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OBRAS PUBLICAS

Comisión Permanente

Of. Administrativa: Piso P01 Oficina 136

Secretario Administrativo DR. GALLEGOS EMILIO

Jefe DR. DEL CASTILLO FRANCISCO R.

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PROYECTO DE LEY

Expediente: 0076-D-2013

Sumario: IMPLEMENTAR LA UTILIZACION DE MADERA EN LA OBRA PUBLICA NACIONAL.

Fecha: 04/03/2013

Publicado en: Trámite Parlamentario N° 1

Proyecto
UTILIZACIÓN DE MADERA EN LA OBRA PÚBLICA NACIONAL
ARTICULO 1º.- FINALIDAD - La presente ley tiene por objeto propender al uso de madera de especies implantadas y producidas en la República Argentina, en el marco de la obra pública amparada por el régimen previsto en la ley 13.064 y de las contrataciones del Estado conforme el régimen previsto en el Decreto 1023/2001, o las normas que las reemplacen.
ART. 2º - ALCANCE - Se establece como objetivo lograr una cuota mínima de utilización de madera de especies implantadas y producidas en la República Argentina en toda obra pública o contratación nacional en los términos que establezca la reglamentación.
ART. 3° - ELEMENTOS PARTE DE LA CUOTA MÍNIMA- La Autoridad de Aplicación queda facultada para decidir, en aquellos casos en que prevea la construcción de viviendas y edificios públicos, y que la misma demande los elementos- parte de la construcción enumerados a continuación, qué porcentaje de madera de especies implantadas y producidas en la República Argentina deberán contener. Los elementos-partes son los siguientes:
a) Cabreada y tiranterías en general;
b) Cielorrasos;
c) Molduras de zócalos y cornisas,
d) Aberturas interiores;
La Autoridad de Aplicación podrá incluir esta cuota mínima atendiendo la disponibilidad del recurso y de la factibilidad técnica de su aplicación.
ART. 4º.- AUTORIDAD DE APLICACIÓN - La Autoridad de Aplicación de la presente ley será determinada por el Poder Ejecutivo Nacional, conforme a las respectivas competencias dispuestas por la ley Nº 22.520 de Ministerios y sus normas reglamentarias y complementarias.
ART. 5º.- FUNCIONES - Son funciones de la autoridad de aplicación:
a) Elaborar, en coordinación con las jurisdicciones provinciales y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un Programa Federal para la utilización de madera de especies implantadas y producidas en la República Argentina en los planes de vivienda que afecten partidas del presupuesto nacional;
b) Priorizar, en toda adquisición de mobiliario amparada por el régimen previsto en el decreto 1023/2001 o en la normativa que lo reemplace, a aquellas pequeñas y medianas empresas que acrediten la utilización de maderas de especies implantadas y producidas en la República Argentina, con el alcance previsto en el artículo 2º de la presente ley;
c) Suscribir convenios con universidades, estatales o privadas, o institutos de investigación, públicos o privados, nacionales, provinciales o municipales, con el fin de otorgar mayor valor agregado a la madera de especies implantadas y producidas en la República Argentina.
d) Propender a un aumento progresivo de la cuota mínima.
e) Velar por el estricto cumplimiento de toda la legislación ambiental vigente.
ART. 6º.- REGLAMENTACIÓN - La presente ley será reglamentada dentro de los noventa (90) días de su vigencia.
ART. 7º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


El presente proyecto de ley tiene como objetivo incentivar un sector productivo con amplias posibilidades de desarrollo como lo es el sector foresto- maderero. Al mismo tiempo, intenta generar un medio de superación de los cambios en la demanda externa que en años recientes han repercutido negativamente en este sector industrial que cuenta con fuerte presencia en varias provincias de nuestro país, dinámica todavía no saldada del todo.
El sector foresto- industrial es uno de los sectores que más se benefició en estos últimos años del proceso de crecimiento económico en la Argentina respondiendo, sobre todo, a la demanda exterior que había ejercido una fuerte influencia en las ventas de las empresas dedicadas a la producción de madera.
Es esta demanda externa la que había estructurado el sector alrededor de dos mercados muy atractivos para los productores. Específicamente, los Estados Unidos y España han sido (en la fase de recuperación económica 2002 - 2006) los principales demandantes de productos forestales para la construcción, donde está ampliamente difundida la madera como elemento básico para la vivienda. Ambos países, que hasta hace unos pocos años habían vivido un verdadero "boom inmobiliario", se encuentran sorteando desde 2008 una gran crisis económica fruto de la especulación de las hipotecas llamadas "de riesgo" o "tóxicas", que finalmente han derivado y configurado la crisis económica de alcance global que estamos todavía transitando.
Los efectos de la crisis económica han sido más fuertes en las economías centrales: Estados Unidos y España sufren hoy tasas de desempleos altísimas (en el segundo la tasa de desempleo supera el 25% de la población económicamente activa) y el resto de los países desarrollados se encuentran buscando salidas a esta crisis. Justamente, la crisis en esas economías durante 2009 y parte del 2010 se experimentó con enorme fuerza en el sector foresto- industrial nacional, producto de la estrepitosa caída de la demanda que provenía de ambos mercados.
Es necesario contextualizar el origen del presente proyecto. Su diseño original estaba orientado a paliar la abrupta caída de producción y ventas que experimentó el sector durante 2009 y buena parte del año 2010. Este proceso de caída de la actividad económica que se observó a nivel global, también había repercutido, sobre todo en el primer semestre de 2009, en nuestro país con un descenso general del nivel de actividad. En este contexto de incertidumbre todos los actores habían colocado, mayoritariamente, la producción ociosa en el mercado interno, sobrepasando su capacidad de absorción, con el agregado de que en nuestro país no se ha incorporado a la madera como elemento esencial para la construcción.
Sin embargo, gracias a la solidez de las políticas económicas puestas en acción desde 2003 y a la robustez de la estructura macroeconómica actual (dato que la Argentina comparte con gran parte de las economías denominadas "emergentes") la crisis, que parecía imposible de combatir, comenzó a menguar y la actividad económica a nivel nacional evidenció un verdadero salto durante 2010.
Si bien la Argentina logró soportar exitosamente, por las políticas desplegadas por el Gobierno Federal en términos de fortalecimiento del mercado interno, consolidación de las políticas salariales y de desendeudamiento - verdadera contracara de lo que ha sido el programa neoliberal en los años noventa-, las consecuencias de la crisis internacional se hicieron sentir fuerte sobre el crecimiento del Producto Bruto, que en el año 2012 culminó en un 1,9% . Aún en un escenario adverso como lo fue la dinámica económica internacional para las cuentas externas y para el crecimiento económico interno durante el año pasado, sucesivas y profundas decisiones han sido tomadas para proteger y ahondar en todo lo alcanzado: la recuperación de YPF, la nueva carta del Banco Central - ambas convertidas en ley por el Congreso Nacional-, el mayor otorgamiento de créditos bancarios para la producción, la constitución de un nuevo régimen cambiario que protege las divisas generadas genuinamente por el comercio exterior.
Siguiendo estas líneas, el presente proyecto de ley apunta, por un lado, a reimpulsar un sector productivo nacional de por sí generador de divisas y de puestos de trabajo al día de hoy sumamente perjudicado por el intenso cambio en su demanda externa, a la vez que propone su desarrollo en el tiempo. Cabe destacar que se trata de un sector productivo que es considerado clave tanto por el Plan Estratégico Agrícola y Agroalimentario 2016- 2020 y por el Plan Estratégico Industrial 2020.
Con respecto a la estructura de la industria forestal, son varias las provincias que participan en el producto total del sector, dentro de las cuales se destacan las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos, en cantidad de establecimientos, superficie forestada, y potencial de implantación de nuevos bosques.
A modo de ejemplo, en la provincia de Misiones, el sector foresto- industrial es de significativa importancia: representa más del 50 % de sus exportaciones. Este sector, además, ha conformado un sofisticado sistema de producción, que cuenta con un gran contingente de trabajadores - dentro del cual hay una alta proporción de obreros de alta calificación, vitales para el desarrollo de esta rama de la producción industrial- y, alrededor suyo se ha establecido un sistema de fletes por camiones que ha alcanzado un óptimo funcionamiento. Se puede vislumbrar, entonces, el tamaño del impacto de la crisis en el sector forestal desde 2009 que ha tenido efectos en toda la cadena productiva, de transporte y logística.
Merece destacarse que para la elaboración de este proyecto hemos consultado a diversos actores implicados en la producción foresto- industrial, funcionarios públicos nacionales y provinciales, técnicos especializados en la temática y a las asociaciones nacionales, y regionales que nuclean a los productores foresto- industriales. Para el proceso de recolección de información nos hemos reunido con las asociaciones del sector: AMAYADAP, APICOFOM y AFOA. También organizamos rondas de consulta con funcionarios de la provincia de Misiones, con funcionarios de la Dirección de Forestación dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación, como también recibimos la asistencia técnica de ingenieros agrónomos, especialistas forestales, y personal especializado en la temática forestal del INTA, de la Estación Experimental Agropecuaria que dicha institución posee en la ciudad de Montecarlo, en la Provincia de Misiones. Pero lo más importante de esta investigación fue la visita que se realizó a distintos establecimientos de la provincia donde en su momento constatamos la situación desesperante en que se encontraban los productores foresto- madereros y los trabajadores y sus familias que se veían en la inminente situación de la pérdida de sus empleos.
Intentamos, entonces, proteger este importantísimo sector, y dar otro paso en el desarrollo técnico y productivo del sector foresto- maderero de nuestro país que posibilite su constitución como uno de los sectores pilares del producto industrial nacional y en un vehículo que aporte significativamente a un cambio cualitativo en la estructura económica. Para ello es central que el Estado Nacional incentive la producción incorporando de manera masiva elementos partes que hoy la industria está en condiciones de proveer.
Es necesario considerar un aspecto importante. Hablo de la paradójica situación que existe alrededor del uso de la madera como material de construcción. Excepto algunas provincias donde ocupa un lugar clave (como por ejemplo en la provincia de Neuquén donde en algunas localidades para la construcción de viviendas deben conservarse determinados porcentajes de madera en consonancia con requerimientos técnicos y estéticos), la madera como material de construcción es, actualmente, un material poco difundido. Lo paradójico estriba en que la demanda de madera de otros países tiene que ver con el lugar central que este producto ocupa en la construcción de viviendas. Por ejemplo, la gran mayoría de las viviendas en Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda se construyen íntegramente con madera. En Argentina, la utilización del cemento como principal material para la construcción coloca a la madera como un material no tradicional. Esto explica su poco difundida utilización en relación al potencial evidenciado en países de similares condiciones climáticas o topográficas.
Quizás, la respuesta esté en ciertos imaginarios sociales alrededor de la calidad de la madera como elemento de construcción: la caracterización de que sólo una casa de materiales tradicionales es una verdadera casa.
Este lugar marginal de la madera en la industria de la construcción determina su menor presencia en los planes de vivienda y la construcción de edificios públicos. No obstante, en los últimos años, tanto la Subsecretaría de Vivienda y Urbanismo de la Nación, como diversos institutos de vivienda provinciales han comenzado a vislumbrar su incorporación sin terminar de saldar su histórica mínima incorporación.
En adición a esto, surgen claros beneficios: por un lado, la utilización ampliada de madera para la construcción implica posibilitar la sustitución de importaciones de materiales metálicos tradicionales. Es decir, el uso de materiales tradicionales en la construcción significa, en muchos casos (por ejemplo, en la elaboración de aberturas) incorporar componentes que son extraídos e industrializados en otros países. Ello, consecuentemente genera el lamentable desaprovechamiento de materiales nacionales que podrían, perfectamente, incluirse como partes importantes en cualquier edificación. No podemos ignorar el sustantivo aporte que puede significar, en términos de aliento a nuestra industria, la incorporación de la madera nacional.
En segundo lugar, no es menor el beneficio que representa el uso amplio y extendido de la madera, ya que constituye un elemento de especial importancia en lo que refiere a la preservación del medio ambiente. Los productos madereros contienen el carbono que los árboles han absorbido durante toda su existencia. De esta manera, con su utilización, contribuimos a la calidad del aire y al cuidado de nuestro medio ambiente, ajustándonos a las medidas que han tomado muchas naciones en relación a los perjuicios que causa el cambio climático y a la disminución de los agentes contaminantes. Es importante destacar que la Argentina ratificó el 13 de julio de 2001, a través de la Ley 25.438, las metas asumidas en el Protocolo de Kyoto. Por ello es que el proyecto resalta la necesidad de incentivar el desarrollo sustentable de las economías regionales.
El articulado del proyecto actual - versión que incorpora las modificaciones realizadas entre los años 2009 y 2012, producto del trabajo en las comisiones de estudio y de las discusiones en las comisiones de Obras Públicas y de Industria a donde fue girado el proyecto original- señala en el Artículo 1º que su finalidad es la de propender al uso de madera de especies implantadas e industrializadas en la República Argentina en la obra pública, en consonancia con las precauciones anteriormente mencionadas y que su alcance refiere a toda la obra pública o contratación nacional en los términos indicados por su futura reglamentación.
En el artículo 3º, se propone una cuota mínima de utilización de madera en la obra pública, integrada por determinados elementos partes que la Autoridad de Aplicación, en el caso de aquellas públicas que los prevean, decida el porcentaje y modalidad de incorporación. Este punto es un cambio importante con respecto a la versión original, pues se instruye a la Autoridad de Aplicación que fije el porcentaje de composición de madera en el elemento- parte en relación a la disponibilidad del recurso y de la factibilidad técnica de su incorporación.
En el artículo 4º se establece que la designación de la Autoridad de Aplicación corre por cuenta del Poder Ejecutivo. Este artículo se basa en la multiplicidad de organismos estatales que podrían tener competencia en la temática que trata este proyecto: la Secretaría de Obras públicas (dependiente del Ministerio de Planificación), la Subsecretaría de Vivienda y Urbanismo, como también la Dirección de Forestación de la Nación, dentro de la órbita del Ministerio de Agricultura de la Nación.
Por último, el artículo 5º señala cuáles serán las funciones de la Autoridad de Aplicación: elaborar un programa federal de incorporación de la madera de especies implantadas e industrializadas en la Argentina en los planes de vivienda; priorizar a las pymes productoras de mobiliario hecho a base de madera de especies implantadas en las compras con destino a equipar las viviendas o edificios públicos; suscribir convenios de investigación con distintos actores con vistas a agregar mayor valor a la producción foresto- maderera; propiciar un aumento de la cuota mínima en el futuro. Se efectuó, además, una importante modificación realizada durante 2009: la incorporación en el mismo artículo un inciso "e" que indica que dentro de las funciones de la Autoridad de Aplicación se encuentra la de velar por el cumplimiento de la legislación ambiental vigente.
Sr. Presidente, la industria de la madera en general, se ha vuelto de vital importancia tanto para la provincia que represento, Misiones, como así también para muchas otras. En su momento constituyó un ejemplo interesante lo ocurrido en la provincia que represento como constatación de la repercusión de la crisis económica global en la economía de una provincia argentina. En ese momento, el espíritu del proyecto era resguardar una industria tan vital y el elevado número de puestos de trabajo que en su momento se vieron en peligro.
En este contexto, el objetivo primordial es lograr ampliar la participación de un sector con claro potencial como lo representa el sector foresto- maderero en el producto industrial nacional, articulando mayor valor agregado y la ampliación de la capacidad de generación de empleo (en un sector que demanda enorme mano de obra y capacitación) y la posibilidad de aportar a la conservación del medio ambiente sin dejar de atender las necesidades de las economías regionales.
Por todo lo expuesto, solicito a mis compañeros/as diputados y diputadas, me acompañen en la aprobación del presente proyecto de Ley.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
LEVERBERG, STELLA MARIS MISIONES FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
REDCZUK, OSCAR FELIPE MISIONES FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
ZIEGLER, ALEX ROBERTO MISIONES FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
ORTIZ, MARIELA JUJUY FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
GUCCIONE, JOSE DANIEL MISIONES FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
IANNI, ANA MARIA SANTA CRUZ FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
METAZA, MARIO ALFREDO SANTA CRUZ FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
OBRAS PUBLICAS (Primera Competencia)
INDUSTRIA