PROYECTO DE LEY


Expediente 0968-D-2018
Sumario: INCLUIR LA OBRA DEL DOCTOR ESTEBAN LAUREANO MARADONA EN LA CURRICULA DE LOS NIVELES DE ENSEÑANZA PRIMARIA Y SECUNDARIA, EN TODO EL PAIS.
Fecha: 15/03/2018
Proyecto
El Senado y Cámara de Diputados...


Artículo 1°: Incluir en la currícula de la enseñanza primaria y secundaria de todo el país la obra del Dr. ESTEBAN LAUREANO MARADONA.
Artículo 2°: El Ministerio de Educación y el Consejo Federal de Educación de la Nación serán los responsables de dictar las normativas pertinentes, a los efectos de que en todos los establecimientos educativos del país, y en el área correspondiente se promueva y desarrolle el estudio de la obra del mé-dico rural, naturalista, escritor y filántropo: Dr. Esteban Laureano Mara-dona
Artículo 3°: La presente ley deberá ser reglamentada dentro de los sesenta (60) días de su promulgación.
Artículo 4°: De forma.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


Esteban Laureano Maradona, nació el día 4 de julio de 1895 en Espe-ranza, provincia de Santa Fé. Su padre, Waldino Maradona, fue sena-dor de Santa Fe. Su madre, Encarnación Villalba, era de familia es-tanciera. Esteban Laureano pasó su infancia a orillas del río Coron-da, donde su padre se desempeñaba como maestro en la estancia Los Aromos, allí aprendió jugando a vivir en el monte, cazar y pescar.
Cursó sus estudios primarios y secundarios repartiéndose entre Santa Fe y Buenos Aires. En esta última ciudad se recibió de médico en 1926 e instaló un consultorio, pero luego lo trasladó a Resistencia, en aquel entonces capi-tal del Territorio Nacional del Chaco, donde además se dedicó al periodis-mo en el diario La Voz y a realizar exploraciones y estudios de botánica en la isla del Cerrito Argentino.
Entre 1931 y 1932, dio un ciclo de conferencias sobre seguridad laboral en el marco de la Ley de Trabajo. Esto le trajo problemas con el gobierno mili-tar de aquel entonces, ejercido por el presidente Uriburu, razón por la cual decidió viajar al Paraguay. En ese momento empezaba la guerra del Chaco (1932-1935), sostenida por Paraguay y Bolivia, y Maradona decidió ano-tarse como médico camillero prestando auxilio a los soldados de ambos bandos, pues, según sus palabras, «el dolor no tiene fronteras».
Al llegar a Asunción las autoridades lo encarcelaron por sospecharlo de espía, sin embargo con el tiempo le creyeron y llegó a ser jefe del Hospital Naval de Asunción. También redactó el reglamento de Sanidad Militar del Paraguay y tuvo tiempo para ocuparse de la colonia de leprosos de Itapirú.
En Asunción, se comprometió con la que fue la única novia que se le co-noce, Aurora Ebaly, sobrina del presidente paraguayo, pero ella fallecería de fiebre tifoidea el 31 de diciembre de 1934.
Con la culminación de la guerra en 1935 retornó a su país, a pesar de los pedidos del gobierno paraguayo, que con premios y homenajes, intentó convencerlo de que se quedara dado el gran aprecio que se había ganado. Había proyectado ir hasta Formosa y allí tomarse un tren a Salta para luego ir a Tucumán donde visitaría a su hermano, y por último ir a Buenos Aires e instalar un consultorio en Lobos, provincia de Buenos Aires, donde vivía su madre.
Viajando ya por lo que en aquel entonces se conocía como Territorio Na-cional de Formosa, el tren que lo transportaba realizó una parada en la esta-ción Estanislao del Campo (en aquel entonces denominada Guaycurri). Este era un villorrio formado por unos pocos ranchos sin ningún tipo de servicio de luz, agua corriente o gas, inmerso en el monte chaqueño. Una persona del lugar le pidió sus auxilios como médico para una parturienta que se en-contraba en estado muy grave. Después de prestarle exitosamente atención y regresar a tomar el tren se encontró con un grupo de vecinos sin recursos que le rogaron para que no se fuera dado que no había ningún médico dis-ponible varios kilómetros a la redonda. Maradona no lo dudó y se quedó, a pesar de que esto le hizo no solo perder su viaje sino también un trabajo se-guro en Buenos Aires. Más aún, trabajaría allí por 51 años, viviendo siem-pre en una humilde vivienda de ladrillo, sin electricidad ni ningún otro tipo de servicio y prestando ayuda sin cobrar un peso a la comunidad indígena del lugar, formada por tobas, matacos, mocovíes y pilagás.
Medio siglo después comentaría su arribo a Estanislao con estas palabras: “ Cuando yo llegué empezaron los problemas. Todo esto era monte, solo ha-bía cuatro o cinco ranchos y estaba todo rodeado de indios, que por otra parte me querían matar. Tanto que uno de ellos, que era famoso, me aga-rró de las solapas y me sacudió, amenazándome. Pero nunca les tuve mie-do ni me demostré asustado. Y no por dármelas de valiente. Sino que soy así nomás. Pero con la palabra dulce y la práctica de la medicina, tratan-do las enfermedades, dándoles tabaco y consiguiéndoles ropas, las cosas fueron cambiando. Así los traté hasta hoy. Me remangué, me metí en el monte sin ningún temor, arriesgando mi vida y también mi salud.” Revista Historias de la Argentina secreta (1986).
En efecto, la comunidad indígena del lugar al principio le tuvo recelo, dado que en general los blancos los habían engañado y maltratado y por lo tanto no confiaban en la medicina del doctor. Sin embargo con el tiempo logró trabar amistad con los caciques del lugar y granjearse el respeto de todos, interiorizándose de sus necesidades y logrando erradicar de la zona terribles enfermedades como la lepra, el mal de Chagas, la tuberculosis, el cólera y la sífilis. Por todo esto, los indios lo llamaban Piognak (que significa ‘Dr. Dios’ en pilagá).
Se dedicó además a investigar científicamente la vida y cultura de los pue-blos originarios, así como la fauna y flora de la región. Logró que el go-bierno le adjudicara algunas tierras fiscales en las cuales fundó la colonia aborigen Juan Bautista Alberdi (oficializada en 1948), les enseñó trabajos agrícolas y a construir casas con ladrillos confeccionados por ellos mismos, ya que hasta ese momento vivían desnutridos y enfermos sobreviviendo con el intercambio de artesanías por ropa y comida. Colaboró con su dinero en la compra de herramientas y semillas, fundó instituciones para cobijar y recibir indígenas marginados, proyectó un camino hacia el río Teuco, ex-ploró fuentes de agua potable, realizó mejoras en la estación ferroviaria y ayudó a erigir la comisaría del pueblo. Despreció toda forma de poder que sus esfuerzos podrían haberle redituado. Dejó testimonio de todos sus con-tratiempos, esfuerzos y luchas en su libro A través de la selva. Éste es un estudio antropológico de gran valor sobre la cultura indígena. Realizó tam-bién una valiente denuncia de las condiciones de vida de los indígenas y de su explotación en los ingenios azucareros. Con estas críticas logró que en 1936 las autoridades le dieran su apoyo en un programa de promoción hu-mana y social.
Maradona también fundó una escuela rural (en la cual se desempeñó como docente por tres años) que, a pedido de él, recibió el nombre de uno de sus tatarabuelos, José Ignacio Maradona, quien, había sido representante por la ciudad de San Juan ante la Junta Grande (1810-1811) y responsable de que en 1811 se sancionara el decreto que extinguía el tributo que pagaban los indios a la Corona de España. Este decreto y otros relacionados con liberta-des otorgadas a los indios por los gobiernos patrios se mencionan en la obra de Esteban Maradona A través de la selva, donde se sugiere que aún no han sido puestos en práctica. Un poeta de su ciudad natal, le dedicó en vida unas estrofas que, como reconocimiento popular, recorrieron la región:”Sea quichua, toba u ona, la tribu no importa mucho: la cari-dad llegó al indio por manos de Maradona.
En 1986, con 90 años de edad, enfermó y debió trasladarse a la ciudad de Rosario donde murió el día 14 de enero de 1995.
Un par de frases dichas por él sintetizan su pensamiento sobre su profesión y modo de vida: “Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, éste es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramento hipocrático de hacer el bien a mis semejantes.” “Muchas veces se ha dicho que vivir en austeridad, humilde y solidariamente, es re-nunciar a uno mismo. En realidad ello es realizarse íntegramente como hombre en la dimensión magnífica para la cual fue creado.”
Fue autor de obras científicas sobre antropología, flora y fauna. Renunció a todo tipo de honorario y premio material viviendo en la humildad y colabo-rando con su dinero y tiempo con los más necesitados, a pesar de que pudo haber tenido una cómoda vida ciudadana, gracias a sus estudios y a la clase social a la que pertenecía.
Como escritor, cabe destacar su obra: “A través de la selva (estudio antro-pológico donde además relata sus contratiempos en Estanislao del Cam-po).Recuerdos campesinos. Una planta providencial (el yacón.) No edita-dos:Animales cuadrúpedos americanos (tres volúmenes con ilustracio-nes).Aves (también tres volúmenes con ilustraciones).Dendrología (cinco volúmenes con representaciones gráficas de las especies). El problema de la lepra. Profilaxis y colonización.El problema del vinal. Propiedades, usos y distribución en Formosa.Historia de la ganadería argentina.Historia de los obreros de las Ciencias Naturales (de botánica y zoología america-nas).La ciudad muerta (historia de los primeros años de la ciudad de Con-cepción del río Bermejo).Páginas sueltas (periodístico).Plantas cauchíge-nas .Vocabulario toba-pilagá (más de 3000 palabras traducidas al español).
Algunos de sus 20 libros se encuentran sin ser publicados, y esperan que el Congreso de la Nación Argentina cumpla con la resolución de 1994 de edi-tarlos y donarlos a bibliotecas públicas del país como fue el legado de su autor.”
Homenajes y premios recibidos:
En 1941, recibió La Orden Nacional del Mérito con el grado de oficial del ejército paraguayo. Fue otorgado por el presidente Higinio Morínigo por su colaboración voluntaria durante la Guerra entre Paraguay y Bolivia.
1953: Diploma Honorífico, otorgado por el Centro Cultural Paraguayo por su desinteresada labor en la guerra del Chaco Boreal.
1950: Premio al Médico Rural Iberoamericano (otorgado por representantes de organismos oficiales, entidades médicas y laboratorios medicinales). Re-chazó el dinero para que fuera donado en becas a jóvenes médicos rurales formoseños.
1977: Miembro Honorífico de la Sociedad de Médicos Escritores (con sede en París).
Premio Florián Paucke de la provincia de Santa Fe.
1987: premio Estrella de Medicina para la Paz de las Naciones Unidas.
Doctor honoris causa de la Universidad Nacional de Rosario.
En 1988 y 1993 fue propuesto al Premio Nóbel de la Paz.
1994: Medalla, diploma de honor y placa recordatoria otorgada por el Se-nado de la Nación Argentina.
1994 (22 de noviembre): Pensión vitalicia otorgada por el Congreso de la Nación Argentina (ley 24.387).
1996 (20 de abril): el Correo Argentino emitió en su homenaje un sello con su retrato con la leyenda «Médico abnegado y generoso».
Varias calles, escuelas y plazoletas en Formosa, Rosario y en su ciudad na-tal, Esperanza, llevan su nombre.
2001 (27 de junio): el Congreso de la Nación Argentina sanciona la ley 25.448, instituyendo el 4 de julio como Día Nacional del Médico Rural, conmemorando el natalicio del doctor Esteban Laureano Maradona.
En el año 2006 la humilde casa en la que vivió en Estanislao del Campo, fue declarada monumento histórico por el gobierno de Formosa.
2001 ley 25.448: Día Nacional del Médico Rural, en conmemoración a su natalicio.
Esteban Laureano Maradona, fue un ejemplo de altruismo, haciendo honor a su juramento hipocrático,” entregando su vida a la ciencia médica consi-derado “El médico de los pobres”, fue paradigma de solidaridad y hu-mildad hacia el prójimo y fundamentalmente volcada al servicio de las co-munidades indígenas
Por todo lo expuesto vengo a solicitar a mis pares que me acompañen en el presente proyecto de ley.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
TUNDIS, MIRTA BUENOS AIRES FEDERAL UNIDOS POR UNA NUEVA ARGENTINA
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
EDUCACION
Trámite
Cámara Movimiento Fecha Resultado
Diputados MANIFESTACIONES EN MINORIA 13/09/2018

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