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PROYECTO DE TP


Expediente 1168-D-2015
Sumario: EXPRESAR PREOCUPACION POR LA POSIBLE MILITARIZACION DEL RIO SANTA LUCIA, EN LA REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY, AFLUENTE DEL RIO DE LA PLATA, QUE FUERA REQUERIDA POR LOS ALCALDES DE DICHA CUENCA HIDRICA AL PRESIDENTE DOCTOR TABARE VAZQUEZ.
Fecha: 25/03/2015
Publicado en: Trámite Parlamentario N° 16
Proyecto
La Cámara de Diputados de la Nación
RESUELVE:


Expresar su preocupación frente a la posible militarización del Río Santa Lucía en la República Oriental del Uruguay, afluente del Río de la Plata, que fuera requerida por alcaldes de dicha cuenca hídrica al presidente Dr. Tabaré Vázquez.
Solicitar al Poder Ejecutivo Nacional ofrezca a su homólogo uruguayo inmediata cooperación, a través de los organismos correspondientes, a fin de acometer el creciente problema de floraciones algales de cianobacterias potencialmente tóxicas en el curso del Río Santa Lucía y proceder a la realización de una batimetría destinada a medir la profundidad del cauce desde la represa de Paso Severino hasta la represa de Aguas Corrientes.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


En marzo de 2013 luego de que el agua potable de Obras Sanitarias del Estado (OSE) de la República Oriental del Uruguay registró un mal olor y sabor, y se hicieron públicos estudios científicos que confirmaron la contaminación del agua del río Santa Lucía, el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, alertó que si no se toman medidas contra la aparición de las llamadas cianobacterias puede ocurrir "la peor catástrofe imaginable".
En mayo de ese año el gobierno del presidente José Mujica anunció diez medidas concretas para mitigar los efectos de la contaminación. Dos años después, la mayoría de esas medidas han tenido pocos avances, según surge de un informe que el Ministerio de Ambiente (Mvotma) entregó el 18 de marzo pasado al presidente Tabaré Vázquez (ver Anuncios y lo que se hizo).
Preocupado por el tema, el mandatario había convocado ese día a los ministros de Ambiente, Eneida de León, de Industria, Carolina Cosse, y de Ganadería, Tabaré Aguerre, y al presidente de OSE, Milton Machado, para reclamarles la concreción de acciones. Vázquez pidió que cada dos meses le presenten un informe sobre los avances en el tema, declaró al semanario Brecha el nuevo jefe de la Dirección Nacional de Ambiente (Dinama), Alejandro Nario.
El presidente omitió incluir en el plan al Ministerio de Defensa. Fernández Huidobro no fue convocado por Vázquez ni la cartera que representa figura en el informe del Mvotma que fija cometidos a los distintos organismos estatales. Coincidentemente, fue Fernández Huidobro el que se pronunció más enfáticamente sobre el tema. Esas declaraciones hace dos años le valieron la crítica de otros integrantes del gobierno. Entonces sostuvo: "La historia me dio la razón lamentablemente. La importancia enorme que tiene Aguas Corrientes, llega a pasar algo ahí y es la catástrofe más grande imaginable que pueda ocurrir".
Por esta razón, advirtió que se necesita un "plan B", "otro lugar de dónde sacar agua potable. Imagínese Montevideo sin agua, los inodoros, la red cloacal", expresó. El País intentó comunicarse con el ministro pero no atendió a los llamados.
La erosión del terreno, la actividad de los tambos y de las industrias, y en menor medida los vertidos domésticos, son los causantes de las concentraciones de nutrientes como el fósforo y nitrógeno que facilitan la aparición de cianobacterias.
En ese informe, que el Mvotma entregó a Vázquez, se advierte que "el creciente problema de floraciones algales de cianobacterias potencialmente tóxicas en el curso del agua, indicaría un riesgo potencial de toxicidad en el agua de distribución, con encarecimiento y dificultades en el
tratamiento del agua para potabilizar". Algunas de las medidas anunciadas en 2013 para poner freno a esa situación, demoraron en concretarse por la burocracia estatal, pero en otros casos se desconoce por qué motivo no han tenido avances.
El alcalde de Aguas Corrientes, Álvaro Alfonso, dijo a El País que lo que hayan hecho en estos dos años "no se vio en la práctica". Por ejemplo, se anunció que se restringiría el acceso directo del ganado a abrevar en los cursos de la cuenca y en concreto se anunció la instalación de alambrados en el entorno de los embalses de Paso Severino, Canelón Grande y San Francisco. Dos años después, el embalse de Paso Severino sigue sin alambrado. El Mvotma lo justificó en el informe señalando que "existe cartelería que indica que es área propiedad de OSE".
Como forma de mitigar la erosión y los efectos de los agroquímicos por escurrimiento en el cauce del río se estableció la necesidad de contar con una zona de amortiguación que va de los 20 a los 100 metros, según el tramo, sin laboreo de tierra ni uso de agroquímicos. Pero recién ahora en 2015 se firmó la resolución del ministerio que lo determina. Y además se le otorga a la Dinama y Dinagua el contralor de esa disposición.
Justamente sobre la necesidad de controlar la zona, los alcaldes de la cuenca del Santa Lucía (Casupá, San Ramón, Santa Lucía, Canelones, Aguas Corrientes, Cerrillos, Libertad, Ciudad del Plata, San José y Municipio A de Montevideo) le entregaron al presidente Vázquez una carta en la que le advirtieron que la situación "es grave" y pidieron la actuación del Ministerio de Defensa.
En la carta, a la que El País accedió, le pidieron que Defensa "disponga de por lo menos un puesto militar a través de los servicios de la Armada Nacional o combinado con el resto de las Fuerzas entre Paso Severino y Aguas Corrientes, por ejemplo cercano a las tomas de agua en la planta de OSE".
"El patrullaje es clave para que se empiece a respetar el medio ambiente, donde la depredación del monte nativo ha sido criminal", afirmaron. En un tono drástico señalaron que "con dos bolsas de cianuro volcadas sobre las tomas o un artefacto explosivo sobre Campo Méndez próximo a Montevideo, donde se cruzan las tuberías, tendremos una catástrofe nacional, por lo que la seguridad de aquí en más, es prioritaria".
También pidieron a Defensa la realización de una batimetría para medir la profundidad del cauce desde la represa de Paso Severino hasta la represa de Aguas Corrientes. Los alcaldes plantearon que el Estado "desconoce el trazado, la profundidad, todos los detalles para luego tomar las decisiones que son claves y que a esta altura deben ser casi perfectas, no se puede errar", alertaron.
Río Santa Lucía. Atraviesa al departamento de Lavalleja y forma el límite interdepartamental de Canelones con Florida y San José, y de San José con Montevideo.
Nace en la Cuchilla Grande, a 27 km al nordeste de la ciudad de Minas. Desemboca en el Río de la Plata, formando la isla del Tigre, cerca de pueblo Santiago Vázquez. La fertilidad de los suelos en su curso, así como la proximidad a Montevideo, permiten que su cuenca sea una de las más utilizadas para la producción agropecuaria diversificada.
Agua potable. El Santa Lucía es el principal abastecedor de agua del sistema Montevideo de OSE a través de la usina de Aguas Corrientes. Su extensión total es de 257 kilómetros y su cuenca cubre unos 13.500 kilómetros cuadrados (7,6% de la superficie nacional), en la que vive medio millón de habitantes (15% de la población). Sus mayores afluentes son los ríos San José y Santa Lucía Chico. Existen algunas poblaciones de importancia a lo largo de su curso, como San Ramón, Santa Lucía, Ciudad del Plata y Santiago Vázquez.
OSE. La planta de Aguas Corrientes produce el 95% de la producción de Obras Sanitarias del Estado (OSE) y el resto de la plantas el restante 5%.
Explotación. El uso del suelo de la cuenca abarca los siguientes porcentajes: 71,3% (ganadero, incluye lechería); 16,2 (agrícola); 4,2% (forestal); 4,5 (monte natural); 1,1% (urbano-industrial) y 2,7% (otros). En la carta que los alcaldes enviaron al presidente Tabaré Vázquez le señalaron que en la zona se produce el 40% de la riqueza del país ya que ese porcentaje de exportaciones salen de allí. En la cuenca del río hay casi 40 rutas nacionales, y cuenta con casi 400 kilómetros de vías férreas (Fuente: diario EL País).
La situación del Río Santa Lucía, principal curso de agua del sur de la República Oriental del Uruguay es altamente preocupante y atendible, máxime considerando que desemboca en el Río de la Plata, formando el Delta del Tigre.
Nuestro país debe ofrecer inmediata colaboración al Estado oriental, para que en el marco de la cooperación binacional se combata la contaminación ambiental que se denuncia por parte de altas autoridades uruguayas y un número importante de alcaldes, inquietados por la salud pública y las condiciones del agua de consumo humano.
Mueve asimismo a intranquilidad la petición de militarización del Río Santa Lucía, el cual si bien no es límite natural entre ambas naciones, es una señal equívoca que en nada coadyuva a la tradición pacífica del vecino país.
La solución pasa en parte por alambrar, vigilar, multar severamente, tratar los efluentes mediante la construcción de plantas depuradoras,
controlando a las empresas que arrojan desperdicios y contaminan el rio o regulando el uso de fertilizantes agrícolas y agrotóxicos. La militarización no es una salida, sino quizás un entorpecimiento de la efectiva resolución del problema, ya que lo que se debería disciplinar es a quienes deben controlar y no lo hacen eficientemente. Por otra parte, la comprobación empírica en Europa demuestra que las zonas militarizadas son las que han quedado más contaminadas con metales, lubricantes y combustibles. Militarizando no se van a mejorar las aguas.
Pido por ello el acompañamiento de mis pares a fin de aprobar el presente proyecto.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
ASSEFF, ALBERTO BUENOS AIRES UNIR
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
RELACIONES EXTERIORES Y CULTO (Primera Competencia)