DEFENSA DEL CONSUMIDOR, DEL USUARIO Y DE LA COMPETENCIA

Comisión Permanente

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Jefe SR. GUANCA JAIME FERNANDO FABIO

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  • DEFENSA DEL CONSUMIDOR, DEL USUARIO Y DE LA COMPETENCIA

Reunión del día 02/07/2019

- LEY DE TALLES

- En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los dos días del mes de julio de 2019, a la hora 17 y 24:
SR. PRESIDENTE MIRANDA Damos comienzo a la reunión de las comisiones de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, de Industria, de Comercio y de Legislación General.

En el día de la fecha fueron invitados representantes de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria y de la ONG AnyBody a fin de que pudieran exponer acerca del proyecto en tratamiento.

La comisión cabecera es la de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, cuya presidenta, la señora diputada Marcela Passo, está llegando en instantes a este plenario. No obstante, vamos a comenzar a escuchar a quienes han venido a exponer en esta reunión informativa.

SRA. SECRETARIA Se encuentran invitados a esta reunión los representantes de la ONG AnyBody, Sharon Haywood y Brenda Mato, quienes trajeron un material audiovisual para compartir con todos nosotros vinculado con el proyecto de ley de talles.

SR. PRESIDENTE MIRANDA Antes de que las invitadas comiencen su exposición, tiene la palabra el señor diputado Borsani.

SR. BORSANI Señor presidente: si bien esta es una reunión informativa de la Comisión de Industria, junto con otras comisiones también relacionadas con la temática del proyecto que motiva la convocatoria -que ha venido en revisión del Senado-, a nuestro entender es necesario incorporar otras iniciativas presentadas por los distintos señores diputados y señoras diputadas para que sean tenidas en cuenta.

Estamos analizando el expediente "CD 10/2019". En esta oportunidad aprovecho para pedir que se tenga a la vista el proyecto de mi autoría -que es el 4633-d-2018-, así como también todos aquellos proyectos presentados por los diputados y las diputadas de esta Cámara que permitan ampliar la visión de esta temática, puesto que consideramos que se trata de una necesidad urgente e imperiosa y que hace tiempo que se viene analizando.

En este sentido, es menester dar una respuesta a nivel nacional y que se sancione una ley de talles que responda a las necesidades de los consumidores, garantizando el libre acceso a las prendas y a la indumentaria sin ningún tipo de discriminación.

Es por ello que solicito esta ampliación y formulo estas aclaraciones.

SR. PRESIDENTE MIRANDA Señor diputado: particularmente yo coincido con usted, pero tengo entendido que ahora vamos a tratar el proyecto de ley que ha venido en revisión del Senado y que tiene giro a las comisiones de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, de Comercio, de Industria y de Legislación General. Ese es el proyecto que pusimos en consideración.

La idea es que la reunión plenaria de hoy sea informativa; luego, al momento de emitir el despacho, podremos considerar no solamente su proyecto -que también lo tenemos acá- sino todos los demás. Es decir, esperamos poder consensuar un único dictamen que tenga en cuenta todos los proyectos. Voy a discutir este tema con los presidentes de las demás comisiones que hoy no se encuentran presentes.

Entonces, si le parece bien, hoy celebramos esta reunión informativa y luego vemos de incorporar los demás proyectos.

SR. BORSANI Estamos de acuerdo, señor presidente. Nuestra intención era poner en conocimiento de las comisiones justamente la existencia de los demás proyectos que están tramitándose en la Cámara de Diputados a fin de que sean analizados. Muchas gracias.

SR. PRESIDENTE MIRANDA Con el fin de acelerar el trámite, solicitaremos a la Presidencia de la Cámara que ordene el giro de tales proyectos a esta comisión. Estamos al tanto de que existen distintos tipos de iniciativas pero el único giro que ha llegado es el del proyecto que viene en revisión del Senado. Por eso vamos a realizar este pedido.

Tiene la palabra la señora Brenda Mato.

SRA. MATO Buenas tardes a todos. Mi nombre es Brenda Mato y formo parte de la ONG AnyBody Argentina.

Antes de iniciar la exposición queremos hacer entrega a las autoridades de las comisiones de esta caja, que contiene la firma de 48.900 personas que piden que finalmente haya una ley de talles en 2019. Queremos una ley nacional, inclusiva, que nos respete y que nos deje de tratar como ciudadanos de segunda, como lo venimos siendo durante mucho tiempo. Hasta el mediodía de hoy había 48.900 firmas, pero estamos orgullosos de decirles que estamos por llegar a las 50.000 firmas.

La señorita Mato hace entrega de la caja al señor Presidente.
SRA. MATO Ahora sí le cedo la palabra a mi compañera Sharon Haywood, quien les va a contar sobre las investigaciones que hemos realizado en todo este tiempo de trabajo con todos los voluntarios que conforman AnyBody.

SRA. HAYWOOD Gracias Brenda, gracias a la comisión y a la señora diputada Passo por la invitación para compartir nuestra perspectiva e investigaciones sobre este tema.

Para los que no conocen AnyBody Argentina, somos una organización feminista que promueve la diversidad corporal, la lucha en contra de los estereotipos de género y la discriminación de peso.

AnyBody nació en Londres en 2003 y desde 2011 formo parte del movimiento internacional llamado Endangered Bodies GS o cuerpos en riesgo de extinción, que tiene otras siete sedes en el mundo, como los Estados Unidos, Australia, Brasil y Alemania.

Sabemos que el odio corporal y sus consecuencias no solo es un tema en la Argentina, sino en todo el mundo. Pero los argentinos enfrentan una falta de talles que es algo que no sucede en otros países, salvo quizá en Uruguay. Esta práctica de preferir vender talles más chicos pone una presión adicional al consumidor para encajarse en los ideales de belleza que son alcanzables solo para muy poca gente.

Por eso el gran foco de nuestro activismo en la Argentina es impulsar y lograr una ley de talles nacional, que sea coherente e inclusiva y que realmente pueda funcionar para que todos puedan vestirse de la manera que prefieran. Creemos que es un derecho que "todes" merecen.

Esta presentación se va a focalizar en los resultados de la encuesta que hicimos en 2018 y que no hemos presentado formalmente hasta ahora.

Primero compartiré alguna información sobre la importancia de la imagen corporal. Estos datos ya los había presentado en el Senado de la Nación, pero nos parece importante repetirlos para ayudarles a ver cómo la falta de talles entra en la problemática del odio corporal.

¿Por qué es importante la imagen corporal? Lamentablemente, todas estas condiciones y trastornos que se ven en la pantalla, tienen conexiones establecidas e importantes con una pobre imagen corporal de una persona.

Por ejemplo, la exposición continua al ideal de delgadez tiene un impacto negativo en la imagen corporal de niñas y mujeres y es un factor muy importante en el desarrollo de trastornos alimentarios y la baja autoestima.

También hay lazos fuertes entre una pobre imagen corporal y la depresión, la ansiedad, hacer dietas extremas, autolesionarse o el abuso de sustancias.

Hay críticas respecto de que hay otros temas mucho más importantes para abordar que tratar cómo nos sentimos en nuestros cuerpos, pero la evidencia dice otra cosa.

Sabemos a nivel global que casi toda la gente está sufriendo en sus cuerpos, de una manera u otra. Esto tiene consecuencias reales en el desarrollo de las niñas y en la salud mental y física de toda la población.

En lo que respecta a las niñas argentinas, casi un tercio de ellas se sienten presionadas para ser lindas. Concretamente, una de cuatro niñas evita hacer actividades por no estar conforme con su apariencia, entre ellas, levantar la mano en las clases, ir al médico y practicar algún deporte. Casi el 10 por ciento de las adolescentes sufre trastornos alimentarios en el país.

Por su parte, el 30 por ciento de las mujeres porteñas está haciendo dieta para bajar de peso. En la Argentina -junto con Japón- la anorexia afecta a una de cada cien mujeres. Ambos países cuentan con las tasas más altas de trastornos alimentarios y poseen la mayor cantidad de cirugías estéticas en América Latina.

Si bien la incidencia de la cirugía estética y los trastornos alimentarios está aumentando en todo el mundo, las mujeres argentinas enfrentan aún más la presión de la sociedad para tener un cuerpo perfecto pues los talles medianos y grandes en la ropa de moda son difíciles de encontrar.

Las argentinas han aprendido que, si quieren usar linda ropa, tienen que estar flacas. Como van a comprobarlo en el transcurso de la exposición, este es un mensaje que tiene consecuencias negativas.

Desde el año 2012 llevamos a cabo encuestas anuales y nacionales para entender mejor el tema. Al respecto, hemos tenido un crecimiento en cuanto a la participación del público. En el año 2012 hubo 375 personas que respondieron a la encuesta mientras que en el año 2018 hubo más de 8.000 participantes. Sin embargo, los resultados son similares año tras año. Los mismos coinciden con las encuestas que ha llevado a cabo la Universidad Abierta Interamericana en 2016.

Hemos recibido respuestas entre el 4 de octubre y el 18 de noviembre de 2018. No requerimos el género de la persona sino el tipo de ropa que usa, es decir, ropa de hombre o de mujer.

Tal como mencioné, la muestra fue bastante importante y consistió en 8565 personas y esto fue posible gracias a la difusión en los grandes medios de comunicación. La señora Lucrecia Fernández, integrante de nuestra ONG desde 2012 y analista de negocios, examinó las respectivas respuestas.

En lo que respecta a la distribución de edades, el 69 por ciento de las personas tenía entre 18 y 34 años; el 17 por ciento oscilaba entre 35 y 49 años, y una minoría de respuestas provino de personas de 50 años de edad en adelante. En lo relativo a las adolescentes, el 9 por ciento tenía entre 10 y 17 años.

¿De qué lugar provienen las respuestas? Fueron concentradas en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En la provincia de Buenos Aires se detalló el 44 por ciento de las respuestas, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires representó el 26 por ciento, en la provincia de Santa Fe se registró el 8 por ciento, y en la provincia de Córdoba, el 6 por ciento. Aunque intentamos llegar a más habitantes en el resto de las provincias, la mayoría de las respuestas provienen de las regiones más pobladas del país.

Cuando hicimos la consulta acerca de la ropa que se usa más frecuentemente, año tras año la mayoría de las respuestas -95 por ciento- provino de la gente que usa ropa de mujer.

Estos resultados que vemos en la pantalla incluyen ropa de hombre y de mujer. Al 69 por ciento de los consultados -casi siete de cada diez personas- le costó encontrar ropa de su talle y esto representa una combinación de "siempre" y "frecuentemente", según se detalla en la encuesta. Solo el 9 por ciento nunca ha tenido problemas.

Acerca de la ropa de mujer, una muestra de 8.145 personas arroja casi los mismos resultados que los globales: al 70 por ciento de las mujeres le cuesta encontrar ropa de su talle y solo el 8 por ciento nunca ha tenido problemas.

En cuanto a la ropa de hombre, en una muestra de 420 personas, al 68 por ciento le cuesta encontrar ropa de su talle siempre o frecuentemente, mientras que el 18 por ciento nunca ha tenido problemas.

Las prendas más difíciles de encontrar son los jeans y pantalones. El 64 por ciento de las personas ha tenido problemas con esas prendas. Las siguientes prendas más complicada son las remeras -el 14 por ciento ha tenido problemas con esta prenda-, y luego los vestidos, con el 10 por ciento.

También preguntamos lo siguiente: "¿Con qué frecuencia encontrás prendas que querrías comprar en talle único?" Los resultados muestran que la mayoría de los consumidores enfrentan el famoso talle único que, en general, es un talle chico. El 36 por ciento de los encuestados contestó "siempre" mientras que 42 por ciento dijo "frecuentemente".

Acerca de los grupos etarios de 18 a 24 años y de 25 a 34 años, cada uno representa alrededor de un tercio de las respuestas. Al 24 por ciento de cada grupo le cuesta encontrar su talle; y solo entre el 2 y el 3 por ciento de estos dos grupos nunca ha tenido problemas. En otras palabras, el 48 por ciento de los encuestados entre 18 y 34 años de edad tiene problemas para encontrar su talle; es decir, casi la mitad.

En cuanto a la gente de entre 35 a 44 años, a un 11 por ciento de los encuestados le cuesta encontrar su talle. En cambio, en relación con los adolescentes, el 55 por ciento tiene problemas en ese sentido; es decir, más de la mitad.

No hay una provincia o una región en el país que se encuentre más impactada por la falta de talles. O sea, entre el 63 y el 70 por ciento de los residentes de cada región se ve afectado por esta temática y le cuesta encontrar ropa de su talle siempre o frecuentemente. Los resultados confirman que es un problema que tiene que ser tratado a nivel nacional.

Los talles más difíciles de encontrar en ropa de mujer son principalmente los comunes, no los talles grandes. El talle 48 es el más difícil de encontrar; la encuesta arrojó un 15 por ciento. Luego, los talles 46 y 44, cada uno en un 14 por ciento, y por último, el talle 50, con problemas en un 11 por ciento. Estos cuatro talles representan el 54 por ciento de los talles más complicados de encontrar. O sea, más de la mitad de las mujeres que están impactadas usan talles comunes y no talles grandes.

En cuanto a la ropa de hombre, la muestra indicó que los talles comunes y un talle plus son los más complicados de encontrar. El 13 por ciento de las respuestas se corresponde con el talle 48, el 12 por ciento con el talle 50, el 11 por ciento con el talle plus 54 y el 10 por ciento con el talle 46. Estos cuatro talles abarcan el 46 por ciento de las respuestas.

También preguntamos a la gente cómo se siente cuando le cuesta encontrar su talle. El sentimiento más recurrente es tristeza porque el cuerpo no encaja en la ropa deseada. El 17 por ciento se enoja con sí "mismx" por el cuerpo que tiene y el 12 por ciento se siente "deprimidx". En contraste, solo el 15 por ciento siente enojo hacia la marca en vez de enojarse con sí "mismx".

Estas cifras demuestran que la mayoría de la gente que se ve impactada por esta cuestión -casi el 80 por ciento- internaliza los sentimientos negativos que experimentan; o sea, hay un elemento de culpa por no tener el cuerpo correcto.

Ocupa la Presidencia la señora presidenta de la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, diputada Marcela Fabiana Passo.
SRA. HAYWOOD Además, indagamos acerca de qué hace la gente cuando le cuesta encontrar su talle. Sucede algo parecido que con la pregunta anterior: más de la mitad de la gente cuestionó su cuerpo; el 10 por ciento se puso a dieta para bajar de peso y el 8 por ciento desarrolló conductas extremas, como abstenerse de comer, vomitar, tener atracones o hacer ejercicio excesivo. Aunque este último grupo que describo es una minoría -son 664 personas-, sus respuestas son muy preocupantes. En contraste, solo el 2 por ciento hizo una queja o una denuncia a la marca.

Otra vez vemos cómo los consumidores reaccionan de una manera negativa contra sí "mismx", con acciones no saludables.

No somos los únicos en explorar la relación entre la falta de talles y la salud. Un estudio argentino de 2014, realizado por una universidad de la provincia de Entre Ríos, encontró que más del 60 por ciento de chicas adolescentes se plantearon realizar dietas de bajas calorías cuando no pudieron encontrar jeans de su talle.

En el campo académico de la imagen corporal, el bullying sobre la apariencia es el tema más estudiado. Encontraron que el bullying sobre la apariencia lleva a una pobre imagen corporal y también tiene fuertes enlaces entre los trastornos alimentarios, depresión y baja autoestima. Desde AnyBody Argentina, creemos que la constante falta de talles que experimentan muchas argentinas es una forma de bullying de apariencia.

Los investigadores definen al bullying como parte de una categoría de actos y feedback verbales y no verbales sobre la apariencia de otra persona. La falta de talles encaja en esta definición. Si pensamos cuál es el propósito principal de bullying, vemos que es la exclusión. Eso es exactamente lo que pasa con la falta de talles.

Para concluir, año tras año, tenemos el mismo resultado respecto de esta problemática que afecta principalmente a la gente que usa ropa femenina. Sería interesante tener más investigaciones sobre la falta de talles de hombres y sus experiencias porque nos han dicho que tienen vergüenza de hablar del tema.

La mayoría de nuestra muestra -un 70 por ciento- proviene de personas entre los 18 y 34 años de edad, que son las más impactadas. Si bien solo el 9 por ciento de la encuesta fue en adolescentes, estamos hablando de 790 respuestas, y más de la mitad tenía problemas para encontrar ropa de su talle, algo que realmente es preocupante.

La etapa de la adolescencia es esencial en el desarrollo de la autoestima, y el mensaje de que el cuerpo no está bien va a tener un impacto en cómo una persona se siente consigo misma.

Sin duda la prenda más complicada de encontrar son los pantalones y los jeans. Esa cifra no cambia casi nada durante los años, lo que subraya que hay una necesidad en los consumidores que el mercado no está cumpliendo.

En general, los talles más difíciles para encontrar son los comunes. Hay estereotipos fuertes entre la ley de talles y la gente muy gorda, pero los talles más complicados de encontrar son los comunes.

Los resultados son muy consistentes a través de los años; la oferta de talles baja mucho a partir del talle 44. Al mismo tiempo no podemos ignorar que la oferta de talles grandes es muy limitada. Escuchamos mucho respecto de que la gente compra lo que está disponible y no lo que le gusta. Escuchamos mucho sobre chicas jóvenes que tienen que comprar ropa en la misma casa donde compra su abuela. Eso no está bien. Una ley nacional de talles se debe aplicar en todos los comercios de indumentaria, sin importar si vende talles comunes o talles grandes.

Las consecuencias de no encontrar ropa de su talle son preocupantes. La mayoría de la gente afectada se siente mal sobre su cuerpo y sobre sí misma, y algunos toman acciones que pueden dañar su salud.

Creemos que es clave que haya evidencia para no darle la espalda a nuestro pedido y la evidencia está. Por eso, siempre decimos que el acceso a la ropa para "todxs", no solo es un derecho humano, sino que también es un derecho a la salud. Tener una ley de talles nacional, coherente e inclusiva es un paso importante para garantizar estos derechos.

Sobre el proyecto de ley que van a tratar hoy, tenemos que avanzar. La última vez que un proyecto nacional recibió media sanción fue en 2013, y la única razón por la que se frenó es porque no había un estudio antropométrico.

Dado que este proyecto tiene el foco en completar ese estudio antropométrico, es clave que más de 60 países tengan este estudio y lo actualicen cada 10 años. Esto sería un paso histórico y necesario para la Argentina.

Reconocemos que el proyecto de ley que tuvo sanción por parte del Senado no es perfecto. Por ejemplo, no nombra un rango de talles, no nombra los talles ni habla de la cantidad de stock. Sin embargo, creemos que detalles de este tipo pueden llegar a ser debatidos en el marco de la reglamentación.

Sería una gran pérdida no continuar con el tratamiento de este proyecto que ya recibió media sanción del Senado de la Nación. Esperamos que los diputados y diputadas avancen en el mismo sentido.

Muchas gracias por el tiempo que me han dispensado para mi exposición. (Aplausos.)

SRA. PRESIDENTA PASSO Pido disculpas por la demora en llegar a este plenario de comisiones. Lamentablemente, quienes somos del interior no nos terminamos de acostumbrar al tránsito de esta ciudad.

Agradezco la presencia de los invitados del día de la fecha. Concretamente, me refiero a la señora Sharon Haywood, quien permanentemente estuvo en contacto y a disposición de los señores diputados para poder ampliarnos la visión sobre esta temática. Recordemos que el año pasado nuestra comisión inició el abordaje de este tema en base a diversos proyectos. Ahora nos encontramos con la media sanción del Senado de la Nación, que demuestra la voluntad por parte de quienes pertenecen a la Cámara Alta de avanzar en estos temas que consideramos muy importantes. Ojalá que esto se pueda solucionar en el corto y mediano plazo porque están relacionados con aspectos que, en la cotidianeidad, nos involucran a todos y, de esa forma, les facilitaríamos la vida a muchas personas.

Por otro lado, quiero aclarar un aspecto administrativo que me acaban de manifestar. Me refiero al tratamiento de otros proyectos que debían ser puestos a la vista en el día de hoy. La secretaría de nuestras comisiones depende de una dirección superior que, por cuestiones de giro de los expedientes -no todos están unificados e incluso en algún caso tiene como cabecera otra comisión-, no nos permitió en esta oportunidad poner a la vista el resto de los proyectos.

Los señores diputados y diputadas saben que siempre ha sido nuestra voluntad abordar todos los expedientes, más allá de que en el futuro pueda existir consenso por parte de los distintos bloques políticos de avanzar en alguno en particular o plantear las modificaciones a la media sanción venida del Senado. Repito que se trata de una cuestión administrativa. Una vez más estamos en manos de la Dirección Comisiones y veremos de qué forma se puede solucionar el tema, es decir, si se generan las unificaciones o si hay alguna comisión que se excluye del giro.

No obstante ello, quisimos avanzar en este tema importante en el marco de la presente reunión informativa. Por ello, debemos ampliar nuestros conocimientos y escuchar las voces de quienes defienden sus derechos, de quienes forman parte de las cámaras industriales y también de aquellos que técnicamente deberán llevar adelante en el futuro inmediato la implementación de las normas que podamos sancionar en esta Cámara.

Tiene la palabra la señora Brenda Mato.

SRA. MATO Señora presidenta: trataré de ser breve en este tramo de mi exposición.

Formo parte de la ONG AnyBody y soy modelo de talles grandes, por lo que conozco bastante del tema. Hemos entregado las firmas de las casi 50.000 personas que están a favor de la sanción de la ley. Estamos en el futuro, aunque parezca que todavía no ha llegado.

Seguramente si algunos me buscaron por Internet se habrán encontrado con mi nombre. Hace algunos años me hice viral porque tuve una mala experiencia en un shopping de la provincia de Buenos Aires. En ese lugar, luego de haber hecho una extensa recorrida, no pude llevarme ninguna indumentaria debido a que no existían prendas de mi talle.

En mis palabras se encuentra reflejada la experiencia de muchas personas que están padeciendo lo mismo. En las reuniones plenarias del año pasado en las que tuve oportunidad de participar recibí comentarios como, por ejemplo, que tal vez yo era la única persona que tenía este problema, pues era imposible que luego de caminar 50 cuadras no hubiera encontrado ninguna prenda. También han dicho que no tenemos problemas para encontrar ropa porque estamos todos vestidos.

Por ello, deseaba compartir el aspecto humano. Somos coherentes y, además, soy modelo, pero no soy tonta. Entendemos que quien pone un local de ropa lo hace para ganar dinero y eso es excelente. Sin embargo, hay que ser coherente y entender que no se puede ganar dinero a costa del sufrimiento de los demás. Hay que entender que muchas personas lloran encerradas en los probadores.

Sin ir más lejos, ustedes deben conocer a la Señorita Bimbo. Se llama María Virginia Godoy, actriz, comediante y activista que ha denunciado en las redes sociales que cuando quiso comprar una campera de su talle se la quisieron cobrar 20.000 pesos. En su mensaje y reclamo termina mandándoles un abrazo a todas aquellas personas que este invierno van a sufrir mucho frío porque no tienen la posibilidad de contar con 20.000 pesos para acceder a una campera de su talle. No estamos hablando de personas indigentes sino de quienes tienen la posibilidad de acceder a un local de ropa pero no pueden pagar ese precio, que constituiría casi un impuesto por su tamaño.

Hoy vengo a compartir este sentimiento con ustedes. Les pido disculpas si me emociono pero realmente sufro por esto desde los seis años, cuando me compraban ropa de talle 12. Pido perdón si me enojo y me lo tomo como algo personal, pero para mí realmente lo es.

Sé que también es personal para mucha gente ya que hemos recibido muchos mensajes, algunos de los cuales les voy a compartir ahora.

Gabriela nos cuenta que estudió una carrera universitaria y esperó su título durante casi dos años, pero la semana previa a la entrega de diplomas lloró y dudó de asistir porque no conseguía un pantalón de su talle. Es decir, una persona que estudió una carrera que le gustaba dudó en ir a recibir su título porque no tenía algo acorde que ponerse.

Denise nos dice que desde los catorce años no se compra ropa y que dona la que le regalan porque con solo verla se da cuenta de que no le entra. Directamente usa la ropa que los padres le donan porque no consigue otra cosa.

Violeta nos comparte que cuando va a comprar ropa y ve algo que le encanta pero le dicen que solo viene en talle único o hasta el talle "M", sale llorando de los locales.

Rocío nos cuenta que anteayer fue a un local de ropa muy importante en donde los talles más grandes se encontraban únicamente en la sección de madres, porque en toda la sección juvenil no hay un talle mayor al "L", y si lo encontrás es imposible de pagar.

Entonces, es cierto que estamos vestidos, pero es porque tenemos la posibilidad económica, el tiempo y las ganas de tomarnos el trabajo de ir a comprar en los pocos lugares que realmente consideran la diversidad de talles y de cuerpos que hay en la Argentina.

Una vez en un shopping me sugirieron que fuera a Flores, en donde hay locales con varios talles. Yo vivo a quince cuadras del Alto Avellaneda pero a dos colectivos de Flores, a dónde tendría que ir específicamente en un horario, no en cualquier momento. Es decir, tendría que planificar específicamente ir a comprarme ropa, armarme de tiempo y tener muchas ganas de "fumarme" a empleadas que me miren de arriba abajo y me digan "Para vos no hay". ¿Qué soy yo para que me digan eso? ¿Por qué soy menos que cualquier otra persona?

Para mí este tema es personal y me enoja cada vez que leo o escucho mensajes de chicas desesperadas en los que me preguntan dónde pueden conseguir algo. Realmente tenemos que armar un directorio en la ONG para decirle a la gente dónde puede conseguir ropa. ¿Por qué tenemos que tener un directorio para que la gente sepa dónde hay ropa de su talle? Estamos en 2019, debemos avanzar y darle la bienvenida a este futuro maravilloso en el que hablamos tanto de diversidad y de entender a las personas pero no estamos haciendo nada en ese sentido.

El video que se exhibirá a continuación es el resumen de un trabajo que hicimos. Van a escuchar a diez personas pero fueron más de cincuenta las que contestaron la encuesta en la calle. Es buenísimo que hoy puedan escucharlas.

Se proyecta video.
SRA. PRESIDENTA PASSO Tiene la palabra el señor Cristian Urbinati, director de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria.

SR. URBINATI Señora presidenta: agradezco la invitación que nos han formulado.

Tal como lo hicimos en el Senado, apoyamos el proyecto de ley que tiene media sanción de la Cámara Alta, el cual garantiza un sistema único normalizado de identificación de talles de indumentaria (UNITI).

Quiero formular una aclaración. Nosotros representamos a los confeccionistas y fabricantes de ropa de la Argentina y brindamos mucho empleo en blanco. A su vez, no creo que no estemos perdiendo. Nosotros trabajamos para generar recursos y no para evitar negocios. Si hay algo que el mercado necesite, entonces lo vamos a hacer. No creo que estemos evitando ganar dinero. Reitero que acompañamos el presente proyecto tal como lo hiciéramos en el Senado.

SRA. PRESIDENTA PASSO Tiene la palabra el señor diputado Miranda.

SR. MIRANDA El señor Urbinati fue claro respecto del apoyo al presente proyecto de ley. Obviamente, representa a una cámara industrial que produce, genera trabajo en blanco y que busca la rentabilidad...

SR. URBINATI Como toda empresa.

SR. MIRANDA Así es.

Usted mencionó que si hay algo que se necesite entonces lo van a llevar a cabo. Frente a la realidad que vivimos en distintos lugares, quisiera que me explique cuál es el problema de no ofrecer, desde la producción misma, talles distintos o adecuados.

SR. URBINATI Cada empresa o marca tiene su curva de talles. De hecho, quien les habla trabaja para una empresa de indumentaria masculina que hace lo propio con otras marcas, como Huapi o Tannery y otras firmas internacionales. Yo no uso la ropa de mi marca porque no me gusta cómo me queda. Es decir, me la pongo y me queda muy grande. Nosotros hacemos moldería regular, pero yo consumo en otras casas. Si algún caballero tiene problemas de talle le puedo recomendar dónde ir.

SR. MIRANDA A mí, por ejemplo. (Risas.)

SRA. PRESIDENTA PASSO Considero que es importante brindar dos visiones. Una de ellas es que no es lo mismo vivir en la Capital de la República Argentina que hacerlo en el interior, donde la accesibilidad a determinadas marcas o determinados productos textiles no es similar. Eso le da una complejidad mucho mayor y nos obliga a mirar este tema desde un punto de vista más federal.

Desde el inicio del tratamiento de este tema en la comisión, nuestra visión tuvo que ver con la idea de no perjudicar a nadie. Debemos contextualizar y saber que nos encontramos con un escenario en el que las pymes en general, en todos los rubros, la están pasando mal. Es nuestra voluntad y nuestra obligación como legisladores no solamente tener ese dato de la realidad sino también encontrar las soluciones a los problemas de los consumidores. Además, debemos ver de qué manera acompañamos los procesos productivos de modo que el circuito se vuelva mucho más fácil.

El señor Urbinati se refería al hecho de que cada marca tiene su curva de talles. Considero que eso constituye una generalidad dentro de la industria textil. Seguramente este tipo de normas vienen a dar una solución con la idea de brindar una homogeneidad que supere una gran cantidad de normas heterogéneas que rigen en el país. Eso, supongo, genera una cierta dificultad a la hora de comerciar porque hay diferencias en cada jurisdicción.

Quizás mi pregunta es muy general, pero me gustaría que ahondaran en el impacto que podría llegar a tener en un futuro -cercano o no- el hecho de que se volviera obligatorio un sistema único de talles en la Argentina. Es decir, ¿qué adaptabilidad tendrían que tener las pymes? ¿Qué acompañamiento del Estado sería necesario de modo que los resultados sean buenos no solo para los consumidores sino también para las pymes que, como ya sabemos, son generadoras de una importante cantidad de puestos de trabajo en la Argentina?

SRA. BANFI Señora presidenta: ¿puedo agregar una pregunta relacionada con la que usted acaba de hacer?

SRA. PRESIDENTA PASSO Sí, diputada Banfi.

SRA. BANFI Señor Urbinati: ¿ustedes, como cámara, nunca pensaron o buscaron con sus asociados algún sistema de autorregulación, entendiendo que la práctica de unificar talles también los puede volver mucho más competitivos, por ejemplo, en los sistemas de exportación, comparando con otras marcas internacionales? ¿Han tratado este tema? ¿Hay resistencia a un sistema de autorregulación o solamente tiene que haber una intervención del Estado para que esto funcione?

Esto es lo que quería agregar a la pregunta formulada por la señora presidenta.

SRA. PRESIDENTA PASSO Tiene la palabra el señor Cristian Urbinati.

SR. URBINATI Como dije al principio de mi exposición, acompañamos la creación de este sistema único; nos va a venir bien a todos. En relación con las exportaciones, dependerá a dónde se quiera exportar.

Creo que este sistema va servir para que cada uno sepa qué talle es y pienso que no será muy complicado de armar o de exigir.

SRA. BANFI Señor Urbinati: no respondió mi pregunta. ¿Nunca pensaron en hacer esto desde la cámara?

SR. URBINATI No.

SRA. BANFI ¿Por qué no? ¿Por qué tiene que intervenir el Estado cuando existe una cámara que puede motivar estos sistemas de autorregulación?

SRA. POLLEDO ¿Tienen problemas con el mercado? ¿Tienen poco mercado?

SR. URBINATI ¿De qué estamos hablando? ¿Hablamos de un sistema normalizado de talles? La verdad es que eso nunca nos pareció necesario.

SRA. BANFI No, estamos hablando de un sistema de autorregulación, es decir, que la propia cámara -que, entiendo, tiene muchos años- junto con su industria busquen de manera autodeterminada concretar este planteo; no mediante la intervención del Estado a través de una norma en la que determine cada talle tomando comparativos de Europa o de los Estados Unidos, por ejemplo.

Esto no es novedoso para ninguno, principalmente porque la demanda del consumidor en este sentido es muy alta desde hace muchísimos años. Pero quizás para ustedes ya es rentable así, porque la gente se tiene que vestir y sigue comprando ropa.

Hay todo un sistema en el que lo único que parece que funciona es la coerción del Estado, que los obliga a través de una norma y luego los sanciona si aquella no se cumple.

SRA. HERNÁNDEZ Lo cierto es que nuestras empresas siempre se ubican en temas que tienen que ver con la rentabilidad. Hoy se habló de un mercado insatisfecho y, si bien los números han sido grosos y contundentes en las encuestas, evidentemente no representan lo que sucede con la mayoría de la población.

La realidad demuestra que cuando las empresas trabajan con curvas muy amplias les queda mucho stock en talles grandes y esto les ocasiona serias dificultades financieras.

SRA. MATO No es así.

SRA. HERNÁNDEZ Sí, esto es lo que dicen los empresarios. Ellos manifiestan que, sobre todo en los negocios relacionados con los adolescentes, es sumamente complicado ya que quedan muchas prendas con determinados diseños.

Entonces, acá aparece un tema diferente: hay que trabajar en el diseño según los cuerpos. Esto hace que existan lo que ustedes decían anteriormente: distintas marcas que hacen diferentes curvas de talles.

Nosotros, como cámara, creemos en la libertad que tienen que tener los empresarios de elegir las curvas de talle sobre las que quieren hacer su negocio. Creo que cada uno sabe dónde va a obtener rentabilidad y dónde va a hacer un buen negocio.

De hecho, ustedes habrán leído en los diarios de los últimos días que se ha puesto en Luján un Luxury Outlet. Allí no hay curva de talles pero la gente se desesperó por comprar y entrar, han vendido y fue un negocio fenomenal. Hablaban de cuadras de cola de gente entrando para comprar las prendas de H&M, que vienen en cuatro talles. Cuando uno va a los locales de H&M en el exterior no hay ocho talles, hay cuatro.

SRA. HAYWOOD No es así, yo soy de Canadá...

SRA. HERNÁNDEZ Es así. Yo no sé qué pasa en Canadá, pero compro en H&M cuando viajo y no tiene todos los talles; no tiene una apertura de talles. Podes ir aquí al local de Zara y ver lo mismo; hay talles pero no son ocho, hay cuatro, cinco o seis.

También hay diferentes escalas de producción. No es lo mismo ser un H&M que ser una marca argentina. Son diferentes las posibilidades de capital, de stock y es diferente a cómo se trabaja en el mundo. Esto dificulta bastante para tener una autorregulación porque cada empresa tiene un segmento en el cual hace su negocio.

Nosotros pensamos que es muy importante la intervención del Estado a través de una ley. Básicamente, porque tenemos ordenar el país y porque cada legislatura de provincia o municipio ha sancionado una ley de talles. Esto es producto de las presiones sociales y también para dar respuesta a grupos sociales que están planteando este tipo de cosas. Lo que termina pasando es que no hay escalas de producción, no se puede producir, no se cumplen las leyes y seguiremos siempre así.

Por eso, me parece que este proyecto de ley, que viene del Senado, intenta normalizar y dar un espectro que les permitirá a las secretarías de Comercio y a las direcciones de Defensa de la Competencia generar protección de alguna manera. Para nosotros es importante que cuando uno compra una marca, esa marca refleje de alguna manera una sistematización de los talles, que uno pueda decir "Soy tal talle en todos los productos que se comercializan en la Argentina". Esto es algo que la industria está dispuesta a ofrecer. La industria no está dispuesta a ofrecer ocho o diez talles, pero sí está dispuesta a normalizar.

SRA. PRESIDENTA PASSO Tiene la palabra la señora diputada Polledo.

SRA. POLLEDO Quería preguntarle cómo lo compara internacionalmente. Por ejemplo, cuando uno se mete en Internet, básicamente ve que hay seis talles que van desde XS a XXL. ¿Cómo se compara esto internacionalmente? Porque cuando usted dice "En los Estados Unidos yo soy talle ocho", esto tampoco sucede. En una empresa uno es ocho y en otra es doce. Es decir, la variación existe en el mundo. Me parece un poco utópico decir que habrá un solo talle para todo el mundo. Lo que me preocupa es la variación, el arco. ¿Hasta dónde llega en la comparación internacional?

SRA. HERNÁNDEZ ¿Usted se está refiriendo en relación a un talle único o en relación a cómo crecen los talles?

SRA. POLLEDO Claro, en cualquier tienda de las más comunes a las que tenemos acceso, por lo menos hay seis talles. Por ejemplo, si yo soy talle diez en GAP, quizás en H&M soy talle doce. Entonces, depende de la empresa. También hay una diferencia que puede tener que ver con la edad, si es ropa para mujeres jóvenes o para mujeres más grandes. Lo que digo es cómo se compara la Argentina con la variación que hay internacionalmente, porque mi sensación es que nuestro país tiene un rango muy bajo de opciones comparado a nivel internacional.

SRA. HERNÁNDEZ La comparación tiene que ver con los sistemas métricos. En el video proyectado se veía gente que decía que tenía un pantalón 32 y otro que decía que tenía un pantalón 50. ¿Cómo se puede pasar de un 32 a un 50? Esto tiene que ver con que hay cosas que son en pulgadas y otras que son en centímetros.

La Argentina tendría que trabajar en centímetros porque ese es nuestro sistema métrico. El ingreso de las marcas americanas de jeans llevó a que eso se modificara y se dejara de hablar de un talle 48 o 50. El crecimiento es de dos en dos, o sea, 48, 50 y 52. Se toma la medida de cadera o de cintura, dependiendo de si el pantalón es bajo o es a la cintura.

Obviamente, hace muchos años en los Estados Unidos nos encontrábamos con estas diferencias. En la Argentina tenemos centímetros. Lo mismo pasa con el calzado. Aquí se habla de un 37 o 38 y en Estados Unidos usan el 8, 9, 7 o 6. Son sistemas diferentes.

SRA. POLLEDO Me refiero al rango.

SRA. HERNÁNDEZ Aquí hay marcas que tienen rangos muy amplios o curvas de talles muy amplios y hay otras firmas que han decidido trabajar en un segmento de cuatro talles. Además, hay otras empresas que todavía no entienden que en Internet no se va a vender lo que quedó. Es decir, hay que vender la curva de talles completa. Este es un proceso de digitalización, de correo y de venta online por el que nuestro país está atravesando. Todavía estamos trabajando bastante en entender que, cuando uno tiene una página en Internet, no puede poner un talle único. En realidad, colocan un talle único porque la idea es llamar a Dafiti o a Mercado Libre y colgar allí lo que quedó en stock después de haber vendido en los locales.

Considero que tener una página online es como si contáramos con una sucursal, y detrás de esa sucursal, que sería la página online, tiene que existir el mismo stock existente en las sucursales. Esto, por lo menos, debe darse en el inicio de las temporadas, porque después surgen todas las demás situaciones a medida que se va vendiendo. Obviamente, no es lo mismo comprar la temporada de invierno en marzo o abril que hacerlo a esta altura. Estamos en dos momentos diferentes.

Todo este tipo de cuestiones hacen que no puedan ser absolutas algunas de las cosas que planteamos respecto de cómo tienen que ser los talles. El negocio es por temporada, y en el medio de la temporada se liquida. Actualmente, la liquidación empieza muy rápido porque hay falta de consumo. Lo que está sucediendo en la industria no es normal. Tal como dijo la señora presidenta, se trata de una industria que tiene problemas de financiamiento y de caída de consumo. Este año nuestras caídas de consumo oscilan entre el 15 y el 16 por ciento y esto impacta en cualquier medida que se quiera tomar.

Estamos legislando en pos de una estructura en recuperación y en una industria que esté mejor. También dudamos acerca de lo que va a suceder en función de los últimos acuerdos internacionales. No sabemos lo que va a pasar en nuestra industria. No somos una industria fuerte que pueda salir a competir en los mismos términos que lo podría llegar a hacer alguna de estas grandes cadenas. Esto tiene que quedar muy en claro.

No sé si contesté lo que me preguntaron y por eso quedo a vuestra disposición.

SRA. PRESIDENTA PASSO Tiene la palabra la señora diputada Austin.

SRA. AUSTIN Señora presidenta: a partir de las distintas intervenciones que se han escuchado hoy aquí, celebro que estemos tratando este tema en el marco de esta reunión informativa. Las presentaciones fueron claras y elocuentes acerca de la magnitud del problema.

Anoté algunas cifras. En lo que respecta a los grupos de edad, el 48 por ciento de quienes tienen entre 18 y 34 años cuenta con problemas para encontrar sus talles. Nos referimos entonces a un problema que no es marginal y al que evidentemente no se le puede aplicar solamente las reglas del mercado, es decir, las empresas pensando en su rentabilidad. Se trata de un problema que tiene otros aspectos, como puede ser el impacto en la construcción de los estereotipos que después afectan la salud.

Tampoco conocía ese dato alarmante acerca de que nuestro país y Japón tienen las tasas más altas de trastornos alimentarios. Algo que puede representar una intromisión en el marco de la regulación de una actividad empresarial nos muestra que, en realidad, tiene su impacto en la calidad de vida de la gente. Por lo tanto, amerita que el Estado avance en una regulación.

Creo que la sanción que viene del Senado representa un avance en pos de instrumentar este sistema único o normalizado de talles. Seguramente sea insuficiente, pero constituye un primer paso.

Ojalá que las cámaras correspondientes tomen nota de las demandas y no solamente se avance en la normalización de los talles sino también en garantizar que haya una oferta que pueda dar cobertura, por lo menos a la gran mayoría de la población. De esta forma, no tendremos que estar discutiendo en un tiempo acerca de cómo obligar a que las distintas marcas garanticen esa oferta de talles para que toda la población argentina pueda vestirse, no solamente quien tenga la suerte de llegar en el momento justo o de encuadrar en el estándar de lo que la marca ha definido que va a poner a disposición.

Celebro esta iniciativa y quiero decir que, a partir de las exposiciones que escuchamos, ha quedado evidenciada la necesidad de una regulación en este sentido.

SRA. MATO Señora presidenta: quiero invitar a Alicia Hernández a que vayamos juntas al shopping para ver las liquidaciones que empezaron.

El otro día fui al Zara del Alto Palermo. Estaba totalmente en liquidación pero todas las prendas eran talle "S". De acuerdo a la lógica que hoy desarrollaron los representantes de la cámara, se liquida lo que no se vendió. Entonces, ¿por qué Zara liquida prendas en talle "S" y no en los demás talles?

En segundo lugar, a mí me viste una marca internacional: Tommy Hilfiger. En esa marca soy talle "XL". Se trata de una tabla que viene de afuera.

Por otro lado, quiero decir que H&M tiene nueve talles, no cuatro. Acabo de googlear la tabla de esa marca; pueden encontrarla en la página de H&M de Estados Unidos. Las medidas van desde el "XXS" hasta el "4XL". Tengo mucha ropa de esa marca por lo que les puedo mostrar sin ningún problema.

Entonces, estaría bueno hablar siempre con verdades.

Reitero: entiendo que es un negocio, todos tenemos negocios y necesitamos ganar dinero para vivir; pero hay que ser consciente también de estos negocios.

Como activista, hasta el momento he organizado más de una feria con veintidós emprendedoras en las que la gente hace fila para ingresar. Tengo que buscar un lugar aún más grande. Los invito a que visiten la próxima feria para que vean toda la plata que se están perdiendo, porque hay mucha gente que quiere comprar pero no tiene dónde hacerlo.

SRA. PRESIDENTA PASSO Tiene la palabra la señora Hernández.

SRA. HERNÁNDEZ Me parece buenísimo que Brenda haya mencionado el tema del mercado de los Estados Unidos. Si nosotros tuviéramos acá la cantidad de consumidores y el nivel adquisitivo de ese país seguramente tendríamos una curva de talles mucho más amplia.

La población de los Estados Unidos tiene un nivel adquisitivo fuerte y los H&M de allí tienen curvas de talles más amplias. No sucede lo mismo en los H&M de Europa; por ejemplo, en Bilbao o Galicia. Lo mismo sucede en el caso de Zara de Galicia.

SRA. MATO ¡Porque son ciudades pequeñas!

SRA. HERNÁNDEZ Yo no tengo un talle pequeño y cuando voy a H&M no encuentro ropa.

SRA. MATO Pero usted es una señora mayor que ya no tiene que ir a ese local.

SRA. PRESIDENTA PASSO No dialoguen, por favor.

SRA. HERNÁNDEZ Brenda: estás discriminando. Yo puedo querer vestirme como alguien más joven. (Risas.)

SRA. PRESIDENTA PASSO Les agradezco a todos los aquí presentes. Las exposiciones han sido más que claras.

Les solicito a las expositoras que por favor nos hagan llegar el material exhibido, así también pueden verlo los diputados que hoy no han podido asistir a esta reunión, muchos de los cuales se avisaron que no podían concurrir.

Creo que las exposiciones han sido muy claras al igual que nuestra voluntad de avanzar en este tema.

Damos por finalizada esta reunión. Muchas gracias.

Es la hora 18 y 29.