15-08-2017 Desgrabación Reunión de Comisión - Temas Varios

- Aquí comienza la desgrabación de la reunión de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto del 15 de agosto de 2017:
Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Habiendo transcurrido media hora desde el horario de citación y contando con la presencia de más de un tercio de los señores diputados integrantes de la comisión, doy por iniciada la reunión de acuerdo con lo prescripto en el artículo 108 del Reglamento de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
En primer lugar, quiero felicitar a los candidatos de las PASO, a todos los que participamos, porque creo que eso es lo importante.
En segundo término, quiero comentarles que para mediados de septiembre aspiramos realizar una reunión del Observatorio Malvinas. Después les pasaremos el temario, porque ha habido novedades respecto del análisis de ADN y otras cuestiones.
Mi propuesta es empezar con una reunión exclusivamente de los participantes del observatorio académico porque la idea es que empiece a funcionar nuevamente -como se vino haciendo-, pero con un cierto seguimiento. Si tienen propuestas de alguna persona que quiera participar en la parte académica, bienvenido sea. Reitero que la idea es concretar la reunión para mediados de septiembre.
Vamos a leer el primer expediente en tratamiento.

Sr. ( ).- Se trata de un proyecto de ley que viene en revisión del Senado y que declara como lugar histórico la casa del entonces cardenal Bergoglio. Este expediente ya tiene las firmas de los integrantes de la Comisión de Cultura.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Hicimos la interconsulta.

Sr. ( ).- Se consultó si estaba el informe de la comisión sobre el patrimonio histórico y eso ya había sido enviado al Senado.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). El informe está. Por lo tanto, si están de acuerdo, lo pasamos a la firma y lo aprobamos.
A continuación, tenemos un segundo tema para tratar, que es importante y hay varios proyectos en este sentido. Se trata de lo que está pasando en la República Popular Demócrata de Corea con los experimentos balísticos, que nos preocupa y mucho. Tenemos por lo menos tres proyectos sobre esta cuestión, pero entiendo que se consensuó un dictamen único y, si están de acuerdo, lo pasamos a la firma.
Tiene la palabra el señor diputado Grandinetti.

Sr. Grandinetti.- Gracias, señora presidenta. Quisiera agregar, si están de acuerdo, la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas del 5 de agosto con respecto al tema de Corea. Sugiero una redacción similar, para agregar y abundar un poco más sobre lo que habíamos propuesto aquí.
Dice así: “Expresar su más enérgico repudio por el lanzamiento, en diversas ocasiones, de misiles balísticos en el Mar de Japón, realizado por la República Popular Democrática de Corea, violando así obligaciones internacionales derivadas de resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas.” Ahí resaltaría la Resolución N° 2.371/17 -a la que hacía referencia-, del 5 de agosto, del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aprobada por unanimidad, lo cual le da también un carácter importante.
Continúa señalando que, actuando según el artículo 41 del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, se condenan en los términos más enérgicos los lanzamientos misilísticos, ut supra citados, advirtiendo a la República Popular Democrática de Corea que deberá abstenerse de realizar nuevos lanzamientos, ensayos nucleares y todo tipo de acto de provocación.
Un último párrafo se refiere a exhortar a una solución pacífica y negociada de la crisis en esa región, instando al inicio de negociaciones diplomáticas entre todos los países involucrados, entre ellos, Estados Unidos, las dos Corea la tenemos que citar correctamente-, China, Rusia y Japón.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Por mi parte, estoy de acuerdo con hacer referencia a esto, pero quizás de manera más breve. En este sentido, señalar que adherimos en un todo a lo establecido en el Consejo y lo copiamos -en todo caso- en los fundamentos.

Sr. Grandinetti.- En el informe.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). En el informe, porque de lo contrario sería muy extenso.

Sr. Grandinetti.- Yo digo para darle más volumen.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). ¿Prefieren copiar la resolución íntegra?

Sr. Grandinetti.- Parece que sería parte de...

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Está bien.

Sra. ( ).- Me parece bien la propuesta del diputado Grandinetti en todo lo referido al segundo párrafo, pero en el tercer párrafo no mencionaría los países, diría “todos los involucrados” porque podemos cometer algún error.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Lo importante es resaltar que adherimos en un todo a la resolución, luego irían los dos puntos y se escriben esas partes.

Sr. Grandinetti.- Hacer particular mención de la exhortación a la solución democrática.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). ¿Alguna duda?

Sr. ( ).- Necesitaría el texto.

Sr. Grandinetti.- Sí.

Sra. ( ).- Señora presidenta: ¿se puede leer cómo quedaría?

Sr. ( ).- Dice que la Honorable Cámara de la Nación resuelve expresar su más enérgico repudio por el lanzamiento, en diversas ocasiones, de misiles balísticos en el Mar de Japón, realizados por la República Popular Democrática de Corea, violando así obligaciones internacionales derivadas de resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.
Se adhiere en un todo a la Resolución N° 2.371/2017, del 5 de agosto, del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aprobada por unanimidad, en donde actuando –según el artículo 41 del Capítulo VII de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas- se condena en los términos más enérgicos los lanzamientos misilísticos, ut supra citados, advirtiendo a la República Popular Democrática de Corea que deberá abstenerse de realizar nuevos lanzamientos en ensayos nucleares y todo tipo de acto de provocación.
Exhortar una solución pacífica y negociada de la crisis en esa región, instando el inicio de negociaciones diplomáticas entre todos los países involucrados.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). ¿Están de acuerdo?
- Asentimiento.

Sr. ( ).- ¿La abstención la pide el Consejo de Seguridad a la Cámara de Diputados?

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). No importa.

Sra. ( ).- Como dice “adhiriendo en un todo” refiere… Cambia la redacción para que quede...

Sr. ( ).- En el dictamen que iba a circular terminaba estableciendo patrones de violaciones graves a los derechos humanos de la población. Habría que engancharlo, para agregarlo al tema de los derechos humanos.

Sra. ( ).- Yo diría hablar solamente de misiles y no balísticos, porque también habría lanzado misiles de crucero. Entonces, para no meternos en tecnicismos que nos superan a todos, creo que hay que poner solamente “misiles”.

Sr. Grandinetti.- Hay una descripción en la resolución del Consejo de Seguridad que es mucho más amplia y la podemos abreviar.

Sra. ( ).- Con la palabra “misiles” quedaría todo comprendido.

Sr. Grandinetti.- Lo que pasa es que estamos hablando de misiles balísticos desde el comienzo.

Sra. ( ).- Yo buscaría la coherencia en ese sentido.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Es un buen aporte. Gracias, diputada.
Si les parece bien, lo van a ir redactando y, ante la duda, lo volvemos a leer.
Vamos a ir pasando para la firma el proyecto en revisión por el cual se declara lugar histórico nacional a la casa donde vivió Jorge Mario Bergoglio.
- Se pasa a la firma.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Luego tenemos un tema para abordar que realmente nos preocupa y ocupa a la región y, me animo a decir, al mundo entero: la grave crisis humanitaria que está viviendo Venezuela. Hay muchos proyectos presentados sobre esta cuestión.
Desde Asesores se estuvo trabajando y entiendo que hay un dictamen de consenso de una parte, pero que el Frente para la Victoria no lo acompañaría.
Si algún señor diputado quiere hacer uso de la palabra, con muchísimo gusto lo escucharemos. Entiendo que es una obligación de esta comisión expedirse sobre un tema tan delicado que está viviendo un país hermano en la región, y no podemos mirar para otro lado.
Además, cuando trabajamos este tema es muy importante tener en cuenta que se trata de la doctrina de la no indiferencia a la crisis humanitaria que está viviendo un país hermano.
Tiene la palabra el señor diputado Grandinetti.

Sr. Grandinetti.- Señora presidenta: obviamente vamos a acompañar esta iniciativa, porque también estuvimos trabajando en esta redacción. De todos modos, hay un tema que me sigue preocupando y pediría la buena voluntad de los diputados y los asesores que han trabajado esta mañana en este dictamen conjunto, en relación con el concepto de crisis humanitaria. Se trata de una cuestión que ya se había planteado en su momento. Me parece que estamos utilizando mal el término.
El concepto de “crisis humanitaria” según las Naciones Unidas está relacionado con situaciones de emergencia producto de desastres por eventos naturales terremotos, inundaciones y tormentas y a conflictos armados de alta intensidad que ponen en peligro la vida de millones de personas. Creo que no están dadas esas dos condiciones. Digo, como para tener una terminología adecuada.
Por el resto, obviamente, agradezco a los colaboradores que han logrado este dictamen pero sobre ese aspecto me parece que vamos a utilizar una terminología inadecuada. Es más, si quieren, puedo ahondar un poco más en el concepto de crisis humanitaria según la Organización de las Naciones Unidas.
Ese concepto está relacionado con situaciones de emergencias, producto de desastres por eventos naturales. No es un término ingenuo, desprovisto de fines políticos, ya que los aparatos militares de los países centrales, en fin… están todas las definiciones. Creo que debiéramos cuidar esa parte. Podemos hablar de “profunda crisis social, política, económica”, es decir, mencionar los términos adecuados.

Sra. ( ).- Política, económica y social.

Sr. Grandinetti.- “Política, económica y social”. Si ustedes quieren: “institucional” o “democrática”, en fin, podemos agregar los conceptos adecuados, porque me parece que se está equivocando el término si es que la crisis humanitaria está referida a hechos particularmente como decíamos anteriormente- de desastres, eventos naturales, conflictos armados de alta intensidad o una guerra civil, que también se desarrolla como uno de los conceptos. Lo dejo a consideración.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). En su propio proyecto usted hablaba de “crisis humanitaria”, señor diputado.

Sra. ( ).- En lo que coincidimos es en la crisis, que es innegable, y en el padecimiento de nuestro hermano pueblo venezolano. Lo cierto es que la propia Asamblea Nacional venezolana, el Congreso venezolano, ha declarado el estado de “crisis humanitaria” en su país.
Creo que lo que tiene de valioso respetar esa terminología es que la asamblea, que nosotros principalmente estamos defendiendo en este documento, ha sacado una resolución en este sentido, votada por mayoría absoluta.
Me parece que está bien respetar esa condición, que los propios venezolanos, los propios representantes del pueblo, democráticamente electos, han dado de la situación que ellos están atravesando. Nosotros no lo estamos usando en los términos de las Naciones Unidas sino en los de la Asamblea venezolana, que utiliza ese término.
Me parece que en los fundamentos podríamos explicar que al mencionar la “crisis humanitaria” nos referimos a los términos de la propia resolución de la Asamblea Nacional de Venezuela, que la ha declarado en ese sentido. Simplemente para respetar lo que el propio Parlamento y los representantes electos del pueblo de Venezuela dicen que es lo que sucede en su país.

Sr. Grandinetti.- Es una cuestión terminológica.

Sra. ( ).- En los Fundamentos podemos hacer esta aclaración, porque me parece totalmente válido lo que está señalando el señor diputado. Entonces, para que no se confunda, podemos aclarar que lo estamos haciendo al recoger la propia declaración de la Asamblea venezolana.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Tiene la palabra el señor diputado Bossio.

Sr. Bossio.- Nosotros claramente reconocemos la crisis. Es una crisis económica: 40 por ciento de caída del PBI desde el año 2013; 17 por ciento de caída de la producción de petróleo, del principal producto que produce Venezuela, y 75 por ciento del salario real entre 2012 y 2017.
Coincidimos con el diputado respecto de que los conceptos son “crisis política, social y económica”. Me parece que eso viene a dar un tono más claro y de aporte a tratar de que el Parlamento argentino se exprese con la conciencia de que hay que encontrar una solución, que tiene que venir de la mano de Venezuela, pero también se tienen que involucrar los países de América Latina.
También queremos decir con absoluto énfasis que no pretendemos que la solución llegue de otros países, y menos de aquellos que se han expresado manifiestamente con una postura bélica. Es decir, con una postura que claramente no es el espíritu de América Latina y no es el espíritu que pretendemos de solución del conflicto.
Quiero hacer aportes en esa línea, es decir, ir a aportar paz, repudiando la crisis, identificando la crisis, identificando conceptos como la propia ONU, que no habla de “violación sistemática de los derechos humanos” sino de “patrones de violación de derechos humanos”. Expresémonos de esa manera. Aportemos paz y apostemos a que esto debe tener una salida en donde los mediadores internacionales puedan cumplir un rol central, en donde América Latina tenga un rol, no otros países, ni siquiera Europa.
He leído notas donde Zapatero supuestamente es quien va a solucionar las cuestiones. La verdad que si no podemos encontrar soluciones con los hermanos venezolanos, nosotros también estamos fallando.
Nuestra propuesta es quitar algunos términos. En primer lugar, sacar la expresión “crisis humanitaria”, incluso en línea con otras expresiones, “profunda crisis social, política y económica” y hablar de responder las conductas antidemocráticas, porque ha habido conductas antidemocráticas. Todo hecho de violencia política es un hecho de conducta antidemocrática, pero no hablaría de “régimen autoritario de dicho país”. Por mi parte, aportaría a expresarnos clara y firmemente, pero no a calificar en términos que son ajenos a nuestras facultades.
Con respecto a la expresión “condenar la violación sistemática” propongo -tal como dicen los expertos de la ONU : “condenar patrones de violación de derechos humanos que se han visto en Venezuela”. El resto está perfecto.
Estas son las tres o cuatro observaciones que quería señalar, que entiendo que tienen que tener una lógica. Es decir, América Latina se involucra, aparece la mediación y la diplomacia como un elemento para encontrar la paz y el diálogo; la solución propia por parte de Venezuela; el repudio de los países de América Latina; el “que esto lo resuelvan los propios venezolanos” con la mediación política de los países hermanos de América Latina.
Reitero que repudiamos la expresión de aquellos que quieren resolver de maneras que no tienen nada que ver con América Latina. Esperamos que el Parlamento argentino se exprese enérgicamente pero aportando paz, no tratando permanentemente de empezar a dividir a una sociedad que evidentemente está absolutamente dividida, donde la crisis es profunda y el gobierno, evidentemente, no la ha podido manejar.

Sra. ( ).- Primero quiero decir que coincido absolutamente con el señor diputado preopinante. No hay ninguna otra salida que no sea la democrática, la consensuada y pacífica. Eso es claro y hay que desterrar cualquier duda. Los países de la región somos democráticos y no vamos a permitir ningún otro tipo de salida que no sea pacífica, negociada y diplomática.
Lo que quiero mencionar es que los países de la región, los latinoamericanos –Brasil, Chile y todos los que firmaron-, signatarios de la declaración de Lima del 8 de agosto...

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Incluso Uruguay.

Sra. ( ).- Exactamente. Todos los países de la región utilizan esos términos.
El artículo 7° establece su condena a la violación sistemática de los derechos humanos y libertades fundamentales.
El artículo 1° señala que declaran su condena a la ruptura del orden democrático en Venezuela.
Es decir, hemos tratado de basarnos en lo que manifiestan los propios países latinoamericanos. Ahora mando por whatsapp esta declaración.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Hablan de “crisis humanitaria”.

Sra. ( ).- Creo que lo importante de esta declaración es que justamente no es de los Estados Unidos –dado que no es firmante- sino de los países de la región.
Me parece que esta cuestión fue trabajada con mucha responsabilidad por parte de los países de la región y expresan lo mismo que nosotros estamos manifestando en nuestra resolución, que es bastante similar a lo que señala esta declaración. Realmente han acompañado todos los países de la región, pues están Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Panamá, Paraguay y Perú.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Quizás podríamos empezar precisando, como primer tema, que no vemos otra solución que no sea la pacífica, recalcando ese punto, y después todo lo demás.

Sr. Bossio.- Estoy absolutamente de acuerdo que el Congreso de la Nación Argentina, la Cámara de Diputados, tiene que expresarse. Advertimos que es una crisis, entendemos que es muy fuerte, a nivel político, social y económico, pero sería una cuestión prudente desde el punto de vista de la terminología.
Me parece que es demasiado aportar palabras, expresiones y algún tipo de cuestión -incluso que tienen que ver con algún tema de carácter internacional en cuanto a derecho- que apunten a una separación.
Entonces, en línea con todo eso, tengo tres o cuatro sugerencias. La primera es recortar la redacción cuando dice: “repudiar las conductas antidemocráticas”.
Respecto de la “violación sistemática” aportaría la idea de “patrones de violación de derechos humanos”, que es lo que dice la ONU. Que sea “sistemática”, no apunta a resolver el conflicto o dar un aporte en ese sentido. Simplemente es una sugerencia. Y después aparece el tema de la “crisis humanitaria”.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Tiene la palabra la señora diputada Castro.

Sra. Castro.- Señora presidenta: quiero referirme a varias cuestiones. El tema de los conceptos y las palabras que utilizamos no es menor, porque ellos son el instrumento de nuestra expresión. Me parece que tenemos que ser muy precisos en la terminología y en los conceptos que utilizamos. Esto es lo que quería manifestar en primer lugar.
En segundo término, nuestro país tiene una tradición. Creo que muchos países tenemos que ser muy cuidadosos en no intervenir en asuntos internos.
Nosotros visualizamos una crisis, eso está claro, y donde haya un ser humano en peligro debe estar la preocupación de todos, y en nuestro país está ocurriendo. Tenemos un nuevo desaparecido en democracia.
Además de eso, señora presidenta, tristemente en esta Cámara se viene generando desde hace algún tiempo una tradición que tiene que ver con dejar y no tratar “medias sanciones” y generar “medias sanciones” en esta Cámara cuando se trata del Senado, y viceversa. Sobre este tema puntual ha habido decenas de proyectos –y eso es muy importante- porque creo que nuestros hermanos latinoamericanos deben preocuparnos y mucho.
Nosotros tenemos el Orden del Día N° 1.346, del 9 de junio de 2017, que verdaderamente expresa un consenso. En sintonía con lo que acaba de decir el diputado Bossio, considero que estamos viendo una crisis política, económica y social que nos preocupa.
He escuchado a las diputadas y a los diputados y creo que todos merecemos el mismo respeto.
Este orden del día, que es una declaración sobre la situación política y social que se vive en la República de Venezuela, sintetizaba los proyectos de la diputada Banfi -que vemos que nuevamente se pone de manifiesto y los de los señores diputados Amadeo, Carrió, Massa, Camaño, Negri, Wolff y Brüggue. Aparece usted misma, señora presidenta, junto con otros diputados más, el diputado Carmona y otros diputados de nuestro bloque político.
Luego, tenemos otro proyecto de la diputada Banfi y los señores diputados Villavicencio y Grandinetti; otro suyo, señora presidenta y de otros diputados.
Señora presidenta: nosotros ya conocemos el trabajo que se hace en esta Cámara y en esta comisión.
Este proyecto me parece que es de consenso y pudo sintetizar 14 proyectos de resolución. Además, el orden del día tiene fecha del 9 de junio, ¿por qué no lo hemos debatido en sesión?

Sra. ( ).- Porque se aprobó con 114 votos.
- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann). Les pido que la señora diputada pueda concluir su exposición.

Sra. ( ).- Vemos que, en sintonía con esto, debemos elaborar nuevamente un proyecto de síntesis y de consenso. Me parece muy oportuno precisar los conceptos, tal como lo ha propuesto el diputado Grandinetti, y utilizar términos que nos permitan sintetizar y hacer una expresión –una vez más- por consenso.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Yo habilité tomar estos nuevos temas por los graves hechos que pasaron desde el 9 de junio hasta hoy, a los que ahora seguramente mis colegas se van a referir, que han ahondado aún más la crisis política. Me animo a decir que ha habido una masacre institucional, pero eso es personal, y me gustaría que hablen los demás.
Estoy de acuerdo con precisar los términos. Quizás si llegamos a conseguir algo de consenso, debemos establecer a qué denominamos crisis humanitaria y si incluimos esa expresión. De lo contrario, tendremos dos dictámenes, pero veremos los consensos específicos para una declaración porque en este momento creo que sería importante, y tendríamos que hacer un esfuerzo.
Mi opinión es que no deberíamos emitir nada que podríamos denominar “lavado” ante la crisis que realmente existe hoy.
Por eso repito lo que dijo el señor diputado Bossio en el sentido de que es muy importante que quede muy en claro que estamos esperando que haya una solución interna por vía pacífica en Venezuela, y que esta sugerencia es del sur, para el sur, regional, como tiene que ser.
Tiene la palabra la señora diputada Garré.

Sra. Garré.- Dadas las expresiones del señor diputado Bossio, con las que coincido totalmente, y también las del señor diputado Grandinetti, no debemos encajonarnos en terminologías que son parciales o equívocas. No ayuda a la difícil situación que vive hoy Venezuela si nos parcializamos, y además dejamos de ser un instrumento válido para contribuir en un proceso de pacificación de esa Nación.
Hay un hecho nuevo y muy grave: las amenazas de intromisión militar de Estados Unidos sobre Venezuela, que han sido reiteradas hoy por el vicepresidente de Estados Unidos, que está en el país. Me parece que esto está sembrando un antecedente de una gravedad inusitada, que es la intervención militar de Estados Unidos en la región. Creo que desde la época de la República Dominicana y Panamá, entre otros casos, no tenemos hechos tan terribles en nuestra historia americana. De manera que creo que hoy es indispensable expresarse nuevamente con un proyecto que incluya un tema tan importante como es la posibilidad de una intromisión militar en la República Bolivariana de Venezuela, que impediría una solución pacífica, violaría la soberanía de ese país y que no haría nada más que agravar los conflictos existentes.
Como decía la señora diputada, tampoco mencionaría lo que dijo la Asamblea Nacional. Creo que nos deberíamos mantener en términos lo más objetivos posibles sin tomar partido por lo que ha dicho ninguna de las partes, porque me parece que eso nos quita la necesaria imparcialidad que debemos tener como mediadores que debemos ser los países latinoamericanos en esta grave crisis, para que la crisis se resuelva favorablemente para el pueblo venezolano y no para un sector, pues algunos querrán que sea la oposición y otros, el oficialismo. Pero de todas maneras me parece que lo importante –y a eso está convocando incluso el Papa con su prédica de pacifismo en la región– es que se llegue a una solución.
Por lo tanto, es fundamental incluir un párrafo que repudie las amenazas de intervención armada en la República Bolivariana de Venezuela en la declaración que realice esta Comisión.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra el señor diputado Amadeo.

Sr. Amadeo.- Señora presidenta: esta discusión sobre el tema de Venezuela es una gran oportunidad en ocasión de la triste situación de los hermanos de ese país. Pero va mucho más allá de eso, pues tiene que ver con una discusión muy profunda que nos debemos.
Habiendo sido diputado entre 2009 y 2013 quise plantear muchas veces este tema, por ejemplo, en ocasión de la masacre de Siria y otros casos parecidos, y finalmente no lo logré por una cuestión del manejo de la Cámara de aquel momento.
Esto tiene que ver con la posición que tomamos frente al tema de los derechos humanos en general, y es un asunto que nos duele mucho a los argentinos. Nosotros debemos tener una posición y discutirla a fondo. Frente a las expresiones que acabo de oír recién, me pregunto qué sería de nosotros si fuéramos la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Uruguay en 1979 y a la Argentina viniera la misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, enviada por el presidente Carter, y en ese marco hubiera que discutir de qué manera lavamos la situación argentina para generar paz en nuestro país, etcétera.
Esta referencia la hago muy a propósito, por muchas razones. ¿Cómo podemos relativizar el valor del sufrimiento por la violación de los derechos humanos?
Mi posición frente al tema de los derechos humanos es que son absolutos. No es su naturaleza propia, porque el artículo 14 de la Constitución Nacional habla de las leyes que reglamentan su ejercicio, pero cuando digo “absoluto” es porque deben respetarse los derechos humanos de los amigos y de los enemigos. La violación del derecho humano de mi enemigo es tan inaceptable como la violación de derecho humano de mi amigo. No depende de eso, pero todo el tiempo vamos patinando por la banquina.
Señora presidenta: tenemos que trabajar y desarrollar este concepto. Por lo menos así lo entiendo yo y de este modo lo voy a plantear permanentemente.
Por supuesto que en el derecho internacional hay tensiones todo el tiempo. Lo oímos a Bush hace no mucho tiempo aceptar la violación de los derechos humanos en ocasión de la defensa de la seguridad o de la cultura occidental. Todo el tiempo hay expresiones de este tipo. En Yugoslavia se produjo el horror de la no intervención por cuestiones que tenían que ver con la política de amigos y enemigos.
Pero nosotros debemos tener una posición. La Argentina no es Suiza. Este tema sigue estando cerca, podemos discutir cuánto pero lo tenemos en esta mesa. Lo que no es aceptable es que subordinemos el valor y la obligación de defender los derechos humanos a las conveniencias del juego coyuntural del poder, más allá de las aplicaciones de las leyes. No podemos tener visiones respecto de la violación de los derechos humanos en función de conveniencias transitorias.
Además, la Argentina tiene adhesiones a convenciones. La sabia Constitución de 1994 expresó el tipo de país que queremos y nuestra adhesión a los convenios internacionales. No los voy a aburrir leyendo la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Declaración Universal, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, la Convención sobre Eliminación de Toda Forma de Discriminación de la Mujer, la Convención contra la Tortura, etcétera. Este es el país y el marco jurídico que nosotros nos hemos construido.
La historia está llena de dobles discursos. Recuerdo que el famoso economista liberal Milton Friedman dijo que en nombre de la libertad, hay que coartar la libertad, es decir que en nombre de la libertad económica, hay que coartar la libertad política. En la Argentina he oído decir "5 por 1", "al enemigo ni justicia", pero también he oído decir que “los desaparecidos son desaparecidos” y que, por lo tanto, ni a uno ni a otro le corresponde la justicia. No podemos estar patinando por la banquina con esas historias que no son lejanas.
Comparto una cita: "La política exterior de un Estado traduce la proyección externa de su personalidad interna." Se hace política exterior con lo que se quiere ser como país y en este tema si nosotros relativizamos, quiere decir que como país también estamos relativizando. Por todas estas razones morales, históricas y legales, tenemos que pronunciarnos claramente.
Quiero hacer otro comentario respecto de lo que se ha dicho acerca de las nuevas teorías de la no indiferencia y la responsabilidad de proteger. Por los desastres que ha hecho la humanidad, la doctrina ha avanzado en este tema. Entonces, se habla hoy día de la no indiferencia y de la responsabilidad de proteger en varios momentos o por varias situaciones, en particular cuando se trata de delitos de lesa humanidad. Se habla de prevenir, actuar y sancionar. Personalmente, señora presidenta, creo que no se debe actuar al estilo Trump. Nuestro presidente ya lo dijo, y yo acompañaré cualquier declaración que repudie las inaceptables expresiones del presidente de los Estados Unidos. Pero sí hay que prevenir y sancionar, y la sanción tiene un enorme abanico internacional. La Cumbre Mundial de 2005, con la votación del 90 por ciento de los países que participó, manifestó la responsabilidad de proteger.
Un comentario también se ha hecho aquí sobre la intervención como si fuera una violación de soberanía. ¡Ay, soberanía, cuántas brutalidades se cometen en su nombre! Todo el tiempo aparece la soberanía, y en algunos casos para proteger a los dictadores. Cito a Vargas Carreño: “Los Estados no pueden invocar como un asunto de su dominio reservado el tratamiento que le dispensan a las personas sometidas a su jurisdicción, y los Estados y las organizaciones internacionales no dejan de cumplir con el principio de no intervención cuando adoptan medidas en contra de Estados que violan los derechos humanos, siempre y cuando dichas medidas sean compatibles con otras normas del derecho internacional.” Este es el mundo en el que nosotros estamos insertos, y es el país que yo creo -junto a muchos de nosotros- que tenemos que proyectar hacia afuera.
Perdóneme que me extendí pero, como usted verá, es un tema que me llega: tenemos que aprobar la declaración sin lavarla, diciendo que se están violando los derechos humanos, que estamos en presencia de una dictadura que está matando gente y que esto es inaceptable.
Creo también que tenemos que adherir a la Declaración de Lima, que en parte ya ha sido leída. En el marco de una reunión de todos los presidentes de los Parlamentos el viernes, en Lima donde usted va a estar presente , nosotros como interbloque tenemos que pedir la solidaridad de los demás Parlamentos de la región, es decir no solamente de los Ejecutivos sino también de los Congresos. Tenemos que pedir la intervención del Consejo de Seguridad por razones humanitarias. Lo hemos pedido y hemos firmado una carta que solicita la expulsión de Venezuela de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Es un oxímoron que Venezuela forme parte en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
Además, debemos enviar mensajes a la comunidad internacional para aumentar el nivel de sensibilidad y acción, porque hay 125 muertos, crisis humanitaria y se están muriendo de hambre.
Señora presidenta: esta es la posición que mi bloque va a mantener.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra la señora diputada Banfi.

Sra. Banfi.- Desde mi punto de vista y el de nuestro bloque, todo tipo de manifestación que pueda alterar el orden democrático y la paz de cualquier pueblo es de absoluta condena. Especialmente, teniendo en cuenta el ejercicio que hemos tenido en la Argentina en materia de derechos humanos, es muy importante destacar que los derechos humanos tienen un carácter internacionalista.
Hablar de derechos humanos como si fuese un asunto que solamente le compete a un pueblo, cuando es el Estado quien está violando estos derechos, no es una pelea entre civiles, de vecinos contra vecinos, sino que es un Estado opresor que castiga a sus conciudadanos. Es por eso que aparecen los derechos humanos y es fundamental que estos derechos tengan la voz de los vecinos.
Durante nuestra historia tuvimos que salir a cubrirnos y a protegernos, a alertar y pedir la voz de nuestros vecinos, porque nos dejaron sin voz. Esto es lo que nos están pidiendo los venezolanos. No están pidiendo que intervengamos en su conflicto interno ni que los invadamos con misiles o balas; lo que nos están pidiendo es que alcemos fuerte la voz por ellos.
Por eso, en mi caso no voy a acompañar ningún otro proyecto “lavado” en nombre de un consenso que me parece hipócrita. Creo que es hipócrita porque nos estamos olvidando de nuestra propia historia.
Insisto: si no vemos a los derechos humanos y esta declaración que queremos emitir como una manifestación sobre la necesidad del respeto de los derechos fundamentales de los pueblos, no estamos entendiendo para qué hoy, martes, después de un fin de semana agotado, estamos acá.
Además, por la historia de la Argentina pudimos condenar el golpe de Estado de Honduras, y así lo manifestamos en la OEA. La Argentina tuvo una posición muy clara en contra de la crisis política y social que vivió Honduras en 2009. Lo hicimos también con Paraguay, echándolo a patadas del Mercosur. No se dudó y se hizo en una sola reunión.
Manteniendo esa posición, queremos acompañar la adhesión de los cancilleres de Lima, que es clarísima y que habla de crisis humanitaria, porque este es un concepto que engloba un montón de datos que hay que tener en cuenta y que lo fundamentan de una manera muy responsable. A partir de los compromisos en los convenios internacionales en materia de derechos humanos, los Estados tienen la responsabilidad de alzar su voz cuando los pueblos oprimidos por el monopolio de la fuerza no pueden hacerlo.
Ustedes pueden decir que es distinto lo de Honduras y lo de Paraguay, así que hablemos de los hechos concretos que suceden en Venezuela. Quiero corregir a mi compañero Amadeo, que dijo que había 120 muertos. Son 133 muertos al 1° de agosto. Además, hay 4.000 heridos en manifestaciones, 5.051 arrestos arbitrarios, 403 presos políticos, 3.960 personas que solicitaron asilo en otros países solo en 2016, 470 civiles procesados por Tribunales militares, 30 periodistas internacionales expulsados y 10 muertos durante una Asamblea Constituyente. Hay y hubo una Asamblea Constituyente declarada ilegítima por el mundo. ¿Nosotros vamos a quedarnos callados porque ya firmamos algo en junio? ¡Por favor!
– Varios señores diputados hablan a la vez.
Sra. Banfi.- Sí, lo dijeron. Lo dijeron...
– Varios señores diputados hablan a la vez.
Sra. Banfi.- Después me contesta, señora diputada.
Repito el concepto: me encantaría salir de esta reunión teniendo en claro que mis compañeros del Congreso tienen muy en cuenta los hechos sucedidos luego de que el gobierno del presidente Maduro se consolidó en una dictadura tomando de manera ilegítima la Asamblea Nacional Constituyente.
Sigo con los datos de 2016: el 82 por ciento de los hogares está bajo la línea de pobreza, 52 por ciento de niños sufren déficit nutricional, 756 casos de mortalidad materna y 480 por ciento de inflación –que para este año se espera que sea del 700 por ciento.
Voy a leer cómo define Naciones Unidas la crisis humanitaria: "Situación en la que existe una excepcional y generalizada amenaza a la vida humana, a la salud y a la subsistencia". Estas cifras deben generar en nosotros la empatía de poder dejar de lado algunas cuestiones ideológicas que hablan principalmente de nuestra vida interna y desprendernos o despojarnos de algunos criterios que quizás nos perturban. Venezuela nos está reclamando una posición clara casi a manera de devolución por lo que ellos hicieron por nosotros en nuestra peor época de la dictadura.
No voy a acompañar nada “lavado”. Lo lamento mucho y se lo explicaré al gobierno venezolano, pero sí me parece importante que cada uno de nosotros reflexione en el sentido de que no podemos resolver una situación internacional con nuestros sucios trapitos internos.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra la señora diputada Stolbizer.

Sra. Stolbizer.- Tengo la impresión de que hacemos discursos como si tuviéramos posiciones antagónicas. Me disculpo porque llegué tarde, pero no entendí en ningún momento que hubiera voluntad ni intención de minimizar la cuestión porque es sumamente grave ni de hacer algo “lavado”. Estoy convencida de que hay una crisis humanitaria y particularmente tenemos que ir hacia allí, porque es lo que más debe movilizarnos como país.
Quiero plantear que tengo una diferencia, aunque no es respecto de los términos. Me parece que nos quedamos con la idea de suavizar la terminología cuando, en realidad, siempre que uno busca un consenso tiene que bajar el nivel de lo que quiere decir o las posiciones particulares. Lamentablemente, tengo una diferencia de fondo con la propuesta y también con la Declaración de Lima. Sé que mi posición no es compartida por la mayoría que convalida esa declaración, pero me da la impresión de que se trabaja mucho sobre una política de exclusión de Venezuela, sobre todo de los ámbitos internacionales. No comparto la idea de la expulsión de Venezuela ni del Mercosur ni de ningún otro ámbito porque implica castigar a un pueblo o a un país por las bestialidades que hacen quienes lo conducen. Eso no es bueno, sobre todo en términos de la necesidad de plantear una salida humanitaria.
Siempre me ha parecido que si hay un país que fue solidario con la Argentina en la época de la dictadura fue Venezuela, y no imagino qué hubiera sido de nosotros sin ellos, porque la mayoría de los exiliados argentinos fueron a ese país. Pensemos qué hubiera pasado si Venezuela nos hubiera cerrado sus puertas cuando teníamos en el gobierno a un dictador como Videla. Este tipo de decisión no es buena, como no fue bueno el bloqueo a Cuba en su momento, porque lo único que logran es condenar a las personas por culpa de los dictadores, de los autoritarios y de quienes violan los derechos humanos, llevando a los pueblos a una situación cada vez peor.
Entiendo que muchos respaldan la Declaración de Lima porque es lo que el gobierno ha firmado. Quiero manifestar mi diferencia con este tipo de decisiones dado que excluir o expulsar no son buenos mecanismos en términos de la situación de Venezuela. Se trata de una interpelación que se nos hace a todos los países para actuar de manera solidaria frente a la situación humanitaria que se vive.
No comparto la declaración, pero hay que tratar de encontrar un buen consenso que tenga en cuenta nuestra visión. Hay que condenar todo lo que hay que condenar, pero hay que separar con mucha precisión al gobierno del país o del pueblo venezolano.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Varios de los presentes, y yo personalmente, coincidimos en el sentido que no sirve excluir a un país y condenar a su pueblo. Pero lo que es importante es utilizar esos mecanismos que existen para pedir que el Consejo de Seguridad y Alto Comisionado de Derechos Humanos actúen y apliquen sanciones.
Tiene la palabra la señora diputada Frana.

Sra. Frana.- Señora presidenta: en primer lugar, quiero decir que si los diputados de mi bloque estamos acá, es porque nos interesa el tema y que no nos pasa por el costado.
Repudio profundamente las expresiones públicas del oficialismo diciendo que pareciera que nosotros estamos conformes con lo que pasa en Venezuela. Sinceramente, me parece de un bajo nivel institucional.
Comparto totalmente lo que dijeron las diputadas en cuanto a que desde aquella declaración de junio hasta ahora pasó algo que fue la Asamblea Nacional Constituyente. Por eso en ningún momento nadie sostuvo dejar sin efecto el punto 2, porque claramente estamos expresando el desconocimiento de esa Asamblea. Así que me parece que no sería bueno que distorsionemos mensajes y posturas.
También es cierto que en el derecho internacional es muy delicado hacer expresiones de este tipo porque tiene consecuencias concretas.
Otra cosa que pasó desde el 6 de junio hasta ahora es una amenaza concreta de los Estados Unidos de tomar intervención militar en el asunto bajo el argumento de una “crisis humanitaria”. Podremos estar de acuerdo o no pero estoy expresando desde qué lugar estoy acordando con expresiones de diputados que plantean “suavizar”, aunque no hay nada que suavizar. Pongamos el término que pongamos en esta reunión, la verdad es que el tema de Venezuela no pasa por nuestras manos sino por otras.
Repito: lamento que se minimice nuestra postura cuando queremos discutir seriamente. En realidad, hay que ser muy cuidadosos con los términos porque –insisto- desde el 6 de junio hasta ahora hay dos novedades, por lo menos de nivel: la de la Asamblea Nacional Constituyente –y nadie dijo que había que sacar el punto 2 , y la amenaza de Estados Unidos a una intervención militar. Hacer referencia a expresiones como “crisis humanitaria” por lo menos por lo que me dicen mis asesores, soy contadora, y los que conocen de derecho internacional- puede ser una base suficiente para avalar esa intervención militar. Por eso creo que es algo que debemos discutir, no es una postura definitiva.
Por lo tanto, me parece apropiado el planteo de aquellos que, presentando un proyecto, hoy están pidiendo revisar los términos. No es por suavizar nada, de otro modo no estaríamos acá.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Estoy pensado en voz alta: se puede expresar en el primer punto la más honda preocupación frente a la profunda crisis humanitaria y aclarar que rechazamos las amenazas de intervención militar, por ejemplo.
- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. (Banfi).- Quisiera hacer una aclaración con respecto a lo que dijo la diputada Stolbizer.
Nosotros coincidimos en la posición que tiene la diputada Stolbizer. Tuvimos reuniones con el canciller, junto con la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto. El gobierno coincidió y por eso se habló de suspender a Venezuela, porque efectivamente como bien explicó Margarita , no tenemos que perjudicar al pueblo. Esta declaración está basada en condenar las violaciones, pura y exclusivamente.
Quizás deberíamos firmar otro tipo de declaración haciendo una manifestación concreta acerca de preservar al pueblo venezolano de cualquier tipo de repudio o sanción que se quiera hacer al gobierno de Venezuela, como se ha hecho en otras oportunidades.
Estamos todos de acuerdo en que hay que condenar cualquier ataque bélico o de intervencionismo a Venezuela. No estamos hablando de eso. Estamos hablando de condenar la situación en la que se encuentra el pueblo venezolano.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra el señor diputado Pedrini.

Sr. Pedrini.- Señora presidenta: me uno a su felicitación del comienzo de la jornada por las elecciones del último domingo. Espero que terminemos cuanto antes con los cómputos para saber los resultados finales.
La denostada declaración de este Parlamento en junio fue realmente un esfuerzo de consenso y de compromiso. Es cierto que se sucedieron hechos en Venezuela que podrán tener una u otra lectura. Los hechos se suceden permanentemente: no solo la Asamblea Constituyente, también lo que se hizo referencia aquí sobre amenazas por parte de la primera potencia mundial sobre la posibilidad de una intervención armada y, además, la convocatoria a elecciones en distintas provincias de Venezuela, a la que concurrirían sectores de la oposición.
Esto no es un hecho menor porque hablamos de ruptura del orden democrático o de dictador; este sería un dictador bastante extraño ya que se convocan a elecciones permanentemente y se reconoce que la Asamblea Nacional está en poder de la oposición. No podemos mirar con un solo ojo.
Si un líder opositor en la Argentina o en cualquier país de Occidente tuviera en su domicilio desde armas hasta explosivos, sería tratado como un terrorista. ¿El terrorismo defiende los derechos humanos o no los defiende? Me parece que no. Ahora, si me pongo almacenar en mi casa explosivos y armas, no sé cómo me van a tratar si no es justamente como alguien que está dispuesto decididamente a ejercer la violencia.
Venezuela vive un equilibrio institucional sumamente precario y lo que no podemos hacer es tirarle una bomba neutrónica y que estalle absolutamente todo. Creo que de parte de grandes sectores de la dirigencia venezolana se está haciendo un esfuerzo en medio de un sinfín de dificultades para tratar de lograr puntos de acuerdo.
El llamado a elecciones democráticas para gobernador es uno de esos puntos de acuerdo que están llevando adelante. Creo que tendríamos que reafirmar el apoyo al llamado a elecciones en los distintos Estados ya que, según dicen, la oposición también va a participar. Pienso que esa es otra cuestión que debemos tener en cuenta.
Por otro lado, para no terminar en la parcialización, considero que la Declaración de Lima de ninguna manera es un presupuesto de lo que sucede o de lo que piensa Latinoamérica sobre esta cuestión. Firmaron 12 países sobre 32 de Latinoamérica, que es una fracción minoritaria. Es muy respetable lo que declararon en Lima, pero habiendo firmado 12 sobre 32 no podemos hablar del consenso de Lima ni de que lo expresa la mayoría de los países latinoamericanos, y menos que nos sirva como sustento para una manifestación del Parlamento argentino.
Creo que la manifestación que hicimos en el mes de junio es un muy buen fundamento para, si es necesario, volver a hacer una declaración evitando las parcializaciones, apoyando el intento democratizador con el llamado a nuevas elecciones que se está realizando en Venezuela y repudiando cualquier intento de invasión hacia la hermana República de Venezuela.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra el señor diputado Lavagna.
Disculpe, pero el señor diputado Amadeo le solicita una interrupción.

Sr. Amadeo.- Señora presidenta: solo quiero hacer un comentario. Estoy buscando pero no encuentro el sitio. En más de la mitad de los Estados venezolanos en los que se llamó a elecciones, el gobierno ha prohibido la participación de toda la oposición. O sea, no los dejan inscribirse, señora presidenta. En un ratito, encuentro la cita.

Sr. Pedrini.- La cita es falaz. Se pueden inscribir y va a haber elecciones. Eso generó una gran controversia dentro de la misma oposición.
Ahora, hay medios internacionales de desinformación sobre lo que pasa en Venezuela como lo que pasa en otros países del mundo a los cuales va a hacer referencia, y tiene todo el derecho del mundo de hacerlo.
Pero eso no es más que propaganda en contra de la posibilidad de los venezolanos de solucionar sus problemas.
- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Pedrini.- Puede expresarla porque tenemos amplia libertad.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Continúa en el uso de la palabra el señor diputado Lavagna.

Sr. Lavagna.- Señora presidenta: tomo algunas de las cosas que dijo el diputado Bossio, particularmente sobre el punto 1.
Coincido con el diputado en que le estamos dando un poco más de vuelta, y creo que terminar la oración en “antidemocráticos” podría ser una solución, porque cuando uno mira la Declaración de Lima puede ver que dice: “Su condena a la ruptura del orden democrático...”, y termina ahí. Me da la sensación que poner “del régimen autoritario de dicho país” exagera un poquito.
Por otro lado, coincido con que esto es una crisis humanitaria y hay que ponerlo así. También que hay una violación sistemática de los derechos.
Pienso que lo que podríamos hacer también es agregar el punto 5 de la Declaración de Lima que tiene que ver con lo que hablábamos antes en el sentido de una salida pacífica. El punto 5 de la Declaración de Lima que la diputada Lospennato amablemente recién me mandó , dice: “Su enérgico rechazo a la violencia y a cualquier opción que involucre el uso de la fuerza.” Me parece que de esa forma estamos...

- Un orador habla fuera de micrófono y no se alcanzan a percibir sus palabras.

Sr. Lavagna.- Si se quiere, se puede poner. Creo que el punto 5 lo contempla, pero se puede agregar eso también.
Asimismo, si se quiere reforzar, está también el punto 16 de la misma Declaración donde se apoya de manera urgente cualquier solución negociada. Si se pueden incorporar esos dos puntos creo que cubre lo que el diputado Bossio recién estaba solicitando, es decir, tratar de dejar claro que sean soluciones pacíficas.

Sra. .- Entonces, en el punto 1 lo que está sugiriendo, diputado Lavagna, es cambiar “...y repudiar las conductas antidemocráticas del régimen autoritario” por “...y repudiar la ruptura del orden democrático en dicho país”.
Estamos de acuerdo.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Yo quería decir que en el punto 6 del dictamen quizás podríamos incluir lo que acaban de decir sobre el punto 16 de la Declaración de Lima, porque el punto 6 dice: “Llamar a la unidad del pueblo venezolano con el objetivo de alcanzar pacíficamente el restablecimiento de la democracia en el país”. Entonces, ahí podríamos retomar el punto 16.

Sr. Lavagna.- Me parece perfecto. Y respecto de la discusión que teníamos sobre las elecciones y si va a participar o no la oposición, me parece que en el punto 3 del proyecto se está diciendo justamente que estamos apoyando cualquier solución democrática que vaya en ese orden. Con lo cual me parece que cubre también la preocupación.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra el señor diputado Grandinetti.

Sr. Grandinetti.- Señora presidenta: creo que vamos a lograr algún consenso.
Simplemente quiero hacer una reflexión. No estamos condenando a un determinado político, no estamos evaluando una actuación política, lo que estamos intentando establecer es un razonamiento regional de un régimen que consideramos que ya no es democrático. Y hay fundadas razones por las cuales se puede decir exactamente eso, con condenas internacionales.
La segunda cuestión importante es si aclaramos en este mismo texto o hacemos otro con respecto a la amenaza de la intervención militar por parte de los Estados Unidos. Si lo ponemos aquí o dejamos bien en claro que no hay ninguna solución con ningún tipo de violencia de un tercero sobre la situación venezolana.
Creo que está expresado también en este consenso que hemos logrado la posibilidad de asistencia y el pedido de asistencia al pueblo venezolano. Con lo cual debemos contemplar las sanciones que están prestablecidas en los marcos internacionales en los cuales la Argentina adhirió. Obviamente el compromiso democrático regional cuando adherimos y conformamos el Mercosur, lo mismo que la UNASUR, llevaba implícito un comportamiento; lo que nosotros debemos ver ahora es que, si efectivamente tenía límites y puntos sobre los cuales expresarse, sean efectivamente aplicados. Porque eso tiene que ver con estos pactos internacionales en los cuales hemos adherido y que no cabe ninguna duda, por lo menos desde mi punto de vista, que efectivamente han sido violados.
Por lo tanto, quedaría pendiente la cuestión de si lo incorporamos aquí. Me parece que hay consenso de incorporar lo de la amenaza y la referencia de que efectivamente no hay ninguna posibilidad de que la violencia, y mucho menos la intervención militar, pueda solucionar un problema de democracia y de institucionalización que tiene Venezuela.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra la señora diputada Lospennato.

Sra. Lospennato.- Creo que avanzamos en relación con lo que decíamos. Me parece que las dos sugerencias del señor diputado Lavagna son apropiadas con repecto a que estamos absolutamente convencidos lo reitero y así también lo manifestó el gobierno argentino de que no hay ninguna posibilidad de apoyar ningún divague de intervención militar de nadie, ni la expresión ni mucho menos los hechos.
También quiero reafirmar lo que dijimos. Nosotros teníamos la misma preocupación con respecto a la aplicación de la cláusula democrática del Mercosur. No queremos que se expulse a Venezuela del Mercosur. Entendemos que, en todo caso, deben aplicarse las sanciones y debe cumplirse con el Protocolo de Ushuaia, porque no solamente es un tratado internacional sino que es una ley que hemos incorporado y que debemos respetar. Entendemos que la suspensión era una manera de manifestar que hay una ruptura del orden democrático, pero preservar...

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Perdón, diputados, estaba terminando de hablar la señora diputada Lospennato.

Sra. Lospennato.- Nada más.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra la señora diputada Garré.

Sra. Garré.- Simplemente quiero agregar que lo que también debe tener un expreso rechazo es el intento de golpe de Estado que también tienen sectores de la oposición de Venezuela para que el presidente Maduro no termine su mandato constitucional.
Esto me parece muy grave y está dicho expresamente por los sectores de López y afines, no así por los de Capriles. Es decir que hay un sector de la oposición que está jugando al reemplazo anticipado del presidente de la República y obviamente no por un método constitucional.
Entonces, por eso mismo, como es tan complejo el panorama, aclaremos todas las cosas.
En cuanto al respeto irrestricto de los derechos humanos, estoy de acuerdo con la sensibilidad que me alegra conocerle al diputado Amadeo y que no conocía en este tema.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Garré.- En el tema de derechos humanos no, señor diputado Amadeo, a pesar de que lo conozco hace muchos años. No lo conocía en esos pasillos tenebrosos que tuvimos que transitar en los años duros.
Pero también creo que debemos ser muy duros con todo intento de sacar a un presidente por estos sistemas diversos muy originales, nuevos, que no son ya más con las Fuerzas Armadas que se consideraban la reserva moral sino con los Parlamentos o con algunos mecanismos aparentemente institucionales pero que, en definitiva, obedecen a una intencionalidad terrible que es la de reemplazar gobiernos elegidos por el pueblo que si están cometiéndose errores no serán votados nuevamente por el pueblo , y sacarlos del ejercicio de su mandato por estos pseudomecanismos institucionales.

Sr. Grandinetti.- ¿Me permite una interrupción?

Sra. Garré.- Sí.

Sr. Grandinetti.- El punto 3 expresaba puntualmente: “Bregar por la restitución del orden institucional, el efectivo cumplimiento de los principios republicanos de gobierno y declarar el pleno respaldo a la Asamblea Nacional como así también...” Aclaro que obviamente como pares. Y continúa diciendo: “...su solidaridad a los Parlamentos democráticamente electos”.

Sra. Garré.- Usted propone solamente a la Asamblea Nacional, no a la...

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Pero creo que queda claro con los principios republicanos...

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Justo iba a decir que coincido con el señor diputado Grandinetti en que creo que lo que decía la señora diputada Garré está perfectamente contemplado en el punto 3. Nosotros bregamos por la restitución del orden y el efectivo cumplimiento de los principios republicanos de gobierno. Pienso que con eso está más que claro.
Tiene la palabra el señor diputado Goicoechea.

Sr. Goicoechea.- Señora presidenta: estamos en vísperas del 17 de agosto. Creo que en homenaje a los valores libertarios del general San Martín, debemos ser preclaros, categóricos y contundentes, y sería muy bueno para la salud de la Nación que obtengamos un dictamen de consenso.
Considero que el pueblo venezolano, el pueblo bolivariano, que hoy no tiene garantizada su libertad y que vive en opresión, está necesitando el acompañamiento solidario iberoamericano.
Soy de un partido político, la Unión Cívica Radical, que cree en la autodeterminación de los pueblos, que los hombres son sagrados para los hombres y los pueblos son sagrados para los pueblos, como lo sostenía Hipólito Yrigoyen. Pero así y todo cuando el Crucero 9 de Julio en 1920 ancló en Santo Domingo, Yrigoyen hizo honor a la bandera de la República Dominicana y con una salva de 21 cañonazos manifestó la protesta por la ocupación norteamericana. Eso no quita que tengamos que ser meros espectadores.
Creo que nosotros venimos de la patria del general San Martín, que prefirió el exilio antes que cualquier lucha fratricida y hoy lamentablemente asistimos a que en la República de Venezuela hayan muerto 140 o 150 personas.
Durante el gobierno de la Unión Cívica Radical lamentablemente asistimos a 39 muertes en dos días. Tal vez la historia reivindique en lo que es una ética republicana a Fernando de la Rúa quien, al no poder garantizar el cumplimiento de la ley, el orden y el desarrollo económico de la familia argentina seguramente muchos hoy lo tomen graciosamente como una caricatura , prefirió irse en ese helicóptero.
A los compañeros que hoy tal vez quieran ser un poquito más complacientes con el régimen de Maduro, los invito a que condenemos ese régimen violento en homenaje a los valores republicanos de San Martín y de Bolívar.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra el señor diputado Echegaray.

Sr. Echegaray.- Señor presidente: seré muy breve porque creo que se ha dicho mucho. Evidentemente han pasado cosas desde la última declaración como para que efectivamente estemos discutiendo con énfasis y con una condena decidida sobre cosas que tienen distinto origen pero que merecen de parte nuestra el mismo grado de condena.
Se trata, por un lado, del intento de una potencia de intervenir en un país, en este caso Venezuela, y por otro, el caso del propio gobierno de Venezuela que ejerce una actitud de ruptura con el orden democrático. Digo esto no solo porque así lo plantean las situaciones de estos últimos tiempos sino porque también hay numerosos autores que trazan mínimos estándares para considerar un régimen de características democráticas.
Quiero referirme a alguno de ellos. Por ejemplo, Robert Dahl, quien precisamente cuando habla de tener en cuenta por qué un régimen debe ser asimilado a los mínimos estándares de democracia se refiere a cuatro tópicos: la libertad de expresión, la libertad de elección, la libertad de prensa y la libertad de asociación.
En este momento, en el caso de Venezuela, ninguno de esos tópicos está garantizado. La legitimidad de origen del régimen chavista no estaba en discusión porque nacía de los votos, a lo sumo teníamos discusiones respecto de si había desviaciones autoritarias o no, algunos podían tener más simpatía con el régimen chavista y otros menos. Pero este es un caso muy distinto. Aquí no está garantizada la democracia ni ninguna de estas libertades mínimas para los que habitan el suelo de Venezuela. Ninguno de los habitantes de Venezuela hoy puede participar de esa Asamblea Constituyente que se invoca porque no existieron las más mínimas garantías para que esto suceda.
Por otro lado, la condena debe ser muy enérgica respecto del intento de intervención de una potencia, y ahí hay un antídoto. La historia reciente de América Latina no tan lejana también nos permite rescatar algo, tal como comentaba el diputado Goicoechea al hacer referencia a un hecho concreto. Pero la historia de los años 80 de alguna manera nos permite traer a cuento alguno de los instrumentos que existieron en ese momento: el Grupo Contadora, por ejemplo. Parafraseando de alguna manera al diputado Bossio que planteó la necesidad de no abandonar la diplomacia, este es un caso prototípico de lo que significó poner freno a cualquier intento de injerencia de una potencia en el caso de Nicaragua, Guatemala u Honduras.
Precisamente esta iniciativa surgió a partir de premios Nobel de la Paz que convocaron a países de América Latina había varios premios Nobel que convocaron a varios de estos países a participar de este proceso y poner freno a un intento de intervención directa de parte de Estados Unidos. Nuestro gobierno de entonces, el de Raúl Alfonsín, alentó a este Grupo Contadora en el sentido de buscar por todos los medios diplomáticos la no injerencia de aquel que podía detentar la fuerza sobre estos países y buscar la salida pacífica a estos conflictos.
Por lo tanto, así como debemos ser enfáticos en condenar el intento de injerencia del presidente de los Estados Unidos y de condenar al gobierno de Maduro por no garantizar las mínimas condiciones de libertad y de participación en la salida de la crisis que hoy atraviesa Venezuela a sus propios ciudadanos, también debemos ser enfáticos en buscar este tipo de salidas. Quizás como en la agenda de nuestro Parlamento el tema de Venezuela va a seguir estando, tal vez sea tema futuro de la agenda política para intentar que un grupo nuevamente como Contadora pueda llevar previsibilidad al proceso político en el caso de Venezuela.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Es un gran aporte y ojalá podamos hacerlo. Por lo menos, en el espíritu que tuvimos en la reunión de hoy, podríamos estar dando un primer paso en ese sentido. Quién sabe. Tendríamos que ver después con la oposición crítica y constructiva si también acompañará.
Tiene la palabra la señora diputada Balbo.

Sra. Balbo.- Señora presidenta: solamente el diputado Grandinetti hizo la salvedad que yo también quería hacer acerca de que no hacía falta explicitar que se iba a rechazar porque estaba incluido claramente en el punto 3, que es la ruptura del orden democrático.
Por otro lado, adhiero totalmente a lo que dijo el diputado Echegaray porque si bien se debe desear y esperar que cualquier período democrático sea concluido y renovado por los votos, los mismos están garantizados cuando la libertad de participación y de expresión de un pueblo están, a su vez, también garantizadas, cosa que hoy al pueblo de Venezuela no le sucede. Es más, están totalmente restringidas sus libertades de expresión y participación, e incluso de publicación de sus pensamientos.
Por eso, convoco a todos los acá presentes y a toda nuestra Cámara de Diputados a que como seres humanos que somos tengamos la sensibilidad humanitaria para con nuestros hermanos venezolanos que están pasando momentos que nosotros no quisiéramos pasar, ni volver a pasar.
A veces hay que dejar de lado nuestros propios pensamientos. Lo que estamos haciendo en este momento es adherir al dolor de un pueblo y a sus necesidades. Nuestra posición es repudiar absolutamente el sufrimiento del pueblo venezolano y solicitamos que se termine lo más pronto posible esta situación que está llevando a la gente a pasar hambre, a no tener acceso a la salud, además de tener que emigrar de sus tierras por miles, día a día.
Desde luego que nosotros jamás vamos a apoyar una intervención militar de ninguna potencia, ya sea Estados Unidos o cualquier otra. Debemos estar siempre por el movimiento humanitario y eso es exactamente por lo que vamos a abogar.
Simplemente quiero confirmar que no hace falta redundar más en cláusulas porque la declaración está muy clara en este momento.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Acaba de llegar la declaración y vamos a leerla.
Para que quede bien claro, empezaríamos de la siguiente forma: “Punto 1. Rechazar enérgicamente cualquier tipo de intervención o amenaza proveniente del extranjero, así como la violencia a cualquier opción que involucre el uso de la fuerza.
“Punto 2. Expresar la más honda preocupación frente a la profunda crisis humanitaria por la que está atravesando la República Bolivariana de Venezuela y repudiar la ruptura del orden democrático en dicho país.
“Punto 3. Expresar el no reconocimiento a la legitimidad de la Asamblea Nacional Constituyente, convocada por el gobierno de Nicolás Maduro.
“Punto 4. Bregar por la restitución del orden institucional, el efectivo cumplimiento de los principios republicanos de gobierno, declarar el pleno respaldo a la Asamblea Nacional, como así también su solidaridad con los parlamentarios democráticamente electos.
“Punto 5. Instar a las organizaciones internacionales a implementar mecanismos y acciones coordinadas de socorro humanitario ante la grave situación que está viviendo el pueblo, respetando la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela.
“Punto 6. Condenar la violación sistemática a los derechos humanos, a la libertad de expresión y a la falta de elecciones libres bajo observación internacional independiente, y requerir la inmediata liberación de los presos políticos.
“Punto 7. Expresar su disposición a apoyar de manera urgente, en el marco del respeto a la soberanía venezolana, todo esfuerzo de negociación creíble y de buena fe que tenga el consenso de las partes y que esté orientado a alcanzar pacíficamente el restablecimiento de la democracia en el país.”

Sr. .- Señora presidenta: el punto 1 lo pondría como punto 4 porque me parece que hay que hablar primero de la cuestión del orden democrático, luego expresar el desconocimiento, después bregar por la restitución del orden y finalmente rechazar cualquier tipo de intromisión externa o de uso de la fuerza.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- O sea, el punto 1 va en lugar del punto 4. Aún falta incorporar el asunto de la unidad.

Sra. Garré.- Señora presidenta: la Asamblea Nacional Constituyente fue votada por millones de personas y nosotros en el dictamen nos referimos a la no legitimidad. Es una frase muy fuerte y desconoce el voto de millones de personas que la votaron. Se podrá estar de acuerdo con esa iniciativa de hacer una Asamblea Nacional Constituyente o no, pero hablar de no legitimidad me parece una audacia, sobre todo desde afuera, desde otro país. Además, es algo que nos quita la objetividad necesaria para poder intervenir en un eventual proceso de pacificación.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra el diputado Grandinetti.

Sr. Grandinetti.- A mí me gustaría leer un párrafo del propio Papa que me cedió gentilmente el diputado Bossio. Dice: “Al mismo tiempo la Santa Sede pide a todos los actores políticos, en especial al gobierno, que sea asegurado el pleno respeto por los derechos humanos y de las libertades fundamentales y de la vigente Constitución.
“Se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente, que más que favorecer a la reconciliación y la paz, fomentan un clima de tensión y enfrentamiento e hipotecan el futuro.
“Se creen las condiciones para una solución negociada en línea con las indicaciones expresadas”.
Convengamos que, más allá de nuestro credo, efectivamente fue unánimemente rechazada o cuestionada esa legitimidad, o al menos lo que se está mencionando allí. Es otro aporte, nada más.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Creo que nosotros llegamos hasta acá. Vamos a tratar de cambiar el orden. Me parece que queda muy clara la voluntad de que no vamos a aceptar y sí a rechazar toda amenaza e intervención de violencia y del extranjero para con Venezuela. Por eso lo habíamos puesto como primer punto, pero es verdad que queda más ordenado si lo ponemos como punto 4.

Sr. Bossio.- Acá se ha dicho que nosotros queríamos “lavar” la resolución y bajo ningún punto de vista esto es así. Por el contrario, queremos ser contundentes. Nosotros tenemos una sola lectura, no tenemos muchas. Estamos hablando de cientos de muertos, una crisis política, social y económica a la vista, con indicadores de caída del producto y en la producción de petróleo, indicadores sociales gravísimos, es decir, una situación en la que entendemos que el Parlamento argentino se tiene que expresar.
Entendemos que la solución tiene que venir de la propia Venezuela, pero también América Latina debe acompañar con su comportamiento en el mismo sentido. La salida diplomática es la mejor de las salidas. Por eso simplemente pedimos, en el marco de un Parlamento donde se discuten los temas y donde se exponen diferentes matices, que nuestra postura sea como creo que fue- tenida en cuenta. Nosotros no pretendemos “lavar” ningún tipo de posición.
Las conductas antidemocráticas que se repudian son para todos aquellos que tienen conductas antidemocráticas. Nosotros repudiamos la violencia política, más la del Estado, pero también repudiamos cualquier intento de práctica antidemocrática, de cualquier expresión.
Por eso creemos que estos pequeños tres párrafos del Papa en donde habla de cordura, mesura y prudencia, implican una salida diplomática y deben ser una guía para nosotros. El Papa además es claro con respecto a la nueva Constituyente cuando dice que se abstenga de tomar decisiones en términos de que profundiza las divisiones y la crisis. No le quita legitimidad, pero sí dice que tenemos que ir a propiciar la unión de los venezolanos.
Quiero dejar en claro todo esto, especialmente que nosotros no queremos “lavar” nada. Sí creemos que se tiene que discutir en el ámbito parlamentario. Hay puntos que nosotros propusimos que se quiten o se incorporen enérgicamente, como el tema de Estados Unidos, donde entendemos que tiene que ser también el Parlamento el que se exprese firmemente y de manera contundente.
Comparto con la diputada Stolbizer que cualquier tipo de expulsión profundiza el problema en lugar de poner un manto de solución.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra el señor diputado Pedrini.

Sr. Pedrini.- Quiero dejar aclarado que no estamos de acuerdo en esta postura y que nosotros iríamos con un dictamen en minoría.
Creemos que no corresponde que nos inmiscuyamos en los asuntos internos e institucionales de Venezuela. La oposición con anclaje en la Asamblea Nacional tuvo todo el derecho del mundo, llevaron adelante elecciones y dicen que concurrieron siete millones de personas para repudiar la Asamblea Constituyente, pero a esa Asamblea Constituyente a posteriori fueron más de ocho millones y medio de venezolanos a participar, y ahora van a participar en Venezuela en distintos Estados.
Creo que no corresponde jugar de árbitro respecto de qué parte del pueblo venezolano tiene razón. Sí creo que hay que instarlo al diálogo, a la solución pacífica de sus cuestiones. Pero este dictamen, tal como está, me parece una intromisión y no ayuda en nada a conseguir una solución en Venezuela.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Diputado Pedrini, le tomo el dictamen en minoría. Lo lamento, pero por supuesto está en todo su derecho.
Tiene la palabra la señora diputada Stolbizer.

Sra. Stolbizer.- Quiero dejar un planteo, no pretendiendo una modificación en términos de agregar algo más, pero como estoy tratando de estudiar un poquito esta otra alternativa, quiero dejarla en la comisión en esta oportunidad.
A mí me parece que nuestro país, o un conjunto de países, podría hacer una solicitud a la fiscalía de la Corte Penal Internacional. Venezuela, como también Argentina, es un país suscriptor del Estatuto de Roma, que es el que no solo crea la Corte Penal Internacional sino también un sistema de justicia penal universal que tiene tipificados cuáles son los crímenes que caen bajo la competencia de la Corte. Dentro de esos crímenes están los de lesa humanidad y hay una muy particularizada definición de qué es lo que constituye lesa humanidad, dentro de los cuales estaría, por ejemplo, la persecución. A mí me da la impresión de que estos delitos –y algunos otros- entran dentro de la competencia de la Corte.
La competencia de la Corte se activa cuando un país suscriptor hacia otro país suscriptor del estatuto hace una presentación para que la fiscalía tenga que hacer un informe in limine sobre si se dan los elementos del crimen.
Lo dejo planteado porque me parece que es un tema que no hay que descartar en este momento. Lo que muchas veces hacemos es decir que hay que recurrir a los estamentos institucionales, internacionales, multilaterales, y a veces los multilaterales no pueden pasar de una declaración. En cambio, activar un mecanismo tan institucional como es el de la Corte, podría hasta ser más eficaz en términos de respuesta. Tal vez haya que hacer una consulta con la Cancillería.
Sin querer modificar lo que ya se está trabajando, quería por lo menos dejar esta cuestión planteada.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- La verdad que me parece una idea muy buena.

Sra. .- Coincidimos, señora presidenta. Nos parece también una muy buena idea y la verdad es que no conocíamos esta posibilidad, no la estudiamos; creo que correspondería una consulta con la Cancillería tratándose del Estatuto de Roma. Es una idea súper novedosa y nos comprometemos a estudiarla para, en todo caso, incorporar algo específicamente sobre este aspecto.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Tiene la palabra el señor diputado Lavagna.

Sr. Lavagna.- Llegado el caso, como un punto intermedio, quizás lo que podríamos plantear a la Cancillería argentina es que estudie la solicitud y nosotros lo incluimos ahora en el dictamen.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Pero quizás independiente, ¿no? En la próxima.

Sra. .- Se puede hacer como una propuesta propia de la comisión. Aparte podríamos generar todas las gestiones y motivar puntualmente porque muchos de los diputados somos miembros del grupo de seguimiento de la Corte Penal Internacional, entonces podríamos trabajarlo paralelamente a esta declaración.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Si les parece, lo ponemos como solicitud de la diputada Margarita Stolbizer. La comisión pide que se analice esto en Cancillería a ver cómo se puede hacer y si podemos tener una respuesta para la próxima reunión.
Entonces, hubo una alteración de los puntos.
Por otro lado, tenemos otros dos puntos que tratar en el Orden del Día. En primer lugar, tenemos un pedido de la diputada Banfi sobre expresar su más enérgico repudio a la violación de la libertad de expresión que implica el bloqueo informativo impuesto por el gobierno de Venezuela a través del bloqueado de señales de televisión y sitios de Internet, que impiden al pueblo venezolano conocer temas de interés público. Asimismo repudiar el proyecto de ley presentado por Nicolás Maduro ante la Asamblea General Constituyente, declarada como ilegal por el Mercosur, que propone penalizar las expresiones y manifestaciones públicas opositoras al gobierno. Este es un proyecto nuevo, pero es de lo que venimos hablando. No estuvo en tratamiento en la reunión de asesores pero si ustedes quieren, lo podemos enviar.
Después tenemos dos proyectos del diputado Carmona. El primero es para solicitar al Poder Ejecutivo disponga suspender los procesos de negociación, suscripción y ratificación de todo tipo de acuerdos, con países sospechados de financiar el terrorismo internacional. Nosotros ya tenemos una declaración de Cancillería. Esto no lo vamos a acompañar.
Nosotros vemos con preocupación la situación de tensión entre varios países del Golfo y Qatar, pero siempre reiteramos los llamados al diálogo. La Argentina no se sumó a las medidas adoptadas por algunos países de la región del Golfo con respecto a Qatar y obviamente lo que no podemos hacer es calificar de sospechoso de financiar al terrorismo a ningún país, porque es muy delicado.
Tiene la palabra el señor diputado Pedrini.

Sr. Pedrini.- Creo que no podemos tener el doble estándar. Estamos hablando de un Estado que financia al terrorismo. Que financia, ni más ni menos, a ISIS. Eso no lo decimos nosotros, lo aseguran países de la región y también potencias europeas. No es una presunción. Ya están sumamente demostradas las relaciones del reino de Qatar con el financiamiento de esta banda de terroristas, y estos sí que violan los derechos humanos.
Entonces, ¿este Parlamento se va a inmiscuir en las cuestiones institucionales internas de un país como Venezuela, pero no va a decir absolutamente nada frente a quienes están financiando al ISIS?

- Varios señores diputados hablan a la vez.
Sra. Lospennato.- ¡Por favor!

Sr. Amadeo.- Señora presidenta: creo que es un enorme avance en la cultura política de esta Cámara, como bien dijo la diputada Lospennato, que las mismas personas que acompañaron con su silencio uno de los crímenes más aberrantes de la historia argentina, hoy vengan con este planteo. Me refiero a los mismos que en esta sala, entre 2009 y 2013, guardaron silencio cómplice frente a las escandalosas violaciones a los derechos humanos en Siria y en Libia. En su momento, nosotros pedimos desde la oposición que se condenaran esos hechos, señora presidenta, y hubo un silencio escandaloso.
Entonces, este planteo lo puedo tomar de dos maneras: con la indignación con la que acompaño a la diputada Lospennato, o como una cosa positiva en términos de que finalmente los que ayer acompañaron el terrorismo internacional, hoy se dan vuelta.

Sr. .- De ninguna manera compartimos las acusaciones infundadas del diputado Amadeo, que apoya al ISIS.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Estamos pasando a la firma el dictamen referido a Venezuela.
Por favor, les pido silencio.

Sra. .- Señora presidenta: me parece que son temas muy delicados como para que la reunión termine en estos términos. Considero que ese no es el espíritu de ninguno de los presentes.
Quiero pedir a la presidenta que por favor nos gire la respuesta de la Cancillería. Junto con mi bloque queremos el esclarecimiento de absolutamente todo hecho o suceso que perjudique a nuestro pueblo, más cuando se trata de la vida porque eso no se recupera más.
Solicito la nota de Cancillería porque recuerdo bien que en oportunidad de la primera visita de la señora ex canciller Malcorra, tanto en el Senado como en Diputados, ella había dado a conocer alguna suerte de red de narcotráfico que efectivamente financiaba grupos terroristas en Medio Oriente. Aclaro que no lo digo yo sino que lo dijo la ex canciller Malcorra en el Senado y en esta Cámara. De hecho, creo que fui la única diputada en ese momento que le preguntó respecto a este tema. Puntualmente lo que le pregunté a la ex canciller era si había tomado algún tipo de medida o si estos datos estaban en algún tipo de corroboración o investigación, etcétera, es decir, en alguna instancia de procedimiento institucional con la ministra de Seguridad. En ese momento, la canciller respondió que solo llevaban seis meses de gobierno y que todo esto se iba a poner a disposición.
Entonces, quisiera saber si en el informe de Cancillería viene algo al respecto o si, al cambiar de canciller, estos temas se abandonaron. Vino a mi cabeza este recuerdo y tiene mucho que ver con este planteo, por eso quiero ver si hubo una línea de continuidad en las investigaciones, o al menos en algún tipo de procedimiento.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Amadeo.- Me acuerdo perfectamente. Tenía que ver con el tema de Guinea Occidental...

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- No le di la palabra, señor Amadeo.
Tiene la palabra el señor diputado Lavagna.

Sr. Lavagna.- No conozco el contenido de la respuesta de Cancillería. Pero lo mínimo e indispensable es que veamos la respuesta y en función de eso se pueda o no trabajar un dictamen. Mínimamente debemos tener la respuesta de Cancillería.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Esa fue una consulta que hice ante este tema y ahora me acaba de llegar, así que lo que vamos a hacer es pasar la respuesta a todos así lo ven los asesores y luego lo volvemos a tratar.
En el mismo sentido, tenemos un último pedido de informes, también del diputado Carmona, relacionado con el caso Odebrecht. También lo ponemos a la firma; nosotros lo acompañaremos, obviamente, como corresponde.
Con respecto al dictamen de minoría sobre Venezuela, quiero saber si lo pueden tener para mañana a las 10.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

Sra. Presidenta (Schmidt Liermann).- Perfecto.

- Aquí finaliza la desgrabación de la reunión de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto.

 

Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina | Congreso de la Nación Argentina | Av. Rivadavia 1864 - Ciudad Autónoma de Bs. As. (C.P.C1033AAV) | + 54 11 6075-0000

Nota: La información contenida en este sitio es de dominio público y puede ser utilizada libremente. Se solicita citar la fuente.