunas de estas razas taurinas africanas, al ser cruzadas con europeas puras dieron origen a nuevas sintéticas, por ejemplo, de la cruza Afrikánder con Shorthorn y Hereford se originó la Bonsmara, la N´Dama con Red Poll dio origen al Senepol en el caribe. La Tuli es otra de esas razas Sanga africanas que prosperó en forma más o menos pura.
En el anexo A se detalla la clasificación y distribución de las mencionadas razas en nuestro país.
Por las razones expuestas, señor Presidente, y considerando la necesidad de adaptar las actividades productivas a una coyuntura agroecológica determinada por el Cambio Climático, solicito el acompañamiento de mis pares para la aprobación del presente proyecto de ley.
Proyecto

ANEXO

ANEXO A
CLASIFICACION DE LAS RAZAS BOVINAS
Bos taurus Bos indicus
Clima templado-frio Adaptación al calor
Zangas
Aclimatación y
Selección
Tuli
Bonsmara
Senopol
Razas Razas Razas Razas
Británicas Continentales Indicas Sintéticas
Aberdeen- Limousine Nelore Brangus
Angus Charoláis Brahman Bradford
Hereford Fleckvieh Guzerat Sta.Gertrudis
Shorthorn Pardo Suiza Gyr Charbray
Blonde D`aquitaine Tabapùa Simbrah
Chianina Suisbu
Piamontesa
Retinta
Limangus Criollo
DISTRIBUCION DEL RODEO NACIONAL
-57% de los vacunos es británico puro o sus cruzas.
-32% Cruza Cebú, Cruza Criollo X Británico. Nelore/Brahman puro en escasa cantidad, en Misiones, Corrientes y Formosa. Se difunde como raza pura o en cruzas por todo el norte argentino, especialmente en Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, norte de Santa Fe, Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Tucumán.
-10-15% de:
Razas Sintéticas, Brangus /Bradford (con más emprendimientos nuevos). La raza Brangus de la Argentina, es una de las razas que ha tenido mayor crecimiento en las dos últimas décadas. Asimismo, es una raza con gran futuro en el desarrollo de la ganadería en el ámbito del Mercosur, por la necesidad que tienen estos países de aportar calidad carnicera a sus rodeos, sin perder rusticidad.
Razas Africanas o sus Cruzas. En los últimos años ha experimentado una gran expansión, sobre todo en el NOA, el NEA y la zona semiárida, por su adaptabilidad al clima riguroso. Hay un importante proceso de expansión de la raza, sobre todo en cruzamientos industriales, que producen heterosis máxima. A través del Programa San Ignacio, se establecieron convenios de los cabañeros con productores ganaderos de San Luis, La Pampa, Santiago del Estero, Formosa, Salta, Corrientes y otras zonas, que contemplan por parte de los criadores la entrega de vacas receptoras (que gestan embriones Bonsmara puros) o de embriones (el criador se hace cargo de la transferencia). Es una forma rápida de expandir la raza en distintos puntos del país.
-1% Razas Continentales o sus Cruzas. Retroceso del Fleckvieh y Charolais, estabilización de Limousin y Limangus.
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
LEAVY, SERGIO NAPOLEON SALTA FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
AGRICULTURA Y GANADERIA
PRESUPUESTO Y HACIENDA

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