PROYECTO DE DECLARACION


Expediente 3922-D-2018
Sumario: SOLICITAR AL PODER EJECUTIVO DISPONGA IMPLEMENTAR PROYECTOS DESTINADOS A LA PRODUCCION DE SILICIO DE GRADO SOLAR, PARA LA CONSTRUCCION DE CELDAS FOTOVOLTAICAS, COMPONENTE BASICO DE LOS PANELES SOLARES, EN EL MARCO DE LA LEY 27424.
Fecha: 28/06/2018
Proyecto
La Cámara de Diputados de la Nación
DECLARA:


Que vería con agrado que el Poder Ejecutivo a través de la autoridad correspondiente disponga, en el marco de la Ley 27.424 de Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública y normativas complementarias o modificatorias vigentes, la implementación de proyectos destinados a la producción de silicio de grado solar proveniente de los yacimientos de cuarzo y otros minerales industriales vinculados, existentes en el territorio nacional, por constituir la materia prima con la que se fabrican las celdas fotovoltaicas, componentes básicos de los paneles solares.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


El 30 de noviembre de 2017 el Congreso de la Nación sancionó la Ley 27.424 que marca un hito fundamental para el fomento y desarrollo industrial nacional de equipamientos e insumos destinados a la generación eléctrica a partir de fuentes renovables, creando el marco jurídico que incentive y garantice las inversiones necesarias para consolidar la incorporación de las energías alternativas en la matriz energética argentina.
Nuestro territorio cuenta con importantes yacimientos de cuarzo, así como de arenas ricas en cuarzo y areniscas, principales fuentes de arenas silíceas industriales existentes en todo el mundo. El silicio no se encuentra en estado nativo, sino en forma de óxido (en la arena, cuarzo, cuarcita, amatista, ágata, pedernal, ópalo y jaspe) o silicatos (en el granito, feldespato, arcilla, hornblenda y mica).
El silicio es el elemento, tras el oxígeno, más abundante y distribuido en el planeta, pero no se encuentra aislado sino combinado con oxígeno. El silicio para uso industrial parte de la cuarcita que es en un 90% óxido de silicio SiO2, separándolo de la misma en un proceso metalúrgico de reducción, introduciendo el mineral en hornos de arco eléctrico junto al carbón para romper los enlaces entre el silicio y el oxígeno.
De esta forma se obtiene un silicio con una pureza de más del 99% (1.000 ppm), denominado de grado metalúrgico y adecuado para esta industria, pero no lo es para la industria de los semiconductores que requiere una pureza mayor (algunos chips no admiten más de un átomo de impurezas por millón, 1 ppm), ni tampoco para la industria solar fotovoltaica que requiere una pureza intermedia (del orden de 10 ppm).
Estas altas purezas se consiguen en dos pasos, primero pasando el silicio metalúrgico a gas en un proceso químico. Luego, se extrae del gas de silicio (triclorosilano), el silicio puro al depositarse éste alrededor de un soporte semilla de silicio dentro de un reactor que está a una alta temperatura, cuando se introduce el triclorosilano con hidrógeno (proceso Siemens).
El silicio así obtenido, constituye la materia prima para hacer las obleas de la industria electrónica y solar fotovoltaica. Sin embargo, durante las primeras décadas del desarrollo fotovoltaico, la industria solar en los países precursores no ha necesitado pasar por los procesos complejos anteriormente descritos, porque, para sus necesidades ha tenido suficiente oferta de silicio proveniente de la reutilización del insumo y, sobre todo, del rechazo de la propia industria electrónica.
A fines de los ´90, se observó que los ritmos de crecimiento de las necesidades de silicio solar iban creciendo de forma rápida y que podrían ser mayores que la suma del descarte de la industria electrónica y su capacidad extra de producir silicio, pero como la situación no parecía conflictiva no se hicieron las grandes inversiones que hubieran sido necesarias para obtener una capacidad extra de silicio. Se debe tener en cuenta que se requerían inversiones muy importantes con nula rentabilidad y para un mercado coyunturalmente incierto.
Más recientemente, la situación del silicio solar ha cambiado rápidamente en muy pocos años, debido al alto y sostenido crecimiento mundial de las instalaciones fotovoltaicas que ha coincidido con una recuperación del mercado de la electrónica. No obstante, se debe considerar que a medida que las necesidades mundiales de silicio solar se acerquen a las cantidades disponibles en el mercado de esta materia prima, indefectiblemente su precio subirá.
No obstante, en la medida que se realicen proyectos e inversiones destinados a aumentar la producción de silicio solar y trabajar con obleas más finas (de obleas de más de 300 micras con la que se trabaja generalmente, se está pasando a usar obleas de 280 micras o menores; Sharp que utiliza obleas de 200 micras está trabajando con obleas de 180) que aumentan el rendimiento de las células y paneles, contribuirán a amortiguar los precios en el mercado eléctrico básicamente si se consideran tres condiciones:
• Mejoras introducidas en el diseño de las celdas fotoeléctricas (grosor)
• Bajos costos por los aumentos en los volúmenes producidos, y
• Absorción de márgenes en toda la cadena de valor, fabricantes, distribuidores e instaladores.
En el año 1976, Argentina inició sus actividades en el campo de la energía solar a través del Grupo Energía Solar (GES), orientando las mismas a obtener un sólido conocimiento y dominio de las técnicas de conversión de energía solar en electricidad. Como resultado de la aplicación de esta metodología, se determinaron las dos regiones más promisorias para la instalación de este tipo de plantas.
A principios de la década del ochenta se realizó una búsqueda minuciosa de información acerca del estado de desarrollo, a nivel mundial, en el área fotovoltaica. Como resultado de la misma, se iniciaron actividades orientadas básicamente a:
1. la producción de obleas de silicio monocristalino para la elaboración de celdas, y
2. la investigación y desarrollo de dispositivos fotovoltaicos.
En 1986 se montó un laboratorio para la producción, mediante la técnica Czochralski, de obleas de silicio para uso fotovoltaico. A partir de 1992 la actividad se centró principalmente en el diseño, simulación, elaboración y caracterización de celdas solares de silicio cristalino. Ello permitió, durante 1997, obtener dispositivos con eficiencias superiores al 17%.
Para aplicaciones terrestres, el GES promueve y participa en el establecimiento de normas nacionales para sistemas de aprovechamiento de la energía solar, en el marco del Instituto Argentino de Normalización (IRAM). Entre 1997 y 2000 se establecieron 13 normas relativas a paneles fotovoltaicos consensuadas en el ámbito de la Subcomisión de Energía Solar del Instituto Argentino de Normalización (IRAM), donde aporta su experiencia a la confección de las normas para ensayos de dispositivos fotovoltaicos.
También se desarrollaron sensores de radiación solar (piranómetros) de bajo costo, basados en celdas fotovoltaicas. Durante 1999, se ensayaron y calibraron varios prototipos en el Servicio Meteorológico Nacional, dos de ellos están siendo utilizados en estaciones meteorológicas en las provincias de Chaco y Corrientes.
Estos importantes antecedentes locales, avalan a la República Argentina a la hora de celebrar acuerdos internacionales de cooperación y desarrollo energético, como el que posibilitó instalar en la provincia de San Juan el parque solar Cañada Honda, una instalación fotovoltaica de 7 megavatios que se prevé expandir a 20 megavatios. Cabe destacar que el setenta por ciento (70%) de los materiales empleados en la construcción han sido de industria nacional, y el treinta por ciento (30%) restante fue importado de China (los paneles solares), de Alemania (los inversores) y de España (los seguidores solares e interruptores automáticos).
Como la mencionada provincia tiene un elevado recurso solar, fue beneficiada con la adjudicación de siete proyectos con 213 megavatios, tras la subasta que celebró el gobierno argentino en noviembre de 2017. Actualmente, se está gestionando la instalación de dos nuevas fábricas de silicio y módulos solares, una de ellas utilizaría un método desarrollado en Estados Unidos basado en la utilización de la cáscara del arroz.
La Argentina posee los insumos locales destinados al aprovechamiento de la energía solar fotovoltaica. Su extracción, obtención y manufactura de equipamientos, instalaciones y dispositivos fijos o móviles en zonas rurales aisladas, serán de alto impacto social y económico para las economías regionales no sólo cuyanas sino también del NOA, donde se encuentran localidades con niveles elevados de radiación solar.
Asimismo, en el litoral argentino, específicamente en la provincia de Santa Fe –precursora en el concepto de la autogeneración eléctrica a partir de fuentes renovables- se ha comenzado el emprendimiento para la fabricación de silicio destinado a la confección de paneles solares.
Por las razones expuestas, señor Presidente, y por considerar la trascendencia que significa para nuestra matriz energética nacional y para la generación de puestos de trabajo la producción local de paneles solares, solicito el acompañamiento de mis pares para la aprobación de la presente iniciativa.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
LEAVY, SERGIO NAPOLEON SALTA FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
LLANOS MASSA, ANA MARIA CHUBUT FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
ENERGIA Y COMBUSTIBLES
Trámite en comisión (Cámara de Diputados)
Fecha Movimiento Resultado
23/10/2018 DICTAMEN Aprobado por unanimidad sin modificaciones
Dictamen
Cámara Dictamen Texto Fecha
Diputados Orden del Dia 0560/2018 29/10/2018
Trámite
Cámara Movimiento Fecha Resultado
Diputados APROBACION ARTICULO 114 DEL REGLAMENTO DE LA H CAMARA DE DIPUTADOS; COMUNICADO EL 16/11/2018 APROBADO

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