Período:120 Reunion:4 Fecha:10/04/2002 EXCLUSION DE LA SEÑORA DIPUTADA NORMA ANCARANI DE GODOY DEL SENO DE LA HONORABLE CAMARA DE DIPUTADOS DE LA NACION


SR. PRESIDENTE(CAMAÑO) En consideración.
Tengo entendido que sólo hará uso de la palabra el señor miembro informante de la comisión, a quien quiero señalar que tengo en mi poder la renuncia presentada por la señora diputada Norma Ancarani de Godoy.

SR. PERNASETTI, HORACIO FRANCISCO (CATAMARCA): Antes de que haga uso de la palabra el señor miembro informante, solicito autorización para que los señores diputados que tenían intención de hablar puedan insertar sus exposiciones en el Diario de Sesiones.

SR. PRESIDENTE(CAMAÑO) Así se hará, señor diputado.
Tiene la palabra el señor diputado por Salta.

SR. URTUBEY, JUAN MANUEL (SALTA): Señor presidente: durante el tratamiento de la cuestión a la que se refiere el Orden del Día Nº 50, la Comisión de Asuntos Constitucionales ha analizado seis expedientes, correspondientes al señor diputado De Nuccio y otros, a la señora diputada Leonelli y otros, al señor diputado Alesandri, a los señores diputados Ferrero y García, a la señora diputada Ferrero y otros y a los señores diputados Puig de Stubrin y Damiani.
Los bloques que integramos la Comisión de Labor Parlamentaria entendimos que debía tratarse en el recinto este dictamen que fuera sancionado por unanimidad con anterioridad a la presentación de la renuncia que obra en Secretaría.
A fin de ilustrar a los integrantes de este honorable cuerpo, queríamos empezar informando que el dictamen de la Comisión de Asuntos Constitucionales no implica un juicio de naturaleza penal. Si existen o no delitos, en definitiva será la Justicia la que se encargará de discernirlo.
Lo que ha hecho la comisión, por una indicación del cuerpo de hace un poco más de veinte días, es sustanciar un procedimiento en el marco de la competencia del artículo 66 de la Constitución Nacional. Este procedimiento fue aceptado por la unanimidad de los miembros de la comisión, y no es un procedimiento conceptualmente de naturaleza penal.
La Cámara está en uso de sus facultades correctivas, que son incidentales a todo cuerpo colegiado. El procedimiento seguido en la comisión consistió en cuatro reuniones a las que fue invitada la señora diputada Ancarani de Godoy, quien aunque de todos modos podía asistir, fue especialmente invitada para que pudiera hacer uso de su legítimo derecho de defensa.
La comisión ha escuchado la ratificación de la denuncia por parte de quienes señalaron haber sido amenazados e, incluso, hostigados por la señora diputada. La señora diputada ha hecho su descargo por escrito y ha ofrecido pruebas, pero no en términos de prueba de tipo procesal, sino dentro del procedimiento que se había fijado en el ámbito de la comisión.
Evaluados todos esos antecedentes y el descargo de la diputada, la comisión considera que los argumentos de la defensa resultan inconsistentes y contrarios a la previsión constitucional, ya que la expresa diferenciación que hace la Constitución entre sus artículos 66, 68 y 70 implica la total y absoluta independencia en el tratamiento de los distintos temas, lo que también es ratificado pacíficamente por toda la doctrina existente en la República Argentina y en otros países, como los Estados Unidos, donde se originaron normas como las que estipula la Constitución Nacional.
Dichas normas provienen de la Junta de 1812, y fueron tomadas también por el Congreso que funcionó entre 1816 y 1820. En todas ellas se establece la facultad disciplinaria que tiene cada una de las Cámaras del Congreso de corregir a sus miembros por desorden de conducta en ejercicio de sus funciones, removerlos y hasta excluirlos. Este es el agregado que hizo Alberdi en la Constitución, graduando la pena de la exclusión, al decir "hasta excluir". En definitiva, nos estaba marcando la pena máxima que puede tener un cuerpo como facultad disciplinaria, y es la que nosotros aconsejamos en este caso a través de la comisión.
Decía que la doctrina es pacífica al respecto. Quiroga Lavié sostiene que no es necesario estar frente a un delito para evaluar cuestiones de tipo moral. Dice que puede haber violación moral sin violación penal y que ella haga menester la exclusión de un miembro del seno de este cuerpo.
Ekmekdjian expone con mucha claridad en su Manual de la Constitución Argentina lo siguiente: "La inhabilidad moral puede reflejarse en una vida privada o pública indigna, o bien en un solo acto inmoral, aun sin constituir delito." Ese es el caso en que nos encontramos.
No se trata aquí de valorar la vida pública ni privada de nadie. Pretendemos ejercer facultades disciplinarias ante un acto catalogado inmoral. Esto nos obliga a hacer algunas consideraciones sobre las facultades que tiene este cuerpo en esos casos.
Decía Bidart Campos mientras analizaba el actual artículo 66 de la Constitución Nacional que "la exclusión no lleva asignación expresa de causa", a diferencia de la remoción y algunas otras cuestiones. La remoción requiere inhabilidad, ya sea física o moral. La exclusión queda librada a la discreción de la Cámara pero siempre, como todo ejercicio de competencia por los órganos de poder, debe ser razonable y no arbitraria.
Desde 1912 hasta ahora siempre se ha planteado el reaseguro de la mayoría agravada como mecanismo para que esta discrecionalidad no transforme en arbitraria una decisión de un cuerpo colegiado. Nosotros entendemos que esta razonabilidad tiene que estar íntimamente vinculada a la proporcionalidad entre la conducta o acto disvalioso y el rigor o corrección impuestos por esta Cámara.
En este sentido entendimos en la comisión que debemos tomar las responsabilidades en forma creciente. El parámetro de exigencia para un ciudadano que sólo se representa a sí mismo no puede ser el mismo que el se aplica a un representante del pueblo de la Nación Argentina. Siguiendo el razonamiento de Bidegain, cuando nos dice que la exclusión no está referida a una causa más o menos definida, se constata que su apreciación queda librada al criterio de la Cámara sin otra limitación que la mayoría especial de los dos tercios.
Esta fue la pacífica interpretación que tuvo esta Cámara. No es la primera vez que estamos tratando el tema; comenzamos en 1853 en el caso Ferré; con Eusebio Ocampo y Buenaventura Sarmiento en 1867; con el caso Bertotto en 1940 y luego con los de Sammartino y Rodríguez Araya. En definitiva, esto implica que por una consideración de un acto disvalioso la Cámara tenga facultades para excluir de su seno a uno de sus miembros por desorden de conducta.
La cuestión medular me lleva a recordar las discusiones que se produjeron con motivo del caso Luque. En este sentido quiero citar a quien hoy es ministro de Justicia del gobierno, en ese momento miembro informante del dictamen de mayoría. Con el permiso de la Presidencia leeré algunas expresiones vertidas por él.
Decía el doctor Vanossi en esa oportunidad: "No estamos analizando un acto singular en una probeta, desconectados de la realidad. Se examina aquí una conducta y no un mero acto, un comportamiento o una fisonomía moral, lo que está en juego es un perfil ético." Y ese es el tema central que nosotros tenemos que discutir, porque en esta Cámara debemos plantearnos, especialmente en los momentos que está viviendo la Argentina, si aquí existen límites, como los hay en todos los lugares del mundo.Y está demostrado que no es la violencia y mucho menos la violencia del Estado lo que da autoridad a un gobierno republicano. La autoridad pasa por el respeto a la moral y a la ley.
La única forma de que el cuerpo ejerza sus facultades constitucionales demarcatorias de los límites es dando el ejemplo, y aunque esa línea demarcatoria sea delgada -a veces es muy delgada- debemos tener en cuenta que una sociedad sólo es libre si respeta ciertos límites que conforman una moral social media.
No estamos haciendo una moralina exagerada; lo que queremos es que los representantes del pueblo respondan a los parámetros sociales que la gente exige de aquellos que deben representarlos.
Tengo la firme convicción de que debemos construir una auténtica moral del poder, porque a lo largo de muchos años hemos ido incorporando al aparato del Estado y a las relaciones privadas prácticas y costumbres que, aunque no constituyen delito, están reñidas con las más elementales reglas de la ética republicana.
Entiendo que esta es la cuestión central, porque quien crea que el problema de la Argentina pasa por la recesión, la falta de competitividad, la inestabilidad económica, y ahora la devaluación del peso, se confunde. El gran drama argentino es que los que están devaluados son los principios éticos y morales que deben guiar a una comunidad. El gran drama nacional es que lo único que importa es que cada individuo solucione su problema; al resto, que Dios lo ayude.
Pareciera que nos olvidamos de aquél que con su voz ronca nos decía que nadie se realiza en una comunidad que no se realiza. Ese es el tema central. Es responsabilidad de este Congreso desandar el camino de la mera coexistencia, que es lo que estamos haciendo hoy los argentinos, para reemplazarlo por la vía de la convivencia como la única manera de salir adelante.
Naturalmente, la autoridad moral para ello no existirá en un Parlamento integrado por representantes del pueblo que creen que la única forma de resolver los conflictos es a los itakazos, sobre todo cuando esas conductas afectan a ciertos sectores con los que nosotros tenemos una responsabilidad moral y ética ineludible de respetar determinados derechos.
Si todas las energías que se consumieron y se consumen en nuestro país en brotes de violencia las hubiésemos volcado en una sinergia para reconstruir nuestra mal querida Patria -los que son un poco mayores que yo bien lo saben- nos hubiésemos ahorrado muchísimos dolores los argentinos.
Por eso no debemos confundirnos, ya que no estamos frente a una cuestión estética, como ha planteado en este caso la diputada en cuestión. Estamos frente a una profunda cuestión ética. Aquí tenemos que valorar cuál es la conducta que un ciudadano argentino medio exige hoy de sus representantes.
Considero un imperativo ético ineludible dejar definitivamente atrás las viejas prácticas que hicieron de la política un demérito, reemplazándolas por la vocación de servicio que debemos tener aquellos que esperamos representar a los argentinos.
Este hecho y la voluntad de los miembros de la Comisión de Asuntos Constitucionales de avanzar con todas las garantías procesales en aconsejar la exclusión de un par nuestro no es un hecho casual. Queremos que sea un punto de partida para recuperar desde este Congreso la frente alta, la mirada firme, y salir de la actitud vergonzante que ha hecho que la política abdique su posición de poder de hace muchos años a favor de otros sectores.
Es por eso que nosotros no sólo aprobamos este dictamen, sino que nos dirigimos especialmente a los miembros de cada uno de los bloques representados en esta Cámara para pedirles que, antes de aprobar la renuncia presentada por la señora diputada, consideren este proyecto de resolución aprobado por unanimidad.
Por los motivos señalados y aquellos cuya inserción en el Diario de Sesiones solicitaré a la Presidencia, es que aconsejamos la exclusión de la señora diputada Norma Ancarani de Godoy por desorden de conducta en los términos del artículo 66 de la Constitución Nacional.

SR. PRESIDENTE(CAMAÑO) Tiene la palabra la señora diputada por la Capital.

SRA. FERRERO, FERNANDA (CAP FEDERAL): Señor presidente: en representación de la Comisión de Libertad de Expresión apoyo los fundamentos que acaba de exponer el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Por ello solicito que se trate en primer término la exclusión de la señora diputada Norma Ancarani de Godoy.

SR. PRESIDENTE(CAMAÑO) Conforme con el artículo 66 de la Constitución Nacional se requieren los dos tercios de los votos que se emitan.
La Presidencia sugiere que la votación se realice en forma nominal a fin de que quede debida constancia del sentido del voto de cada uno de los señores diputados.
Si hay asentimiento, se procederá en la forma indicada.

- Asentimiento.

SR. PRESIDENTE(CAMAÑO) Se va a votar.

- Se practica la votación nominal.

- Conforme al tablero electrónico, sobre 174 señores diputados presentes, 167 han votado por la afirmativa y 1 por la negativa, registrándose además 5 abstenciones.

SR.(SECRETARIO (ROLLANO)) Han votado 167 señores diputados por la afirmativa, 1 por la negativa y se han registrado 5 abstenciones.

Aquí votacion nominal

SR. PRESIDENTE(CAMAÑO) Queda sancionado el proyecto de resolución.
Se harán las comunicaciones pertinentes.
Se van a votar las inserciones solicitadas en el curso de esta sesión por los señores diputados.

- Resulta afirmativa.

SR. PRESIDENTE(CAMAÑO) Quedan autorizadas las inserciones solicitadas.
En uso de las atribuciones conferidas por el artículo 171 del Reglamento, invito a la Honorable Cámara a pasar a cuarto intermedio hasta el próximo miércoles a las 15.

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