• ASUNTOS CONSTITUCIONALES

Reunión del día 12/09/2017

- PARIDAD DE GÉNERO

- En Buenos Aires, a los doce días del mes de septiembre de 2017, a la hora 15 y 31:
SR. PRESIDENTE TONELLI Buenas tardes.

Parece que llegó el gran día. Finalmente, si todo sale bien, vamos a tener la tan ansiada ley de paridad. Veo a muchas diputadas muy contentas, muy felices. Lo tienen merecido; han bregado mucho por esta ley.

Quiero destacar que hoy nos acompañan algunas dirigentes muy vinculadas con la lucha por la paridad, por la igualdad de género. Principalmente, y en primer lugar, la señora Luiza Carvalho, directora regional para Las Américas y El Caribe, de ONU Mujeres. También nos acompaña la señora Norma Allegrone, autora de la primera ley de cupo femenino; la señora Virgina Franganillo, del Parlamento de las Mujeres de la Ciudad de Buenos Aires; la señora Raquel Vivanco, coordinadora nacional de MuMaLa; la señora Soledad Zárate, de Cippec; la señora Marcela Durrieu, exdiputada nacional; la señora Mabel Bianco, de FEIM, y representantes del Observatorio de Políticas de Género del Senado de la provincia. (Aplausos.)

Comenzamos la reunión del plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, de Justicia y de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia.

A partir de ahora tomo nota de quienes quieran hacer uso de la palabra.

Tengo anotada ya a la diputada Sosa, por lo que le doy la palabra.

SRA. SOSA ¡Qué rápido! Pensé que iban a hablar las invitadas.

Buenas tardes a todos y a todas. La verdad es que este proyecto y esta idea de la paridad de género han tenido un largo recorrido, comenzando como parte de una reforma política electoral que desde el Frente de Izquierda, desde el Partido Obrero, considerábamos que planteaba una injerencia estatal en la vida de los partidos políticos, una reforma política que terminó fracasando. En el Senado esta situación terminó naufragando, y ahora consideramos aquí la paridad de género en esta comisión conjunta.

Llama un poco la atención que haya resurgido en estos momentos bastante críticos para el gobierno, que justamente tiene a una ministra mujer en el ojo de la tormenta, Patricia Bullrich, por la desaparición de Santiago Maldonado.

-Varios señores diputados hablan a la vez.

SRA. SOSA Les voy a pedir por favor respeto, ya que justamente estamos hablando de paridad de género. La única manifestación de no respeto que podría permitir es la de aquellos diputados de derecha que plantean que tiene que haber meritocracia para que las mujeres accedan a la política.

Entonces, voy a pedir un poco de respeto, porque la expresión que voy a hacer sobre mi posición la hago también como integrante de un movimiento de lucha y de una organización de mujeres que defiende el aborto legal, la vida de las mujeres.

Si esta situación de paridad de género en las listas electorales y en los cargos de las instituciones viniera acompañada por una manifestación de todas las diputadas mujeres y de todos los diputados que están presentes en este momento, por una manifestación de compromiso de que junto con la paridad de género se aprobaría el proyecto de aborto legal -que hace más de diez años que está esperando y está cajoneado en este Congreso-, si hubiera una expresión de compromiso de las mismas diputadas y diputados de que aprobarían la extensión de las licencias por maternidad y paternidad, si hubiera un compromiso para que de una vez por todas se reglamente la ley de contrato de trabajo que establece en su articulado el derecho al acceso a las guarderías y jardines infantiles, si hubiera un compromiso de todas las diputadas y diputados presentes que quieren la paridad de género por el aumento del presupuesto para la protección y la prevención de la violencia de género, en un país donde las mujeres son víctimas cada 18 horas de femicido, entonces realmente uno podría decir que estaríamos hablando de algo serio y que se podría asemejar a la realidad o acompañarla, en un país que está movilizado por decenas de miles de mujeres por el Ni una menos, que marcan las responsabilidades del Estado.

Entonces yo, como luchadora, como militante, como diputada no me quiero engañar y tampoco quiero que se engañe a las miles de mujeres que también ponen día a día cada hora de su vida a pesar de las diferencias salariales que tienen con los hombres -una brecha histórica del 27 por ciento-, a pesar de que para militar, para trabajar y para estudiar, si sos madre y no estás en blanco -que debe ser el caso de muchas trabajadoras del Consejo Nacional de las Mujeres, ahora devenido en instituto, simplemente para mantener una línea de tercerización laboral, incluso con las propias empleadas del sector-, las complicaciones para acceder a la política son complicaciones materiales reales, porque si no se está haciendo una diferencia y vamos a entrar en algo muy artificial, donde las grandes mayorías son las grandes mayorías populares, las mujeres trabajadoras.

Son esas mujeres las que mueren por el aborto clandestino; no son las que pueden pagar una clínica privada. Tampoco estamos de acuerdo con que esa sea la situación, porque si se trata de paridad de género, hay que empezar por reconocer el derecho al aborto legal, para que terminemos con el mandato social de la maternidad. Necesitamos ese derecho. Hemos tenido ocho años una presidenta mujer y no se pudo avanzar, porque tuvo un compromiso fundamental con el Vaticano y la oposición que hoy gobierna fue la que acompañó la reforma del Código Civil, que puso un nuevo y mayor obstáculo para acceder al aborto legal.

Entonces, acá no tenemos que dejarnos engañar, porque la lucha de la mujer es una cosa y la demagogia electoral realmente es otra. Las mujeres salen a la calles a pelear contra las redes de trata -ningún gobierno ha desmantelado una sola red de trata-; las mujeres salen a la calle a pedir libertad de expresión y a pedir la aparición con vida de Santiago Maldonado -lo voy a decir nuevamente, porque es importante, porque si no caemos en una abstracción y solamente hablamos de un género. Patricia Bullrich fue presidenta de la Comisión de Legislación Penal en un momento clave de discusión de la legalización del aborto, pero ¿saben cómo terminó? Terminó realmente obstaculizado y negando el derecho fundamental a las mujeres.

Entonces, miren, diputados, diputadas y compañeras que están presentes de las distintas organizaciones, desde el Partido Obrero, desde el Frente de Izquierda, y desde el plenario de trabajadores, nosotros podríamos acompañar esto si realmente hubiera un compromiso de legalizar el aborto, de terminar con la brecha salarial entre las mujeres y los hombres, de poder contar con las guarderías y la reglamentación de la ley de contrato de trabajo y de poder contar con el presupuesto para la protección y prevención de las mujeres.

Somos el país del Ni una menos, de las movilizaciones y de la lucha y en estos momentos tenemos un gobierno que quiere terminar con esa libertad de expresión y que ridiculiza constantemente los planteos de las mujeres y del pueblo que sale a la calle a pelear.

Entonces, en nuestro nombre no vamos a permitir el carrerismo político, porque este Congreso tiene cada vez mayor composición de mujeres. Pero para tener más diputadas que vengan a defender la injerencia clerical -porque después vamos a tener que discutir la ley de libertad religiosa que propone Macri- o para carrerismo político, no vamos a dar nuestro acompañamiento. Decimos que no en nuestro nombre; queremos un acta de compromiso de las diputadas mujeres que hoy vienen a hacer demagogia por la paridad de género y por los derechos postergados. Empecemos por la legalización del aborto.

SR. PRESIDENTE TONELLI Antes de continuar con la lista de oradores, me han pedido dirigirse algunas de las señoras que anuncié que nos visitan.

De modo que si no hay oposición de los presentes, voy a conceder un minuto a cada una de ellas para que transmitan sus respectivos mensajes al plenario.

Tiene la palabra la señora Luiza Carvalho.

SRA. CARVALHO Quiero empezar dando las gracias por haberme invitado.

Estoy feliz de estar en la Argentina y de participar en esta discusión democrática. Como representante de ONU Mujeres, vine a acompañarlos. Es una gran emoción estar en esta mesa dirigiéndome a ustedes.

Con Norma Allegrone compartimos una historia que se inició aquí, en 1991. Luego, varios países acompañaron esta historia. Queremos que la Argentina dé un paso hacia la paridad. Serían un valor y una ganancia muy grandes. Esto lo estamos viendo en varios países. Las ganancias se dan así, logrando el uno a uno, la paridad. Nuestra gran expectativa es que podamos avanzar también en la Argentina; que ustedes, como Congreso, puedan dar ese paso.

Tengo un gran respeto por ustedes, que han prestado su tiempo y su colaboración. Gracias por todo y les deseo una linda reunión. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora Marcela Durrieu.

SRA. DURRIEU Señor presidente: voy a ser muy breve, ya que lo importante es que se firme el dictamen para poder tratar la ley a la brevedad.

Me voy a hacer eco de las palabras de la representante de las Naciones Unidas. Las mujeres argentinas fuimos muchas veces pioneras en la historia. En 1955 fuimos la mayor representación parlamentaria del mundo. En 1991 inventamos la ley de cupo, que fue seguida por muchos países del mundo. Esta ley es el antecedente conceptual de la idea de la paridad.

La Argentina venía firmando una serie de acuerdos internacionales que no efectivizaba. Así que yo les agradezco muchísimo que me hayan permitido participar. Tengo mi corazón puesto en que una nueva generación de mujeres sea capaz de hacer historia, firmando hoy un dictamen y sancionando la ley dentro de pocos días.

Muchas gracias a todas. Creo que nosotras somos un ejemplo de que la transversalidad, cuando hay objetivos claros y precisos, es posible. Además, tenemos una historia de afecto personal entre nosotras. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora Virginia Franganillo.

SRA. FRANGANILLO Señor presidente: es usted muy amable. A través suyo, agradezco a todos los representantes de los partidos que integran las comisiones.

Hay que decir que habríamos querido estar en este momento de campaña con un 50 por ciento de mujeres en todas las listas a nivel nacional. Pero acá hemos llegado. Agradecemos y felicitamos a esta Cámara, que ha sido sensata en reconocer que la paridad tiene un consenso pleno en el Senado y en la Cámara de Diputados.

Quiero decir dos cosas. Se ha planteado que esta iniciativa es producto de la lucha de las mujeres, cosa que es cierta. Pero debo reconocer que a diferencia de 1991, hoy hay varones de todos los partidos que se expresaron a favor en el Senado y en la Cámara de Diputados. Eso no es cualquier cosa. Esto demuestra la efectividad del cupo como proceso cultural y político.

Finalmente, a todas -acá hay viejas luchadoras- les digo que la lucha por los derechos de las mujeres es una lucha integral.

Nosotros tuvimos la oportunidad histórica de dar una batalla ni más ni menos que en el poder hace más de veinte años, y ese logro efectivo del cupo del 30 por ciento le sirvió a la Argentina para hacer visible un proceso más general e integral.

Por eso, confiamos que con la paridad se van a fortalecer todos los debates pendientes, empezando por la legalización del aborto y siguiendo por todas las reivindicaciones que el movimiento de mujeres y el movimiento político de mujeres y de varones hoy masivamente en la calle venimos demandando.

Les agradezco y felicito a todos los representantes de todos los partidos, compañeras y compañeros. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Para concluir con las invitadas, le pedimos a María Luisa Storani que diga unas palabras.

SRA. STORANI Señor presidente: solicito que también intervenga Norma Allegrone de Fonte, quien es una de las autoras de la ley de cupos, que está aquí presente.

En el marco de los 70 años del voto femenino celebro esta reunión de comisiones. Estoy segura de que este tema se va a poder sacar adelante con un buen dictamen. Esto tiene que ver con un concepto de justicia ante la igualdad y el afianzamiento democrático.

Están todos los organismos internacionales, pero lo más importante es que en el año 2007 el Consenso de Quito ya planteaba que los países deben llegar a la paridad y para alcanzarla deben reformar las cartas orgánicas de los partidos políticos de los países miembro.

Así que siempre estamos desfasados en el tiempo a pesar de que la ley de cupo, como decía Virginia Franganillo, nos dio una visibilidad internacional y una prestancia en el mundo que no la tiene otro país.

En cuanto al proyecto de ley sobre paridad de género, estamos en el momento justo para hacerlo y en un momento democrático importante. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora Norma Allegrone de Fonte para que nos trasmita alguna idea.

SRA. ALLEGRONE DE FONTE Señor presidente: la idea que quiero transmitir es la de la experiencia que tuvimos cuando se votó en el Senado la ley de cupo; algunas de las cosas que se expusieron se vuelven a decir en este momento.

Yo soy partidaria, por mi experiencia en esa oportunidad, de que no agreguemos temas a este proyecto de paridad. Nosotros llegamos a la paridad, pero fue muy difícil hacerlo por la cantidad de fallos que tuvimos que recurrir en la Justicia, muchos de los cuales fueron adversos.

Por eso creo que hoy tiene que ser dictaminada exactamente con la misma idea que tuvo el Senado. No podemos agregar absolutamente nada porque va a pasar como en ese momento y vamos a perder tiempo. Y el tiempo es muy importante porque algunos, con una estrategia diferente a la positiva, como la nuestra, tratan de que esta ley no se aplique, como ha sucedido hace pocos días con la Justicia Electoral en la provincia de Buenos Aires.

Esta ley llegó como una necesidad. La ley de cupo no se aplicó durante una cantidad de años y hubo que recurrir a la Justicia. Hubo listas que se presentaron para las PASO en las que no se cumplía con el cupo, ni las mujeres ocuparon el lugar que le correspondía.

Los argumentos que se usan actualmente son los mismos que se usaron en esa oportunidad, pero nosotros tenemos que decir que estamos preparadas y que esto no va a volver para atrás nunca más.

Nosotras vamos a seguir para adelante. Ya no nosotras, sino las mujeres y los hombres jóvenes que nos acompañan van a seguir con la idea de que un país en libertad y democracia tiene que funcionar en base a la igualdad. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Continuamos ahora con la lista de los diputados.

Tiene la palabra el señor diputado Giordano.

SR. GIORDANO Señor presidente: voy a hablar en nombre de la Izquierda Socialista, con una voz disonante respecto a lo que plantea el diputado.

No se trata de estar todos felices o no, sino de ver si hay motivos para estarlo. Muchos pueden creer que sí. Esa es la polémica que se va a dar con el tratamiento de este proyecto.

Pero podríamos estar todos felices de verdad si se estuviera tratando una ley que empezara a solucionar los graves problemas que tienen los millones de mujeres en nuestro país. No es el caso.

Por eso vamos a presentar un dictamen, y esto es simplemente un adelanto del debate que vamos a dar en la sesión cuando se trate el tema.

Sabemos que la ley de paridad de género motiva simpatías y cae bien. Al gobierno le gusta mucho criticar a la oposición diciendo que hace un uso electoral; por ejemplo, el uso electoral del caso Maldonado. Bueno, yo diría lo mismo; se hace un uso electoral de esta ley, ya que se aplicará recién en las elecciones de 2019. Pero se considera en medio de la campaña para hacer un uso electoral.

El tema es ver si esta ley es un gran avance de los derechos de la mujer. Tenemos que ubicarnos en lo que se está diciendo. Se quiere hacer creer que el hecho de que haya paridad de género en el Congreso Nacional es un logro por las mayores conquistas que puedan obtener -por medio del proyecto de ley que se vote- las mujeres en nuestro país.

Entonces, se está ante la creencia de que esta paridad de género puede lograr una ley que ponga fin al hecho de que las mujeres ganen un 30 por ciento menos que los varones o que termine con la vergüenza de que se destinen solamente 4,21 pesos por mujer por año supuestamente para combatir la violencia de género.

Como dijo la compañera Soledad Sosa, del Frente de Izquierda, se podría creer que con una paridad de género se estaría más cerca de conquistar el derecho al aborto seguro, legal y gratuito, que no es patrimonio de la izquierda ni nada por el estilo. En buena hora que en la campaña nacional por el derecho al aborto seguro, legal y gratuito haya diputados de todos los bloques y partidos. Pero la ley no se aprueba, y se viene presentando desde hace años. ¿No se sanciona porque no hay paridad de género en el Congreso Nacional? No.

Entonces, ¿qué se quiere decir? Se quiere decir que con un avance, con una mayor representación de la mujer, los derechos de las mujeres estarán más defendidos. Pero no es así.

Fíjense en la gobernadora María Eugenia Vidal. Todo el año se la pasó hablando en contra de los docentes. La mayoría de los docentes son mujeres trabajadoras. ¿Qué les dijo la gobernadora Vidal a las mujeres docentes? Les dijo que tenían de rehenes a sus hijos, que eran las que destruían la educación pública y que era culpa de ellas que las familias humildes tuvieran que pagar las escuelas privadas. Esa fue la campaña de María Eugenia Vidal, mujer de este gobierno, de Cambiemos.

A Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, mujer de Cambiemos, le podríamos preguntar: ¿cuántas redes de trata desmanteló?

Gabriela Michetti hoy se reunió con un genocida, un criminal: Netanyahu. Le dio la mano. Gabriela Michetti, en nombre de Cambiemos. Recibimos a un genocida: Netanyahu. Con más "Gabrielas Michetti" en el Congreso Nacional, ¿combatimos a los genocidas que asesinan niñas y niños palestinos todos los días?

Y así podríamos seguir. Rosana Bertone, gobernadora de Tierra del Fuego...



-Varios señores diputados hablan a la vez.

SR. GIORDANO Yo fui. Apenas asumió Rosana Bertone envió un proyecto de ley para terminar con el 82 por ciento móvil a los jubilados.

Me refiero siempre al mismo problema, de género. Las jubiladas tuvieron que poner una carpa con 14 grados bajo cero para que no les quitaran derechos. ¿Quién? Rosana Bertone, que era mujer. ¿A quién le quitaba derechos? A las jubiladas mujeres.

Y en el caso del gobierno anterior, es muy importante esta reflexión. Con una presidenta mujer, Cristina Fernández de Kirchner, ¿por qué no se aprobó el derecho al aborto? Muchas diputadas del Frente para la Victoria y de otros partidos firmaron el proyecto en la campaña por el derecho al aborto seguro, legal y gratuito. ¿Por qué no hay derecho al aborto? ¿Es acaso porque no hay más Cristina Fernández de Kirchner como senadora, como diputada? No, porque la Iglesia Católica y el PJ, en sus distintas variantes, están en contra, como está Cambiemos en contra del derecho al aborto.

El que haya más diputadas integrantes de los partidos que están en contra del derecho al aborto no certifica que se esté más cerca del derecho al aborto, sino que se está más lejos porque se está contra, porque las mujeres y los varones de Cambiemos y del resto del peronismo están en contra del derecho al aborto.

Así podríamos seguir con tantos otros temas. Simplemente esos son algunos ejemplos para decir que por más que haya un Congreso con mayoría de partidos tradicionales que defienden el capitalismo machista y patriarcal, no va a haber derecho al aborto. Por más que caiga bien, genere simpatía y muchos digan qué bien que haya 50 y 50, o 60 y 40, o lo que fuere de mayoría de mujeres, los problemas de las mujeres, como los problemas de los trabajadores y de los sectores populares, no se van a solucionar. Por eso coincidimos con Ni una menos y demás organizaciones; cuando se enteraron de este tema dijeron que esto no iba a significar ninguna solución.

No sé si tienen una postura alrededor de esto, pero los derechos de las mujeres los vamos a conquistar en la calle con las marchas, con las movilizaciones, etcétera, porque así avanzan las leyes, la Justicia, o lo que fuere, con la lucha y con la movilización.

Quisiera agregar dos temas más. Recién hubo una diputada que dijo que no hay que tocar lo que viene del Senado, ni siquiera una coma, así se aprueba. Pero fíjense que el gobierno está haciendo campaña contra las PASO, diciendo que las PASO no sirven. En su momento, cuando no le iba bien en las encuestas, tenía miedo.

Pero acá en el artículo 1°, que modifica el artículo 60, dice que hay modificar las PASO, y nosotros, desde el Frente de Izquierda, estamos en contra de las PASO, estamos por la nulidad de las PASO. Las PASO son un mecanismo -una ley- proscriptivo para la izquierda y otros partidos que no son tradicionales; sin embargo, fue votado por el gobierno anterior con el apoyo de Cambiemos.

Nosotros estamos en contra porque este proyecto de ley reglamenta las PASO y esta iniciativa, a su vez, en el artículo 8° incorpora una causal más de caducidad y de extinción de los partidos políticos. El artículo 50, que establece las causas de caducidad, agrega otra causa de caducidad que es la violación de la paridad de género en las elecciones de autoridades de los organismos partidarios, previa intimación, etcétera.

Nosotros estamos en contra del histórico artículo 50 del Código, de lo que se dice acá de las causales, como estamos en contra de un montón de cosas a las cuales se refiere este proyecto de ley respecto del Código Nacional Electoral, que van en contra de la izquierda. Por ejemplo, la causal que establece que si no se saca el 2 por ciento de los votos en dos elecciones consecutivas se le quita la personería.

Otro impedimento para que no haya más diputados de izquierda en el Congreso o en la Legislatura es que se pone el piso de un 3 por ciento del padrón electoral -que no es el 3 por ciento de los votantes, sino del padrón electoral, que se trasforma en un 5 o 6 por ciento- para entrar en el reparto de las posibilidades de tener más diputados.

En este caso, hablo específicamente de la izquierda, además de que no hay ninguna introducción, es al revés, se generan más hipótesis en contra de los partidos que no estamos bancados por los empresarios y los bancos; por eso creemos que este proyecto de ley no va.

Nosotros vamos a presentar un dictamen de minoría, explicando con más detalle esta ilusión por la que se quiere hacer creer que se van a solucionar los problemas de las mujeres.

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra el señor diputado Conesa.

SR. CONESA Señor presidente: antes que nada, quiero decir que estoy totalmente de acuerdo con la idea de la paridad. He visto en esta Cámara de Diputados brillar más a las señoras diputadas que a los diputados. De manera que estoy totalmente de acuerdo con el principio.

Sin embargo, creo que acá hay un problema constitucional de por medio. El artículo 45 de la Constitución Nacional dice: "La Cámara de Diputados se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo." El sistema de listas es indirecto, porque primero el partido confecciona la lista y después el pueblo vota con esa lista. Considero que este sistema deforma la democracia.

Hoy hemos visto que, según el diario "La Nación", los lugares de las listas se compran. Además, en la confección de las listas no siempre se pone a las personas más capaces de defender las distintas causas, sino simplemente a las amistades, lealtades partidarias, etcétera. Por eso creo que es mucho mejor el sistema llamado de "circunscripciones uninominales", que rigió en nuestro país por una ley de 1902 y que en 1904 permitió la elección por el barrio de La Boca del doctor Alfredo Lorenzo Palacios, el primer diputado socialista de América.

Incluso, los partidos de izquierda tendrían que estar mucho más de acuerdo con el sistema de circunscripciones uninominales, ya que podría permitirles colocar a muchos más diputados en esta Cámara. Ese fue el caso de Palacios, que en pleno régimen conservador logró una banca importante y luego brilló como ninguno, tanto en la Cámara Diputados como en la de Senadores.

Es cierto que este sistema de circunscripciones uninominales puede estimular la meritocracia -esto es, que haya un Congreso mejor-, pero sobre todo está de acuerdo con la democracia, porque la Constitución dice que esta Cámara se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo. Esa es la democracia. Si los representantes son elegidos por los partidos, ya no hay tanta democracia. Más bien, hay partidocracia, que es una cosa completamente distinta.

Por estas razones, he presentado un proyecto de ley de circunscripciones uninominales, que además deroga las PASO y está de acuerdo con el artículo 47 de la Constitución Nacional. Este artículo establece que cada diez años, cuando se hace un censo, hay que actualizar el número de diputados. Hace treinta años que esto no se hace en nuestro país. Por ejemplo, las leyes actuales determinan que la provincia de Buenos Aires tiene un diputado por cada 223.000 habitantes y que Tierra del Fuego tiene uno por cada 25.000 habitantes. Es decir que un residente ciudadano argentino en Tierra del Fuego tiene nueve veces más poder de voto que un ciudadano residente en Buenos Aires. Un residente argentino en La Rioja tiene tres veces más poder de voto que uno en Buenos Aires. Pregunto: ¿dónde está la igualdad de la ley que proclama el artículo 16 de la Constitución Nacional?

Por eso, reitero que he presentado un proyecto de ley que establece este sistema de circunscripciones uninominales que entiendo es mucho más democrático, y se aplica en Estados Unidos y en Inglaterra, que son los países donde la democracia tiene una mejor tradición.

Cuando se aplicó en la Argentina, obtuvimos una Cámara de Diputados brillante. Fracasó porque lamentablemente -y acá hubo un error de mi partido, lo confieso- el senador Carlos Pellegrini borró la cláusula que establecía el voto secreto; y debe ser secreto porque de lo contrario se cae en la posible compra de votos. Eso arruinó la ley sancionada en 1902. Pero esto no quiere decir que este sistema de circunscripciones uninominales no sea mucho más democrático y mucho mejor para el progreso de nuestro país y de nuestra democracia.

Hoy en día en la Facultad de Derecho -yo soy profesor- veo que se gradúan más mujeres que hombres. De manera que por esta simple circunstancia si se eligiera este sistema de circunscripciones uninominales, es muy probable que la Cámara de Diputados tuviera más mujeres y varones.

No quiero extenderme más en detalle sobre el proyecto de ley que he presentado, pero me parece muy importante que la Cámara tome nota de que este sistema de listas lleva a la corrupción, destruye la verdadera representación y nos convierte en una partidocracia en vez de en una democracia.

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra el señor diputado Alonso.

SR. ALONSO Señor presidente: creo que con este dictamen estamos haciendo un acto no solamente de reparación histórica sino también de estricta justicia.

Yo no hablaría de paridad, sino de empoderar a la mujer. Estamos tratando este proyecto vinculado a los cargos electivos en el orden nacional, pero también quiero señalar que es necesaria la participación de la mujer en todos los ámbitos, no solamente en el político partidario, sino también en el gremial, en el deportivo, en los movimientos sociales, en el comunitario, etcétera.

Hemos alcanzado un grado de consenso que es gratamente reconfortante, pero también quiero dejar registrada en esta ocasión la involución. ¿Por qué hago referencia a la involución? Porque precisamente en un mes de septiembre, hace setenta años, se sancionaba lo que se dio en llamar la ley de voto femenino.

Comenzaba así la mujer a tener los mismos derechos y obligaciones que los varones argentinos, como después quedó consagrado en la Constitución del 49, violentada de manera anticonstitucional por la "Revolución Fusiladora" del 55.

Pero este es un paso adelante. Es un paso muy importante.

Quiero concluir destacando la lucha de las mujeres para que esto se haga realidad. Pero hay una continuidad histórica en esa lucha. Y si usted me permite, señor presidente, voy a dar lectura a algo que la compañera Eva Perón dijo al consagrarse la ley de voto femenino: "Aquí está, hermanas mías, resumida en la letra apretada de pocos artículos, una historia larga de luchas, tropiezos y esperanzas. Por eso hay en ella crispación de indignación, sombra de ataques amenazadores, pero también alegre despertar de auroras triunfales. Y eso último se traduce en la victoria de la mujer sobre las incomprensiones, las negaciones y los intereses creados de las castas repudiadas por nuestro despertar nacional." Y agrega que solo ha sido posible en un ambiente de justicia, de reparación y saneamiento de la patria.

En ese contexto se sancionó el voto femenino. Que este camino que se inicia no se circunscriba exclusivamente a los cargos electivos de manera continua y secuencial a nivel nacional.

¿Por qué tiene que cobrar menos una mujer que un hombre que desarrolla la misma actividad, si la Constitución dice "a igual tarea, igual remuneración"?

¿Por qué se nos exige a los políticos abrir -como corresponde- los brazos a las mujeres para que participen y decidan y los empresarios no hacen lo mismo? Este es uno de los tantos ejemplos que podría citar.

Estoy totalmente de acuerdo con este dictamen, pero no hablo de paridad, hablo de empoderar a las mujeres. Gracias, señor presidente. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora diputada Pitiot.

SRA. PITIOT Ante todo, les doy las gracias a los señores presidentes de las comisiones de Asuntos Constitucionales, de Familia, mujer, Niñez y Adolescencia y de Justicia.

Estaba pensando que uno se quiere reservar para la sesión. Hoy, por supuesto, es un día importante, pero no es un día aislado. Es un día que se construye después de muchos días, muchos años, y se construye en un proceso de trabajo conjunto.

Tal vez algunas cosas en otros ámbitos separen a los bloques y partidos, pero esta iniciativa ha hecho que hoy, 12 de septiembre de 2017, se convierta en un día de logro colectivo. Y para mí, que provengo del sindicalismo, esta palabra no es una palabra más. Lo colectivo son los logros de los compañeros y compañeras que tras las luchas alcanzan sus objetivos y, cuando las cosas se consiguen de esta manera, por supuesto tienen otro gusto.

También me interpelaba acerca de algo que me gustaría compartir con ustedes. El hecho de que hoy estemos discutiendo el tema de la paridad, después de setenta años -como decía el compañero Alonso- de la sanción de la ley del voto femenino, también nos tiene que interpelar respecto a lo cerca o lejos que la sociedad argentina está de la igualdad, si se condice con un tema de convicción social o si afortunadamente o desafortunadamente necesitamos de leyes que nos vayan marcando el paso de la igualdad.

Sin duda, no debemos ser hipócritas. Uno escucha los discursos de muchos que en la posición en contra de la igualdad tratan de reconfortar sus conciencias diciendo que hemos tenido una presidenta -y hay que valorarlo, por supuesto-, tenemos una gobernadora en la provincia más importante del país -y hay que valorarlo, por supuesto- y somos el 37 por ciento en la Cámara de Diputados y más del 40 por ciento en la Cámara de senadores.

Ahora, las conciencias creo que no se tranquilizan buscando excepciones. Las mujeres somos el 50 por ciento de la población mundial y no tenemos la misma representación en los lugares de poder, donde se decide.

Solamente pensemos en este ámbito en el que nos desenvolvemos nosotras, compañeras y compañeros del Parlamento, presidencias de las comisiones del Senado, presidencias de las comisiones de Diputados, comisiones directivas de los sindicatos, presidencias de los partidos políticos. Me parece que tenemos que replantearnos esto. Va a ser un gran paso, hoy es un gran día y sin duda la ley de paridad nos va a dar muchísimas herramientas para poder seguir peleando por la paridad, pero si no tenemos real convicción solamente estaremos siempre detrás de los logros.

Quiero reivindicar, por supuesto, el esfuerzo sostenido de todas las compañeras y compañeros diputados y también de los senadores, y por eso es que hoy estamos justamente discutiendo la sanción del Senado, porque este esfuerzo de los compañeros diputados y senadores, ha sido un esfuerzo sostenido en el tiempo.

Creo que estas son las cosas que a veces nos faltan a los argentinos, es decir, proponernos algo y seguir, seguir y seguir, aunque parezca cansador, aunque parezca que el día no llega. El día llega, hoy llegó y hay que ponerlo como un hito importante.

Quiero hablar en nombre del bloque del Frente Renovador - 1 País y fijar nuestra posición, que, por supuesto, es la de apoyar la sanción del Senado. Entendemos que hay que dar este paso, pero no por una cuestión coyuntural, como en algún caso se mencionó acá. No es un tema de coyuntura, no es un tema partidario, me parece que es un tema de necesidad, es un tema de justicia y es un tema de convicción.

Empecemos a demostrar todos los dirigentes que tenemos convicción, no solamente aprobando esta ley, sino sosteniendo nuestros principios en todos los lugares donde nosotros tenemos roles sociales y políticos. Salimos de acá y tal vez dejamos de ser -o algunos dejarán de ser- diputados, pero seguiremos siendo argentinos y argentinas que peleamos por una sociedad justa. Ese tiene que ser sin duda nuestro desafío.

Quiero terminar simplemente diciendo -y no me lo quiero perder- que las mujeres no queremos más, sino que queremos lo mismo; queremos que no se alteren los ánimos, no creo que sea el caso de los que estamos acá, pero sí de muchos. La ley de paridad no es un drama, al contrario, va a beneficiar a todos los argentinos; que no se le ericen los pelos a nadie, no es un drama, no se va a caer el mundo. Les digo a muchos compañeros y compañeras que no se preocupen; sin duda va a ser un camino más y un paso más para las grandes trasformaciones que nosotros esperamos para la Argentina. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora diputada Lospennato.

SRA. LOSPENNATO Señor presidente: los motivos por los cuales creo en este proyecto de ley y lo apoyo voy a darlos en el recinto para no aburrir acá, pero después de escuchar cómo empezaron algunos diputados su discurso -lamento no esté el diputado Giordano, no lo veo más- en un modo tan misógino, porque nombrar en todos los ejemplos mujeres que deberían ser todo lo contrario, ejemplos de mujeres muy valientes que han llegado a lugares de poder atravesando muchas dificultades, con las que podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con lo que hicieron, pero que no se les puede negar que seguramente han tenido muchas más dificultades para acceder a esos cargos, y que haya dicho, por ejemplo, que el saludo de la vicepresidenta de la Nación al presidente Netanyahu le pareció una cosa aberrante y no mencionar que al presidente Netanyahu lo han saludado decenas de otros funcionarios -hombres y mujeres-, pero es una mujer la que le molestó, me parece un discurso absolutamente misógino y no quería dejar pasar esta oportunidad para señalarlo.

Lamento muchísimo que la izquierda, que no quiere acompañar esta iniciativa, tenga que venir a decir semejante cantidad de pavadas para justificarse en lugar de dar una razón concreta de por qué no quieren esta ley.

Por otro lado, quiero resaltar que este proyecto de ley es el trabajo de una multipartidaria en la que hemos participado todo el resto de los bloques; con muchas compañeras con las que en casi en el resto de los temas no estamos de acuerdo, pero que en este tema hemos trabajado durante meses hacia el interior de nuestros bloques para convencer a sus integrantes. Entre los distintos bloques hemos hecho un trabajo militante, conjunto, acompañándonos unas a otras.

Esto es lo más importante y va a ser lo más importante de la experiencia de la sanción de esta ley que probablemente sea votada por más del 90 por ciento de la Cámara. Esto sucede en muy pocas ocasiones. En el Senado ya se votó por unanimidad. De manera que es una ley que claramente representa al pueblo argentino, más allá de las cosas que tuvimos que escuchar al inicio de esta reunión, que realmente lamento.

Quiero dar mi agradecimiento a todas las diputadas que integraron esta comisión multipartidaria por la paridad, así como a todos los colegas diputados y diputadas de los distintos bloques que van a acompañar esta iniciativa. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora diputada Silvia Alejandra Martínez, presidenta de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia.

SRA. MARTÍNEZ (S.A.) Señor presidente: lo primero que quiero destacar, en consonancia con lo que acaba de decir la diputada Lospennato, es que ha habido una construcción transversal que ha sido determinante para que hoy podamos estar reunidos y reunidas con el fin de abordar un tema que suma de manera sustancial a la democracia y a los derechos humanos, particularmente de las mujeres.

Quería decir también que ha tenido mucho que ver en esto, más allá de su función, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Pablo Tonelli. Recuerdo cuando le planteamos el anhelo que teníamos de que este tema pudiera abordarse rápidamente. Se lo comentamos. Luego remitimos una nota de carácter multipartidario. En seguida respondió que le parecía muy bien someter el tema a debate y tratamiento. Él sugirió una fecha, y ese momento llegó.

También habíamos hablado del tema con el presidente de la Comisión de Justicia, Diego Mestre, quien nos transmitió que la paridad de género era su bandera, y que por tanto compartía plenamente lo que nosotros perseguíamos e iba a hacer todo lo posible para que esta reunión pudiera realizarse.

Aquí estamos, con una construcción que es histórica. Si bien es cierto que es necesario el correlato de la sesión para debatir y aprobar el proyecto, creo que este paso es determinante. Aquí también comienza a notarse lo que va a pasar en el recinto.

Sin lugar a dudas, se han dado avances importantes tanto en el país como en la región. Las ratificaciones por parte de la CEDAW, del Protocolo Facultativo y de la Convención de Belem do Para han sido significativas, así como otras leyes y normas que en algunos casos también abordan este tema.

Estamos a veintiséis años de la sanción de la ley de cupo. Está aquí una de sus autoras, Norma Allegrone. Es una alegría que ella esté siendo testigo de esto. Sé que le genera una gran felicidad y que se siente parte. Quiero destacar también la presencia de otras organizaciones de la sociedad civil, como Cippec, ELA y Amnistía Internacional Argentina. Todos ellos han colaborado y han impulsado este proyecto, por lo que deben sentirse absolutamente parte de este logro.

Quisiera decir también que la ley de cupo, si bien ha constituido un gran impulso para que se pudiera incorporar mujeres a las cámaras de Diputados y de Senadores, no ha podido evitar que se produjera un estancamiento a partir de 2007. Considero que debemos reaccionar ante esto. Ese dejar de producirse la incorporación de mujeres tiene que alarmarnos, porque ha sido justamente la integración de mujeres lo que ha permitido que normas muy importantes vinculadas con nuestros derechos pudieran tratarse. Entre estas normas, por ejemplo, están las leyes vinculadas con la trata de personas y con la salud sexual reproductiva, además de numerosas incorporaciones al Código Civil y Comercial de la Nación, que también tienen que ver con cuestiones de género.

Quiero mencionar algunos mitos que suelen aparecer cuando se habla de este tema. Se habla de meritocracia, por ejemplo. Quiero comentar que en este caso las mujeres con títulos superiores dentro del Senado de la Nación alcanzan el 90 por ciento, mientras que los varones, el 69 por ciento. En el caso de la Cámara de Diputados, 76 por ciento de mujeres y 72 por ciento de varones.

Pero hay otro mito. Se habla de que la participación de las mujeres cuando tienen un rol asignado a las tareas de cuidado -que es un tema que estamos dispuestas a abordar y que tiene que ver con la democratización de las áreas de cuidado-, estamos siempre dispuestas a esforzarnos doblemente. Esto se nota en dos temas.

Uno de ellos es el presentismo -o hablemos del ausentismo. El ausentismo de los varones en las sesiones -según un estudio realizado por Andy Tow entre 2001 y 2016- fue de un 30 por ciento, mientras que el de las mujeres fue de solo un 24 por ciento. Ese es un dato interesante.

Hay otra cuestión también que tiene que ver con la presentación de proyectos en la Cámara. En el año 2013 la presentación de proyectos alcanzó un número muy significativo: el 63 por ciento de los presentados fueron por mujeres y en el año 2014, el 52 por ciento.

Hay otro dato relevador para otro mito que dice que la igualdad se va alcanzar con el paso del tiempo. Y debo mencionar algo sobre este estancamiento que surge a partir del año 2007 que detiene ese crecimiento y llega solamente al 38 por ciento.

Quiero citar una editorial del diario "La Nación" que me pareció muy interesante traerla a colación, que tiene que ver con un argumento que pretende sostener que a la paridad no debería llegarse a través de una ley. Sin embargo, los datos que se ponen en consideración son determinantes para sostener que sí es necesaria una norma de esta naturaleza.

Esta editorial dice que los demás países de América latina dictaron leyes de cuotas en forma sucesiva; siete han ido más lejos al imponer la absoluta paridad política -50 por ciento-, y se trata de Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Panamá. De los 194 países en el mundo, 45 han avanzado en este tema por ley de cuotas legisladas y otros 50 aproximadamente lo han hecho por ley, a través de cuotas de partido en sus estatutos.

Esta editorial también hace referencia a que es difícil cuestionar que siendo las mujeres la mitad de la población, no alcancen una proporción de representación semejante en los parlamentos, y que tampoco puede negarse que la visión femenina enriquece la agenda de los temas públicos.

De manera tal que esto no hace más que sustentar la necesidad de una ley de esta naturaleza. Estamos ante un momento histórico y creo que los y las integrantes de esta Cámara de Diputados -porque el Senado ya lo hizo-, vamos a formar parte de los que vamos a dar un paso extraordinario, progresista absolutamente y al que nadie que comprenda totalmente la agenda que se encuentra pendiente podría negarse a acompañar.

Aun en tiempos electorales, la paridad genera estos puntos de encuentro. Celebro absolutamente que estemos dispuestos a aprobar este dictamen y luego llevarlo al recinto para que se transforme en ley. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora diputada Álvarez Rodríguez.

SRA. ÁLVAREZ RODRÍGUEZ Señor presidente: hoy es un día muy importante porque, si Dios quiere, estas tres comisiones conjuntas vamos a dictaminar sobre un proyecto que viene del Senado del Nación, de la senadora por San Juan, Marina Riofrío, del Frente para la Victoria-PJ, que fue votado el 19 de octubre de 2016.

Como todos sabemos, tuvimos dos iniciativas: una que se presentó en Diputados y otra en Senado. Finalmente, y a casi un año de esa sanción con 57 votos afirmativos y 2 negativos podemos avanzar en este proyecto que se trabajó, como bien dijeron todas mis compañeras y compañeros, de manera conjunta y transversal desde los distintos bloques, logrando un acuerdo para que, a los setenta años de la sanción de la ley del voto femenino, sea realidad.

Y justo en este mes de septiembre. El 9 de septiembre de 1947 fue votada la ley, y el 23 de septiembre de ese mismo año se promulgó. Es entonces un homenaje que las mujeres y los varones argentinos -después de haber tenido una presidenta electa por el voto popular, como fue Cristina- podamos tener este avance en materia de género, que es nada más y nada menos que el "una y uno" o la paridad que lograremos para los cargos legislativos.

Hemos escuchado los mismos argumentos, los mismos agravios y los mismos conceptos que hace setenta años. Los hemos escuchado pacientemente. Hemos tratado -como recién decía Alejandra- de desatar y deshacer cada uno de los prejuicios, de los mitos que se han vertido en medios públicos. La verdad es que creo que lo hemos logrado. Sobre todo, el concepto de que empoderar a las mujeres no implica el debilitamiento de los varones. Me parece que esto es central.

Empoderar a las mujeres implica más y mejor democracia, construida entre y para todos. Debilitar a los varones, como debilitar a las mujeres, redunda en la falta de empleo, en empleos precarios, en problemas de seguridad, en las problemáticas cotidianas -que no tienen nada que ver con que haya más mujeres en los parlamentos que, por otro lado, es un tema de ejemplaridad pública.

Los diputados somos representantes del pueblo de la Nación, y los senadores son los representantes de las provincias argentinas. Es muy importante que en estas instituciones podamos ser ejemplares en la distribución -en la justicia distributiva, equitativa-, porque las mujeres argentinas somos el 51 por ciento de la población y merecemos justicia en la representación.

Finalmente, quiero dar algunos ejemplos. En la Universidad de Buenos Aires hoy 7 de cada 10 estudiantes de medicina son mujeres. Si a ellas les confiamos nuestra salud, también podríamos experimentar confiar en ellas la actividad legislativa y todos los temas pendientes de consideración, que aquí se mencionaron hoy.

Y son tres grandes ejes. El primero, la prevención de la violencia de género -que en Argentina es un flagelo que mata mujeres todos los días en sus casas- y la sanción de las leyes que necesitamos para que las áreas involucradas en dicha problemática se fortalezcan y seamos más efectivos.

El segundo, todo lo que tiene que ver con la promoción de derechos y acciones positivas para las mujeres, -como las tareas de cuidado-, la defensa de "a igual tarea, igual salario", y la no extensión de la edad jubilatoria.

Todas estas cuestiones en las que tenemos que trabajar son agendas que con más mujeres aquí presentes mejor podremos defender.

Quiero finalizar diciendo que sentimos que hoy se está cumpliendo con el artículo 37 de la Constitución, y que la real igualdad de varones y mujeres en el acceso a los cargos ejecutivos y partidarios está más cerca. Muchísimas gracias. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora diputada Gaillard.

SRA. GAILLARD Buenas tardes a todos. La verdad, es una alegría estar compartiendo esta reunión de comisión. No son muchas las alegrías que uno tiene en el Congreso. Yo voy por el cuarto año como diputada y la verdad es que he tenido la suerte de tener dos momentos de mucha alegría.

Uno fue cuando discutimos y logramos aprobar el proyecto de ley sobre el uso del cannabis medicinal; el otro es el actual con el tratamiento de este tema.

A veces parece que el Congreso es más permeable a la ciudadanía que a las presiones de las corporaciones, y esa es la manera en la que vamos a estar más cerca de la gente.

Me parece que este es un tema que sin duda va a fortalecer la democracia porque, como decía Cristina, no se trata de una guerra contra los hombres, sino de que las mujeres tengamos una democracia paritaria, que implica una democracia real, que en el Congreso esté cristalizada la conformación de la sociedad.

La sociedad está integrada por una mitad de mujeres y otra de hombres. Así debe ser la conformación del Congreso. Esta es la mejor manera de reflejar en cada ley la necesidad que tenemos las mujeres, que no son las mismas que tienen los hombres.

Acá no nos vamos a mentir. Hay una realidad y es que para que las mujeres lleguemos a los lugares ha habido una lucha ardua de muchas mujeres que hoy nos acompañan y celebro que hoy estén con nosotros. La ley de cupo fue muy importante para que las que estamos aquí presentes podamos hablar y ser diputadas, porque no tengo dudas de que si no hubiera ley de cupo, no seríamos las que hoy estamos aquí sentadas. Entonces, pido un aplauso para las compañeras que lucharon por esa ley y que hoy siguen bregando y luchando por nuestros derechos. (Aplausos.)

Las veo con muchos años pero con la misma intensidad, la misma vitalidad y esa jovialidad de la lucha para que hoy tengamos la democracia paritaria. Por ellas, por nosotras y por los temas que faltan discutir, porque no podemos mirar para otro lado.

Cuando decía que discutíamos el cannabis, todos creían que eso iba a ser difícil y que había muchos prejuicios. Muchas veces somos nosotros más prejuiciosos que la sociedad, y la sociedad está mucho más avanzada.

Con el tema del aborto también tenemos que dejar de mirar para otro lado. Es un tema de salud pública; las mujeres se mueren, somos nosotras las que nos morimos por abortar y son las mujeres más pobres las que mueren por abortar en lugares clandestinos, porque al estar penalizado tienen temor de ir a los centros de salud, a los hospitales. Entonces, tenemos que dejar de mirar para otro lado y hacer frente y discutir los temas, así tengamos posiciones diferentes. Tengo la certeza de que si firmamos este dictamen seguramente se convierta en ley, que es lo que esperamos que pase pronto.

Este Congreso estará conformado por la mitad de mujeres y la mitad de hombres y, sin duda, vamos a poder avanzar en uno de los temas que perjudica más a las mujeres que es cuando tenemos un embarazo no deseado o tenemos que ir a interrumpir un embarazo. Entonces, me parece que hay que avanzar con una agenda que tenemos pendiente, pero que no puede tapar la alegría de estar dando un paso crucial que sin duda significará que podamos avanzar en muchas otras cosas.

Por último, quiero hacer un pedido a la diputada Alejandra Martínez. En su comisión tiene todo un conjunto de proyectos que tienen que ver con abordar el tema de la violencia de género, que es un tema que entendemos es estructural de la sociedad -porque vivimos en una sociedad machista- y tiene que ser abordado de una manera integral.

Allí hay más de diez proyectos firmados por diputados de los distintos bloques políticos y esperamos que pronto convoque al plenario para tratar el paquete de leyes Micaela. Estas iniciativas fueron presentadas por distintos diputados, entre ellas la diputada Álvarez Rodríguez, la diputada Donda y otros diputados, y tienen que ver con combatir la violencia de género con una mirada integral para no actuar una vez que el femicidio ocurrió, sino para prevenirlo y que el Estado se haga presente. Muchas veces se habla de Ni una menos y estamos por las consignas contra la violencia, pero necesitamos pasar de lo declarativo a la acción y para que haya acción el Estado tiene que destinar recursos, tiene que tener los recursos. En consecuencia, tenemos que sancionar leyes con presupuesto específico para poder hacer frente a la violencia de género.

No tengo dudas de que esta ley va a permitir, más aun siendo que estamos en el Parlamento, que la agenda de género esté mucho más presente y que se tome más nota de nuestras necesidades y problemáticas. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora diputada Austin.

SRA. AUSTIN Señor presidente: voy a ser bastante breve porque mucho se ha dicho.

En primer lugar, quiero decir que hoy tenemos algo que lamentar y algo que celebrar. Lo que hay para lamentar es que estemos transitando el proceso electoral de este año sin una ley de paridad, cuando se da la paradoja de que en un mismo día obtuvimos dos sanciones, la de Diputados y la del Senado.

Nosotros hubiéramos querido que se discuta en el marco de una reforma electoral integral, para también tratar aquellas otras cuestiones que cercenan derechos, pero las circunstancias no lo permitieron.

Lo que tenemos para celebrar es que hoy estamos finalmente, después de tanto tiempo, convocando a las tres comisiones por un dictamen que está en condiciones de ser aprobado.

Esto tiene que ver con dar cumplimiento a lo que manda nuestra Constitución en el artículo 37 -que ya se ha señalado-, en el sentido del reconocimiento, después de la reforma del año 94, de la igualdad real de oportunidades de varones y mujeres para el acceso a cargos electivos y partidarios.

No hay derechos políticos si no hay igualdad. No hay una verdadera democracia sin el reconocimiento de la paridad como mecanismo habilitante. Como decía el gran jurista Boaventura de Sousa Santos, las personas tienen derecho a ser iguales cuando las diferencias los inferiorizan, y tienen derecho a ser diferentes cuando la igualdad los descaracteriza. ¿Por qué aparecen las medidas de acción positiva para garantizar la inclusión de las mujeres en la vida pública? Porque la realidad habla por sí sola.

Como recién se dijo, en 1991 el 6 por ciento de la Cámara de Diputados estaba integrada por mujeres. Hizo falta que la Argentina avanzara con la ley de cupo femenino para llegar a donde hoy estamos. Pero llegamos hasta ahí, apenas un poco por encima de lo que mandaba la ley de cupo. Pero también hay que mirar lo que ocurre en los demás poderes. Hoy las mujeres somos mayoría en las carreras de Derecho, así como en el sistema judicial, con un 74 por ciento. Sin embargo, apenas el 15 por ciento llega a ser jueza. Lo mismo ocurre en los ejecutivos.

Para no irme muy lejos, en el 95 por ciento de las dieciocho ciudades más grandes de la provincia de Córdoba gobiernan varones. El 80 por ciento de estas ciudades, por otra parte, nunca tuvo a una mujer al frente del Ejecutivo. Ni hablar si miramos la composición de los gabinetes.

Por lo dicho, el desafío que tenemos es mucho más grande que lo que hoy estamos tratando, aunque este es un paso necesario que tenemos que dar. Lamento el discurso de la izquierda, ya que estoy segura de que sus votantes le van a demandar otra posición. Escudándose en mirar lo que falta, se niegan a dar este paso necesario que tenemos que transitar para garantizar el derecho para hombres y mujeres. No sólo se trata del acceso a los cargos electorales, sino también -y fundamentalmente- a los cargos partidarios. Si no discutimos los lugares donde se tejen las tramas de poder de la política, también va a ser muy difícil romper con las bases que sostienen estas desigualdades.

También lamento las declaraciones del diputado Giordano cuando se arroga el derecho de creer que los varones pueden representar mejor los derechos de las mujeres, al animarse a juzgar las posiciones que han tenido las mujeres respecto de distintos temas. Permítannos tener el derecho a la igualdad que demanda nuestra Constitución y los tratados internacionales que ha ratificado nuestro país. La igualdad de derechos es el principio gestante de nuestra democracia. Esa igualdad supone que las mujeres, en ejercicio libre de la representación, podamos decidir por nosotras mismas. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Tiene la palabra la señora diputada Ana Carla Carrizo.

SRA. CARRIZO (A.C.) Señor presidente: voy a ser muy breve.

Quiero hacer tres reflexiones rápidas pero necesarias. En primer lugar, hoy estamos celebrando un hecho simple, que costó mucho tiempo: decir que hombres y mujeres somos iguales en política. Nada más, pero nada menos.

¿Cuánto nos llevó esto en la Argentina? Hay una cronología de la igualdad. En 1911 surgieron las primeras sufragistas. Salimos a la escena pública, aún con vergüenza de nosotras mismas. En 1947, el derecho a votar. Pudimos decirnos ciudadanas e ingresar a ese lugar misterioso, el cuarto oscuro. En 1991, el derecho a representarnos políticamente en un tercio. Aquí están algunos de los trece nombres propios de esa historia: Norma Allegrone de Fonte, María Luisa Storani, Mabel Bianco y Marcela Durrieu. En 1994, la reforma de la Constitución, que en su artículo 37 habla de la acción positiva para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres en política. Finalmente, en 2017, el dictamen de hoy: el derecho a representar sin estar en un lugar marginal. Uno y uno, eso es paridad. Son siete letras: paridad. Así se llama la igualdad. Dos siglos en la argentina. Eso celebramos hoy.

En segundo término, ¿qué pasó con el cupo? ¿Qué pasó entre 1991 y 2017? ¿Por qué esperamos tanto? Hubo un aprendizaje para que el año pasado pudiéramos instalar la paridad como política en el Congreso de la Nación. Hubo una fecha y muchos actores. La fecha fue el 3 de junio de 2015, el Ni una menos en Argentina.

En esa plaza, que no fue partidizada -en la que mujeres, adolescentes y niñas salieron por sí mismas a nombrarse-, nos dijeron a las mujeres del Congreso: hay mujeres en política, pero faltan políticas para las mujeres en la Argentina.

Lo pudimos ver, pero ese evento nacional espontáneo del poder social de las mujeres y las niñas en Argentina, junto al gran apoyo de las ONG, a todas las ONG, nos permitió tener el coraje de poder poner en un lugar de incomodidad a aquellos colegas varones que pudieran querer impedir el derecho a la igualdad. Y así lo hicimos.

El slogan interpartidario de las mujeres fue: los derechos no tienen partidos, los derechos tienen razones.

El desafío que nos queda a las mujeres de hoy es darles muchas razones a esas mujeres que se movilizaron un 3 de junio de 2015, poder representarlas mejor gracias a la paridad y decirles que las mujeres que estamos en política vamos a garantizar políticas para que las mujeres de la Argentina seamos cada vez menos desiguales entre nosotras mismas.

Finalmente, no debemos tener ningún pudor. No hay que explicar que somos mejores ni peores. Podemos ser mejores o podemos ser peores. Tampoco tengamos una visión mitológica ni naïve de nosotras mismas; nos une con los varones la condición humana. Podemos representar mejor o peor, incluso podemos hacer la guerra, pero lo que está en discusión aquí es un punto clave: que somos iguales. Ni más ni menos. Esa es la paridad. La verdad, es un gran logro haber empezado a conquistarlo en la Argentina.

Gracias a todos los que nos animamos a traer esa voz al Congreso y, obviamente, a los colegas varones que nos apoyaron. Pero la ambición de poder hay que vivirla sin pedir permiso en la Argentina. Celebro eso. (Aplausos.)

SR. PRESIDENTE TONELLI Queda concluida la lista de oradores, pero le damos la palabra a la señora diputada Sosa, que la pidió por haber sido aludida.

SRA. SOSA Gracias, presidente. Quiero hacer una defensa, porque se ha hecho un ataque hacia el Frente de Izquierda por parte de la diputada Lospennato, que me parece que se ha retirado.

Quiero aclarar que el diputado Giordano representa al Frente de Izquierda. De los 37 bloques parlamentarios que hay en esta Cámara de Diputados solamente un bloque, el Frente de Izquierda, integralmente defiende el pliego de derechos no reconocidos a las mujeres, empezando por la legalización del aborto.

Se lo ha caracterizado de misógino. Yo escucho a las diputadas del radicalismo, de los partidos tradicionales, decir que el hecho de que haya más mujeres -como acaba de decir la diputada Carrizo- es una mejor posibilidad de representar a quienes luchan por el Ni una menos. Pero en este texto del proyecto de ley no está planteado que se crea, por ejemplo, un mecanismo o una banca para ese movimiento, que es también muy heterogéneo. No están planteando eso. Incluso en este mismo debate, donde todos se levantan y se van, no hay ni siquiera pasión para discutir algo como esto y compararlo con lo que fue realmente la conquista del voto femenino.

No estamos en presencia de un hecho histórico, porque si así fuera, tendríamos esta sala repleta de mujeres; afuera estaría lleno de mujeres del Ni una menos marchando en todo el país. Si realmente esto fuera histórico, habría un poco de pasión en esta discusión, pasión que no puedo encontrar ni en las propias diputadas que lo defienden.

Creo que la misoginia está dentro de sus propios partidos, que tienen que apelar a esto para poder tener un lugar. Por eso nosotros decimos, en nuestro nombre, "no al carrerismo político", y dejamos en claro que no hay misoginia de parte del Frente de Izquierda.

Creo que la diputada tiene los mismos problemas de concepto que el exministro de Educación respecto a lo que es aborto y lo que es Ni una menos. Gracias.

SR. PRESIDENTE TONELLI Queda concluido el plenario de las tres comisiones. (Aplausos.)

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