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PROYECTO DE TP


Expediente 7025-D-2014
Sumario: DECLARAR DE INTERES DE LA HONORABLE CAMARA DE DIPUTADOS DE LA NACION LAS CEREMONIAS CONMEMORATIVAS QUE REALICEN LAS PROVINCIAS DE MENDOZA, SAN JUAN, SAN LUIS Y LA RIOJA EN HOMENAJE AL BICENTENARIO DE LA DESIGNACION Y ASUNCION DEL GENERAL JOSE DE SAN MARTIN COMO GOBERNADOR E INTENDENTE DE CUYO.
Fecha: 08/09/2014
Publicado en: Trámite Parlamentario N° 118
Proyecto
La Cámara de Diputados de la Nación
RESUELVE:


Declarar de interés de la Cámara de Diputados de la Nación las ceremonias conmemorativas que realicen las provincias de Mendoza, San Juan, San Luis y La Rioja en homenaje al bicentenario de la designación y asunción del General José de San Martín como Gobernador e Intendente de Cuyo.
Promover en la Cámara de Diputados de la Nación la institución, en el marco del bicentenario de la organización del Ejército de Los Andes, de una distinción destinada a nominar a personas y organizaciones que por su trayectoria y contribuciones a la integración regional, solidaridad y unidad continental, simbolicen y evoquen los valores permanentes que cultivara el General José de San Martín.
Propiciar el desarrollo de un programa de actividades legislativas en memoria del Gran Capitán y, en especial, de aquellas relacionadas al bicentenario de su designación como Gobernador e Intendente de Cuyo.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


José de San Martín fue designado "Gobernador Intendente de Cuyo" el 10 de agosto de 1814 y toma posesión de su cargo el 12 de septiembre. El Director Supremo Posadas lo designa atendiendo la solicitud del mismo San Martín, con jurisdicción en las provincias de Mendoza, San Juan y San Luis.
Tal pedido tenía una intención muy precisa, ya que el prócer consideraba a Mendoza como el lugar estratégico para emprender la guerra de la independencia. Logró transformar, con este fin, a la región de Cuyo en el núcleo político y militar desde donde se gestó y planificó la emancipación de América del Sur.
Ocupó tan importante cargo desde septiembre 1814 hasta octubre 1816, cuando decidió dejar esa responsabilidad para dedicarse a terminar de ordenar sus tropas. En ese transcurso no sólo organizó el Ejército de Los Andes, sino que también llevó a cabo una exitosa gestión a favor del progreso social.
Un breve repaso histórico indica que antes de la creación del Virreinato de Río de la Plata, Mendoza, San Juan y San Luis dependía de la Capitanía General de Chile, pasando después a formar parte de la Intendencia de Córdoba; pero las circunstancias políticas y el relativo aislamiento geográfico en que vivía Cuyo exigía para estos territorios mayores grado de autonomía para su mejor desempeño. De allí que la Junta de Gobierno de Buenos Aires puso término a esta situación creando por Decreto del 29 de noviembre de 1813 la Intendencia de Cuyo, fijando por Capital la Ciudad de Mendoza.
Muchas de las obras que se iniciaron o impulsaron bajo gobierno de San Martín pueden disfrutarse hoy, tales como el famoso paseo Alameda, la biblioteca pública que lleva su nombre o el Archivo General de la Provincia. Fomentó la educación dictando instrucciones a los maestros de escuela, prohibió los castigos corporales a los alumnos y contribuyó a la creación del colegio de la Santísima Trinidad, primer establecimiento educacional mendocino de enseñanza secundaria.
Como buen conductor, San Martín supo rodearse de los mejores hombres que encontró a su llegada a Cuyo: en San Juan su referente fue el Teniente Gobernador José Ignacio de la Roza; en San Luis, el General Vicente Dupuy y en Mendoza, el Coronel Toribio de Luzuriaga, el que en 1816 ocuparía el cargo de Gobernador Intendente que dejaría vacante el Gran Capitán.
La orientación de su gobierno era clara: había que trabajar, crear y producir para satisfacer las necesidades del ejército y el consumo interno, elevando el nivel alimentario de la población y dentro de lo posible prepararse para satisfacer la demanda externa. De allí que dio especial atención a los recursos del fisco, organizando el sistema impositivo de manera que pagaran más los que más tenían y en ocasiones exigió "contribuciones obligatorias" a comerciantes y hacendados; no titubeó tampoco al confiscar los bienes de los españoles que no apoyaban la causa americana. En poco tiempo tomó decisiones que cambiarían la vida económica del lugar, ampliando los canales de riego para extender las áreas cultivables y promoviendo la minería en busca de cobre y plomo e impulsando la industria del cuero, los tejidos, la herrería y la imprenta. San Martín dio un gran impulso a la industria vitivinícola en Mendoza y San Juan importando nuevas cepas y trayendo al país a expertos europeos para mejorar su calidad. Además reglamentó el trabajo de los peones en el campo, controló el funcionamiento de las pulperías y ordenó la vacunación masiva contra la viruela.
Cuando supo que a los presos en la cárcel de Mendoza les daban de comer cada 24 horas, se dirigió al Cabildo para que se incluyera la cena en su alimentación.
La cuestión sanitaria fue una de las preocupaciones centrales de su gobierno. Sostenía que " (...) convencido que en nuestro estado político, uno de los primeros cuidados del Gobierno debe ser el aumento de la población y la conservación delos habitantes del Hemisferio Americano para que haya brazos suficientes al cultivo de la agricultura y ejercicio de las artes, y comercio, al mismo tiempo que no falten quienes presenten sus pechos al tirano que intenta oprimir los sagrados derechos de nuestra civil libertad que con gloria sostenemos...."
La agricultura era la actividad económica más importante de la región y San Martín se dispuso a estimular y favorecer la producción agraria. Uno de los aspectos estratégicos para ordenar el régimen agrario era el riego. El Bando del 25 de octubre de 1815 que dispone medidas para mejorar el sistema de riego procurando que todos obtuvieran la justa distribución para sus necesidades decía, " Todo poseer de tierras, bajo el riego de la acequia de la ciudad (incluyéndose hasta la menor quinta) entregará al comisionado respectivo, según el derrotero del margen en el término de un mes contado desde esta publicación, un diseño o planta sujeta a escala que demarcando la figura y extensión de su finca con sus términos, y deslindes a todo rumbo, demuestre exactamente el número de cuadras que comprende (...) Ejecutado el arreglo prevenido, se prohíbe a todos indistintamente adelantar más labranzas, sin previa licencia del regidor juez de aguas, so pena de perder el terreno labrado o su importe aplicado por mitad al denunciante y obras hidráulicas". Este el registro de todos los terrenos regados, es el antecedente de nuestra Ley de Aguas y una herramienta fundamental para planificar la expansión agrícola de los oasis cuyanos bajo riego.
También otro bicentenario llama a la recordación y el homenaje: es el inicio de la organización del Ejército de los Andes y de la gesta libertadora de América. Desde su llegada a la provincia de Mendoza el Gran Capitán se dedicó a organizar el Ejército de los Andes. Si bien Buenos Aires ayudó con aportes económicos, la mayor parte de los fondos, la fuerza de trabajo, armas, vituallas, ropas y caballería, fueron aportados por Cuyo. En su acción como gobernador, comienza San Martín por dar el propio ejemplo con la renuncia a la mitad del sueldo que le corresponde. Si todos debían hacer sacrificios en favor de la lucha por la independencia, él se adelantó a todos.
Para ese propósito independentista formó un gran campamento militar el noroeste de la ciudad de Mendoza en El Plumerillo, donde hoy se encuentra el aeropuerto de la ciudad. Allí formó a sus soldados y oficiales, confeccionó uniformes y fabricó sables, fusiles, cañones, municiones y pólvora. La historiadores acuerdan que, "Definidas las líneas generales del plan de campaña, San Martín inició los trabajos para organizar el ejército con que habría de llevar a cabo la gran empresa, sobre la base de los dos únicos núcleos de tropas que existían en Mendoza: el Cuerpo de Auxiliares de Chile, al mando del coronel Gregorio de Las Heras - que fue llevado a Mendoza después de la derrota de Rancagua, en 1814- y las milicias cívicas de la provincia, agrupadas en dos cuerpos de caballería y dos batallones de infantería denominados Cívicos Blancos y Cívicos Pardos. Al mismo tiempo que se organizaba el ejército había que atender a la defensa inmediata del territorio, siempre amenazado desde Chile. Esta eventualidad obligó a San Martín a aumentar urgentemente los efectivos de los cuerpos mencionados y colocarlos en condiciones de afrontar las tareas de protección más indispensables, para lo cual implantó una especie de servicio militar obligatorio para la provincia de Cuyo.
El 8 de noviembre de 1814, se creó el Batallón N° 11 de Infantería, con los citados contingentes de Auxiliares de Chile más un escuadrón de caballería. A mediados de diciembre, se incorporaron dos compañías del Batallón N 8, procedentes de Buenos Aires, y una compañía de artillería con cuatro piezas, a las órdenes del sargento mayor Pedro Regalado de la Plaza. Los efectivos obtenidos hasta entonces (400 hombres y 4 cañones) estaban muy lejos de las mínimas necesidades futuras, lo que indujo a San Martín a disponer la incorporación de nuevas tropas.
A partir de 1815, el infatigable gobernador de Cuyo aplicó una serie de procedimientos expeditivos para llevar el ejército al pie orgánico exigido por la magnitud de la empresa a realizar y en los que fue auxiliado por el Gobierno de Buenos Aires. En el mes de febrero, consiguió que le incorporasen nuevas dotaciones de artillería. El 26 de julio, llegaron a Mendoza los Escuadrones 3 y 4 de Granaderos a Caballo, enviados por el Director Supremo, al mando del capitán Soler y del teniente Lavalle, llevando vestuario, equipo y armamento para 400 soldados.
El 14 de agosto, San Martín recurrió al voluntariado, con lo que obtuvo algunos contingentes apreciables. Con los emigrados chilenos organizó la Legión Patriótica de Chile y, faltándole aún 130 hombres para completar los escuadrones de granaderos, publicó el célebre bando: "tengo 130 sables arrumbados en el cuartel de Granaderos a Caballo, por falta de brazos que los empuñen..., que le aportó igual número de voluntarios. Hacia octubre de 1815, el incipiente ejército contaba ya con unos 1.600 soldados de infantería, 1.000 de caballería de línea y 220 artilleros, con 10 cañones.
Su esposa Remedios de Escalada trabajó con la misma intensidad y en pocos días era el centro de la sociedad mendocina, que simpatizo rápidamente con la primera dama. Fue ella quien organizó la donación de joyas para el servicio de la patria, y fueron damas mendocinas, sanjuaninas y puntanas, quienes bordaron la bandera de los Andes jurada el 5 de enero de 1817, en el mismo día que se consagró patrona del ejército a la Virgen del Carmen de Cuyo. El hogar de San Martín se instaló en una modesta casa de la actual calle Corrientes y allí nació, el 24 de agosto de 1816, su única hija, Merceditas. Es por esto que en Cuyo se celebra ese día como ¨Día del Padre" en honor al "Padre de la Patria".
Mendoza resultó ser una base ideal de operaciones para San Martín, quien contó con la colaboración de sus habitantes. Todo Cuyo estuvo al servicio del ejército, incluso indios pehuenches y negros esclavos. Cientos trabajaron día y noche en la maestranza que dirigía Fray Luis Beltrán, en el molino de Tejeda, o en la fábrica de pólvora de Álvarez Condarco. También cientos de mujeres tejían ponchos, mantas, picotes y cosían ropas para los 7000 hombres que llegó a tener el ejército.
Finalmente, en enero de 1817, sus tropas partieron a través de la cordillera de los Andes, desde Mendoza hacia Chile y de allí hacia Perú por las aguas del Océano Pacífico, realizando con éxito la causa que había guiado toda su voluntad: la independencia y libertad de América.
El gran hombre que hoy rememoramos, al cumplirse el Bicentenario de su llegada a la Región de Cuyo, es sin duda un ejemplo de líder militar y conductor político en todo el mundo. Guía y modelo a seguir en las decisiones que benefician a toda la sociedad. Demostró en su vida una total coherencia de pensamiento, palabra y acción. Antepuso su bienestar y a veces hasta su propia vida y la de su familia en pos de la causa a la que se consagró, en beneficio de los demás.
La suya fue, pues, una vida puesta al servicio de un ideal del que nada ni nadie lo pudo desviar. Sus acciones y sus ideas deben ser conocidas y puestas permanentemente en valor para beneficio de todos los habitantes. La tierra de Cuyo había sido elegida por El Libertador para su retiro y su descanso en la chacra de Los Barriales, en la Villa Nueva de San Martín. Aunque no pudo conseguirlo y debió exiliarse en Europa. Fue el Cabildo mendocino quien le donó doscientas cuadras en Los Barriales, donde él hubiera deseado vivir siempre. Ese mismo Cabildo lo declaró "Ciudadano Honorario y Regidor Perpetuo" en 1821, cuando ya no era gobernador y estaba lejos de Mendoza.
En este sentido creo oportuno incorporar en el presente Proyecto de Resolución la iniciativa de instituir una distinción, en la Cámara de Diputados de la Nación, ligada a las virtudes que simboliza el General San Martín y su gesta emancipadora. La misma, de prosperar esta iniciativa, estaría destinada a personalidades e instituciones que, por su trayectoria, contribuciones y esfuerzos, reflejen valores y acciones de alcance continental ligadas a la integración, patriotismo, unidad continental, solidaridad entre los pueblos, austeridad, abnegación y sacrificio. Estoy convencido que instaurar este reconocimiento no es solo parte de un ritual institucional que vigorizan los hechos y glorias del Libertador sino que refuerzan y alientan el compromiso de quienes bregamos colectivamente por hacer realidad el sueño de la Patria Grande.
San Martín estuvo en Cuyo hasta enero de 1817, cuando emprendió la marcha hacia Chile. Estuvo de vuelta durante sus viajes a Buenos Aires en 1817 y 1818, y durante casi todo 1819 se halló en tierra mendocina. Su recepción fue festejada con las más vivas demostraciones de adhesión y amor hacia su persona, y desde entonces jamás se detuvo un solo día el respeto y la admiración que tuvo todo el pueblo de Cuyo por el General José de San Martin.
El 25 de setiembre de 1816 San Martín deja la gobernación en manos de Toribio Luzuriaga para dedicarse completamente a terminar de organizar el ejército libertador. En esa circunstancia realiza una solicitud que permite dimensionar la modestia de sus aspiraciones personales y el cariño que tuvo el prócer por la tierra cuyana, en la que pensó radicarse definitivamente una vez concluida la gesta libertadora de América. En una carta del 12 de octubre de 1816 dirigida al Gobernador de Cuyo, decía "Señor Gobernador intendente de esta provincia: Es muy natural al hombre prever la suerte que se propone pasar en la cansada época de su vejez. El estado de labrador es el que creo más análogo a mi genio, y como recurso y asilo a las inquietudes y trabajos de una vida toda ocupada al servicio de las armas.
Mi fortuna menguada no me ha proporcionado jamás un fundo rural con que contar para ese estado a que aspiro, pero ni aún fijarme a un territorio o provincia en que goce de tranquilidad. La de Cuyo es la que ha podido decidirme, por el buen carácter de sus habitantes, para elegir un rincón de ella en que dedicarme a romper el campo, cultivarlo y formar mis delicias. Y por haber propendido yo mismo a que se fomenten, se pueblen y cultiven las que hay en inmenso espacio a la parte Norte del Retamo, les profeso una decidida inclinación.
El corto número de cincuenta cuadras llena mi aspiración y deseos, más no puedo contar con ellas si V.S. no me hace acreedor a que se me señalen por título de merced y gracia. (...) las cincuentas cuadras que pido por merced sólo valen doscientos pesos. No los tengo y en caso de tenerlos, las compraría. La voluntaria cesión de la mitad de mis sueldos me ha reducido a pasar una vida frugal y sin el menor ahorro para embolsar, ajustándome a una economía tan estrecha como la porción del sueldo con que contaba".
Difícilmente puedan agregarse mayores fundamentos a una figura con los valores y la trayectoria que desplegara en la historia nacional y continental un héroe de la talla del General San Martín.
Por todo lo expuesto, es que solicito a mis pares me acompañen en la aprobación del presente Proyecto de Resolución.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
CARMONA, GUILLERMO RAMON MENDOZA FRENTE PARA LA VICTORIA - PJ
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
CULTURA (Primera Competencia)
Trámite en comisión (Cámara de Diputados)
Fecha Movimiento Resultado
18/11/2014 DICTAMEN Aprobado por unanimidad con modificaciones en los términos del articulo 114 del reglamento de la H. Cámara
Dictamen
Cámara Dictamen Texto Fecha
Diputados Orden del Dia 1504/2014 CON MODIFICACIONES; ARTICULO 114 DEL REGLAMENTO DE LA H. CAMARA DE DIPUTADOS DE LA NACION 28/11/2014