• AGRICULTURA Y GANADERIA

Reunión del día 26/06/2018

- INVITADOS DE LA MESA NACIONAL PORCINA

- En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los veintiséis días del mes de junio de 2018, a la hora 17 y 55:
SR. PRESIDENTE BENEDETTI Buenas tardes. Damos comienzo a la reunión de la Comisión de Agricultura y Ganadería.

Les agradezco por asistir en un día tan complicado como este, en el que todos teníamos la expectativa de que nuestra selección pueda clasificar en el Mundial. Creo que lo que sucedió en el partido de hoy también significa un buen augurio para la actividad porcina, que es el tema que nos ocupa en esta reunión. Me refiero a que en momentos difíciles salimos adelante.

Quiero agradecer la presencia y la visita de los señores representantes de las diferentes organizaciones, quienes han hecho el esfuerzo de venir hoy desde distintos lugares del país y, por supuesto, también agradezco a los señores diputados presentes.

Para dar tranquilidad a los invitados, quiero decir que si bien no hay un gran número de diputados aquí presentes, están representados los distintos espacios políticos.

Contamos con la presencia del diputado Pablo Torello, quien es uno de los secretarios de esta comisión. También están el vicepresidente segundo, Juan José Bahillo, quien representa al bloque del Peronismo Federal; el ingeniero Luis Basterra, vicepresidente primero de la comisión, quien representa al Frente para la Victoria, y quien les habla, Atilio Benedetti, representando a Cambiemos junto con otros legisladores.

Asimismo, se encuentran presentes la diputada Marcela Passo, por el Frente Renovador; el diputado cordobés Javier Pretto, y acaba de llegar la diputada Cornelia Schmidt Liermann. También quiero informarles que contamos con la presencia de asesores de distintos diputados que no han podido concurrir a esta reunión.

En consecuencia, tenemos toda la predisposición para escucharlos e intercambiar puntos de vista, y está previsto que tres de ustedes hagan un desarrollo de la cuestión.

Tiene la palabra el señor Alejandro Lamacchia.

SR. LAMACCHIA Buenas tardes. Mi nombre es Alejandro Lamacchia, soy presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Productores Porcinos de la Provincia de Buenos Aires. Con nuestra organización formamos parte de la Mesa Nacional de Producción Porcina.

Esta mesa se ha constituido aproximadamente hace tres meses, el día 21 de marzo, en la ciudad de Rosario, y está integrada por quince organizaciones porcinas de todo el país. Todas las organizaciones porcinas de la República Argentina están en este momento representadas en esta mesa y nos han seleccionado para venir hablar hoy de los temas puntuales que afectan al sector.

Como introducción les puedo decir que en la producción porcina argentina el 90 por ciento de los productores son pequeños y medianos. Ustedes podrán imaginarse que los pequeños y medianos productores son aquellos que no tienen más de 50 o 100 madres, y a quienes afectó la crisis del 2016. En la provincia de Buenos Aires el 20 por ciento de los productores tuvo que dejar la actividad. Hoy esta crisis es mucho más fuerte y nos está afectando a todos los productores, tanto a los pequeños como a los medianos y a los grandes.

El productor grande está atravesando una crisis muy importante mientras que el pequeño, como es lógico, está desapareciendo. Hay muchos productores de 100 o 250 madres que están dejando la actividad. Doscientas cincuenta madres significan 4.000 animales.

La actividad porcina es una de las actividades que más ha crecido en los últimos años en la República Argentina; de hecho, luego de la actividad informática, es la que más crecimiento ha tenido. Desde el punto de vista del país, esto significa que esta actividad es una producción estratégica y, como tal, está dentro de las diez u once más importantes de la República Argentina que convocan o dan trabajo a más gente que, inclusive, la actividad automotriz.

En este momento nosotros estamos pensando cómo vamos a defender una producción estratégica como esta. Hace muchos años, un pensador señaló que aquello que es estratégicamente deseable tiene que ser tácticamente posible. En la actualidad, al ritmo que vamos, la actividad porcina está sufriendo de manera tal que si en el año 2016 -con una crisis mucho menor- un 20 por ciento de personas dejó la actividad, hoy el porcentaje será mucho mayor.

Pero no es bueno hablar de porcentajes, porque los medianos productores no representamos un número. A veces, si uno considera que una actividad no va, entonces puede cambiar de rubro y eso se reorienta. Detrás de esta actividad hay muchas familias que están dejando el trabajo y, por ende, no perciben ingresos.

Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, oficialmente hay 18.000 establecimientos porcinos. El porcentaje de informalidad es muy alto. Entonces, hay 18.000 establecimientos registrados, pero el número de habilitados es de 29. El trabajo a desarrollar es importante, complicado y amplio. Pero para poder desarrollarlo hay que tener ideas claras y objetivos. Básicamente, los objetivos se alcanzan a través de estrategias. Para poder desarrollar esas estrategias necesitamos de normas que conformen el escenario donde podamos desplegar nuestra actividad. Actualmente, esto no es factible por una razón muy sencilla: no existe un plan.

La existencia de un plan representa prever el futuro. Si nosotros no prevemos el futuro será difícil alcanzar ese desarrollo. A eso debemos sumarle la crisis climática. Es muy difícil conseguir el cereal y aquel que se obtiene es caro pues los costos son elevados. Hay una serie de medidas que ha tomado el Estado que nos afectan de forma directa. Sobre este punto se manifestarán el resto de los integrantes de la mesa que me acompañan.

La solución es difícil y, a la vez, es factible, pero para eso hay que ponerse a trabajar. Debemos tomar medidas concretas porque el tiempo pasa a ser un adversario realmente importante.

Necesitamos que las autoridades, los funcionarios y los distintos representantes visualicen la gravedad de lo que está pasando en el sector porcino. ¿Por qué? Porque van a ser muchas las familias que se quedarán sin actividad. Esto traerá aparejado un fuerte golpe para los pueblos del interior de nuestra provincia.

Hemos concurrido a dialogar al Senado de la Nación y hoy lo hacemos acá. Dentro de las quince organizaciones que integran la mesa están incluidas provincias como Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, Misiones y Buenos Aires, entre otras. Además, hemos hablado con los legisladores provinciales. A su vez, en cada municipio, tenemos que tratar de que los representantes hagan su trabajo. Por ello, una de las formas es plantearles nuestra problemática a efectos de que se la puedan comunicar a los senadores de sus respectivos partidos. La idea es que suban línea en el Senado y que bajen línea en los municipios de cada una de las provincias.

El primer lugar de trabajo y de lucha para tratar de dar alguna solución es a través de los municipios, pero esto tiene que estar acompañado por normas.

Concretamente, la situación del sector porcino y específicamente del pequeño y mediano productor es crítica. Hoy, un productor de 250 madres, 4.000 animales, decide venderlos, toma la hidrolavadora y limpia los galpones, porque no puede más con esta situación. El productor está perdiendo entre 500 y 1.000 pesos por cada capón que venda, dependiendo del nivel que tenga ese productor o la calidad de producción que posea. Esto es sumamente grave. Nadie trabaja cuando no tiene rentabilidad y si considera que puede ser temporario. Tampoco nadie trabaja cuando no ve una salida. Teniendo una rentabilidad tan baja el pequeño productor no pierde el tiempo y se dedica a otra cosa.

Hay algunas herramientas que podrían ayudarnos a solucionar los temas y que estamos tratando de informar a todos los funcionarios, autoridades y representantes para que nos ayuden.

¿Cuáles son esas herramientas? Muchos de ustedes son representantes de diferentes provincias y algunas de ellas ya han elaborado posibles proyectos de ley porcina. Entonces, necesitamos que esos proyectos avancen y que puedan llegar a concretarse. Hay proyectos que declaran la emergencia porcina, en los cuales se encuadra al sector en una situación crítica, dando un apoyo por un término de doce meses. Nosotros tenemos las herramientas, podemos darles información y podemos ayudar, pero necesitamos que los legisladores se pongan en tema, se informen, completen la información, hablen con sus pares y que estos proyectos se aprueben, porque podrían ser una herramienta que ayude al productor.

No hay demasiado tiempo; hoy los productores necesitan una medida. En las reuniones que nosotros tenemos a nivel nacional, de la mesa nacional de producción porcina con la mesa nacional porcina que convoca el Ministerio de Agroindustria, nos dicen: "vamos a estudiarlo", pero eso no nos sirve en una situación crítica. Los tiempos de los productores no son los tiempos de ustedes; los tiempos de los productores no son los tiempos políticos. Nosotros necesitamos una solución.

Y repito, no somos un número, hay mucha gente y hay muchas familias detrás de esto.

Sería bueno que se conforme un observatorio porcino, como se ha hecho con otras producciones. No puede ser que un pequeño productor cargue un animal y recién cuando va a cobrar se entere de cuánto le van a pagar.

Como la primera herramienta son los municipios, hay que ayudar al productor a que se asocie, y para asociarse necesita líneas de créditos accesibles, factibles y que lo ayuden con sus niveles de producción. Por ejemplo, los pequeños productores trabajan tranqueras adentro, no son políticos, no son burócratas, no salen por los pasillos a hacer lobby; no. Simplemente trabajan, son criadores de animales. Entonces, tienen que poder tener un acceso a la Secretaría de Producción del Municipio y que los ayuden. Si quieren hacer una organización formal, que los ayuden a conformarla. Para organizarse, a veces no hace falta una asociación o una cámara, sino que simplemente basta con hacer un grupo de trabajo y ayudarlos a gestionar cómo comprar alimento, cómo comprar sanidad. Hay que ayudarlos a hacer acciones conjuntas que les puedan permitir sobrellevar el momento que están pasando.

Es necesario que ese productor, con esa ayuda, pueda completar la cadena de valor. Es muy difícil ser solamente productor en este país, porque viene una época buena, pero viene una época de crisis y todo lo que ganó lo perdió, o directamente se fundió.

Entonces, hay que ayudarlos a que puedan completar la cadena de valor. Pero para eso necesitamos normas, si no tenemos normas y no tenemos leyes que los protejan, no es factible el desarrollo.

Luego de que las otras entidades expongan los otros temas estoy abierto a las preguntas, pero debo señalar que la situación es crítica y es grave. El productor, lamentablemente, no tiene tiempo.

Hay legisladores que han trabajado con proyectos, tanto en la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores, en las provincias y en la Nación. Les pedimos que se informen, que los modifiquen en lo que sea factible, pero que se apruebe alguna ley.

A nosotros no nos sirve que nos digan, de la institución que sea, que van a estudiar el tema, que lo van ver, o que dejemos que los tiempos políticos corran, porque lamentablemente hoy en día el pequeño productor, sobre todo, se está fundiendo y es mucha la gente que va a sufrir.

SR. PRESIDENTE BENEDETTI Tiene la palabra el señor Facundo Rius.



SR. RIUS Mi nombre es Facundo Rius, soy productor y pertenezco a la Sociedad Rural de la provincia de Buenos Aires, conformo el Comité Porcino de dicha entidad y vengo en representación de la Mesa Nacional de Producción Porcina.

En primer lugar, hago un repaso rápido sobre la Mesa Nacional que, como dijo Alejandro, se conformó hace tres meses y está dividida en cinco subcomisiones o comisiones de trabajo: Pequeños y Medianos Productores, IVA -tema al que me voy a referir-, Comercio Exterior, Plan Estratégico Nacional y una nueva comisión que se instauró hace poco que es la de Sanidad.

En segundo lugar, voy a comenzar con el desarrollo del tema que me compete. El IVA es uno de los grandes causales del problema que hoy tienen los productores de pequeña, mediana y gran escala. Con la reforma tributaria de 2017, la alícuota para la venta de cerdos bajó del 21 por ciento del IVA al 10,5 por ciento.

¿Qué sucedió con eso? Todas las instituciones avisamos, dijimos y mostramos papeles en los que señalamos que iba a haber saldos técnicos. Es decir, que esa modificación en la ley sobre la alícuota iba a causar dos problemas: por un lado, IVA en saldo técnico, y por el otro, IVA inversiones.

Al respecto hicieron caso omiso. Es más, cuando ese mismo día el año pasado se nos informó en la Mesa Nacional Porcina mientras estábamos en el Ministerio, acá se estaba votando la ley de reforma tributaria y ante la opinión de todos nosotros la cara fue de: ¡y bueno!, ¿qué le vamos a hacer? Veremos cómo se proyecta en el futuro o en la realidad.

Lo que dijimos, sucedió. No solo en el sentido de que iba a dar saldos técnicos y de que iba a haber problemas en la reglamentación en IVA inversiones, sino que esa disminución del IVA al 10,5 por ciento hoy representa entre dos y tres pesos que le faltan al productor, que antes tenía por su venta.

¿Qué sucede con la reforma tributaria? Antes, los agricultores y los ganaderos tenían saldos técnicos que ellos invertían en el sector para poder descargar ese IVA y no tener saldos técnicos. Eso es inversión en el sector. Hoy no sucede; hoy, el agropecuario no va a invertir en un sector en el cual los saldos técnicos son reales y son costosos. Hoy, un productor solo de IVA de saldo técnico paga 1,5 pesos por kilo, por animal. La diferencia entre IVA ventas e IVA compras. Hicieron caso omiso, no nos escucharon. Como dijo Alejandro, la situación es muy compleja.

El otro problema es el IVA inversiones. Al respecto, la reforma tributaria incorpora un mecanismo en el cual de manera acelerada se puede solicitar su devolución. Pero la resolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos dice que esa devolución tiene un plazo de 60 meses que se computan con saldo de IVA, en el cual hoy teniendo los productores saldo técnico en contra va a ser imposible que dentro de esos 60 meses el IVA haya sido devuelto.

¿Cuál es el agravante? Es que pasados los 60 meses quien no pudo devolver ese IVA adelantado de inversiones, debe devolverle al Estado el IVA más los intereses de los 60 meses. Es decir, la reforma tributaria puso al sector porcino una ley con un impuesto distorsivo.

Frente a esta situación, desde la comisión empezamos a hablar con tributarios para ver qué es lo que podemos hacer o cómo se puede avanzar para que se rectifique la resolución 2.300 de la Administración Federal de Ingresos Públicos, en la que se deben tratar los saldos técnicos y el IVA inversiones.

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