• DEFENSA NACIONAL

Reunión del día 22/04/2010

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En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los veintidós días del mes de abril de 2010, a la hora 11 y 27:
SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Damos comienzo a la reunión de la Comisión de Defensa Nacional del día de la fecha.

Vamos a invertir el orden de la reunión para permitir el tratamiento del tema vinculado con los problemas que se están suscitando en diversos liceos de todo el país.

Quería informar también que se encuentran presentes representantes del área del Ministerio de Defensa quienes responderán todas las preguntas que se les formulen.

La idea no es armar un ring para confrontar. Deseamos escuchar a las partes con el propósito de arribar a una solución. La invitación formulada a los representantes de los distintos liceos parte de comunicaciones que hemos mantenido con alguno de ellos y también de contactos con algunos señores diputados, entre ellos, Del Campillo, perteneciente a la provincia de Córdoba, la diputada Patricia Bullrich y el señor diputado Aguad, entre otros.

Deseamos abrir una instancia de diálogo y participación para intentar resolver esta problemática.

Tiene la palabra la señora diputada Bullrich.

SRA. BULLRICH Señor presidente: el motivo del proyecto de resolución que he presentado tiene vinculación con lo siguiente. En los liceos de toda la República Argentina ha habido cambios en todos los planes de estudio que tienen que ver con una serie de cuestiones vinculadas con el régimen, teniendo en cuenta que en alguno de los casos ya están rigiendo.

En primer lugar, es importante que en la cuestión educativa haya explicaciones más consistentes respecto a cuáles son los cambios, quiénes los realizan y qué participación han tenido las autoridades educativas. No nos parece adecuado que cambios de esta índole se hagan sin ningún tipo de participación de la comunidad educativa, de los padres, los egresados, de los expertos en estos temas y de los mismos alumnos.

En consecuencia, parece que en los liceos habría una regla distinta que pueda haber en otros ámbitos de la educación. Me refiero a cambios de trascendencia en la comunidad educativa -los docentes, los alumnos, los padres- y que estos puedan ser consultados. Ellos forman parte, trabajan y participan de la formación y construcción de cambios educativos.

Nos parece que hacer cambios de manera vertical es una imposición que no puede aceptarse. El Ministerio de Defensa puede plantear cambios, pero estos deben ser consensuados y considerados por todos los que participan.

Quienes eligen un tipo de escuela lo hacen por determinados valores y lo llevan a cabo porque los padres coinciden con los planes de estudio y de formación.

Imaginen ustedes si en el día de mañana el Estado nacional -mediante el Ministerio de Educación- decidiera que las escuelas católicas, evangélicas o judías dejasen de dictar la materia religión. Y esto lo hicieran de manera abrupta, sin consultar a quienes están estudiando en dichas escuelas, quienes participan de esa comunidad y también quienes han elegido brindarle a sus hijos una educación con determinados valores religiosos. No podría ser. La libertad que tienen los ciudadanos en nuestro país para elegir el tipo de educación es total y absoluta dentro de las escuelas aceptadas por nuestro sistema educativo.

El Estado garantiza la educación libre, la educación laica y matrícula para todos los alumnos. Y los padres tienen la posibilidad de elegir otro tipo de educación para sus hijos.

En este mismo sentido democrático y de participación es donde se encuadran los liceos. Quienes eligen los liceos para sus hijos eligen también un núcleo de principios y de valores que considera son los adecuados para que ellos se formen. En consecuencia, esos cambios deberían ser consultados. No se pueden hacer manu militari los cambios en los liceos militares. Esta es una paradoja de la frase que quiero plantear.

Esta comisión -además de dar la palabra a los señores invitados- debe tener una posición contundente y plantearle al Ministerio de Defensa que no se pueden tomar estas actitudes de imposición en un país democrático.

Esta es la posición que quería plantear. Me parece importante que podamos tomar este tipo de decisiones en el seno de la comisión.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor diputado Alvaro.

SR. ALVARO Señor presidente: la mía será una intervención aclaratoria muy corta.

En esta reunión no estamos tratando ningún proyecto relacionado con el tema. Por lo que acaba de decir la señora diputada Bullrich, entiendo que ha presentado una iniciativa; sin duda ingresará oportunamente en la comisión, pero hoy no está en consideración.

Lo que se ha hecho, a instancias de la Presidencia de la comisión, es receptar las inquietudes de la comunidad de los liceos militares que, por supuesto, estamos dispuestos a escuchar de buen grado, como también queremos escuchar a los funcionarios del Ministerio de Defensa de la Nación. De esa manera podremos conocer la opinión de los sectores más involucrados en el tema. Luego -no hoy, como dije antes- la comisión analizará los proyectos que se hayan presentado.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra la señora diputada Bullrich.

SRA. BULLRICH Señor presidente: por supuesto que si el proyecto no está en el temario, esperaremos a que sea incluido para tratarlo.

Presenté una nota para que sean invitados los sectores involucrados, pero claro está que si el asunto no forma parte del orden del día será analizado en otro momento, conforme lo acaba de explicar el señor diputado Alvaro.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. A continuación, la Presidencia concederá el uso de la palabra a quienes hayan sido designados para exponer sobre los liceos militares.

En primer lugar escucharemos al señor Daniel Cobos Porta.

SR. COBOS PORTA Señor presidente: soy militar retirado de la Armada, veterano de guerra herido en combate, abogado y padre de dos cadetes del Liceo Militar "General Paz".

Ante todo quiero aclarar por qué menciono que soy veterano de guerra herido en combate: porque lo que afecta la resolución 228/10 es precisamente la preparación que tienen -dado que el daño ya se está produciendo- y tendrán los liceístas de los diez liceos que componen las fuerzas armadas de todo el país.

Pido disculpas por haber llegado un poco tarde; lo que ocurre es que a última hora nos citó el vicepresidente de la Comisión de Defensa Nacional del Honorable Senado, senador Arturo Vera, y no quisimos dejar de ir porque consideramos de vital importancia hacerle saber que se está afectando el derecho de los padres y, sobre todo, el sistema de defensa nacional. No olvidemos que desde 1994, año en que se elimina el servicio militar obligatorio, los cadetes que egresan de los liceos militares son la única reserva militar con que cuenta el país. Si en virtud del artículo 21 de la Constitución Nacional se convocare, por las causas que fueren, a los cadetes que egresaren de los liceos militares -que, como dije antes, son la única reserva militar del país- sería desastroso, porque ya no reciben instrucción militar.

A fin de ilustrar a los señores diputados, quisiera dar lectura de lo que significan para nosotros los agravios que ha ocasionado la resolución 228/10, dictada el 5 de marzo, luego de que comenzaran las clases.

Los agravios son: no haber sido consultados previamente, ni los padres ni sus hijos, para la implementación de los cambios dispuestos en la resolución, en contra de lo dispuesto en la Ley de Educación Superior -artículo 123, entre otros- y en el artículo 9° de la resolución del Consejo Federal de Educación 84/09.

Los padres han elegido para sus hijos la formación de un liceo militar, y la resolución ha quitado al colegio por ellos elegido la especificidad militar que tenía; los padres ya no podrán optar por enviar a sus hijos a un colegio como el actual, en que todos los alumnos son compañeros en la misma instrucción militar.

Se iguala, acerca o asimila el liceo militar, sin razón o fundamento alguno, a un secundario común, reduciendo la oferta educativa en forma arbitraria y discriminadora, porque no faltan alumnos sino que sobran quienes quieren optar por este tipo de formación legítima.

El Liceo Militar "General Paz" tiene 1.286 alumnos; lamentablemente, hay más de trescientos o cuatrocientos alumnos que quieren ingresar cada año y no tienen acceso, porque no están dadas las condiciones edilicias ni presupuestarias para hacerlo. Es decir que lo que sobra es gente que quiere optar por esta educación.

Por otra parte, se priva a los alumnos que desean recibir una verdadera instrucción militar y a los padres que quieren adoptarla para sus hijos, la posibilidad de elegirla como lo vienen haciendo hasta ahora. Es más; se los priva de obtener a su egreso el título de Subteniente de Reserva en el Arma de Artillería, ya que ello estará supeditado a un curso que necesariamente deberá hacerse con posterioridad al egreso con la verdadera instrucción militar.

Este agravio se plantea en Córdoba porque los subtenientes de reserva de dicha provincia son especialistas en el arma de Artillería; en otros liceos, son de Comunicaciones. El Liceo Naval Militar "Almirante Storni" otorga un título de guardiamarina.

Por otro lado, la resolución imposibilita a nuestros hijos optar por incorporarse a las filas del Ejército como oficiales de reserva en servicio activo por un período de tiempo determinado de trece años. En definitiva, la resolución 228/10 quita la posibilidad de egresar con un título; o sea, si quieren ingresar a una institución automáticamente, permanecer por el término de trece años y alcanzar, después de rendir ciertas materias, el grado de teniente coronel.

Asimismo, reduce el horario de actividad de los semi-internados hasta las 16 y 30 horas de lunes a jueves, y hasta las 13 y 30 horas los viernes.

A esto debemos agregar que se priva a los padres de elegir un régimen de internado, ya que este es contemplado solamente como una excepción. Incluso se modifican características que le son propias, estableciendo una salida obligatoria los días miércoles y el egreso temprano los días viernes. Esto es gravísimo, porque los días miércoles salían los semi-internos; los internados no, salvo que presentaran una nota que les permitiera no quedarse a estudiar o repasar. En ese caso, tenían un franco distinguido. Hoy, en cambio, tienen la obligación de salir del liceo; consecuentemente son niños que andan por la calle o deben ser contenidos por sus compañeros porque no saben a dónde ir.

Cuando ingresaron al período de clases del año 2010, sus padres sabían que desde el día domingo, a última hora, hasta el día viernes a las 13 y 30, iban a estar dentro del liceo.

En cambio los días miércoles tendrían que salir obligatoriamente. Se priva a los padres, docentes y ex alumnos de integrar la comisión prevista en el artículo 7° para proponer cambios en el régimen disciplinario.

Se dispone sobre materia propia del sistema de defensa de la Nación, reformando cuestiones esenciales del liceo, materia propia del Congreso de la Nación y del Poder Ejecutivo, siendo incompetente a tal efecto el Ministerio de Defensa para decidir por sí solo.

Creo que las palabras huelgan porque estamos en un recinto del Congreso de la Nación. El artículo 67 de la Constitución Nacional dice específicamente cuáles son las facultades que tiene el Congreso sobre el tema de defensa nacional y las Fuerzas Armadas. Sabemos que estamos ante una resolución del Ministerio de Defensa porque los liceos están dentro de la órbita de las Fuerzas Armadas. O sea, se ha hecho una alteración al principio de defensa nacional. En consecuencia, deja a la Patria toda sin ese lazo que la une y que es la defensa.

Se elimina sin razón alguna la asignatura catecismo, contrariando el artículo 62, inciso 5), segundo párrafo, de la Constitución de la provincia de Córdoba. En el caso de Córdoba, el artículo 62, inciso 5), se remite al artículo 75, inciso 30, de la Constitución Nacional. Concretamente, en Córdoba es obligatoria la educación religiosa.

Se lesiona el derecho adquirido de cada padre nacido al amparo del contrato firmado con el liceo al inicio del año, violándose de parte del liceo la confianza legítima de los actores.

Es un contrato de adhesión, a punto tal que cuando firmamos -en el caso de Córdoba-, ningún padre quiso acompañar a la causa una copia cargada por parte del liceo y no se nos hizo entrega. Lo que ocurre es que hay una sola parte que impone cuáles son las cláusulas y condiciones. Entonces, nosotros nos avenimos a esas cláusulas y condiciones. Hemos decidido que desde la sala de 4 años nuestros hijos vayan al liceo militar General Paz y egresen en el 5° año como subteniente de reserva. Creímos en esas condiciones y en la institución, pero nuestra buena fe nos fue violada porque el día 5 de marzo nos cambia la currícula.

Se citan inadecuadamente las leyes y convenciones internacionales que invocan en su apoyo la resolución, particularmente en lo que hace al protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, relativo a la participación de niños en conflictos armados -ley 25.616-, que excluye en su ámbito de aplicación de manera expresa a los liceos militares existentes en todos los países desarrollados y democráticos.

Por un lado se pretenden hacer valer los derechos del niño, diciendo que los menores de 18 años no podrán hacer uso de armas, pero todos sabemos que en cualquier instituto de las Fuerzas Armadas o de seguridad la edad mínima para ingresar es de 16 años. A esa edad ya tienen manejo de armas. ¿Por qué? Porque todo lo que esté aun siendo menor a los 18 años dentro de la órbita del Ministerio de Defensa está autorizado al uso de armas.

Estos son los agravios genéricos respecto de los cuales nosotros hemos fundado un amparo ante la Justicia Federal de Córdoba.

Quiero agregar que como padre nos hemos sentido violentados. Tenemos contacto con todos los liceos del país y la desazón, desesperanza y las lágrimas de todos esos niños han sido para todos iguales.

Los padres no solamente estamos preocupados porque se ha violentado el derecho que tenemos de elegir qué educación queremos para nuestros hijos, sino que también en su momento hemos sido privados hasta de la patria potestad. Cuando nos dicen que nosotros hemos elegido el liceo militar para nuestros hijos, se nos afirma que cuando egresen -a los 18 años- lo harán como bachiller y no como subteniente de reserva, y tendrán que pedir autorización en el Comando del Tercer Cuerpo y en el área en la que sean designados para ser subteniente de reserva, rindiendo las condiciones de tiro y las materias que se desarrollan a lo largo del 5° año.

Sin duda alguna esto agravia severamente no sólo a los padres sino a los niños -que el año que viene serán mayores de edad, aunque algunos egresarán con 17 años-, que se van a encontrar en la facultad. El 1 o 2 por ciento de los niños son cadetes y son quienes eligen seguir en las Fuerzas Armadas. Son los menos. Por ello, en vez de estar estudiando en la facultad y dedicándose plenamente a ser servidores de la patria desde el ámbito civil, perderán ese año para poder rendir las condiciones y ser subtenientes de reserva. Esto es por la resolución 228, la cual es ilegal, contraria a derecho y violatoria de todos los principios constitucionales.

En el día de ayer recibimos un dictamen emanado de parte del Ministerio de Defensa, más precisamente de la doctora Frederic. Allí se puntualizan algunos cambios. Se menciona que en el 5° año los cadetes podrán desfilar con FAL o Mauser -según los liceos y el armamento que tengan-, y que en el tercer trimestre de ese 5° año podrán rendir las condiciones de tiro.

Es imposible que un cadete que tiene estado militar a partir de 4° y 5° recién reciba instrucción de tiro con FAL solamente en el último trimestre y allí pueda egresar como oficial de reserva. Ese hombre está incapacitado y es un peligro que manipule armas, y no podría dirigir otros hombres en el caso de que fuera convocado. Porque le estaría faltando -en el caso de los artilleros- la condición de tiro con cañones o la de observador adelantado. Esto pone en severo riesgo a la patria.

Vamos a hacer lo mismo que en su momento se criticó, es decir, cuando la Junta Militar decidió que a través de un borracho mandaba a los hombres al campo de batalla para que los mataran como moscas. Del mismo modo, si hoy se permite egresar a subtenientes de reserva con ese grado de formación militar, sería exactamente lo mismo, con el grave daño de que provendría de un gobierno democrático.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor diputado Martínez.

SR. MARTÍNEZ (E.F.) ¿Qué respuesta judicial obtuvo?

SR. COBOS PORTA La respuesta judicial que hemos recibido ha sido lamentable. Se admitió el amparo, pero no se hizo lugar a la cautelar, por lo cual apelamos y planteamos la nulidad absoluta de la resolución 228, toda vez que tratándose de los intereses legítimos de los menores se debió haber citado y se ofreció como prueba la testimonial de seis menores. El juez no lo creyó conveniente, pero no sabemos la razón del no llamado. Tampoco se le dio participación a la defensora oficial, por lo cual en este momento ha tomado intervención la Fiscalía número 3 a cargo de la doctora Graciela López de Filoluk. La defensora oficial, doctora Crespi, ha emitido un dictamen. En el día de ayer bajó el expediente al juzgado federal número 3, a cargo del doctor Alejandro Sánchez Freytes. Su apelación ya tiene que estar en la Cámara. Puede ser que la Cámara resuelva sobre la cautelar o lo mande al juzgado del doctor Ricardo Bustos Fierro, porque ya habría perdido jurisdicción el doctor Sánchez Freytes al haber adelantado opinión.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor Alberto Romero.

SR. ROMERO Señor presidente: soy presidente de la Asociación de Padres de Cadetes y Alumnos del Liceo Militar "General Espejo", de Mendoza, y ex cadete del mencionado liceo.

Realmente, a partir de esta medida me siento muy agraviado -al igual que quien me precedió en el uso de la palabra- como ex cadete y como padre de alumnos que actualmente están en el liceo. Creemos que es una medida totalmente inconsulta y unilateral tendiente a cambiar cuestiones de fondo en la educación que se imparte en los liceos militares, una educación que tiene muchísimos años en la Argentina y que todavía nadie ha podido demostrar que sea deficiente.

En el caso del Liceo Militar "General Espejo", fue fundado por el general Perón hace setenta años. Es una tradición en Mendoza, a punto tal que la Cámara de Diputados de la provincia sancionó por unanimidad un proyecto de declaración -que tengo en mis manos- que dice: "La Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Mendoza, vería con agrado, que previo a decidir el cambio de plan de estudios de los Liceos Militares de la República Argentina, se cuente con la debida participación de la Comisión de Defensa, Comisión de Educación, entre otras, de la Cámara de Diputados y de Senadores de la Nación, donde sean citados los actores involucrados, autoridades, para acordar democráticamente los cambios o no que sean más beneficiosos para los alumnos y para la institución liceísta." Reitero que la iniciativa fue aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados de la provincia de Mendoza.

Lo que propone este proyecto es lo mismo que pedimos cuando concurrieron representantes del área de Defensa al Liceo Militar "General Espejo". En esa oportunidad les dijimos que nuestro propósito era que se deje sin efecto la resolución y que comencemos a hablar sobre lo que se debe y no se debe hacer con esta educación tan preciada en Mendoza, mi provincia. Allí, el liceo militar es una verdadera institución.

En esa reunión, el doctor Mario Adaro, ministro de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Mendoza y ex cadete, dijo a los representantes del área de Defensa, luego de que la subsecretaria Frederic dijera que había culpas repartidas, que de ninguna manera era así porque nosotros nunca habíamos sido consultados, pese a que el Liceo Militar "General Espejo" cuenta con una comisión de padres que funciona orgánicamente y en forma permanente.

Nunca fuimos consultados, bajo ningún punto de vista, sobre estas medidas que cercenan totalmente nuestra patria potestad y el derecho de elegir la educación de nuestros hijos. No se puede actuar así; no se puede cercenar el derecho que tenemos de decidir cómo queremos que sean educados nuestros hijos.

Pretendo para mis hijos una educación similar a la que yo recibí. Estoy orgulloso de ser un ex cadete, y pretendo lo mismo para ellos. Entonces, no puede venir alguien del gobierno de turno, sea quien fuere, a cambiar todo eso. No hablamos de cuestiones políticas sino del derecho que tengo como papá y del que tiene mi señora, como mamá, de elegir la educación de nuestros hijos. Estamos hablando de cuestiones que van más allá de caprichos personales.

De esta manera he expresado lo que sentimos como padres frente a esta situación.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Antes de continuar, la Presidencia aclara que si bien la idea inicial era que hicieran uso de la palabra dos o tres personas, considerando la distancia que han recorrido muchos de los padres de los alumnos de los liceos, vamos a escuchar a algunos más. Luego, se le concederá el uso de la palabra a la subsecretaria de Formación del Ministerio de Defensa de la Nación, doctora Frederic.

Tiene la palabra el señor Alejandro Roncoroni.

SR. RONCORONI Señor presidente: soy médico y egresado del Liceo Aeronáutico Militar de Funes, octava promoción.

Como ex cadete quiero hablar un poco más de lo macro y no tanto de la letra chica de la resolución, tema que tal vez sea objeto de discusión con posterioridad.

Todos los sistemas son perfectibles. De hecho, los liceos fueron evolucionando con el transcurso del tiempo. Conforman una institución que lleva muchísimos años y que todavía hoy puede perfeccionarse. Pero eso es una tarea conjunta, y entiendo que tanto los legisladores como los ex cadetes, los padres y los egresados tenemos nuestra responsabilidad y debemos participar en esa tarea.

Personalmente me gustaría que se vuelva a fojas cero con la resolución del Ministerio de Defensa porque está basada en una interpretación personal de la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Además, toma en cuenta un informe que desconoce lo que día a día se vive en el liceo y lo que nos aporta ese lugar.

Por otra parte, la Ley de Educación Nacional dispone que debe haber una consulta a toda la comunidad educativa, algo que hasta el momento no ha podido lograrse.

Pienso que es tarea y responsabilidad de todos los que estamos aquí, porque evidentemente es un tema que nos interesa a todos, llevar adelante una acción conjunta.

Insisto en que todo se puede mejorar y en que el análisis de la letra chica se puede dejar para una segunda oportunidad a fin de tratar primero los aspectos macro, o sea, aquellos que no se han cumplido y debieron cumplirse, a fin de conocer más a fondo la situación.

Como dije antes, los liceos fueron evolucionando. Sin ir más lejos, los presidentes de las cámaras de Diputados y de Senadores son ex liceístas. Entonces, no ha de ser tan mala la formación y la educación que imparten los liceos, aunque por supuesto pueden ser perfectibles en tanto y en cuanto actuemos mancomunadamente y busquemos que la Argentina vaya mejorando.

Las reservas del país se nutren de gente que en un 60 o 70 por ciento son profesionales. No son personas que irían al frente de batalla en una hipotética guerra o enfrentamiento abierto, sino que con su sapiencia darían apoyatura desde su lugar para que la defensa se realice de la mejor manera.

Entonces, en lugar de buscar confrontaciones, lo que debemos lograr es el diálogo para que entre todos perfeccionemos algo que existe desde hace muchísimo tiempo. Aquí hay egresados de larga data que podrían aportar un beneficio al país; para eso nos han formado y por eso digo que hay responsabilidad de cada uno de los legisladores que, si están aquí presentes, es porque les interesa el tema.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra la señora Cecilia Herrmann.

SRA. HERRMANN Señor presidente: soy madre de un cadete de primer año del Liceo Militar "General San Martín".

Durante todo el año pasado me preocupé por preguntarle a mi hijo si realmente le gustaba lo que veía en otros cadetes que ya estaban en formación. Además le di tres o cuatro opciones, y finalmente me dijo que sí, que era lo que él quería. Le dije que se iba a tener que esforzar mucho, porque debía rendir un examen de ingreso que es durísimo.

Durante dos meses estuvo yendo dos o tres veces por semana a una maestra particular para prepararse. No pensó en que se trataba de cambiarse de colegio, anotarse en otra parte y nada más; hizo un esfuerzo enorme. Además, como a mi hijo mucho no le gusta la educación física, le dije: ¡Te van a matar! Me contestó que no importaba.

Fue una elección. En ese momento le dije que lo iba a apoyar y que lo iba a llevar a los profesores. Me sentaba con él a hacer la tarea. Lo preparé y dio un examen que fue de los mejores; incluso cuando ingresó, el año pasado, en el primer trimestre tuvo el quinto promedio. Estaba contento, se llenó de amigos. Ahora está contento, aunque le cuesta, por supuesto; el primer año cuesta.

Lo que quería decir es que me dediqué a leer la resolución una y otra vez, y estuve marcando cuestiones que me preocuparon. En uno de los primeros párrafos se refiere a "...la efectiva inserción universitaria de la mayoría de los/as egresados/as de estos establecimientos..." Es decir que se reconoce que el nivel educativo es bueno y que la inserción universitaria también es muy buena. De hecho, ya se ha dicho suficientemente que, entre otros, se han graduado liceístas que luego fueron presidentes, diputados, senadores y empresarios; no hace falta repetirlo.

También me preocupó el tema económico. Por ejemplo, en dos lugares se menciona la necesidad de hacer una exhaustiva ponderación entre la inversión pública y la calidad de la educación. En otra parte, cuando se refiere a las resoluciones, menciona la relación entre inversión pública y calidad de enseñanza. En este sentido quisiera mencionar que, por lo menos los chicos que concurren al Liceo General San Martín son humildes, no tienen mil dólares por mes para pagar una cuota de un colegio. Los padres hacen un terrible esfuerzo para que sus chicos se eduquen ahí, y esto realmente lo puedo decir, por lo menos de los compañeros de mi hijo.

Como mencionó otro papá, quedan también muchos en el camino porque no pueden ingresar. Realmente hay un montón de gente que quiere que sus hijos se eduquen ahí, y no pueden acceder a una educación buena en otros lugares. Creo que no debería figurar esa ponderación entre inversión pública y calidad de enseñanza.

Por otro lado, quitan la materia Religión, y como madre me preocupa el aspecto espiritual de mi hijo. Esto lo hacen con la excusa de que en los colegios del Estado no se dicta esa materia. Si bien podría comprender la necesidad de quitar esta materia, observo que se introduce Problemática Ciudadana de la Argentina Contemporánea; y yo me pregunto si esa materia sí se da en los colegios del Estado. ¿Por qué tenemos que poner esa materia solamente en los liceos?

Además, los chicos tienen, como todos los colegios, la materia que se introdujo en reemplazo de Instrucción Cívica y trata justamente de la instrucción en los derechos humanos y todo lo que plantea esta nueva asignatura, por lo que habría un doble horario para la misma temática.

Con respecto al gabinete psicológico, realmente me preocupa mucho ese tema porque creo que los gabinetes existen en todos los liceos y funcionan muy bien. Hay un párrafo que dice que el Ministerio de Defensa debe intervenir sobre esas instancias de evaluación y agrega que para ello se convocará a expertos en la temática. ¿Por qué? Si funcionan bien, cumplen su función, ¿por qué tienen que intervenir y llamar a expertos? Están funcionando.

Tanto la salud física como la mental es un tema de preocupación para los padres.

Luego, en el Anexo I, en las conclusiones, se dispone que es necesario revisar los esquemas de conducción académica y el perfil pedagógico de la dirección. ¿Qué significa eso, que tenemos que revisar a los directores?

Con respecto al tema del manual del cadete, establece que habrá normas de convivencia al igual que en los demás establecimientos educativos del sistema público. Es clarísimo -sale en la televisión todos los días- cómo son esas normas de convivencia. Mi hijo venía de otra escuela, y cuando el psicólogo le hizo la entrevista para el liceo me preguntó cómo no lo había cambiado antes. Entonces, ¿le tengo que decir a mi hijo que tiene que volver a ese sistema? Si es así, me parece que estamos complicados.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Les voy a pedir que seamos breves. Hemos puesto la mejor buena voluntad para escuchar a algunos de ustedes, es imposible escuchar a todos. Cerramos la lista de oradores con los que he anotado hasta ahora.

Le vamos a pedir que sean breves y que no reiteremos lo ya dicho, tratando de aportar algo nuevo.

Tiene la palabra la señora De Ojeda.

SRA. DE OJEDA Mi nombre es Susana De Ojeda. Soy de Las Heras, provincia de Santa Cruz. Mi hija es cadete de segundo año del Liceo Roca, el más austral del país; he venido en representación de los padres de los chicos que concurren a dicho liceo.

Comparto plenamente los puntos de vista de los anteriores expositores y además quiero agregar algunos más. No puedo hacer una valoración ni judicial ni sociológica porque soy cocinera y mi esposo es obrero. Trabajamos los dos para que nuestra hija vaya por su voluntad a recibir la formación que recibe.

Les quiero informar a los señores legisladores, traten o no este tema hoy, que nosotros tenemos la obligación de pagar los impuestos para que el Estado funcione. Entonces, le pido a este mismo Estado que vaya al Liceo Roca y hable con los chicos y con los padres de los 85 chicos que van desde Santa Cruz al Liceo Roca. Esto se los pido en calidad de gente común, la gente que va a las urnas y vota, porque más allá de que no vaya a hacer ningún tipo de apreciación personal, los chicos están esperando una resolución de esta reunión. Entonces, tengan en cuenta que de la General Paz para allá hay 3.200 kilómetros más de Argentina. El Liceo Roca alberga a chicos de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Les rogaría a los autores de este proyecto y a los diputados que lo apoyen que antes de ponerlo en vigencia como una puñalada trapera, como hicieron ahora, vayan y les expliquen a los chicos del Liceo Roca lo que van a firmar o llevar adelante. Tienen esa obligación. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor Malagamba.

SR. MALAGAMBA Soy abogado, presidente de la Promoción 31 del Liceo militar General San Martín.

Me voy a referir pura y exclusivamente al hecho de que considero que esta resolución afecta la defensa nacional. Soy de la clase 1955, la única convocada cuando fue el diferendo austral con Chile y la única convocada cuando fue el conflicto armado de Malvinas. Fuimos convocados como oficiales de la reserva de la Nación. Nuestra función era dirigir hombres, y dirigir hombres requiere una instrucción de varios años, no de dos meses. No se logra por tener una condición de tiro; una condición de tiro la puede obtener cualquier particular en cualquier polígono civil del país. La única manera de formar hombres que van a dirigir hombres es a lo largo del transcurso del tiempo, con un régimen militar como tiene el liceo militar, o el que tuvo hasta hace pocos años.

Si se le quita al liceo militar la instrucción militar y el régimen disciplinario, será imposible formar hombres que conduzcan hombres. Si se le quita al liceo militar la formación religiosa será imposible ir a la guerra; no se puede ir a la guerra sin una formación en algún tipo de culto.

Quería plantear en esta Comisión de Defensa estos enunciados, ya que considero que se vulnera la defensa nacional. El tema educativo debería ser tratado tal vez en la Comisión de Educación.

Los liceos militares amalgaman estas dos cuestiones y la fundamental hoy en día es la formación de oficiales de la reserva.

Este régimen actual deja totalmente sin reservas a la Patria. Los futuros oficiales de reserva no pueden comandar hombres; el régimen del liceo internado es el único que provee la posibilidad del manejo de hombres.

Yo no sé cómo funcionan en la actualidad internamente los liceos, pero en la época en que nosotros estábamos existían los jefes de pelotón y los jefes de sección que manejaban completamente el Liceo. Esto ha dado, por otra parte, muchas herramientas en la vida civil. Los egresados de los liceos saben mandar y saben obedecer, algo que hoy en día es prácticamente irreconocible en cualquier ámbito de la sociedad.

Los países más adelantados del mundo mantienen este tipo de colegios con el régimen que tuvieron los liceos hasta ahora. El Politécnico de Francia, que es el instituto que forma la dirigencia de las agrupaciones civiles que manejan la función pública del Estado tiene régimen militar; por algo será.

En Estados Unidos abundan los liceos militares con regímenes mucho más completos y mucho más cerrados que los liceos militares que nosotros tenemos. En Estados Unidos la mitad de las fuerzas del Ejército que vive permanentemente en combate la proveen los oficiales de los liceos militares.

La indefensión actual que existe en la República Argentina y afecta a todas las Fuerzas Armadas es la que nos prohíbe en este momento controlar nuestros mares y vigilar nuestras fronteras. El Ejército brinda una función social esencial. Hoy en día no hay suficiente fuerza como para satisfacer estas necesidades porque no hay servicio militar. El servicio militar debería reimplantarse porque hoy las Fuerzas Armadas no tienen ni siquiera la capacidad operacional en cuestiones de paz -no estoy hablando en cuestiones de guerra-, no pueden satisfacer ninguna problemática en las inundaciones o en los cataclismos.

Posiblemente más adelante sea necesario convocar a las reservas para esto. ¿Qué reservas? ¿Qué hombres van a manejar qué hombres? ¿Con qué grado de instrucción? Una condición de tiro no hace a un oficial de reserva. (Aplausos.)



SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el ingeniero Gabriel Cabrera.

SR. CABRERA Buenos días, me voy a presentar, vengo de Mendoza, soy ingeniero industrial, científico del CONICET, guía de montaña; tengo varias actividades. Soy ex cadete del Liceo Militar General Espejo y en este momento tengo tres hijos cursando en el Liceo.

Afortunadamente para los que estamos acá y para los que están apurados, porque esto tiene que seguir adelante, voy a ser muy breve porque prácticamente lo que tenía que decir ya se ha dicho. Acabo de conocer aun colega que estuvo incorporado en el año 78 igual que yo.

Cuando en 1978 fui incorporado ya era teniente de reserva del Ejército Argentino, creo ser el teniente más joven de la historia del Ejército Argentino porque ascendí a los 19 años cuando estaba en la facultad de ingeniería, a pesar de que nunca había sido militar, pero las leyes de la Nación permiten que aquellos que quieren seguir en la reserva de las Fuerzas Armadas puedan hacerlo.

Como dije recién, trabajo en un ámbito académico, estoy en la facultad de Ingeniería en Mendoza y en el CONICET y sin embargo hoy tengo el grado de Teniente Coronel de la reserva.

Me he ido especializando en esto por cuestiones profesionales, porque me gusta, pero también porque soy consciente de la defensa de la Nación.

Bajo esa característica de ser teniente cuando eran subtenientes todos nuestros compañeros de promoción incorporados de los distintos liceos militares, por una necesidad del regimiento que me tocó -en Jujuy, en el norte del país- ascendí a teniente 1° y fui jefe de compañía. Eran 187 hombres y yo era estudiante de cuarto año de Ingeniería; pero había ido al liceo militar, donde la formación es muy diferente de lo que hoy se plantea probablemente desde un punto de vista ideológico.

Conocer las armas de Infantería -el Liceo Militar "General Espejo" es de Infantería, como lo eran todos en aquel entonces- me permitió saber sobre las armas de mis hombres, de los suboficiales y de los oficiales. Los oficiales jefes de sección que estaban a mi cargo, eran de carrera; hoy, uno de ellos es general de la Nación.

No lo aprendí, como lo manifestó un camarada y dice la canción que une a todos los liceos, en quinto año. En tercer año yo era soldado; en cuarto año aprendí a ser suboficial y en quinto a ser oficial. No se trata solamente de aprender a manejar un FAL; las enseñanzas de planeamiento y los distintos servicios que se cumplen en el liceo son fundamentales en el régimen de internado que ahora se cuestiona. Ser bedel, cuartelero, imaginaria, auxiliar de servicio, auxiliar del oficial de servicio, suboficial de semana, etcétera, son responsabilidades importantísimas en la formación de un niño de 15 o 16 años, que tiene que levantarse quince minutos antes que los demás para levantar a la compañía, pero no para "mandonear", sino para cumplir con una responsabilidad -como la que ustedes, señores diputados, y todos nosotros cumplimos, como también la cumple el empleado de un banco-, teniendo además que lustrar sus zapatos, lavar su ropa y portarse bien para poder salir con su novia el fin de semana.

Todas estas responsabilidades, a mi entender muy importantes en la formación de un joven, hoy se quieren borrar de un plumazo aduciendo como argumento la protección de los niños. La reglamentación para el Ejército de la Ley para el Personal Militar dispone en su Tomo I que cuando cumplimos 18 años pasamos a formar parte de la reserva potencial de las fuerzas armadas; cualquier ciudadano de entre 18 y 35 años de edad puede ser incorporado. Ahora se pretende que quienes fueron al liceo, a los 18 años puedan elegir si quieren o no ser reservistas. Al parecer, los cadetes del liceo militar tendrán coronita, porque cuando cualquier ciudadano puede ser convocado, ellos pueden elegir. Pienso que quien fue cinco años a un liceo militar, no optará por otra cosa que no sea seguir siendo oficial, porque de lo contrario le toca ser soldado.

Al parecer se ignora que la legislación nacional establece que cualquiera de nosotros, como me ocurrió a mí siendo ingeniero, es potencialmente un soldado.

Como última reflexión, creo que los políticos reunidos aquí en la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados tienen un problema entre manos; pero también pienso que hay un pequeño atajo para hacer las cosas bien. Cuando una persona quiere tomar decisiones sin temor de equivocarse, normalmente sigue lo que dicta su conciencia. Sigamos entonces la conciencia de la Nación. Esa conciencia se llama "tradiciones" y nosotros se las damos al gobierno para que las mantengan, no para que las cambien. Sobre todo, si durante setenta años funcionaron muy bien. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor Jaime de Olazábal Cabrera.

SR. DE OLAZÁBAL CABRERA Señor presidente: soy médico y desde hace quince años, abogado. Soy egresado de la Promoción 14 del liceo militar, y como no veo a ninguno de mis compañeros asumiré la representación de absolutamente todos ellos.

A mi juicio, se advierte una intencionalidad ideológica tendiente a destruir la excelente enseñanza que recibí en mis años más jóvenes. La época más feliz de mi vida fue desde el primer año hasta el quinto, cuando egresé como subteniente de reserva con una formación de excelencia que ya no se ve en ningún colegio, ni privado ni público.

Una suma de responsabilidades aprendidas y ejercidas, que tampoco se ven en los colegios públicos ni en los privados, y para eso no hay más que leer los diarios: agresiones, tomas, cortes de calle y toda clase de tropelías, que sabemos han existido y existirán por el camino que nos piensan llevar. El liceo militar forma responsables desde la más tierna infancia, o niñez, si ustedes quieren; los forma, no los deforma. No hay uno solo que se haya desviado de sus ideales. Muy pocos de nosotros ha elegido la carrera militar, no llega al 3 por ciento en mi promoción, y fueron generales. Hubo diversos profesionales y empresarios.

Esa responsabilidad que se nos inculcó, que se nos enseñó, es lo que es nos ha formado para seguir adelante contribuyendo con la Nación y es lo que se quiere destruir ahora con el accionar sobre la totalidad de las Fuerzas Armadas. Tenemos aviones que no vuelan, barcos que no navegan, tanques que no funcionan y, ahora, encima, quieren restar a lo que queda, que es la formación de las reservas, que no existen, cuando las que hay salen justamente del liceo militar y no de los institutos militares superiores, como son los colegios militares, la escuela naval o la escuela de aviación militar. Es todo un problema ideológico.

No se puede modificar una realidad palpable y evidente a través de ideologías; se ha demostrado que no ha servido, sobre todo cuando vamos a la saga de todos los países vecinos y de los que tienen mayor evolución que el nuestro, como Estados Unidos, Francia, España e incluso Alemania, que tienen leyes militares restringidas después de la Segunda Guerra Mundial.

Creo, por lo tanto, que nuestros señores diputados tienen que hacer una profunda revisión del camino que están llevando adelante, porque es un camino destructivo y no creativo. Se debe consultar a la gente que sabe y que lo ha vivido. Quienes han opinado, según lo que me he informado a través de la computadora, poca idea tienen de qué son los liceos militares, cuál es su propósito y su finalidad. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Quiero aclarar que esta modificación no pasó por la Cámara, no fue decisión de la Cámara.

Tiene la palabra el señor Campodónico.

SR. CAMPODÓNICO Pertenezco a la promoción 16 del liceo militar General San Martín; tengo dos hijos liceístas y soy músico. Me voy a referir a un pequeño párrafo que le he enviado a la señora diputada Bullrich. Discúlpeme, señora diputada, si insisto sobre el mismo tema.

Dicho párrafo enuncia que no debe olvidarse que el ingreso al liceo militar es voluntario, que nadie los obliga, y que así como algunos padres eligen que sus hijos realicen sus estudios secundarios en establecimientos privados religiosos, o públicos, también hay padres que quieren que sus hijos lo hagan en establecimientos que les suministren una educación cívico-militar, y a ningún gobierno se le ha otorgado el derecho de prohibirlo.

Que yo sepa, todavía no tienen ese derecho. Por otro lado, ser oficial de una reserva es el resultado de cinco años de un régimen de estudio particular, donde la convivencia diaria entre adolescentes que enfrentan los mismos problemas los templa y forma para toda la vida. Dicho sistema solamente puede implementarse dentro de un orden y de un respeto entre los mismos jóvenes y de éstos hacia sus profesores y sus oficiales instructores, y viceversa.

A pesar de ser jóvenes, no niños, y de haber manejado armas de guerra -todas las que corresponden a la infantería- nunca en un liceo militar un cadete ingresó al aula de clase portando una de ellas ni amenazó a los profesores ni a sus compañeros; ni disparó ni agredió, como ha ocurrido reiteradas veces en escuelas tanto primarias como secundarias que están fuera del área de los liceos. Esa circunstancia que narro, y que nadie parece haber advertido, indica claramente que la instrucción militar que hemos recibido y actualmente reciben los cadetes es de un alto grado profesional. Además, indica a las claras que los conceptos de respeto con los que se convive a diario son permanentes.

Acá se hizo referencia a la convención internacional del niño, pero tenemos una ley argentina, la 26.061, de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

Esa ley, en su artículo 24 dice: "Derecho a opinar y a ser oído. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a:

"a) Participar y expresar libremente su opinión en los asuntos que les conciernan y en aquellos que tengan interés;

"b) Que sus opiniones sean tenidas en cuenta conforme a su madurez y desarrollo. Este derecho se extiende a todos los ámbitos en que se desenvuelven las niñas, niños y adolescentes; entre ellos, al ámbito estatal, familiar, comunitario, social, escolar, científico, cultural, deportivo y recreativo."

Por su parte, el artículo 27 dice: "Garantías mínimas de procedimiento.

"Garantías en los procedimientos judiciales o administrativos. Los Organismos del Estado deberán garantizar a las niñas, niños y adolescentes en cualquier procedimiento judicial o administrativo que los afecte, además de todos aquellos derechos contemplados en la Constitución Nacional, la Convención sobre los Derechos del Niño, en los tratados internacionales ratificados por la Nación Argentina y en las leyes que en su consecuencia se dicten, los siguientes derechos y garantías:

"a) A ser oído ante la autoridad competente cada vez que así lo solicite la niña, niño o adolescente; b) A que su opinión sea tomada primordialmente en cuenta al momento de arribar a una decisión que lo afecte; c) A ser asistido por un letrado preferentemente especializado en niñez y adolescencia desde el inicio del procedimiento judicial o administrativo que lo incluya. En caso de carecer de recursos económicos el Estado deberá asignarle de oficio un letrado que lo patrocine; d) A participar activamente en todo el procedimiento; e) A recurrir ante el superior frente a cualquier decisión que lo afecte."

El artículo 31 se refiere a los deberes del funcionario que tiene que recibir las denuncias. Dice así: "El agente público que sea requerido para recibir una denuncia de vulneración de derechos de los sujetos protegidos por esta ley, ya sea por la misma niña, niño o adolescente, o por cualquier otra persona, se encuentra obligado a recibir y tramitar tal denuncia en forma gratuita, a fin de garantizar el respeto, la prevención y la reparación del daño sufrido, bajo apercibimiento de considerarlo incurso en la figura de grave incumplimiento de los Deberes del Funcionario Público."

Para esta resolución ninguno de estos artículos se ha tomado cuenta. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Habiendo escuchado a los padres, a los ex liceístas, abogados y demás personas que de una u otra manera están involucrados en este tema, algunos de los cuales han hecho bastantes kilómetros para dar su opinión, vamos a escuchar a la doctora Frederic, representante del Ministerio de Defensa. Les pido que la escuchemos con respeto; luego veremos cómo nosotros, la Comisión de Defensa, avanza con este tema.

SRA. FREDERIC Ante todo quiero agradecer la oportunidad que me brinda la Comisión de Defensa de poder estar presente hoy en esta reunión.

Estoy a cargo de la Subsecretaría de Formación del Ministerio de Defensa. Comenzamos con este proceso el año pasado. Fue un proceso que implicó la consulta a expertos, entre los cuales hubo autoridades nacionales en el área de educación, miembros de la Comisión de Defensa, investigadores en temas de violencia, juventud, adolescencia e incluso psiquiatras.

La aprobación de la resolución en marzo de este año, que es el motivo de esta reunión, por una serie de inquietudes de los padres y ex liceístas, llevó al Ministerio de Defensa a realizar distintas reuniones. Muchos de los que están aquí presente nos conocen porque estuvimos en muchos liceos, y en otros estuvo gente del Ejército, por ejemplo, el comandante de Educación y Doctrina estuvo en Comodoro Rivadavia.

Esas reuniones que se mantuvieron desde el 25 de febrero, incluso antes de la aprobación de la resolución, hasta ayer -porque ayer tuvimos una reunión con padres y ex liceístas de la Armada- hicieron que el Ministerio de Defensa considerara una serie de modificaciones a esa resolución que está en trámite, porque como ustedes saben, este tipo de trámites lleva su tiempo.

Por consiguiente y frente a esta cantidad de demandas, el Ministerio resolvió girar el día martes de esta semana y en el día de ayer una nota que tiene mi firma hasta tanto se sancione la resolución modificatoria de la resolución 228.

Antes de leer esa nota, que creo que despeja algunas de las cuestiones que aquí fueron planteadas y que creo que la mayor parte de los padres tiene conocimiento de ella, quiero decir que no se van a cerrar los liceos, que los liceos pertenecen a la jurisdicción nacional y no van a pasar a la jurisdicción provincial y que se van a mantener en el estatus y las dependencias que actualmente tienen, que son el Ministerio de Educación de la Nación y el Ministerio de Defensa.

También comparto lo que algunos de los padres han dicho acá sobre que éste es un tema que también debería ser considerado en la Comisión de Educación del Congreso.

La nota está dirigida a los comandantes de educación de cada fuerza y dice así: "Tengo el agrado de dirigirme a usted respecto de la resolución número 228 de fecha 5 de marzo de 2010 del Ministerio de Defensa, Plan Liceos 2010.

"Atento las conversaciones mantenidas con los señores padres de los alumnos, asociaciones de graduados de los distintos liceos y otros integrantes de la comunidad educativa ligada a los liceos militares, y hasta que se emita la resolución correspondiente, creemos oportuno adelantar las siguiente decisiones:

"1) Los cadetes podrán permanecer en los institutos los días miércoles con autorización de los padres." Se refiere a los alumnos que están dentro del régimen de internado. Es decir, no habrá ninguna obligación de que salgan de franco.

"2) Crear, para asesorar en futuras acciones, un Consejo formado por representantes de las asociaciones de graduados de los liceos y expertos en ciencias de la educación, psicología y pedagogía para adolescentes y derechos del menor.

"3) Permitir el internado voluntario por pedido de los padres.

"4) Autorizar el desfile de los cadetes del último curso...", es decir, quinto o sexto año, según el Liceo, "...con armamento FAL/Mauser 1909, o carabina desprovisto de cargador y munición." Estas distintas armas están aclaradas porque no en todos los liceos se utilizan las mismas. La Armada suele desfilar con carabina y no con FAL.

"5) Permitir la instrucción práctica y las condiciones de tiro a los cadetes con FAL o carabina en el trimestre final de quinto año." Y dice FAL o carabina porque no en todos los liceos la instrucción con arma se hace en quinto año, ya no se hacía en quinto año con FAL.

"6) A partir de los dieciocho años de edad, los egresados podrán declinar, si así fuera su voluntad, la condición de oficial de la reserva.

"Este Ministerio continuará analizando las diversas temáticas relativas a los Liceos Militares, considerando distintos canales de consulta, asesoramiento y diálogo."

Quiero decir algo más respecto del régimen de disciplina que no está en la nota. Aún no ha sido modificado, hay una comisión formada por la Subsecretaría de formación y representantes de las tres fuerzas vinculada con la gestión cotidiana de los liceos que coordina el licenciado Devries, que va a hacer algunos ajustes a la letra del régimen de disciplina para mantener estos criterios, que ustedes han dicho acá varias veces, sobre la importancia del orden, la disciplina y el respeto a la autoridad.

Es decir que no hemos pensado en un régimen de convivencia similar al de cualquier institución de nivel medio; no queremos que haya centros de estudiantes dentro de los liceos y creo que ninguno de los padres ha pensado en que existan.

En suma, se considerarán estas especificidades cuando se realicen las modificaciones.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el director general de Instituto Universitario de las Fuerzas Armadas del Ministerio de Defensa de la Nación, licenciado Osvaldo Devries.

SR. DEVRIES Señor presidente: soy ex funcionario del área de Educación, en la que ejercí tareas durante veinte años, y desde hace ocho meses soy director general de Instituto Universitario de las Fuerzas Armadas del Ministerio de Defensa. Soy además aspirante a oficial de reserva del Ejército argentino -lo digo con orgullo- y cuasiveterano de Malvinas, ya que cuando inicié los trámites para ingresar como voluntario, la guerra estaba terminando, lamentablemente con un final no deseado para los argentinos.

Quiero llevar profunda tranquilidad a los padres, que han realizado distintos cuestionamientos. Algunos son metodológicos y otros comprenden decisiones de fondo; pero los que más hemos escuchado en las provincias junto con la doctora Frederic y el general Lux, comandante de Educación y Doctrina del Ejército Argentino, se vinculan con el temor a que se pierdan aspectos esenciales y el espíritu de los liceos militares.

Es sobre este punto que quiero llevar una profunda tranquilidad a los padres. Entiendo que los seis puntos que leyó recientemente la doctora Frederic contribuyen a ello. Han manifestado con preocupación que ellos eligieron los liceos para que sus hijos puedan recibir una formación militar; esa formación se mantiene. Podrá haber algunas diferencias, pero se mantiene. No es cierto que los liceístas tendrán que pedir permiso para ser oficiales de reserva; quienes egresen de los liceos militares de la Nación lo harán como oficiales de reserva. La única diferencia es que cuando alcancen la mayoría de edad, es decir, cuando cumplan los 18 años, podrán declinar -si así lo expresaran voluntariamente- esa condición. De lo contrario, continuarán como oficiales de reserva.

Por otra parte no se los priva del régimen de internación sino que se les ofrecen alternativas, tal como lo establece la resolución 228/10. Además, la comunicación que leyó la señora subsecretaria aclara que si hay padres que prefieren -por las razones que fueren- no retirar a su hijo el día miércoles, éste puede seguir internado.

En síntesis, no se los priva de ser oficiales de reserva, no se los obliga a pedir permiso para ser oficiales de reserva y la formación militar continúa.

Por otro lado, puedo entender que un ex liceísta adjudique el dictado de esta resolución a una intención ideológica; pero no es así, y no sólo hay pruebas de ello sino también de que queremos mejorar la calidad académica de los institutos. Por eso ya se llamó a concurso para cubrir cargos de docentes suplentes, algo inédito en los liceos. Se está trabajando para que los docentes de los diferentes liceos puedan tener acceso a la misma capacitación que recibe el resto de los docentes en las provincias, y también en un convenio con el Ministerio de Educación tendiente a implementar un muy provechoso y exitoso programa de articulación de la enseñanza media con las universidades, habida cuenta de que el 95 por ciento de los egresados no necesariamente sigue la carrera militar.

Se ha dicho que la mitad de los hombres del ejército de los Estados Unidos proviene de los liceos. Esto no es así; hace dos días, el coronel Jackson estuvo en el país participando en un seminario oficial del Ministerio de Defensa. En esa oportunidad nos explicó que en los Estados Unidos, para ingresar como oficial hay que cursar en la academia universitaria -como el West Point- o formar parte de un programa especial que toma egresados universitarios y los forma militarmente para que puedan llegar a ser incluso generales del ejército.

Varios participantes de la reunión hablan a la vez.
SR. DEVRIES Me refiero también a información estricta que brindó el coronel Jackson, representante oficial del ejército de los Estados Unidos. Asimismo, habrá un seminario internacional del cual participarán especialistas de Brasil, España, Alemania, Francia, entre otros. Se trata de comparar distintos sistemas de formación y ver de qué manera lo podemos enriquecer.

Efectivamente, en cuanto surgieron inquietudes y antes de que esté dictada la resolución ministerial, empezamos a hacer una recorrida para escuchar lo que tenían para decir los padres.

Varios participantes de la reunión hablan a la vez.
SR. DEVRIES O aún después, porque aclaramos que la comisión de expertos demoró en hacerlo.

La disposición de la subsecretaría de Formación retoma y recoge inquietudes de los padres que pueden ser efectos no previstos o no deseados de alguno de los aspectos de la resolución.

Tengamos claro que aún cuando es más que provechoso escuchar a los actores de un escenario determinado -padres, chicos o liceístas- la responsabilidad de la toma de decisiones de los funcionarios públicos a veces tiene que estar más allá de alguna de las opiniones.

En el año 1989, siendo en ese momento secretario de Educación de la ciudad, me tocó el caso de un chico infectado con el virus HIV en una escuela de La Boca. El 95 por ciento de los padres de alumnos de dicha escuela retiraron a sus hijos y me exigieron que ese chico sea retirado de la escuela por miedo al contagio. Durante seis meses escuchamos a los padres, quienes finalmente entendieron que no era necesaria esa discriminación. Luego ese chico terminó sus estudios en esa escuela en forma normal. Eso no quiere decir que cualquier decisión tenga una validez absoluta, errores o cosas para corregir. Eso es lo que estamos haciendo. Muchas gracias.

- Varios participantes de la reunión hablan a la vez.
SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Ya hemos escuchado a todas las partes.

Varios hablan a la vez.
SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. No pueden hablar todos. Tienen que ponerse de acuerdo para que sólo uno de ustedes pueda hacer uso de la palabra.

Tiene la palabra el señor Romero.

SR. ROMERO No es verdad lo que se está diciendo. No se salió a consultar antes de emitir la resolución. Esa resolución tiene fecha del 5 de marzo y luego del baldazo de agua fría que recibimos todos los liceístas, es ahí cuando salimos a decir que no nos iban a cercenar nuestros derechos. Precisamente, en ese momento salieron a explicar lo que nunca pensaron que iban a tener que explicar. También podríamos hablar del tema de los externados. Estamos pretendiendo que en un lugar donde hay cadetes con pelo cortito y con un régimen de disciplina determinado se metan alumnos normales que no van a tener ninguna obligación para adaptarse al régimen que tiene un liceo militar. ¿Qué estamos provocando? Es algo inédito. Es un experimento. ¿Por qué molestar lo que está bien? Eso es anarquía. ¿Por qué reventar lo que está bien? ¿Dónde se ha visto que sea tan deficiente la educación de los liceos militares?

En el caso de Mendoza, ¿por qué creen que ha habido una decisión unánime de la Cámara de Diputados de la provincia? Tenemos ex cadetes en todos los partidos políticos, en los demócratas, en los peronistas, en los radicales. Todos tienen el mismo orgullo de haber salido del Liceo Militar General Espejo. Cuando hicimos el abrazo simbólico al liceo militar pasaban los autos -nadie cortó ninguna calle, por supuesto, no hacemos esas cosas- y tocaban bocina como manifestación de su aprobación, y gritaban: "aguanten", "peleen"; es un instituto querido por toda la ciudadanía de Mendoza. (Aplausos.)



SR. ÁLVARO Con el mayor de los respetos quiero recordarles que ustedes han sido invitados y gentilmente recibidos; los hemos escuchado con muchísima atención, pero este tema no lo vamos a seguir debatiendo porque no estamos tratando ninguna temática específica que tenga que ver con los liceos militares o con la resolución 228/10 del Ministerio de Defensa.

Cuando ingrese el proyecto que mencionó la señora diputada Bullrich, que yo todavía no conozco, los invitaremos nuevamente para que podamos dialogar -como se ha hecho hasta ahora- en el marco de un tratamiento en el cual por lo menos nosotros estemos cabalmente informados.

La intención de recibir a todas las personas, ex liceístas, padres y miembros de alguna comisión vinculada con los liceos, y también a representantes del Ministerio de Defensa, fue a los efectos informativos.

Comprendo la necesidad de todos ustedes -están en un ámbito de debate, que es muy propicio para el intercambio de opiniones-, pero con todo respeto les digo que hay circunstancias -como ésta- que son estrictamente privativas de los legisladores nacionales. Esta es una comisión del Congreso Nacional, que tiene su temario y que paradójicamente tiene también que respetar sus reglas y su disciplina.

Es excepcional lo que se ha hecho hasta este momento, se han escuchado las opiniones de los involucrados en un tema que todavía no está en tratamiento. Hemos tratado de ser prolijos en el orden de las exposiciones. La intención era que cerraran el debate los representantes del Ministerio de Defensa para poder recoger y responder ante nosotros sus razones, no para dialogar entre ustedes.

Considero que ya hemos escuchado las razones y las exposiciones de ambos lados. Les pido por favor que no lo tomen a mal pero tenemos que continuar con nuestras tareas; este tema va a volver a ser tratado aquí y ustedes volverán a ser invitados para generar una resolución que seguirá los pasos legislativos que corresponden.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Harán uso de la palabra los señores diputados, que no han podido hacerlo hasta ahora. Hay varios diputados anotados. En primer lugar, tiene la palabra el señor diputado Carranza.

SR. CARRANZA Muchas gracias, señor presidente.

Señores diputados: quiero agradecer en primer lugar la asistencia de mucha gente vinculada a la educación, fundamentalmente a la educación de nuestros hijos en la República; y también a los funcionarios del Ministerio de Defensa, a la subsecretaría, a los asesores y directores que nos han acompañado.

Quiero decirles que si bien el trámite de este proyecto de resolución, iniciado por la señora diputada Bullrich, recién ha ingresado a esta Cámara y es probable que lo tratemos en las próximas reuniones, desde el Peronismo Federal quiero manifestar que adherimos a ese proyecto y fundamentalmente a la necesidad de que la señora ministra de Defensa de la Nación se presente en esta Cámara para que -entre otras cosas y otros temas fundamentales que hacen a la estrategia de la defensa nacional- podamos conversar sobre esta temática que interesa a toda la comunidad aquí presente.

De manera que será en el momento que sea, pero desde ya adelantamos que en el momento de la votación el Peronismo Federal va a votar favorablemente este proyecto. (Aplausos.)

También quiero agradecer a los señores funcionarios del Ministerio de Defensa. Si bien todavía están haciendo una serie de consultas y se encuentran a tiempo de modificar algunos aspectos de la resolución 228, creo que se pueden seguir analizando otras, que probablemente sean igual o más importante que los pedidos que han hecho muchos liceístas, que según ellos tienen derechos vulnerados, a tal punto que hay instancias judiciales en marcha.

De manera que tratando de evitar ese tipo de conflictos es importante que se puedan escuchar algunos de los otros aspectos que han sido enumerados aquí, que afectan o agravian a cada uno de los liceístas o alumnos de los liceos nacionales.

Si todavía estamos a tiempo y si se pueden corregir de manera armónica con los interesados, también les hacemos un pedido a los señores funcionarios del Ministerio de Defensa para que lo hagan y así evitar tensiones o conflictos absolutamente innecesarios.

Además les quiero decir que si bien ustedes no han sido consultados, nosotros tampoco. Integramos esta Comisión de Defensa Nacional, y a pesar de que no tienen ninguna obligación de consultarnos, esta comisión de alguna forma asesora a un poder del Estado y el Estado somos todos. Nosotros también hubiésemos querido participar en la confección o redacción, o al menos que escuchen nuestras opiniones para poder modificar el sistema educativo de los liceos en la República Argentina.

Soy representante de la provincia de Santa Fe que tiene liceos muy importantes que han dado hombres muy importantes a la República, me he reunido con padres de algunos de esos alumnos y les puedo asegurar que hay muchas inquietudes y una tensión muy fuerte, tanto en la ciudad de Santa Fe como en la ciudad de Rosario.

Agradezco nuevamente la presencia de todos ustedes. Sepan que más allá de los procedimientos y reglamentos ésta es la casa del pueblo y pueden venir todas las veces que sea necesario. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Quería hacer una aclaración. Hay un proyecto presentado por la diputada Bullrich sobre este tema, pero hay otro proyecto de mi autoría, que también está relacionado con esto, y seguramente habrá algún otro proyecto que estará ingresando porque me consta que muchos diputados de muchas provincias se hicieron eco de este problema. Seguramente trataremos estas cuestiones en la próxima reunión.

Tiene la palabra la señora diputada Bullrich.

SRA. BULLRICH Tengo aquí el documento que ha presentado el Ministerio de Defensa del que participó una comisión de especialistas, que es el anexo de la resolución 228 del 5 de marzo de 2010.

Me parece que la existencia de una comisión asesora del Ministerio de Defensa que ha trabajado en estos cambios con especialistas importantes y reconocidos, muestra que hay un trabajo previo a la construcción de esta resolución.

En consecuencia, me parece que debemos repensar este proceso en el que de entrada no han participado todos los que debían participar. Esto no quiere decir que después la autoridad política no pueda tomar decisiones que no sean las que los sectores involucrados persiguen. El Estado siempre tiene la posibilidad de tomar decisiones escuchando a las partes pero no reproduciendo lo que esas partes desean.

La existencia de esta comisión y la nota enviada por la doctora Frederic, a quien intelectualmente respeto mucho, dice: "Se creará, para asesorar en futuras acciones..." Me parece que lo que debería plantear en este caso el Ministerio de Defensa es la suspensión de la resolución 228/10 y la creación de una comisión en la que participen, además de dicho ministerio, los expertos que han trabajado en el tema, el Ministerio de Educación, los sectores interesados y las comisiones de Defensa Nacional y de Educación de ambas cámaras a fin de elaborar una reforma posible.

Siempre hay aspectos para reformar; cuestiones que eran válidas hace muchos años pueden no ser adecuadas ahora y tal vez sea necesario plantear algunos temas vinculados con convenios internacionales. La convención que se cita en este caso es la Convención sobre los Derechos del Niño, concretamente los artículos 28 y 29. También se hace referencia al protocolo facultativo aprobado por resolución 263/00, que dispone: "La obligación de elevar la edad según se establece en el párrafo 1 del presente artículo no es aplicable a las escuelas que las fuerzas armadas de los Estados partes administren o tengan bajo su control, de conformidad con los artículos 28 y 29 de la Convención sobre los Derechos del Niño."

Es decir que tanto la Convención sobre los Derechos del Niño como este protocolo facultativo determinan claramente que por un lado está el niño en conflicto -todos estamos de acuerdo en que un niño de 15 años no puede ir a la guerra- y, por el otro, las escuelas que las fuerzas armadas de los Estados partes tienen. No se establece una restricción sino que se permite a ese tipo de escuelas otro límite de edad, que según el protocolo facultativo es de 15 años. En otras palabras, la obligación de elevar la edad no se plantea para las escuelas de las fuerzas armadas de los países firmantes de este protocolo, que cita -al igual que la resolución dictada por el Ministerio de Defensa- los artículos 28 y 29 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Aquí se han expresado ideas con las que no estoy de acuerdo. No estoy de acuerdo con que vuelva el servicio militar. No coincido, porque creo que hay otras maneras de realizar reformas. Puedo considerar algunos de los cambios propuestos por el ministerio; por ejemplo, podríamos pensar en que no todas las personas que asisten a las escuelas militares son de religión católica. Hay otras religiones, otros cultos, que han sido reconocidos por el Ministerio de Educación. Las personas deben tener la libertad de formarse en el culto que han elegido o bien en ninguno.

Hay temas que son importantes repensar. Pero, en la democracia, los temas hay que repensarlo con los actores.

Voy a presentar un proyecto pidiendo la suspensión de la resolución y conformar una comisión entre los ministerios, los expertos que han trabajado, los representantes de los distintos liceos, representantes de las comisiones de ambas Cámaras, con el objeto de estudiar en ese ámbito las propuestas que ha hecho el ministerio y los interesados. La idea es buscar un consenso y una síntesis. Así se trabaja en la democracia.

Por otro lado, no entiendo por qué esta resolución sólo es del Ministerio de Defensa; debería incluirse al Ministerio de Educación siendo que ambos han trabajado sobre esta materia.

En consecuencia, me parece que uno no puede cerrarse a los cambios. Pero creo que no se pueden hacer de manera vertical y sin la construcción social de todos los interesados. Por eso pediría a los representantes del Ministerio de Defensa que hoy se encuentran aquí que repiensen esta resolución y la carta que han enviado. Podríamos poner un plazo de no más de tres o cuatro meses de trabajo para poder analizar lo que se ha estudiado, adecuar cuestiones al marco del protocolo internacional y analizar qué cosas están bien y cuáles no. También los padres tendrán que pensar que algunas cosas cambian, porque la vida cambia y los derechos avanzan y se transforman.

Entonces, si todos nos permitimos abrir la cabeza vamos a poder sacar algo mucho mejor. Los liceos van a funcionar, algunas cosas serán distintas, otras serán iguales, algunas mantendrán la tradición de muchos años y otras tendrán innovaciones que quizás sean positivas. Esperamos que la resolución sea suspendida por los funcionarios y no por la Cámara, pensando siempre la manera de llegar a una solución. Si suspendemos la resolución, formamos la comisión y les ponemos un plazo de tres meses para poder sacar en limpio un trabajo común, creo que avanzaremos muchísimo.

Si desde el ministerio me dicen que sí, no presento el proyecto y si me dicen que no -lo pueden pensar- entonces sí lo presentaré. Voy a pedir la suspensión de la resolución y la conformación de una comisión tendiente a estudiar los cambios o no que deben tener los liceos en la República Argentina. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor diputado Fernández.

SR. FERNÁNDEZ (R.) Señor presidente: vengo de la provincia de Corrientes, fui cuatro veces intendente y lo que estoy aprendiendo en esta Cámara de Diputados es que tenemos que ser muy concisos, dado que se habla mucho.

Soy ingeniero agrónomo, nunca tiré un tiro y no entiendo nada de esto, pero sí tengo bien claro en mi mente que la defensa nacional de un país es fundamental, al igual que las reservas y los hombres. Precisamente, si los liceos son las reservas y tienen una composición cercana a los cuatro mil cadetes, creo que estamos más que en el horno.

Vivo a 40 kilómetros del límite con Paraguay y Brasil y veo cómo entran los aviones clandestinos con drogas y armas, el contrabando de personas y la entrada de personas sin ningún tipo de control. Sabía que existía una cierta indefensión, pero luego de escuchar esto noto que estamos completamente desarmados. No hay que comparar a los liceos militares con colegios secundarios comunes. Concurrí a escuelas públicas y privadas y eso no se puede comparar. Estoy de acuerdo en que debe haber nuevamente un servicio militar y comunitario, porque vemos a los jóvenes de 14 años que no le hacen caso ni a los padres.

Entonces, si queremos reservar nuestros recursos naturales, si queremos preservar nuestra soberanía nacional, empecemos por mirarnos un poco más para adentro y cuidar lo que tenemos. Estamos rodeados de países hermanos, pero esos países hermanos viven rearmándose, no sé para qué porque nosotros no los vamos a invadir. Entonces, me preocupa este tema.

Siento orgullo por los combatientes de Malvinas y tengo uno a mi lado; también hay en mi pueblo varios combatientes de Malvinas que estuvieron en las islas y hasta el día de hoy tienen problemas psicológicos. Hay que entenderlos, porque no salieron de un Liceo y es cierto lo que se dijo acá: con dieciocho años y sin ninguna preparación los mandaron a defender las Malvinas.

Entonces, que quede en claro que no estamos en contra de ningún gobierno, no estamos haciendo política barata pero sí nos preocupa la soberanía nacional, nuestros recursos naturales y nos preocupa que la República Argentina no tenga poder de disuasión para aquellos que quieran venir a robarnos nuestros recursos naturales; tenemos una potencia extranjera invadiendo nuestro territorio en el Sur y nosotros estamos acá hablando de cualquier cosa pasando el tiempo.

Desde el bloque de la Unión Cívica Radical vamos a apoyar el proyecto de resolución de la señora diputada Bullrich y vamos a hacer todos los proyectos de ley necesarios para que cambie esta situación.

Vuelvo a repetir, conozco el Liceo Storni de la ciudad de Posadas y de mi localidad, Gobernador Virasoro, en Corrientes, han ido hijos de obreros, se han recibido como liceístas y después -como dicen ustedes- el 2 por ciento siguió la carrera militar.

Hay muestras de que en la sociedad civil hay muchos ex liceístas militares que están consustanciados con la democracia argentina. Entonces, creo que es hora de pensar para adelante y mirarnos hacia adentro. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor diputado Ernesto Martínez.

SR. MARTÍNEZ (E.F.) Quisiera hacer una pregunta a la señora subsecretaria, en atención a que hay un pedido de informes de la señora diputada Bullrich que hemos acompañado, habrá un proyecto de declaración y tal vez, lo acabo de escuchar al diputado Fernández, algún proyecto de ley. En definitiva, estoy pensando que la educación militar en los liceos quizás merezca una ley protectiva para el futuro de modo tal que no se los pueda tocar. (Aplausos.)

No merezco ningún aplauso, simplemente quiero saber para luego poder opinar, porque esto no se gana aplaudiendo sino votando desde la República, la democracia, la política. Para eso estamos, y con estas puertas abiertas donde ustedes pudieron ingresar tan respetuosamente a punto tal, entiendo yo, de hacer la catarsis necesaria viniendo de todos los extremos del país en orden a la situación que han venido; pero no es aplaudiendo -quiero que se entienda, con respeto- es dialogando y debatiendo para ver dónde se llega.

Si me lo permite, señor presidente, para poder formar una opinión y que todos los señores diputados podamos hacerlo para futuras reuniones, y atento a que los funcionarios están presentes, quisiera hacer una pregunta.

Me impresiona lo que dijo la señora de Santa Cruz, ¿cuál es el sentido y alcance de esa expresión "inversión pública-calidad educativa" que contiene la resolución 228?



SRA. FREDERIC Esa expresión fue una reflexión debidamente argumentada por la actual viceministra de Educación de la República Argentina, la profesora Vollmer. Lo que indicó muy sensatamente es que es importante hacer esa ponderación sin abrir juicios de valor.

No hay un juicio de valor acerca de que el Estado esté invirtiendo más que lo que obtiene porque está expresado claramente en la resolución que el Ministerio reconoce el nivel académico que tienen los liceos si uno los compara con el sistema público, ya no con el sistema privado.

De manera que es importante esa ponderación para determinar efectivamente cuál es el resultado final que el Estado obtiene de esa inversión.

El sistema de los liceos es relativamente extraño. Es un sistema público que a la vez en parte está financiado por los padres. El Ministerio de Defensa financia una parte.

El concepto de la viceministra fue que en cualquier sistema de formación es importante ponderar eso, simplemente como una evaluación; no hay un juicio de valor acerca de que esto signifique un costo.

SR. MARTÍNEZ (E.F.) Veo claramente que con un criterio utilitarista el Estado pierde dinero -tomando ese criterio- en la educación que se imparte en los liceos militares.

¿Cuál es su opinión? ¿Cuál es la opinión del Ministerio, en orden a una ponderación que es claramente numérica?

Está claro que se pierde dinero. ¿Cuál es su opinión?

SRA. FREDERIC ¿Usted opina que se pierde dinero?

SR. MARTÍNEZ (E.F.) Usted lo acaba de decir.

SRA. FREDERIC No, lo que dije...

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. No dialoguen, por favor.

SR. MARTÍNEZ (E.F.) Pregunté cuál era la cuota y me dijeron que 800 pesos mensuales. Desde luego que en un régimen de internado, como el del Liceo General Paz, con 1.200 personas, cualquiera seriamente sabe que el Estado aporta mucho más para que los chicos estén todo el día, con las comidas y el régimen correspondiente. ¿Eso es lo que se tomó en cuenta? ¿Gastar menos o no gastar?

SRA. FREDERIC Me parece que esto no es una interpelación.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

SR. MARTÍNEZ (E.F.) Me dirijo a la Presidencia, que debe dirigir el debate.

SR. ÁLVARO Estamos actuando según presunciones y encima interpelando. No hay ningún despacho, diputado; respete a la Cámara. No tenemos ningún despacho, respételo. Si quiere me levanto y me voy y lo dejo sin quórum.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Por favor, tratemos de ordenar el debate. Avance en su opinión y luego continuamos con otro orador.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

SR. GULLO Se está usando a la gente que ha venido.

SR. MARTÍNEZ (E.F.) No quiero usar a nadie; quiero que me contesten, y le explico por qué. He acompañado el pedido de informes de la diputada Bullrich...

- Varios señores diputados hablan a la vez.

SR. ÁLVARO ¿Qué pedido?

- Varios señores diputados hablan a la vez.

SR. MARTÍNEZ (E.F.) Usted no lo habrá leído.

- Varios señores diputados hablan a la vez.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Por favor, no dialoguen.

SR. MARTÍNEZ (E.F.) Mi pregunta apuntaba a lo siguiente: si esa es la ponderación -y no me la ha contestado, sino que ha mencionado a una funcionaria del Ministerio de Educación- y el sentido de la educación estatal es buscar una igualdad social, estamos profundamente equivocados. Esto hay que sostenerlo. Lejos de creer que los liceos militares son una aristocracia de caballería, acá se ha demostrado que allí estudian hijos de clases medias y bajas, que haciendo un tremendo esfuerzo logran una educación estatal buena. Si ese es el sentido economicista, entiendo que es un profundo error. Democráticamente hoy los liceos son muy distintos a lo que pudieron haber sido en un comienzo. Esto es lo que recogí de todos los padres que intervinieron. (Aplausos.)

SR. MOREJÓN Quiero agradecer la presencia de los padres y de los representantes de las asociaciones de padres y del Ministerio de Defensa.

Lógicamente, esta resolución ha traído inconvenientes -coincido en eso con la señora diputada Bullrich-, fundamentalmente por la falta de diálogo con todos los sectores involucrados, por más que acá se haya dicho que ha habido algún tipo de consulta. Creo que eso es fundamental. Entiendo que es correcto el pedido de informes, lo voy apoyar.

Pero hay que dejar en claro una cuestión. Hace poco estuvo la ministra en la Comisión de Defensa planteando los objetivos de defensa para el país. Me parece, por la opinión de algunos legisladores, que quizás no hayan escuchado cuál es la nueva situación que se ha planteado, y acá no ha habido mayores cuestionamientos.

La situación fundamental es que han cambiado los objetivos que había hasta la década del noventa o la anterior quizás, que era una defensa en la que fundamentalmente intervenía el pueblo en su conjunto, un viejo criterio que lógicamente hoy ya está desactualizado. A través de eso había una gran cantidad de argentinos que hacían el famoso servicio militar y en su momento estaban involucrados. Hoy hay algunos que todavía quieren volver a eso; yo no estoy de acuerdo.

La defensa hoy en día tiene otro concepto, donde la tecnología es fundamental; evidentemente lo vemos todos los días, se han sitiado países sin Infantería, como en Kosovo, Irak, y con el tiempo se ha profesionalizado totalmente. Por lo tanto, evidentemente uno tiende a pensar qué pasa con la currícula de los liceos respecto de sacar oficiales de reserva.

Lógicamente, se ha cambiado, y eso se tiene que adecuar. El objetivo sigue siendo bueno, hay que sacar oficiales de reserva y el plan que esté alrededor de eso tiene que ser a partir de ese concepto. Indudablemente no se pueden sacar oficiales de reserva en cinco años -por lo menos, así lo entendí-, hay que hacer la instrucción militar y de tiro después de que se recibieron. Por lo menos, es lo que se propuso. Eso se tiene que tener en cuenta.

Los padres tienen todo el derecho de elegir para sus hijos el sentido de la educación que le van a dar. En eso coincido.

También es cierto que el país tiene nuevos tratados internacionales que se han firmado a partir de la década del setenta y ochenta, como el de los derechos del niño, a los que hay que adecuarse.

Coincido en que el planteo que han hecho los padres es lógico, que si hay que sacar oficiales de reserva, más allá de la educación en la que debe intervenir el Ministerio de Educación con el Ministerio de Defensa, deben recibir otro tipo de educación respecto de la currícula que se plantea.

Digo esto siendo un ex liceísta. Coincido en que hay que discutirlo mucho más y tratar de adecuarse a las nuevas situaciones de defensa a nivel nacional e internacional, como ha planteado la ministra en su momento. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor diputado Robledo.

SR. ROBLEDO Quiero agradecer la presencia de los padres de los liceístas que vienen a esta Cámara, que es la representación del pueblo, a explicar el inconveniente que están teniendo con la resolución 228 tomada por el Ministerio de Defensa.

Creo que los diputados, pero principalmente el Estado en su conjunto, estamos para tomar decisiones y para hacer las consultas necesarias a los involucrados antes de tomar esas decisiones. Por lo tanto, coincido totalmente con que si la resolución tiene aplicación sea retrotraída para que participen todos aquellos que crean estar siendo perjudicados por una decisión de un ministerio de un Estado.

El Estado somos todos; todos tenemos que ver con este Estado, con esta Patria y todos tenemos que ver con todo. Creo que es preocupante cuando se toman decisiones inconsultas que perjudican a los distintos sectores de una sociedad.

Precisamente, los distintos sectores de una sociedad son las instituciones. Me refiero a instituciones que han ido cayendo, quizás porque venimos de épocas que quisiéramos olvidar. Hemos ido llevando adelante la disgregación con las instituciones, generando también un avasallamiento. El Estado tiene que reforzar, apoyar y caminar juntamente con esas instituciones que son las representatividades genuinas de cada uno de los estamentos de la sociedad.

Es preocupante el hecho de tomar decisiones sin pedir opinión. La clase política está para ser consultada. Me refiero al diálogo continuo con los ciudadanos y las instituciones.

A veces hablamos de los derechos de los niños. Respecto a eso puedo decir que los padres tenemos la patria potestad y decidimos qué tipo de educación y de religión queremos que reciban nuestros hijos, a la vez que deseamos saber a qué lugar van a pertenecer por una cuestión social o de pensamiento ideológico.

Los derechos de los niños debemos mirarlos en aquellos que hoy no tienen una contención social, están en la calle, han perdido el respeto y no tienen códigos. A veces hablamos de la falta de códigos dentro de la juventud.

No sé si hay que hablar del tema del servicio militar obligatorio, pero el Ejército nació al amparo del inicio fundacional del país. Pero los ciudadanos argentinos deben contar con un lugar para poder recibir instrucción. Hagamos hincapié en la recuperación de los valores, el respeto por los otros y por las instituciones. En esto debe estar presente el Estado y nosotros como representantes del pueblo.

Además de agradecer nuevamente la presencia de todos ustedes les aseguro que quien habla va a trabajar en la búsqueda de la recuperación de ese Ejército que hemos dejado desmantelado. Hoy miramos con preocupación cómo los países vecinos invierten en armamento y en recursos humanos. Vemos que la tecnología es otra, pero el recurso humano es fundamental para llevar adelante los planes de un país y de sus instituciones. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra la señora diputada Fadul.

SRA. FADUL Agradezco y reconozco la presencia de todos los padres y de los ex liceístas que han venido desde distintos lugares de nuestro país.

Pertenezco al Partido Federal Fueguino, que es provincial y que se encuentra en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Mi bloque político es la primera vez que llega a la Cámara de Diputados y uno de sus principales preocupaciones se basa en la defensa nacional.

Yo no sabía que ustedes hoy iban a estar presentes. Desde nuestro bloque estamos trabajando intensamente en todo lo que tiene que ver con nuestra defensa.

El día 15 de abril presenté un proyecto de resolución en esta Cámara en relación a la temática de las reservas nacionales que, si no fue girado, próximamente estará en esta comisión. Por ello, señor presidente, le pediría que cuando eso ocurra sea tratado lo más pronto posible.

Reitero, escuché atentamente a todos y a cada uno de los padres y a los ex liceístas y por supuesto que al momento de tomar una decisión voy a tener muy en cuenta cada uno de los conceptos que ustedes han señalado.

Quiero decir que coincido con la diputada Bullrich en su idea en cuanto a que si el Ministerio de Defensa no suspende la resolución -que a lo mejor sí lo hace, me imagino que los funcionarios avisarán a la Presidencia de esta comisión- voy a apoyar desde mi bloque el proyecto de la diputada, que va a presentar próximamente. Me imagino que lo hará una vez que tenga la contestación del Ministerio de Defensa de suspender la resolución 228. Me parece lo más acertado, más criterioso y lo más coherente.

La ampliación de la comisión asesora también me parece lo más criterioso y lo más conveniente, porque sabemos que las normas que más sirven a la sociedad -y para esto también estamos nosotros- son las que se amasan con todos los actores sociales que actúan en cada temática.

De modo que al buscar el consenso de las partes a través de esta comisión asesora en su ampliación, seguramente -y como dijo la diputada- se podrá lograr una síntesis que haga que los liceos estén realmente protegidos.

Escuchaba al diputado Martínez exponer acerca de una ley protectiva y también me parece adecuado. Considero que el camino indicado es éste, el del consenso, el del acuerdo; la suspensión de la resolución ministerial me parece que es lo más correcto.

Insisto en la defensa de los liceos de la República Argentina y si el Ministerio de Defensa no suspende los efectos de la resolución, voy a apoyar decididamente el proyecto de la señora diputada Bullrich. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor diputado Wayar.

SR. WAYAR La verdad es que había sido el primer diputado en pedir el uso de la palabra pero no se dio, porque quería justamente que no se desmadre, que no se vaya de las manos la reunión ni tampoco generar falsas expectativas a quienes están presentes.

Valoro y agradezco la presencia de todos pero la gran mayoría de los que estamos aquí no sabíamos que nos íbamos a encontrar con los padres de los niños de los distintos liceos. Íbamos a tratar un orden del día.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Está en el orden del día.

SR. WAYAR Pero me parece muy bien y valoro el esfuerzo y el compromiso. Eso demuestra que es buen padre o buena madre porque se preocupa por sus hijos y toma todos los recaudos posibles y hace los sacrificios necesarios para llegar.

Tiene que quedar en claro que esta reunión era meramente para informar a los señores diputados. Los padres informaban, el sector del Ministerio informaba y luego, en una reunión de trabajo, aportábamos.

Creo que la posición de la diputada Bullrich tiene mucho de racionalidad y plantea que el Ministerio de Defensa haga un análisis y suspenda la resolución. Si luego de hacer el análisis creen que no es necesario suspenderla están los resortes democráticos y de los poderes independientes para que, como comisión y luego como Cámara, demos una respuesta concreta.

Pero más que eso no podemos hacer, a no ser que pongamos a esta comisión a trabajar ya concretamente, y entonces sí entremos en un debate.

No fue bueno que, por ejemplo, cuando hablaron los padres, la gente del Ministerio de Defensa hizo total silencio, pero cuando hablaron los funcionarios de defensa, algunos padres interrumpían.

Quiere decir entonces que la muy buena enseñanza que tuvieron en el liceo tal vez en el andar de la vida fue confundiéndose con los tiempos que vive la Argentina y que nos muestra mucho la televisión, donde no nos escuchamos, hablamos en conjunto y nos interrumpimos.

Ese no fue el motivo de esta reunión. La finalidad era interiorizarnos del punto de vista y de la realidad que nos muestran los padres y los representantes del Ministerio, tratando -como representantes del pueblo- de buscar mediar o legislar a favor del bien del conjunto en los tiempos que vivimos. La reunión entonces habría sido mucho más tranquila, simple y sin falsas expectativas.

Por lo tanto, creo conveniente apoyar la propuesta de la señora diputada Bullrich, dar por finalizada esta temática y continuar con la reunión. El Ministerio contestará a la brevedad a esta comisión si puede suspender la resolución. De lo contrario, avanzaremos con el proyecto presentado por uno de los miembros de esta comisión. Creo que se cerraría así el debate, de lo contrario seguiríamos entre los dichos de unos y otros.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra la señora diputada Segarra.

SRA. SEGARRA Quiero agradecer la presencia de los liceístas, de los padres y de los funcionarios del Ministerio de Defensa.

Quisiera aclarar que cuando estuvo aquí la ministra se refirió a las transformaciones en el sistema educativo, no sé si a la resolución concretamente.

Comparto lo que plantea la señora diputada Bullrich en cuanto a los procesos. Estoy convencida de que modificar estructuras, sobre todo en educación, implica un proceso y es importante acompañarlo. Desde la Cámara creo que es central nuestro rol de acompañar esos procesos participativos, fundamentalmente para transformar algo tan estructurado, tan vertical, como es la educación en los liceos. Creo que lo que deberíamos plantearnos es una metodología; así como escuchamos a la ministra y fue importante escucharlos a ustedes en el día de hoy, es también importante conversar con los funcionarios del Ministerio de Educación.

En principio no puedo acompañar ninguna resolución porque todavía no la hemos leído. Todavía no llegó a esta comisión la resolución de la señora diputada Bullrich.

Es importante acompañar el proceso respecto al modelo educativo en los liceos y también es importante que nosotros nos demos una metodología para poder escuchar y evaluar la propuesta. Creo entonces que habría que pensar en una metodología concreta que genere ese proceso. No podemos hablar ligeramente de sancionar una ley o acompañar una resolución que no hemos leído. Creo que tenemos que buscar en el interior de esta comisión alguna metodología que realmente pueda garantizar esos procesos y revertir aquellas cuestiones que se están cuestionando.

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor diputado Erro.

SR. ERRO Seré breve, ya que creo que se ha dicho casi todo. Soy diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.

Quiero decirles que los diputados en nuestra casilla de correo recibimos alrededor de 400 o 500 mails por día. He leído personalmente muchos de los que seguramente han enviado ustedes desde distintos lugares de nuestra patria; por lo menos yo los he recibido y leído.

Tenía conocimiento también por parte del presidente, y para demostrar lo que se dijo acá, el orden del día dice: "La Comisión de Defensa nacional recibirá a padres y autoridades de diferentes liceos militares a fin de escuchar sus opiniones sobre esas instituciones."

También es cierto que vamos a acompañar el proyecto que anuncia que va a presentar la diputada Bullrich, al cual hizo referencia mi compañero de bancada del bloque de la Unión Cívica Radical -que ha hablado y se tuvo que retirar a otra comisión-, Rodolfo Fernández. Vamos a acompañarlo, fundamentalmente, porque la democracia es diálogo y creo que los argentinos estamos cansados de vivir un proceso de crispación. Considero que lo importante es escucharnos entre todos; para eso, éste es el ámbito natural.

Esta es la casa del pueblo, y como ha manifestado algún diputado aquí, ha sido muy importante para todos nosotros -como ha marcado el presidente de la comisión y el vicepresidente- el haberlos escuchado, porque nos hace tener una composición de lugar de la temática.

Me parece que en ese sentido lo importante y trascendente es que va a haber un proyecto de resolución que plantea la suspensión de esta resolución del Ministerio de Defensa, que considero que es el punto de partida. Y después de haber escuchado a los padres aquí presentes, y fundamentalmente que los miembros del Ministerio de Defensa hayan escuchado, seguramente llevarán estas palabras a la ministra.

Es importante que ustedes sepan que hace muy poco estuvo aquí la ministra Garré, y que a ella no le es ajena esta casa, porque ha sido diputada nacional y ha sido integrante de la comisión de defensa. En su exposición marcó claramente que su objetivo primordial es preparar a las Fuerzas Armadas para las hipótesis de conflicto interestatal. Pero también las Fuerzas Armadas tienen que estar preparadas para otros objetivos secundarios, que eran ajenos a otras épocas, como es intervenir en los desastres naturales.

Nuestra República hermana de Chile lo ha vivido, Haití lo ha vivido, China ha vivido momentos difíciles con terremotos y creo que tenemos tener la mente abierta como para producir esta renovación de ideas.

Para concluir, me parece, que es importante que para la próxima reunión, tal como se ha propuesto, aquí el proyecto de la diputada Bullrich sea tratado en esta comisión. Es importante que tengamos la opinión del Ministerio de Defensa pero también es importante legislar de fondo. En este sentido me parece que también tenemos que estar preparados para tratar las leyes que protejan a los liceos. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J.C. Tiene la palabra el señor diputado Gullo.

SR. GULLO Quizás habrán observado que le hacía señas al presidente en función de que no nos apartáramos del motivo de esta reunión.

Quiero decir que me pareció interesante la presencia de todos los padres y obviamente también la presencia de las autoridades porque nos permite avanzar mucho más de lo que suponemos.

Somos todos grandes, sabemos de qué estamos hablando y obviamente todos aquellos que estuvimos acá nos vamos con un buen bagaje para trabajar.

Además, quiero que sepan que esto no es un problema de aplausos ni de embarullar, hay que ir a las cosas. Ustedes tienen que entender que muchos de nosotros -yo soy del bloque oficialista- vamos a bregar no para entrar a juzgar pasado o futuro, ideología o no ideología como si no nos importara.

En cada papá o mamá estamos viendo a estudiantes, a chicos jóvenes y nosotros queremos para esos chicos jóvenes no una educación excelsa, sino una educación muy excelsa y no una posibilidad de formación buena, sino muy buena.

Lo mejor que ha pasado acá es que muchos de nosotros nos vamos porque escuchamos. Breguen para que se escuche, no breguen para hacer utilería de aplauso de momento o de ocasión. Despojemos las cosas, si podemos trabajar todos juntos -y de acá en más acompaño lo que dijo el diputado Wayar y algunos más-, vayamos a las cosas con prolijidad; si vamos con barullo, perdemos todos. Si vamos con tranquilidad y escuchamos, y después nos ponemos a trabajar, vamos a dar respuestas buenas.

Yo no le voy a cargar a los chicos de los liceos la definición de lo que son las Fuerzas Armadas, hipótesis de conflicto o guerras. Yo soy padre de cuatro hijos y no quiero que a ninguno de ellos le incorporemos la problemática de la patria. Si lo vemos así, nos vamos a confundir todos.

Nosotros tenemos que ser sinceros con ustedes. Yo no quiero que me aplaudan. Hemos escuchado sus intervenciones y ahora tenemos que trabajar. Lo haremos sin demagogia y sin falsos artilugios ni tampoco para querer quedar bien. La presidenta de la Nación lo mencionó en algún discurso: nosotros somos los interesados en que los liceos y los instrumentos de educación vuelvan a ser idóneos.

Les pido que no me aplaudan. Me pareció muy interesante todo lo que hoy se ha mencionado, separando la paja del trigo. Bienvenidos sean los representantes del Ministerio de Defensa, pues aportaron cosas que podremos mejorar. Esto lo haremos con tranquilidad y con mucho trabajo. Comencemos a ajustar los lápices, afinemos la punta y comencemos a trabajar. Muchas gracias. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE MARTÍNEZ, J. C. Quiero agradecer la presencia de todos los invitados. Cuando este tema nos llegó hubo mucha repercusión y preocupación en las provincias y es por eso que decidimos convocarlos. No fue fácil la convocatoria y hemos tratado de escucharlos a todos. Han hecho aportes importantes.

Me parece positiva la presencia de los representantes del Ministerio de Defensa, porque toman el termómetro de lo que sucede en cada uno de los lugares. Este tema se encontraba en el Orden del día para su análisis.

No pudimos llegar a tiempo con los proyectos de la señora diputada Bullrich y quien les habla, y no queríamos tergiversar los tiempos legislativos. En primer lugar el proyecto tiene que pasar por el análisis de los asesores y luego llega aquí. No hicimos tiempo, pero va a llegar.

Este tema nos preocupa. Soy presidente de esta comisión, pero también tengo que decidir sobre esto en base a mis convicciones, mis conocimientos y a lo que tratamos de informar. Esta resolución no tiene consenso y lo mejor que puede pasar es suspenderla para iniciar una etapa de diálogo. Si el ministerio no lo hace, lo tendremos que hacer los diputados, quienes somos los representantes del pueblo expresando la voluntad de la gente.

Adhiero a la idea de la señora diputada Bullrich de plantear esto en el marco de un proyecto, es decir, la nulidad y suspensión de la resolución 228, a fin de seguir debatiendo en la búsqueda de una solución para esta cuestión.

Todos los actores que están involucrados en este tema, y también nosotros, hemos tratado de que esta sea la caja de resonancia de este tipo de temáticas, y así procederemos en todos los casos. No es fácil este tipo de diálogo, pero todos hemos puesto la mejor voluntad para lograrlo.

Muchas gracias a todos por su presencia. A los señores diputados les agradezco haber entendido esta situación y que era necesario llevar adelante este proceso con la mayor celeridad posible.

Seguiremos en contacto con muchos de ustedes, como venimos haciéndolo, para comunicar las próximas acciones a seguir. También estaremos a la espera de lo que el Ministerio pueda llevar adelante en este sentido.

Es la hora 13 y 51.

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