• ANALISIS Y SEGUIMIENTO DE NORMAS TRIBUTARIAS Y PREVIS.

Reunión del día 28/04/2016

- CÁMARA ARGENTINA DE COMERCIO

- En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los veintiocho días del mes de abril de 2016, a la hora 10 y 17:
SR. PRESIDENTE PEDRINI Damos comienzo a la reunión de la Comisión de Análisis y Seguimiento del Cumplimiento de las Normas Tributarias y Previsionales.

Hemos recibido una solicitud de audiencia suscripta por el presidente de la Cámara Argentina de Comercio -el señor Carlos de la Vega- y por el secretario de dicha institución, a fin de entablar un canal de diálogo y de cooperación con esta comisión para ver cómo las normas impositivas afectan en distinto grado la actividad comercial.

Es por eso que hoy nos visitan distintos representantes de la Cámara Argentina de Comercio. Entre ellos, se encuentran presentes los siguientes integrantes de la Comisión de Asuntos Impositivos: el doctor Daniel Calzetta -presidente-, quien encabeza esta visita; el doctor Jorge Carmona -vicepresidente-; los doctores Santiago Cambra y Roberto Murmis -secretarios-, y la doctora Natalí Markiewicz -coordinadora.

Asimismo, contamos con la presencia de la doctora Ana Sumcheski, directora suplente de la Cámara Argentina de Comercio, y del doctor Edgardo Phielipp, vocal titular de la cámara y presidente de la Comisión de Intereses Provinciales.

A todos ellos damos una cordial bienvenida; es un gusto recibirlos.

Tiene la palabra el señor Calzetta.

SR. CALZETTA En primer término, deseo agradecerles que nos hayan concedido la reunión de forma tan rápida.

Como dijo usted, señor presidente, la idea es comentar brevemente la actividad que desarrolla la cámara en el seguimiento de las normas fiscales, así como también ponernos a disposición de esta comisión para colaborar y analizar cualquier tema que consideren apropiado.

Nuestra idea es, en primer lugar, hacer un breve comentario sobre la actividad de la cámara y su inserción en el país. Para ello, quiero ceder la palabra al doctor Edgardo Phielipp.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Phielipp.

SR. PHIELIPP Señor presidente: soy el titular de la Comisión de Intereses Provinciales y miembro de la Mesa Ejecutiva de la Cámara Argentina de Comercio.

Muy brevemente trataré de explicitar las características del organismo que represento. Es una organización nacional y federal que agrupa no solo a ochocientas cámaras sectoriales de todo el país sino también a socios activos privados. La actividad de la cámara es conocida a nivel nacional; es profunda en materia de capacitación, porque consideramos que la educación es un aspecto fundamental para la transformación en la Argentina, y comprende además aspectos especiales vinculados con la defensa del sector.

Queremos señalar la importancia del comercio y de los servicios sin intención de desmerecer la relevancia de los otros sectores productivos de la sociedad. Simplemente deseamos referirnos a aquella concepción clásica de tipo presocrático de la economía de que las cosas físicas son las que realmente tienen un valor agregado. Nosotros pensamos que tanto el comercio como los servicios constituyen un factor de producción importante; tanto es así que el valor agregado del sector en la Argentina supera el 63 por ciento del producto bruto interno, con lo cual es evidente su trascendencia, al igual que en el sector del empleo. De la composición del número de pymes a nivel nacional, la enorme mayoría corresponde al sector de comercio y servicios.

Con estos breves datos quiero señalar qué es lo que somos y a qué sector representamos. Esta es la característica principal que queríamos transmitir desde la Cámara Argentina de Comercio.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Calzetta.

SR. CALZETTA Señor presidente: deseo comentar algunos temas que nos preocupan especialmente y, por supuesto, ponernos a disposición de los señores diputados para cualquier consulta.

El primero se vincula con los planes de facilidades de pago, en particular para las pymes. Es sabido que para este sector el acceso al crédito bancario es muy difícil y que por eso le resulta realmente necesario acceder a la financiación de los organismos de recaudación. Hace poco, la AFIP dictó un régimen general de recaudación a través de la resolución 3.827. Es un régimen bastante amplio que quitó algunas limitaciones que tenían los planes existentes hasta ese momento, con tasas diferenciales para empresas de hasta 91 millones de pesos de ingresos anuales. Poco tiempo después se dictaron dos o tres normas que lo restringieron notablemente.

Hace unos días se dictó una resolución que flexibilizó el régimen permitiendo tener vigentes hasta cuatro planes por empresa, que establece las tasas para este mes y el próximo. Sin embargo, creemos que el desarrollo del sector requiere de mayor flexibilidad. Por eso, la cámara propone para las pymes un plan mucho más amplio que permita resolver la situación de deuda fiscal de arrastre que tiene el sector, un plan que pueda ser generado por una resolución general impositiva que -al no tener condonaciones de intereses ni de sanciones- se base en un plazo extendido. Estamos pensando en hasta trescientas cuotas a tasas de interés de mercado, pero razonablemente parecidas a una tasa pasiva.

Además, en vez del sistema francés para el cálculo de las cuotas, que es el que últimamente utiliza la AFIP en sus planes de facilidades, pensamos en una cuota fija a la que se adicionen los intereses devengados desde el momento de consolidación al vencimiento de cada cuota. De esa manera, las cuotas no serían iguales sino crecientes y el peso de los intereses se iría diluyendo en la medida que continúe el proceso inflacionario.

Asimismo, la tasa de interés podría ser revisada periódicamente para adaptarse a las tasas que vaya tomando el mercado. Esta propuesta se la acercamos en los últimos días al Poder Ejecutivo, particularmente a la secretaría que aborda la problemática de las pequeñas y medianas empresas y a la Jefatura de Gabinete de Ministros, y ahora queremos que los señores diputados también tomen conocimiento de ella.

Otro tema que nos interesa y preocupa mucho es la obligatoriedad de utilizar determinados medios de pago electrónico. Actualmente, existe un proyecto de devolución del IVA para determinados sectores de la población con el que estamos de acuerdo. Su artículo 10 establece la obligatoriedad por parte del comercio de recibir pagos con tarjetas de débito. Si el señor presidente lo permite, me gustaría que el señor Edgardo Phielipp haga algunos comentarios vinculados con el mercado de las tarjetas de crédito y de débito.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Phielipp.

SR. PHIELIPP Señor presidente: la cámara viene trabajando desde hace casi dos años no solo en la incidencia de las tarjetas de crédito y de débito en los costos de las empresas, en los usuarios y en los precios sino también en la transferencia de recursos entre los distintos sectores de la economía.

Haré una breve referencia general -que quizás no se conoce tanto- sobre las tarjetas de crédito y de débito.

En la Argentina tenemos una incidencia de las tarjetas de crédito del 3,63 por ciento porque se aplica sobre el precio total; es decir, con IVA. O sea que el 3 por ciento es sobre el 21 por ciento.

Además, la bancarización implica un costo fiscal del 1,2 por ciento; es decir que estamos prácticamente en un 5 por ciento de costo para los negocios. Si hablamos de planes de cuotas, evidentemente la incidencia crece en forma exponencial. Si en el financiamiento se aplican tasas de interés superiores al 40 por ciento, imaginen los señores diputados la incidencia de las tarjetas de crédito.

Es dable preguntarse comparativamente qué ocurre en toda América Latina y en el resto del mundo. En síntesis, se manejan cifras sustancialmente menores. La tasa más alta, cercana a la que se aplica en la Argentina, es la de Colombia: 2 por ciento. Las de los restantes países están muy por debajo; prácticamente, equivalen a la mitad o menos. Por ejemplo, en Europa no alcanzan el 1 por ciento, mientras que en Canadá y Australia son del cero por ciento.

Los plazos de acreditación en las tarjetas de débito son de veinticuatro o cuarenta y ocho horas. En el caso de las tarjetas de crédito, cuando no están sujetas a regímenes de cuotas, el término llega a los dieciocho días hábiles. En el mundo no se concibe que la acreditación exceda un día y en el caso de que esto suceda, se motivan demandas por perjuicio, porque en el actual sistema de transferencia de datos no existe razón para que ello ocurra.

Esta situación implicó que el año pasado, a valores nominales históricos, el movimiento de tarjetas de crédito fuese de 550.000 millones de pesos. Según nuestros cálculos, al día de hoy ello implicaría 800.000 millones de pesos. Es la segunda fuente de financiamiento del sistema financiero, ubicada después del descuento de documentos y antes que los créditos personales.

Hago este comentario para que los señores diputados tengan una idea de la magnitud de la que estamos hablando: 1.300 millones de transacciones. El límite de 3 por ciento, establecido por una ley que se encuentra vigente, es el que siempre se cobra salvo que se trate de alguna actividad muy particular; por ejemplo, la desarrollada por las estaciones de servicio. Son actividades con regímenes especiales cuya incidencia dentro del total es sustancialmente menor.

Luego de algunos comentarios que recibimos al respecto, también calculamos tasas promedio en función de la media aritmética y no de la media ponderada.

En definitiva, estimamos en 60.000 millones de pesos el monto correspondiente solo a aranceles -es decir, sin referirnos a los intereses- por el uso de tarjetas de crédito.

Por otro lado, está el costo de comodato oneroso del Posnet, que significa entre 1.300 millones y 1.500 millones de pesos por año. Si consideramos las unidades económicas existentes en Argentina, solo el 23 por ciento tiene Posnet; el resto, no. Se están proponiendo algunas medidas para extender este sistema; suponiendo que una parte del sector que se dedica a las actividades económicas incorpore el Posnet, estaríamos hablando de 400.000 a 500.000 unidades. En función de los costos actuales de comodato, dicha extensión se traduciría en 2.000 millones de pesos al año. Realmente son cifras más que significativas.

Creemos -esto ya lo planteamos en varias oportunidades- que se deben introducir correcciones para disminuir la incidencia en los precios, dado que hay un efecto cascada en materia de inflación, y también para impedir transferencias entre sectores que no tienen justificación alguna desde el punto de vista de la estructura de la prestación de servicios. No es lo mismo pasar la tarjeta por una maquinita -que algunos recordarán- que por un sistema como el que se utiliza hoy día, que en forma inmediata realiza todo el procesamiento.

Dentro de este contexto, que es necesario mencionar para que se tenga clara conciencia de lo que significa -de los valores que están en juego, de las transferencias entre sectores que, desde nuestro punto de vista, no tienen justificación alguna y de un efecto sobre los precios que tampoco creemos que corresponda- quiero referirme concretamente al proyecto de disminución del IVA para productos de la canasta básica que, desde luego, compartimos plenamente porque entendemos que es importante y necesario.

Como decía el doctor Calzetta, tal como está planteada la iniciativa se prevé -creo que en el artículo 10- implementar la devolución a través de las tarjetas de débito. Si es así, la adopción del sistema tendría que ser sin ningún tipo de costo; es decir, no solo sobre los gastos sino de que no haya comisiones para las entidades emisoras de las tarjetas ni pago del impuesto a las transferencias bancarias -lo que se denomina comúnmente impuesto a los débitos y créditos bancarios- ni costo por el Posnet, cuyo uso surge como obligatorio para este tipo de operatoria. Tengamos en cuenta que estamos hablando de una incidencia de la tarjeta de débito de prácticamente un 3 o 4 por ciento que implicaría una transferencia de recursos al sector financiero a cargo de la actividad comercial y de servicios. No entendemos cuál es el motivo de ello.

Desde luego, consideramos que el mecanismo es apto porque introduce el uso de la tarjeta como medio para que el beneficio llegue al destinatario real. Con esto estamos totalmente de acuerdo, pero entendemos que todos esos costos tienen que ser eliminados.

En otras palabras, deben ser absorbidos por el sector financiero y los que correspondan a la operatoria del comercio y del sector servicios por el comercio y el sector servicios. Es decir que no debe representar para estos últimos, además de su propio aporte, transferencia alguna hacia otros sectores.

Es un tema importante para la gente y para quienes representamos.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Calzetta.

SR. CALZETTA Si el señor presidente me permite, quiero ceder la palabra a la doctora Ana Sumcheski, especialista en derecho aduanero y comercio exterior de la Cámara Argentina de Comercio.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra la señora Sumcheski.

SRA. SUMCHESKI Señor presidente: como miembro del Consejo Consultivo Aduanero, respecto de esta materia tributaria quiero mencionar que, en muchas ocasiones, hay percepciones que están a cargo del servicio aduanero. Por ejemplo, en el caso del IVA adicional es del 20 por ciento. Si bien se paga el 21 por ciento de IVA que corresponde, el IVA adicional que habitualmente era del 10 por ciento ha pasado a ser del 20 por ciento, lo que en aspectos financieros complica mucho a los importadores de materias primas sobre todo.

Si al importarse un producto suntuario se retuviera el 20 por ciento como percepción de IVA adicional, naturalmente no sería un problema serio. Pero si hay materias primas que se importan para producir un producto nacional que luego se exporta, eso significa una carga mayor que la que correspondería, lo que financieramente afecta a los importadores y sobre todo a los productores.

Esto es todo lo que puedo comentar en esta comisión, ya que existen otros aspectos muy importantes que a lo mejor no son de su incumbencia, como los costos portuarios y el mantenimiento de ciertas declaraciones -como la DJAS, de servicios al exterior, y la DAPE, de cobro o pago al exterior- que no corresponde exponer en este ámbito porque son materia de reglamentación.

Reitero que sería muy bueno plantear el tema del IVA adicional del 20 por ciento para ver la posibilidad de reducirlo en el futuro.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Calzetta.

SR. CALZETTA Señor presidente: otra cuestión que nos preocupa es la actualización de los importes fijos contemplados tanto en la legislación general como en las resoluciones generales de la AFIP, ya que en muchos casos quedaron totalmente desactualizados y terminaron desnaturalizando los objetivos que tuvieron en el momento de su establecimiento. Al decir esto pienso en los montos dispuestos en la ley penal tributaria para diferenciar una infracción administrativa de un delito y en el valor de la exención para un alquiler comercial.

Es decir que tanto en la legislación general como en la administrativa hay gran cantidad de importes fijos que con el devenir de los años han quedado totalmente desactualizados y que requieren una revisión. Normalmente, todos tenemos presente el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, pero hay numerosos importes establecidos en las normas que han perdido todo sentido. Un ejemplo de ello es la cifra de gastos autorizados para vehículos en el impuesto a las ganancias.

En toda la legislación hay numerosos importes fijos que han quedado totalmente desvirtuados.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Phielipp.

SR. PHIELIPP Señor presidente: quiero referirme al monotributo para que los señores diputados tengan una idea de cómo funciona el sistema.

Nos hemos reunido con el doctor Abad. Ellos están estudiando el tema, y si bien es esperable que haya noticias sobre el particular y posiblemente muchos legisladores ya estén al tanto, creo importante hacer algún comentario al respecto.

Los montos del monotributo han sufrido un proceso de pérdida de actualización más que significativo; no hace falta que comente que están absolutamente reducidos y que históricamente esta situación motivó la salida del régimen simplificado de muchísima gente.

Desde julio de 2014 existe una resolución del organismo fiscal que establece la baja de pleno derecho mediante la publicación en el Boletín Oficial. Es decir, a un contribuyente le dan de baja en el régimen de monotributo y tiene quince días desde la publicación en el Boletín Oficial para recurrir ante el fisco a efectos de solicitar su exclusión de la norma. Cabe preguntar quiénes de todos los presentes leen diariamente el Boletín Oficial.

A un contribuyente monotributista lo sacan de una categoría sin darle lugar al ejercicio del derecho de defensa, que es constitucional y que alguna vez tendremos que respetar plenamente en la República Argentina, para ubicarlo directamente en el régimen de responsable inscripto del impuesto a las ganancias y del IVA. A lo mejor, se entera de su situación a los seis o doce meses de producido el hecho.

Cabe precisar que estoy hablando no solamente de pequeños comerciantes sino también de profesionales, no profesionales y prestadores de servicios como plomeros, gasistas, etcétera. Considero que esto merece algún tipo de corrección, porque es un tema grave que se profundizó en los últimos años.

Siguiendo la línea de lo expuesto por el doctor Daniel Calzetta, me ha parecido importante señalar las consecuencias graves que tiene la pérdida de actualización de los valores.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Calzetta.

SR. CALZETTA Señor presidente: es importantísima la diferencia de costo impositivo para un sujeto que queda fuera del monotributo -es decir, del régimen simplificado- y comienza a pagar IVA e impuesto a las ganancias. Normalmente si es un prestador de servicios o un profesional, no podrá trasladar el IVA a sus clientes. Esto implica un cambio impresionante en la tributación de esa persona y por eso se produce el fenómeno de "enanismo fiscal", por el cual se esconden ingresos para no pasar esos límites. Este tema requiere una revisión urgente.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Murmis.

SR. MURMIS Señor presidente: quiero complementar lo manifestado por el doctor Daniel Calzetta respecto de los montos que han quedado desactualizados.

Considero que uno de los mejores aportes que podrían hacer -tal como han hecho otros fiscos y otras legislaciones provinciales, nacionales e internacionales- es fijar módulos en vez de valores. Por ejemplo, colocar tres o cinco módulos en las escalas que tengan asignados distintos valores. De esta manera, no haría falta volver a revisar ni cambiar la legislación.

Esperemos nunca más tener inflación. De todas maneras, cabe señalar que no siempre es un remedio negativo o aterrador porque hay razones económicas que a veces justifican algún efecto inflacionario; no digo que aplaudamos esto -no porque no lo piense sino porque sonaría mal-, pero en ocasiones algún efecto inflacionario puede llegar a ser un remedio. Todo depende de la seriedad con que los técnicos manejen la situación, pero no me meteré en el tema político porque soy un técnico.

Lo que quiero decir es que si la estructura de la legislación tuviera módulos en lugar de valores, este problema se corregiría. Esto sería muy simple, pues está todo digitalizado y lleva muy poco tiempo hacerlo.

Por otro lado, a largo plazo el sueño máximo sería tener un código tributario, que en nuestro país existe en pocas materias. Sé que lleva mucho tiempo, pero quizás trabajando en el tema esta Cámara pueda algún día darnos un código tributario, una herramienta que es sumamente importante. A lo mejor, no tanto como los códigos en materia civil, comercial, penal o procesal, pero en algún momento tendrá que llegar su turno.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Calzetta.

SR. CALZETTA Señor presidente: pensamos que una mejora de la relación entre el fisco y el contribuyente se obtiene a través de remedios legislativos que eleven la defensa de los derechos de este último y disminuyan el grado de discrecionalidad de los funcionarios. Una idea que se manejó también en el Consejo Consultivo de la AFIP, pero que no llegó a avanzar, es que se reglamente en mayor medida la inspección.

La inspección, momento clave de la relación entre el contribuyente y el fisco, actualmente está sujeta a un alto grado de discrecionalidad. Un elemento a trabajar es la necesidad de establecer pautas sobre cómo deben proceder funcionarios y contribuyentes ante una inspección.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Murmis.

SR. MURMIS Señor presidente: quisiera agregar algo más en cuanto a la inspección.

Una vez, hace veinticinco años, un cliente me enseñó algo que siempre llevo en mi mente. Me dijo: si está bien, está mal. Tardé mucho en entender qué me había querido decir. Cuando se instala una inspección, el inspector dice: nosotros no nos podemos ir de acá sin un ajuste. Se sobreentiende entonces que uno tuvo que haber hecho algo mal, con lo cual el empresario no puede ser honesto; es la condición que le impone el Estado.

Esto, que se produce debido al alto poder que tiene un funcionario de menor jerarquía, hay que modificarlo.

SR. DAER Me parece que este no es el ámbito para hacer esa afirmación.

SR. MURMIS Retiro entonces el comentario.

SRA. SEMHAN Dijo el señor Murmis que no es político.

SR. MURMIS Es un dato técnico, no político; es la realidad de todos los días.

SR. DAER Reitero que no es el lugar para hacer tal afirmación.

SR. LÓPEZ KOENIG El señor Murmis puede hacer cualquier afirmación; que diga lo que quiera.

SR. MURMIS Como dije antes, es un dato de la realidad; un hecho fáctico que la legislación puede llegar a contemplar. De ninguna manera estoy afirmando que se corresponda con algún color político o alguna administración en particular. Llevo en esta profesión treinta y seis años, y esto lo he vivido en forma continua durante gobiernos democráticos y no democráticos de diferentes partidos políticos.

Si los señores diputados se sintieron molestos, retiro la afirmación; no tengo problema en hacerlo.

SR. DAER Usted no puede decir que estamos obligados a ir por fuera de la ley, y menos en este lugar, porque un supuesto contador tenga que encontrar algo que esté mal.

SR. CALZETTA No queremos entrar en una polémica y comprendemos lo que dice el diputado. Simplemente, creemos que una mayor legislación sobre el tema de la inspección sería algo favorable para el fisco y para los contribuyentes. Esta es la propuesta que queremos dejar establecida.



SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Phielipp.

SR. PHIELIPP Señor presidente: llevaría mucho tiempo analizar cuestiones tales como la presión fiscal, la evasión y la recaudación del fisco porque es preciso profundizar en sus causas, factores y efectos. Quizás, en algún momento podremos hacerlo.

En general, todos conocemos la realidad. No hago ninguna afirmación particular sino que simplemente relato datos objetivos que todos manejan de igual modo.

No es que haya diferencias; esto es así.

Estamos con una presión fiscal comparativamente elevada y con un alto nivel de evasión en la Argentina desde hace muchos años; no es de ahora.

Evidentemente esto implica que algo no está funcionando en la estructura del sistema de recaudación, ya sea la administración o la legislación tributarias. Nosotros pensamos que ambos aspectos necesitan modificaciones significativas; no menores.

A título exclusivamente personal y con cincuenta y dos años de profesión, puedo afirmar que el sistema de administración tributaria se asemeja -discúlpenme los jóvenes por la comparación- a esos vaqueros medio rotos y con parches por todos lados que están de moda. Pero así no funciona el sistema de administración tributaria.

Esta es la realidad que vivimos todos, no alguien en particular. Por ello, hacemos este planteo a fin de que se generen los mecanismos para no incentivar la evasión. Cuando la carga fiscal pone en riesgo determinadas situaciones de supervivencia -sobre todo en el sector pyme-, la evasión es inmediata porque es un problema de supervivencia.

Por otro lado, la evasión trae como consecuencia la informalización del empleo. No estoy diciendo nada nuevo, los señores diputados lo saben mejor que yo. Por eso, creo que de ninguna manera podemos desconocer el problema.

No pretendemos que la recaudación fiscal baje -sabemos que el problema entre los gastos del Estado, la recaudación y el déficit fiscal es importante para la economía en su conjunto-, pero sí que se racionalice y mejore la distribución de la carga fiscal. Pienso que es un objetivo compartido por todos los argentinos, no solo por la Cámara Argentina de Comercio.

Desde ese punto de vista, nos parece que esto ya es imprescindible; no se trata de la vieja queja de que hay problemas en algunas normas. Hay distorsiones más que significativas en muchas de ellas, pero este no es el momento para adentrarnos sobre este tema.

Se trata simplemente de comenzar a analizar los distintos capítulos de la legislación y de advertir algunas enormidades -como las que mencionábamos recién- en las que, supongamos, el fisco cobra el 2 pero paga el 1 por lo que tiene que devolver. ¿Hay alguna explicación para eso? Sinceramente, luego de todos los años que llevo en la profesión, no la conozco.

La cuestión de las devoluciones de los saldos a favor, que mencionó el doctor Calzetta, tarda años.

Voy a citar un caso concreto simplemente como ejemplo. Se trata de una percepción sobre los depósitos bancarios que impuso la provincia de Buenos Aires hace cuatro o cinco años y que motivó un gravísimo problema.

La percepción se realizaba sobre los depósitos bancarios en la lista que publicaba la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires. Por lo tanto, si uno estaba en la lista -por ejemplo, por haber alquilado un remisse en Aeroparque- le hacían la percepción sobre el depósito aunque estuviera, como en mi caso, en Neuquén. Obviamente, esto no tenía ningún sentido.

Concretamente este asunto motivó más de 4.000 millones de pesos a favor del fisco provincial sin prácticamente ningún tipo de reembolso; no sé si ya se terminó de devolver. Entonces, ¿qué hace la gente? Evade.

Esto es a título de ejemplo para dar un marco al problema que enfrentamos todos: los contribuyentes, los legisladores y, desde luego, los administradores del fisco. Es un problema concreto que sufrimos y tenemos todos. Por eso, dejamos planteada nuestra inquietud al respecto.

SRA. SUMCHESKI Señor presidente: en materia aduanera, no parece justo que cuando existe una deuda en cabeza de un particular se deba pagar un 36 por ciento anual de tasa de interés, mientras que cuando el Estado es el deudor solamente paga un 6 por ciento. Inicialmente, las tasas de interés eran equivalentes en ambos casos, pero como la tasa es aplicada por la Secretaría de Hacienda, al final se determinó que había razones justificadas para diferenciar la tasa de interés del particular de la que correspondía al Estado.

Hay muchísimas razones que no enumeraré en este momento, pero se justifica que se vuelva a la equiparación de la tasa de interés. Es realmente una cuestión atendible que sugiero a los señores diputados que la evalúen.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor diputado Martínez.

SR. MARTÍNEZ (N.D.) Señor presidente: no puedo certificar los más cincuenta de años de profesión del doctor Phielipp, pero como he visto su actividad en Neuquén y hemos participado de varios debates, sé que desde hace muchísimo tiempo trabaja en la defensa de los comerciantes.

En función de lo que plantean, quiero comentar que como he presentado un proyecto de reforma integral del impuesto a las ganancias, del monotributo y de bienes personales -que vence ahora-, si me dejan una dirección de correo electrónico de la Cámara Argentina de Comercio me gustaría enviárselos para que tomen conocimiento.

Respecto de los módulos, la iniciativa plantea un mecanismo para que esta discusión no se tenga que dar todos los años. No se trata específicamente de módulos, pero el proyecto sugiere un procedimiento puntual no solo para que el debate no tenga que darse todos los años sino también para que no suceda lo que ocurre ahora: este achatamiento o compresión que nos obliga a analizar los montos cada tanto tiempo.

Yo también considero que es el momento para discutir esto. Sinceramente, cuando juré como diputado pensé que sería el primer tema que trataría el Congreso; por eso mis primeros proyectos abordan estas cuestiones. Entiendo que, en función de la palabra empeñada por todos los candidatos, el ciento por ciento de los argentinos -más allá de que hayan elegido a Macri, a Scioli, a Massa, a Stolbizer o a del Caño- votaron en favor de la modificación del impuesto a las ganancias, sobre los bienes personales y el monotributo.

Espero que mis pares recuerden esa palabra empeñada durante la campaña y tratemos este asunto lo antes posible, dado el reclamo que hacen no solo los comerciantes sino la sociedad en su conjunto. Mi visión es que, en este momento, los comerciantes sufren una presión fiscal y experimentan una caída importante en su facturación. Por lo menos, así lo han manifestado en mi provincia.

Quedo a vuestra disposición y espero una devolución sobre mi proyecto para que podamos empujar esa modificación y establezcamos estos temas como agenda prioritaria.

La reforma del impuesto a las ganancias es integral y comprende situaciones como las zonas desfavorables, los alquileres y la deducción por concubino. Desde que se modificó el código, el tratamiento es similar pero, sin embargo, solo se puede deducir al cónyuge; no al conviviente.

Aunque no tenga que ver con la temática de la Cámara Argentina de Comercio, quiero mencionar que en nuestra provincia los médicos no quieren hacer horas extras en las guardias porque plantean que casi todo el ingreso que reciben por ese concepto es absorbido por el impuesto a las ganancias.

Me parece que existen muchas cuestiones para abordar y que sería muy bueno recibir los aportes de quienes nos visitan en relación con la discusión que se aproxima.

Respecto del impuesto a las ganancias planteo una modificación en las escalas, porque hoy tenemos muy pocas y los primeros escalones se van superando de a 10.000 pesos. A medida que se incrementan los ingresos, pasa a 30.000 pesos.

Nosotros revertimos esto proponiendo un sistema más gradual, es decir, con más escalas. Actualmente, si un contribuyente comienza a tributar ganancias por superar en un peso el límite, pasa a estar gravado con el 9 por ciento. Nosotros achicamos ese porcentaje y es más progresivo. Nos gustaría su opinión sobre esta nueva escala que estamos proponiendo.

Comparto lo manifestado respecto de la importancia de modificar el monotributo. Quisiera que los miembros de la Cámara Argentina de Comercio brinden su punto de vista en relación con diversas reformas que ha tenido el monotributo ya sea por resoluciones de la propia AFIP o a raíz de debates que entiendo se habrán dado en este ámbito. De acuerdo con esa readecuación, quienes habían superado el monto y por su facturación pasaban a ser responsables inscriptos, en el último año podían volver a ser monotributistas. Ahora, quien facturó más de 400.000 pesos directamente es responsable inscripto.

En modificaciones anteriores se dejó ese lapso, al explicitarse que quienes se encontraran en esa situación en el último año podían volver al monotributo. De lo contrario, tenían que esperar tres años. Esto no lo puntualicé, pero me parece interesante y me gustaría la opinión de quienes nos visitan.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Phielipp.



SR. PHIELIPP Señor presidente: con todo gusto, dejaremos nuestro correo electrónico y le haremos llegar nuestros comentarios en este sentido.

Estamos totalmente de acuerdo con el último punto. El exceso de los parámetros que establece el monotributo se relacionó con un factor económico totalmente externo. Si hablamos de un comercio que desde siempre ha tenido el mismo giro en unidades, lo lógico sería que al producirse la actualización se le permita regresar al régimen simplificado.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor diputado Conesa.

SR. CONESA Señor presidente: hemos escuchado una gran cantidad de quejas sobre ciertos defectos de la administración de los impuestos. Ha habido un cambio importante de gobierno, y quisiera saber si estas quejas y planteos han sido presentados a las nuevas autoridades de la AFIP o del Banco Central, a los efectos de mejorar la transparencia y equidad de las normas.

El gobierno actual ha hecho de la transparencia uno de los pilares centrales de su acción y me parece que gran parte de las quejas que escuchamos se debe a situaciones oscuras que evidentemente habría que modificar.

La pregunta concreta es si estos planteos se formularon a las actuales autoridades del Banco Central, si hablamos de las tarjetas, y a la AFIP, si se trata de cuestiones tributarias.

Otra inquietud se relaciona con una reforma profunda de nuestra economía a más largo plazo. Todos conocerán el régimen de importaciones de Chile. El eje económico del mundo se está trasladando del Atlántico al Pacífico y nuestro país vecino ha sido tremendamente exitoso en su política económica de los últimos treinta años.

Una de sus características, que me parece interesante estudiar porque es diferente de la de nuestro país, es que el derecho de importación en Chile es del 10 por ciento e igual para todos los productos.

El inciso 1) del artículo 75 de la Constitución Nacional establece que los derechos de importación serán uniformes. Algunos interpretan que son uniformes de provincia a provincia, pero también podría interpretarse de producto a producto. Quizás, no sería mala una interpretación literal de esa norma constitucional.

Quiero indagar acerca de la opinión de la Cámara Argentina de Comercio en este sentido, en virtud de que tradicionalmente ha propiciado la apertura de la economía.

Las exportaciones en Chile son el 20 o 30 por ciento del PBI y en la Argentina no sé si alcanzan el 10 por ciento. Es decir que somos una economía cerrada, lo que ha repercutido en una menor tasa de crecimiento.

Se ha formulado una gran cantidad de planteos menores y me gustaría saber si todos ellos son susceptibles de ser englobados en un proyecto de ley. En el Congreso se sancionan leyes generales; no podemos inmiscuirnos en detalles de administración. La pregunta es si han pensado sobre este punto que, para nosotros como legisladores, es muy importante.

SR. PRESIDENTE PEDRINI La Presidencia informa que los señores diputados Pastori y Carmona están anotados en la lista de oradores. Si algún otro legislador quiere efectuar alguna consulta a quienes nos visitan, puede hacerlo saber a la Presidencia a fin de que lo incluya en la lista.

Tiene la palabra el señor Calzetta.

SR. CALZETTA Señor presidente: me referiré a nuestra postura en relación con la AFIP. Después el doctor Phielipp contestará a las demás inquietudes.

La Cámara Argentina de Comercio ha integrado el Consejo Consultivo de la AFIP, que funcionó hasta el año pasado. Actualmente integra el espacio de cámaras que constituyó la Administración Federal de Ingresos Públicos, donde se da un diálogo permanente y muy constructivo con sus autoridades.

Es importante mencionar que, si bien observamos deficiencias, porque siempre existen cuestiones para mejorar, vemos la mejor buena voluntad por parte de las nuevas autoridades, que conforman un equipo muy experimentado y afrontan una tarea ímproba. Nosotros tratamos de contribuir en esa labor.

Hemos dejado en la comisión unas carpetas donde figuran los temas que la Cámara Argentina de Comercio propuso discutir con la AFIP en ese espacio. En su gran mayoría, se trata de cuestiones vinculadas con la propia normativa de la AFIP, que conllevan un trabajo constante de la cámara con las autoridades de dicho organismo.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Phielipp.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor diputado Pastori.

SR. PASTORI Señor presidente: primero, celebro la oportunidad de contar con la presencia de los directivos de la Cámara Argentina de Comercio porque es un hecho muy auspicioso. Este es el tercer año que integro esta comisión, que verdaderamente estuvo demasiado inactiva en los últimos tiempos porque prácticamente no celebró reuniones. Creo que con la asunción del actual presidente, el señor diputado Pedrini, y su intención de hacerla funcionar de la mejor manera mediante este contacto con los actores del desarrollo de la economía en sus distintas vertientes, las reuniones de esta comisión empiezan con los mejores auspicios.

Esta comisión puede aportar mucho desde su competencia: el seguimiento del cumplimiento de las normas tributarias y previsionales. En lo que atañe específicamente al sector del comercio y servicios, hemos leído rápidamente alguno de los planteos que nos ha hecho llegar la cámara y en verdad advertimos que hay mucho material para trabajar. Seguramente, esto nos va a obligar de buena manera a que tengamos un contacto permanente durante este año y los próximos.

En mi caso, como integrante del interbloque Cambiemos también quiero expresar nuestro compromiso. Como aquí se habló de la palabra empeñada, adelanto que ya está en tratamiento en el Congreso un proyecto de ley sobre reintegro de un gran porcentaje del IVA a los sectores más vulnerables y que está próxima a ser enviada una reforma integral del impuesto a las ganancias. Hoy decía un colega que tenía un proyecto sobre el tema; son muchísimas las iniciativas presentadas en distintos momentos en esta Cámara, no solamente en lo que respecta a la famosa escala establecida en el artículo 90 sino a la ley en su conjunto.

Obviamente, la escala es un componente esencial porque contribuye a dar progresividad al impuesto, especialmente en la cuarta categoría. Es cierto que hace tiempo se perdió esa progresividad por efecto de una inflación que no ha sido reconocida durante muchos años, situación que generó daños muy grandes por ejemplo al sistema tributario argentino.

Esta problemática es fundamental y por eso nos comprometemos a discutirla este año en el Congreso. Seguramente también se analizará el monotributo, sobre el cual existe una propuesta de reforma integral, y habrá que rediscutir el impuesto a los bienes personales, que en razón de su mínimo exento debe ser hoy el más evadido en la República Argentina. Si nos ciñéremos todos a lo que dice la ley, serían muy pocos los que no tendrían que pagarlo. Es el impuesto más evadido, sin ninguna duda, y hay que modificar la economía de este impuesto dado que no puede tener un mínimo exento de 305.000 pesos.

Además, tendremos que rediscutir la ganancia mínima presunta porque hay sentencias judiciales que han declarado que es inconstitucionalidad en algunos de sus aspectos.

Asimismo, es preciso rever procedimientos como la clausura preventiva o algunos vinculados con el juicio de ejecución fiscal, que en casos puntuales también han sido declarados inconstitucionales.

En materia tributaria, está todo por discutirse y creo que éste es un buen momento para hacerlo. La nueva composición del Congreso, donde ningún partido tiene mayoría propia, me parece que es un impulso, un aliciente para que entre todos nos sentemos a debatir un sistema tributario. No sé si el ideal, que es muy difícil de lograr, pero por lo menos un sistema que no sea tan regresivo como el que tenemos actualmente, donde hasta un muy buen impuesto -tal vez el más justo del régimen tributario- como es ganancias, termina revirtiéndose y, por lo menos en cuarta categoría, se torna regresivo por la desactualización de la escala establecida en el artículo 90 de la ley.

Quiero manifestar a las autoridades de la cámara el compromiso de nuestro bloque de dar todos los debates necesarios para tener un sistema tributario mucho más justo y progresivo en términos económicos que no sea una pesada carga para algunos sectores. Por ejemplo, el de comercio y servicios, donde evidentemente la presión fiscal merece ser considerada como bien se ha señalado.

Vengo de Misiones, una provincia que está al tope del costo impositivo nacional y subnacional. Junto con Entre Ríos, si no me equivoco, es la que más grava a sus contribuyentes en materia de ingresos brutos principalmente y de tasas municipales.

Agradezco el informe del mes de enero que la Cámara Argentina de Comercio hizo llegar a nuestros despachos. Lo hemos leído muy concienzudamente y coincidimos en que existe una enorme dispersión en el ámbito provincial en cuanto a la presión impositiva, con provincias como la mía que están al tope en lo que se refiere a presión fiscal sobre sus contribuyentes.

No quiero entrar en otros detalles. Simplemente reitero nuestra predisposición a ayudar y comprometo también la colaboración de organizaciones como la Cámara Argentina de Comercio, con la que seguramente tendremos puntos de coincidencia en algunos temas y en otros no tanto. La mejor forma de avanzar es a través de este tipo de encuentros para intercambiar opiniones.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor diputado Carmona.

SR. CARMONA Señor presidente: agradezco a los representantes de la cámara por su presencia. Realmente es muy importante lo que han expresado y creo que nos han dado elementos para trabajar en las temáticas propuestas.

En primer lugar, quiero mencionar que he presentado un proyecto relacionado con el costo del Posnet, que solicito se haga llegar a quienes nos visitan por intermedio de la Presidencia de la comisión, a efectos de que nos den su opinión. Si bien este tema no está en tratamiento en la comisión, sería de mucha utilidad para nosotros conocer qué piensan. Sabemos de la enorme dificultad que existe, sobre todo para los pequeños y medianos comerciantes, y creemos que el Estado tiene que dictar una política para acompañarlos, ya que ello también redundará en beneficio de los consumidores y de la transparencia fiscal.

En segundo lugar, quiero hacer una breve referencia a lo que el señor diputado Conesa dijo sobre Chile. Admiro al comercio y a las actividades de servicio de nuestro país la fuerte articulación que tienen con el sector industrial y de la producción.

Cuando se habla de libre comercio o de aranceles uniformes, la preocupación que surge en mi caso puntual y en el del bloque que integro, el Frente para la Victoria, se dispara en dos direcciones. Por un lado, los compromisos que tiene la Argentina en el marco del Mercosur, donde la cuestión arancelaria responde a una política en común. En segundo lugar, el impacto que puede tener la baja de aranceles en las actividades industriales, en aquellas que además implican una articulación entre la actividad primaria y la industrial; por ejemplo, la agroindustrial.

Quiero dejar planteada esta reflexión para que, en algún momento, podamos profundizar este aspecto. Creo que el planteo del señor diputado Conesa nos llama la atención sobre un tema que seguramente tendremos que discutir en el Congreso y particularmente en esta comisión. Una tercera cuestión -que, si bien no tiene que ver con esta discusión, adelanto para no hacer nuevamente uso de la palabra-, se refiere a la nota que acercaré a la Presidencia de la comisión sobre un fallo reciente del órgano de apelación de la OMC en un caso que me parece paradigmático.

Se trata del que presentó la República de Panamá contra la Argentina por discriminación, en función de que nuestro país le exigía un acuerdo de transparencia fiscal que no se produjo en ese momento. Ello dio lugar a que Panamá se sienta discriminado, respecto de otros estados, en su comercio de mercancías y de servicios; particularmente, los servicios financieros.

Creo que es un tema importante para que lo conozca esta comisión. No ha sido difundido por vías oficiales y tampoco por los medios de comunicación, pese a que desde mi punto de vista tiene una enorme trascendencia en una de las dimensiones del trabajo de esta comisión: el seguimiento de los acuerdos de intercambio de información tributaria y judicial con distintos países, especialmente con aquellos considerados paraísos o guaridas fiscales. En la nota comento esto y, por otro lado, solicito que se recopilen en la comisión los distintos acuerdos entre la República Argentina y otros estados del mundo. Yo, como miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, he tenido la posibilidad de participar en los procesos de discusión y ratificación de esos acuerdos, y creo que son un elemento fundamental para el seguimiento del cumplimiento de las normas tributarias.

Por eso solicito que se incorpore esa nota, que vamos a presentar formalmente ante la secretaría de la comisión.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Se procederá a recibir formalmente la nota del señor diputado y se accederá a su pedido de reunir los antecedentes de ese caso tan importante.

Tiene la palabra el señor diputado Cigogna.

SR. CIGOGNA Señor presidente: respecto del comentario del señor diputado Conesa, quiero recordar que la Nación Argentina, con su economía regulada, fabrica y exporta reactores nucleares, radares y nanotecnología. Es una maravilla lo que se fabrica y exporta desde nuestro país.

En Chile se fabrican vinos; no conozco otra fabricación de desarrollo industrial de ese país. Por otra parte, para estudiar en la universidad pública en Chile hay que pagar; en la nuestra, no. Luego, la política económica de Chile fue iniciada por Pinochet y continuada por todos los gobiernos posteriores. Entonces, Dios nos salve de imitar a Chile.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor diputado Conesa.

SR. CONESA Señor presidente: cuando un país como Chile establece una tarifa de importación del 10 por ciento, requiere reajustes en el tipo de cambio y seguir una política de tipo de cambio real uniforme.

Es decir, cualquier sobrevaluación cambiaria con una tarifa de importación del 10 por ciento es letal para la industria. En la práctica, el régimen chileno ha resultado en tasas de crecimiento muy altas. Esto ha traído como consecuencia que Chile supere en PBI per cápita a la República Argentina, cuando siempre supimos mirar a ese país por arriba del hombro porque históricamente ha tenido un PBI per cápita que era la mitad, o incluso menos, que el nuestro.

Sin embargo, resulta que con esa política económica ha crecido extraordinariamente.

Creo que si tenemos una política económica similar y un tipo de cambio competitivo -ojo que esto es muy importante- podremos exportar reactores nucleares y mucho más de lo que se está haciendo ahora.

No hay incompatibilidad entre una industria poderosa y una economía abierta. En realidad, hay países en el mundo -por ejemplo, Corea- que cuentan con una industria poderosísima y una economía abierta. La Argentina podría tener una economía similar.

Recuerdo que en el año 1960 Corea exportaba por 33 millones de dólares y la Argentina por 1.000 millones. O sea, exportábamos treinta veces más que ese país. En la actualidad, Corea -con una economía abierta y altamente industrializada- exporta por 800.000 millones de dólares y la Argentina por 60.000 millones.

Es decir, en aquellos tiempos nosotros exportábamos treinta veces más que ellos y en la actualidad ellos, con una economía abierta y altamente industrializada, exportan diez veces más que nosotros.

¿Por qué no podemos seguir este tipo de modelo que, por supuesto, requiere apertura de la economía, estabilidad en las reglas de juego, equilibrio y superávit fiscal?

En nuestro país se demostró en un corto período de tiempo -me refiero al comprendido entre 2003 y 2007, en el que precisamente gobernó el Frente para la Victoria-, que con un tipo de cambio competitivo y superávit fiscal se podía crecer extraordinariamente bien. Me atrevo a decir que casi aplaudí el modelo que estábamos siguiendo, ya que parecía que la Argentina imitaba a Corea del Sur.

Lamentablemente, todo eso se vino abajo. No sé por qué un modelo que empezó espléndidamente bien, de repente fue totalmente abandonado y caímos en un sistema donde, en los últimos cuatro años -como se habrá visto-, el crecimiento ha sido prácticamente nulo. Esto no es satisfactorio.

Mientras tanto, Chile continuó con su proceso de crecimiento porque siguió un modelo que, si bien tendrá sus problemas, ha llevado a que el nivel de vida de sus habitantes sea superior al de los argentinos. En definitiva, lo que interesa es eso: el nivel de vida de la gente.

Por eso, además me gustaría escuchar la opinión que tiene la Cámara Argentina de Comercio sobre este planteo de una nueva política económica.



SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Murmis.

SR. MURMIS Señor presidente: quiero hacer una aclaración en relación con lo expresado por el señor diputado Conesa en cuanto a la palabra "uniformes" contenida en el artículo 75, inciso 1), de la Constitución Nacional.

Sugiero que cuando lo analicen, hagan la diferenciación entre los conceptos de "uniforme" y de "unificado". No me estoy pronunciando en favor de uno u otro; por el contrario, pido que al analizar la cuestión hagan este distingo porque creo que tendrá incidencia a la ahora de reglamentarse este artículo de la Constitución.

SR. PRESIDENTE PEDRINI Tiene la palabra el señor Phielipp.

SR. PHIELIPP Señor presidente: la Cámara ha estudiado con profundidad el tema de la competitividad en la Argentina, que es un problema núcleo. Evidentemente, con los costos logísticos que tiene nuestro país es muy difícil tener niveles de competitividad importantes. El capital de infraestructura argentino realmente es deficiente en materia de rutas y otro tipo de vías de transporte, como la hidrovía Paraguay-Paraná y otras. Realmente, tenemos problemas importantes de competitividad que deben ser resueltos a efectos de que el país pueda competir con el mundo.

Creo que eso es función del Estado. Nosotros hemos señalado que en ese aspecto falta mucho; basta con transitar las rutas para darse cuenta. Quienes venimos del interior -la gran mayoría- sabemos cuáles son los costos de flete. Ni hablemos del aspecto humano y social, que es otro tema en el cual también hay serios problemas.

Otro aspecto fundamental es la promoción. Los señores diputados habrán advertido que prácticamente no existe para comercio y servicios; cuando se habla de promoción, está referida a la industria y a algunos sectores vinculados.

Hoy se habló de las tasas a nivel municipal, que realmente son otro ingreso bruto. Eso proviene, a nuestro juicio, de cómo se maneja el ingreso fiscal total en el país: en la medida que se centraliza, las jurisdicciones provinciales y municipales pasan a buscar recursos de otras fuentes. Esto es lo que ha pasado.

Creo que estamos ante situaciones de fondo que merecen un análisis más profundo. Nosotros lo hemos hecho y, si los señores diputados lo desean, podemos participar en las conversaciones para hacerles conocer nuestras opiniones, porque creemos que conocemos las soluciones de fondo a los problemas que hay que enfrentar.

Este es mi comentario acerca de la competitividad, que complementa lo manifestado por la doctora Sumcheski, y de lo que vemos que pasa en la economía real; es decir, en la que vivimos todos los días.

Agradezco a los señores diputados por su atención y cortesía en recibirnos y escucharnos.

Manifestamos nuestra plena disposición, y nuestra absoluta honestidad y transparencia en los planteos que realizaremos. Vamos a expresar exactamente lo que pensamos a efectos de colaborar con un diálogo abierto que procure la mejor solución, porque sabemos que el comercio y los servicios no se salvan solos. Si la estructura de la economía y la sociedad argentina no están en buenas condiciones, difícilmente el comercio y los servicios estén bien.

Finalmente, espero que alguna vez los empresarios dejemos de ser los malos de la película para pasar a ser integrantes de la comunidad productiva de la Argentina.

SR. PRESIDENTE PEDRINI La Presidencia agradece por su presencia a quienes nos acompañan.

Ninguno de los integrantes de la comisión tiene algún prejuicio sobre el sector empresario. Por el contrario, lo consideramos una parte fundamental del desarrollo del país y queremos trabajar conjuntamente.

Nuestra comisión se aboca más al seguimiento del cumplimiento de diversas normas que a las propuestas de reforma. Por eso, los proyectos presentados por los señores diputados Norman Martínez y Carmona serán girados a la Comisión de Comercio, a la de Presupuesto y Hacienda, etcétera.

Una vez que una norma es sancionada, esta comisión realiza un seguimiento; sin embargo, podemos expresarnos sobre distintas cuestiones y emitir dictámenes que ayudarán mucho. Por ejemplo, hay aspectos vinculados con la racionalidad; en lo que se refiere a las sumas fijas, entiendo que todos estamos de acuerdo.

En este caso, como la ley está vigente, podemos proponer la actualización de los montos. Hay cuestiones en las que, sin lugar a dudas, esta comisión puede tener protagonismo.

Lo mismo ocurre en lo atinente a la problemática de las tarjetas de crédito, donde sin lugar a dudas existe una transferencia exorbitante hacia el sector financiero. Soy escribano y no me es posible pensar en que se gane más adoptando un sistema para pasar la tarjeta de crédito que por hacer una escritura. (Risas.) Por lo tanto, sobre esa cuestión también deberíamos expresarnos.

Por último, un pequeño aporte a lo planteado por el señor diputado Conesa. Considero que la Argentina necesita un Estado promotor. Esto lo digo desde mi corta experiencia, ya que alguna vez incursioné en la exportación de muebles de algarrobo y sé lo que significa que un contenedor aparezca en otro país, salir a venderlo, participar en ferias, etcétera. En la Argentina no podía comerciar porque soy escribano, pero en el exterior no tenía ninguna restricción. Puedo asegurar que para mí era mucho más barato vender carbón o madera en estado bruto. Aunque los pedidos me llovían, no me interesaba hacerlo por una cuestión de principios, ya que creo que el peor uso que se puede dar a una madera es reducirla a carbón o venderla en estado bruto. (Risas.)

En nuestro país está todo dado para que exportemos carbón o madera como proviene de los bosques y no generemos valor agregado. Creo que parte del proyecto nacional es tener una industria fuerte.

Ojalá podamos lograrlo con distintos instrumentos. Lo importante es que queremos un país industrial.

El señor diputado Conesa se refirió al ejemplo concreto de Corea, una potencia en materia de industria. Para lograr un objetivo semejante, como dije antes, se requiere principalmente de un Estado promotor. Al margen de esto, creo que se planteó una discusión muy buena.

Simplemente, me resta agradecer la presencia de la Cámara Argentina de Comercio en esta reunión. Para nosotros es un gusto mantenernos en contacto con una entidad que tiene sentido federal, ya que representa a ochocientas cámaras. Hoy nos visitan hasta del Neuquén, lo que agrega a la discusión un elemento muy especial.

La Presidencia agradece nuevamente a las autoridades de la Cámara Argentina de Comercio por su visita y también a los colegas diputados que han compartido con nosotros esta mañana.

No habiendo más asuntos que tratar, declaro finalizada la reunión. (Aplausos.)

Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina | Congreso de la Nación Argentina | Av. Rivadavia 1864 - Ciudad Autónoma de Bs. As. (C.P.C1033AAV) | + 54 11 6075-7100

Nota: La información contenida en este sitio es de dominio público y puede ser utilizada libremente. Se solicita citar la fuente.