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Expediente 0858-D-2009
Sumario: LEY DE PROTECCION INTEGRAL DE LA FAMILIA. PROGRAMA NACIONAL.
Fecha: 17/03/2009
Publicado en: Trámite Parlamentario N° 12
Proyecto
El Senado y Cámara de Diputados...


LEY DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE LA FAMILIA
CAPÍTULO I:
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1°: Objeto de la Ley.
La presente Ley tiene como objeto promover y fortalecer el desarrollo de la familia como célula básica de la sociedad y ámbito natural para el desarrollo integral del ser humano, apoyándose en el respeto de los derechos fundamentales y las relaciones equitativas entre sus miembros, y velar especialmente por aquellas familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad, indigencia, pobreza, exclusión o riesgo social.
Artículo 2º: Concepto De Familia.
Entiéndese por familia a la comunidad natural del hombre y de la mujer en calidad de esposos, padres, hijos y parientes. La familia, célula básica de la sociedad, es una realidad de interés público que demanda la atención prioritaria del Estado.
Artículo 3º: Derechos Primordiales de la Familia.
La familia, definida como elemento natural y fundamental de la sociedad, tiene derecho a ser reconocida y progresar como unidad social, y a que se le respete su dignidad, justa independencia, intimidad, estabilidad, integridad y autonomía, bajo los principios de libertad de elección, de justicia, de solidaridad, de seguridad y de subsidiariedad.
CAPÍTULO II:
PROGRAMA NACIONAL
PARA LA PROTECCIÓN INTEGRAL DE LA FAMILIA
Artículo 4º: Creación del Programa.
Créase el "Programa Nacional para la Protección Integral de la Familia", en el ámbito del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, quien será la autoridad de aplicación y designará la Unidad Ejecutora del presente programa.
Artículo 5º: Integración de la Unidad Ejecutora.
La Unidad Ejecutora designada se integrará con representantes de los siguientes organismos: Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales; Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia; Consejo Nacional de la Mujer; Ministerio de Desarrollo Social; Ministerio de Salud y Ambiente; Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología; Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social; Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios; y el Ministerio de Economía y Producción. Los funcionarios que integren la Unidad Ejecutora deben desempeñar el cargo de Director Nacional o superior en el escalafón de cada organismo.
Artículo 6º: Objetivos del Programa.
Son objetivos del presente programa los siguientes:
a) Brindar una mejor calidad de vida a todas las familias.
b) Garantizar las condiciones necesarias para el pleno desarrollo de las familias.
c) Fortalecer la institución familiar como garante de la cohesión social.
d) Fomentar la solidaridad intergeneracional.
e) Atender de manera prioritaria a las familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad, indigencia, pobreza, exclusión o riesgo social.
f) Generar políticas públicas con perspectiva de familia.
Artículo 7º: Funciones de la Autoridad de Aplicación.
La Autoridad de Aplicación del Programa tendrá a su cargo las siguientes funciones:
a) Coordinar las acciones previstas en el presente programa, destinadas al fortalecimiento de la institución familiar y su protección integral, atribuyendo las responsabilidades correspondientes a cada área en forma articulada.
b) Promover el trabajo en red, con el fin de desarrollar modelos de atención y prevención interinstitucional e intersectorial, que unifiquen y coordinen los esfuerzos de las instituciones públicas y privadas.
c) Coordinar y centralizar los sistemas de información de los diversos sectores, y producir y difundir informes de seguimiento, monitoreo y evaluación anuales, que sirvan de base de planificación y modificación de las políticas públicas.
d) Celebrar convenios, en el ámbito de su competencia, con organismos públicos y/o instituciones privadas, del país o del exterior, para toda acción conducente al cumplimiento de los alcances y objetivos del presente programa.
e) Controlar el cumplimiento del presente programa.
Artículo 8º: Funciones de la Unidad Ejecutora.
La Unidad Ejecutora del Programa tendrá a su cargo las siguientes funciones:
a) Impulsar políticas públicas con perspectiva de familia.
b) Generar políticas públicas que, en apoyo de la familia, permitan, de modo efectivo, el acceso a la alimentación, vivienda, educación, servicios de salud y protección social.
c) Impulsar disposiciones sociales, económicas, tributarias y laborales, de promoción de la familia.
d) Generar las condiciones sociales, culturales, económicas y jurídicas propicias para el justo desarrollo integral de la familia, sin promover la dependencia de ésta al Estado.
e) Brindar la orientación, el apoyo y la asistencia necesaria para el cumplimiento de los fines de la familia.
f) Atender de manera prioritaria a las familias en situación de vulnerabilidad, indigencia, pobreza, exclusión o riesgo social.
g) Promover y apoyar planes y proyectos de fortalecimiento de la familia a nivel jurisdiccional y local.
h) Promover las responsabilidades familiares compartidas entre el padre y la madre.
i) Promover la estabilidad de la familia basada en el respeto entre todos sus integrantes.
j) Desarrollar políticas sociales que tengan en consideración el entorno familiar de los beneficiarios.
k) Celebrar convenios con instituciones públicas o privadas para brindar orientación, apoyo y asistencia familiar.
l) Velar por el cumplimiento de los derechos y obligaciones que hacen a la patria potestad.
m) Reconocer de manera efectiva que la familia es el agente natural y primario de la educación de sus hijos.
n) Ratificar mediante acciones concretas que, en materia de educación sexual, las cuestiones vinculadas con la planificación familiar atañen a los padres de manera indelegable de acuerdo a los principios éticos y morales.
o) Proponer las modificaciones necesarias, en todos los niveles, de los planes de estudios, programas, textos y material didáctico, a través del Consejo Federal de Cultura y Educación, de modo tal que promuevan los principios y valores familiares.
p) Promover la creación de Escuelas para Padres en instituciones educativas públicas de gestión estatal y privada.
q) Promover la difusión de principios y valores familiares a través de los medios masivos de comunicación.
r) Promover medidas para que las uniones de hecho puedan formalizar su situación legal mediante el matrimonio.
s) Realizar estudios y/o investigaciones sobre la situación de la familia en la Argentina.
t) Garantizar el ejercicio real del derecho de la familia a la promoción de su unidad, estabilidad, integridad, y a la conciliación entre el trabajo y la vida familiar de manera que permita a los esposos el mutuo y solidario contacto con sus hijos, el descanso y la realización de actividades recreativas y culturales sanas y propias de sus condiciones particulares.
u) Promover el establecimiento de servicios de cuidado y/o educación infantil en los centros laborales públicos y privados.
v) Implementar una política fiscal con perspectiva de familia.
w) Favorecer el acceso de las familias a las nuevas tecnologías.
x) Generar planes de asistencia integral a la mujer embarazada, desde la concepción y hasta finalizado el período perinatal.
y) Planificar y ejecutar proyectos tendientes a la protección de la familia numerosa.
z) Facilitar el efectivo ejercicio del derecho de los miembros de la familia para que por sí, o mediante asociaciones con otras familias, contribuyan al desarrollo social de sus comunidades, y puedan participar en la planificación y desarrollo de programas gubernamentales relacionados con la vida familiar.
Artículo 9º: Financiamiento.
El gasto que demande el cumplimiento del presente programa se imputará a la jurisdicción 20 -Presidencia de la Nación-, subjurisdicción 01 -Secretaría General-, Unidad Ejecutora Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Programa Nacional para la Protección Integral de la Familia, del Presupuesto General de la Administración Nacional.
CAPÍTULO III:
DISPOSICIONES FINALES
Artículo 10°: Comuníquese al Poder Ejecutivo

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


La familia es un valor apreciado por nuestro pueblo. El hogar sigue siendo el lugar privilegiado de encuentro de las personas donde, en lo cotidiano, se recrea el sentido de pertenencia. Gracias a los afectos auténticos de nupcialidad, paternidad y maternidad, filiación y fraternidad, aprendemos a sostenernos mutuamente en las dificultades, a comprendernos y perdonarnos, a acompañar a las niñas, los niños, los adolescentes y a los jóvenes, a tener en cuenta, valorar y querer a los abuelos y a las personas con capacidades diferentes. Cuando hay familia, se expresan verdaderamente el amor y la ternura, se comparten las alegrías haciendo fiesta y sus miembros se solidarizan ante las dificultades cotidianas, la angustia del desempleo y el dolor que provoca la enfermedad y la muerte.
Pero inmersas en la crisis de la civilización constatamos que las personas, el matrimonio y la familia, no encuentran nuevos cauces para sostenerse y crecer. La fragmentación presente en nuestra cultura, marcada por el individualismo y la crisis de valores, llega también a las familias, jaqueadas además por legislaciones que alientan su disolución; por modelos ideológicos que relativizan los conceptos de persona, matrimonio, familia; por la situación socioeconómica, por la falta de comunicación, superficialidad e intolerancia, e incluso por la agresión y violencia en el trato entre las personas.
La familia es una comunidad de personas, la célula social más pequeña y, como tal, es una institución fundamental para la vida de toda sociedad. ¿Qué espera de la sociedad? Ante todo que sea reconocida su identidad y aceptada su naturaleza de sujeto social. Fundada en el matrimonio, la familia abierta a la descendencia, es la realidad básica que articula las relaciones primeras y los derechos fundamentales de la persona. Es una institución natural, anterior a cualquier otra comunidad, incluido el Estado.
Esto supone que se debe ayudar a las personas a llegar al matrimonio con un auténtico proyecto de vida, que incluya: alimento, vivienda, trabajo, educación (derecho inalienable de los padres -primeros educadores-), posibilidad de reunir a la familia, vivir en seguridad y expresar su propia fe.
La familia exige que no se la equipare con otras realidades que no tienen la misma identidad: uniones libres, uniones de hecho, uniones de personas del mismo sexo. Tratar como iguales realidades desiguales, es una injusticia.
La familia exige el reconocimiento de la dignidad de la persona humana desde su concepción hasta su muerte natural, y por lo tanto el compromiso de promover, cuidar, y respetar la vida en todo momento, y particularmente cuando es frágil y vulnerable.
La familia es el eje, columna vertebral en la educación, en la formación integral de las personas. Constituye la primera escuela, y a partir de allí nunca debe dejar, abandonar este espacio, es más, permanentemente lo debe potenciar, educando a sus hijos en el amor, en los valores, en la solidaridad, en la justicia, es decir teniendo en cuenta tanto la dimensión personal como la dimensión social.
Desde la familia se debe formar para la participación ciudadana. Todo esto por cuanto necesitamos de niños, adolescentes y jóvenes que estén bien formados, que posean valores trascendentes y solidarios, comprometidos con la sociedad y con el prójimo, teniendo como meta precisamente el bien y el progreso de la comunidad, sustentado en sólidos valores. Entiendo que esto es todo un desafío en esta sociedad posmoderna. Este desafío nos invita a unirnos en nombre de nuestros hijos, de nuestros nietos.
Tenemos que ser arquitectos de una nueva sociedad, marcada por el amor, caridad, servicio, solidaridad, testimonios de nosotros adultos que sirvan de nuevos modelos, donde nuestros niños y jóvenes, orgullosos puedan mirarse e imitar.
Desde este marco, y partiendo siempre del valor y la importancia que tiene la familia en el proceso de realización personal de sus hijos es fundamental que se tenga en cuenta los siguientes aspectos:
1. La familia es la unidad básica y esencial de la organización social, brindando un entorno especial para el desarrollo natural y realización personal de todos los que forman parte de ella.
2. Es la institución social fundamental que une a las personas vinculadas por nacimiento o por elección en un hogar y una unidad doméstica.
Por ejemplo, es en y desde la familia donde se establecen por primera vez el comportamiento y las decisiones en materia de educación y salud.
En virtud de esta ubicación de la familia, de este reconocimiento de la familia, es que es necesario revalorizar y dignificar a la misma. Sabemos que el desarrollo tecnológico y su difusión han contribuido al mejoramiento de los niveles de vida en el mundo, y en este escenario, la familia ha obtenido logros en cuanto a mejores oportunidades de educación para los hijos y mayor tiempo para actividades recreativas. Por otro lado, es importante reconocer la función de la familia en el desarrollo de los talentos de sus hijos.
Se sabe que el medio social que más directamente influye sobre el niño y el adolescente es la familia. Ella es la que perfila conductas, permite el crecimiento psico-social, asegura la individualización, influye fuertemente en la autoestima, el respeto a la vida y facilita la interacción.
En los primeros años de vida los acontecimientos relacionados con la familia son los más importantes. La familia es pieza clave para promover hábitos y conductas saludables, es la que influirá positivamente en el rendimiento escolar de sus hijos disminuyendo el riesgo del fracaso escolar y de la deserción, por lo que es fundamental, imprescindible, tener en cuenta la familia que generará personas educadas, competentes para su posterior desenvolvimiento en el mundo productivo social y cultural.
Por todo lo expresado y teniendo en cuenta el valor que tiene la familia hago votos para que desde cada uno de los lugares donde nos toque actuar, trabajemos para potenciar el mayor número de familias funcionales y desarrollar proyectos y programas que contribuyan a modificar situaciones de las familias disfuncionales. Construyamos en el amor.
La educación corresponde especialmente a la familia, que es escuela del más rico humanismo. Este derecho indelegable e irreemplazable de la familia encuentra ayuda en el Estado que, cumpliendo con su función subsidiaria, ofrece la educación a todos los ciudadanos. Aún reconociendo las dificultades que hoy puedan atravesar, los padres y quienes cumplen esa función, nunca pierden el derecho de educar a los hijos en el marco de un vínculo afectivo y cercano.
El Estado no puede nunca sustituir a la familia, incluso a la familia herida por la división o la ausencia. Le corresponde ayudar subsidiariamente a estas dolorosas realidades, sin paternalismos y con una delicada prudencia política, para no caer en el abuso de convertir la educación de niñas, niños y adolescentes en escuela de doctrina ideológica que no respete la cultura y la tradición de los pueblos.
El Estado debe ejercitar su rol y su autoridad considerando la autonomía y la libertad filosófica, ética y religiosa de los padres o tutores, como también de las instituciones educativas. En su función subsidiaria, habrá de consultarlos, respetando sus principios y valores morales, espirituales y religiosos. Este respeto es requerido por la libertad responsable de toda persona humana.
A la escuela le corresponde un rol complementario de la familia, y no sustitutivo. Los padres o los tutores, como primeros educadores de sus hijos, son válidamente acompañados, asistidos y complementados por la escuela y por la formación que ella pueda brindar.
La familia es la institución fundamental de nuestra convivencia. Su respaldo y protección debe constituir el objetivo primordial de nuestra sociedad y del Estado Nacional promoviéndose, en forma prioritaria y vigorosa, su pleno desarrollo.
El disfrute pleno de los derechos humanos fundamentales en la igualdad, dentro del contexto de la familia y en el de la sociedad, es el único punto de partida viable para un acercamiento a la realidad multiforme que constituye hoy la familia.
Esta iniciativa es un desafío para llevar a cabo las necesarias estrategias y efectivas políticas públicas que definan y enmarquen lo más valioso que tiene una sociedad: la familia, bajo la fundamental premisa que la función de Estado debe estar orientada hacia ella, verdadera cuna y gestora de la persona y del desarrollo nacional.
La elaboración de la investigación llevada a cabo por el Instituto de Ciencias Para la Familia de la Universidad Austral, titulado "Bases para la Elaboración de Políticas Familiares en la Argentina" publicado gracias a la colaboración prestada por el Senado a través de la Secretaria Parlamentaria, Dirección de Publicaciones, ha sido de gran utilidad para percibir el alcance de la problemática y gesta de acordes y equitativas soluciones.
Es nuestra obligación como argentinos y legisladores de la Nación apoyar, fortalecer y proteger a la familia. Por lo tanto, no podemos eludir nuestro compromiso para desarrollar políticas que faciliten su estabilidad, calidad de vida, autonomía y bienestar y que, en consecuencia, eliminen al máximo posible los obstáculos o dificultades que afectan directamente su pleno desarrollo.
Con el impulso y aprobación de esta ley estaremos cumpliendo y preservando lo que nuestra Carta Magna, a través de su artículo 14 bis, textualmente ordena: "...En especial, la ley establecerá: ... la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna".
Además, el artículo 75 inc. 22 de nuestra Constitución Nacional incorpora y otorga jerarquía constitucional a una serie de instrumentos internacionales que refuerzan todo lo dicho anteriormente. Cito los textos más importantes al respecto:
Declaración Universal de Derechos Humanos
Artículo 16, inciso 3:
"La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la
protección de la sociedad y del Estado".
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
Artículo 23, incisos 1 y 2:
"1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la
protección de la sociedad y del Estado.
2. Se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio y a fundar una
familia si tienen edad para ello."
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
Artículo 10:
"Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen que:
1. Se debe conceder a la familia, que es el elemento natural y fundamental de la
sociedad, la más amplia protección y asistencia posibles, especialmente para
su constitución y mientras sea responsable del cuidado y la educación de los
hijos a su cargo. El matrimonio debe contraerse con el libre consentimiento de
los futuros cónyuges."
Convención Americana de Derechos Humanos
Artículo 17, inciso 1:
"1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y debe ser
protegida por la sociedad y el Estado."
En base a estos principios fundamentales hemos incorporado, como obligación normativa, la necesidad de asegurar la integridad de la familia.
Debemos tomar urgente conciencia que las políticas sociales familiares deben enderezarse en líneas de acción que posibiliten una justa y equitativa redistribución de los recursos, los que deben ser evaluadas permanentemente a lo largo de su ejecución.
Los argentinos otorgamos la máxima valoración a la familia. Sin perjuicio de nuestras propias vivencias que así lo reafirman, no hay más que observar dos encuestas de la Consultora Gallup.
En la primera de ellas, realizada durante el año 2000, citada en "Bases para la Elaboración de Políticas Familiares en la Argentina", para el 83% de los argentinos la familia fundada en el matrimonio es la unidad fundamental de la sociedad y para el 77% es de una importancia capital al ubicarla como centro de la sociedad.
En la segunda de ellas publicadas en los matutinos "La Nación" y "Clarín" el día 28 de diciembre de 2005, sobre la cual se pone el énfasis necesario por su actualidad, puede vislumbrarse cómo en nuestro país permanece con ímpetu la institución de la familia tradicional como pilar de la sociedad.
Para el 80 % de los argentinos la familia fundada a través del matrimonio es el eje en el que debería estar centrada la sociedad. Inclusive el 48 % de las personas opina que la solución de fondo para evitar problemas sociales como la delincuencia juvenil, las adicciones y la violencia, se encuentra en que el Estado adopte políticas que promuevan la vida familiar.
Alarmante es que 69 % de los individuos considere que la calidad de vida familiar es más débil que hace treinta años y que el 46 % conciba que se debilitará aún más en el futuro.
El artículo 75 de la Constitución Nacional, al enumerar las competencias del Congreso, en su inciso 19 prevé la obligación de éste de "Sancionar leyes.... que aseguren la responsabilidad indelegable del Estado, la participación de la familia y la sociedad...".
Pero es, fundamentalmente, del inciso 23 del artículo 75 de nuestra Carta Magna de donde surge la obligación y responsabilidad que tiene el Congreso Nacional de legislar sobre temas ligados a la familia, como ahora lo estamos haciendo.
Para ir finalizando rescatamos algunas de las conclusiones a las que se ha arribado en la investigación volcada en la obra "Bases Para La Elaboración de Políticas Familiares En La Argentina":
"Las personas se desarrollan de la mejor manera en una familia que funciona bien: con su madre y padre en un matrimonio estable. Esto es importante desde el punto de vista del capital humano y social. Claramente, la estabilidad de la familia es necesaria para que el desarrollo de una sociedad sea sostenible. La desintegración de la familia tiene altos costos para la sociedad. El debilitamiento de la familia evidencia una sociedad enferma. La evidencia más sólida para el observador racional es la evidencia científica la cual muestra que las políticas que protegen y promueven a la familia natural son las más beneficiosas y aquella que la socavan son muy dañinas...".
"...Las familias, los empresarios y los gobiernos de los países desarrollados están reevaluando el rol de la familia y la economía que se había perdido de vista en sus políticas e ideologías promovidas desde los 50. Los padres buscan activamente alternativas que hagan las obligaciones de la familia y del trabajo compatibles. El rol del padre se ha vuelto a enfatizar. La madre sola no es suficiente. La mujer y el hombre se benefician cuando las condiciones de trabajo toman en cuenta la familia. Todavía hay una necesidad de reevaluar la estructura del trabajo en términos de familia y no de cualquier tipo de familia sino de la familia natural. Es importante acordarse de que muchas veces los beneficios no se perciben en el corto plazo sino en el largo plazo. El hombre por naturaleza es sociable y la familia es la unidad orgánica social básica y principal manifestación de esta sociabilidad. Y por lo tanto, si la familia se desmorona la sociedad se debilita. La consecuencia es evidente en los hijos que, por ejemplo, demuestran un rendimiento escolar favorable cuando crecen en una familia funcional, donde los padres son los padres biológicos y están unidos en un matrimonio estable. La educación de la población es de fundamental importancia para el desarrollo y la calidad del capital humano y social. Estas son las razones por lo que las políticas familiares, como políticas de Estado, han comenzado a proliferar en muchos países del mundo".
Y también es interesante traer a colación unas palabras de B. Kliksberg, quien en una nota titulada "La familia, base todo proyecto", publicada en el diario La Nación el 15 de septiembre de 2007, decía: "La familia se ha convertido en el foco de la nueva generación de políticas sociales en la región. Estudios muestran que es decisiva en el equilibrio afectivo, la cultura, la salud preventiva, el rendimiento escolar, la inteligencia emocional, la transferencia de códigos éticos, la prevención de conductas delictivas. Según encuestas, los jóvenes latinoamericanos ven a la familia como la institución de mayor credibilidad y donde encuentran guía, interés real y amor. Promoviendo la familia se desatan sinergias que potencian a los integrantes. Los mayores programas sociales van en esa dirección... El enfoque convencional en gestión social centrado en personas o comunidades está dando paso a la visión común a estos programas de tomar a la familia como centro de ejecución y al mismo tiempo reforzarla. Todo eso planteado como un derecho y no como una dádiva".
Concluimos que, en atención a que la defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y el Estado, y a que la familia es el primer ámbito de protección y desarrollo de la persona, las políticas de protección, apoyo y promoción de la familia se encuentran entre las de más alta prioridad del Estado. La familia es institución natural y fundamental de la sociedad, su unidad básica, primer espacio de socialización del ser humano en que se generan derechos, deberes y relaciones, orientados al bienestar y desarrollo integral de las personas y donde se aprenden valores fundamentales para la convivencia social como la solidaridad y la búsqueda del bien común. El Estado promueve la comunidad familiar respetuosa de la dignidad y de los derechos de todos sus integrantes.
Trabajar por el fortalecimiento de la familia y su protección integral es crear un presente y un futuro sólido que promueva la dignificación de las personas y de nuestra sociedad. De todo lo anteriormente dicho se desprende que es imprescindible el impulso de políticas públicas con perspectiva de familia.
Es por todas estas razones que solicitamos a nuestros pares la aprobación del presente proyecto de ley.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
ACUÑA, HUGO RODOLFO NEUQUEN MOV POP NEUQUINO
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
FAMILIA, MUJER, NIÑEZ Y ADOLESCENCIA (Primera Competencia)
PRESUPUESTO Y HACIENDA