Proyectos »

PROYECTO DE TP


Expediente 0328-D-2015
Sumario: PEDIDO DE INFORMES AL PODER EJECUTIVO SOBRE DIVERSAS CUESTIONES RELACIONADAS CON LA POSICION ARGENTINA RESPECTO DE LA COMUNIDAD KURDA QUE SE HALLA ASENTADA ENTRE TURQUIA, SIRIA, IRAK, IRAN Y ARMENIA.
Fecha: 04/03/2015
Publicado en: Trámite Parlamentario N° 3
Proyecto
La Cámara de Diputados de la Nación
RESUELVE:


Dirigirse al Poder Ejecutivo Nacional en los términos del art. 100 inciso 11 de la C.N. para que por intermedio del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto y demás organismos competentes, informe a la H. Cámara de Diputados sobre los siguientes puntos vinculados a la posición argentina respecto de la comunidad kurda que se halla asentada entre Turquía, Siria, Irak, Irán y Armenia.
1.- Precisar cuáles son las actividades y gestiones del gobierno argentino destinadas a ayudar a menguar los efectos de la crisis humanitaria desatada en la Región del Kurdistán irakí.
2.- Especificar las acciones de cooperación internacional que se llevan a cabo para la defensa de los derechos humanos de los habitantes kurdos que son objeto de agresión por parte del grupo terrorista denominado Estado Islámico (ISIS).
3.- Indicar si desde el gobierno argentino se han emprendido negociaciones tendientes a la apertura de oficinas comerciales o consulados del Kurdistán irakí y si existe voluntad de estrechar lazos culturales y desarrollar el intercambio comercial entre ambas naciones.

FUNDAMENTOS

Proyecto
Señor presidente:


Los kurdos son un pueblo de origen indoeuropeo que se asentaron en el sur de Anatolia en torno al siglo X a. C. Se considera que sus orígenes se remontan a los medos que se enfrentaron primero a los asirios y luego a los aqueménidas, por los que fueron derrotados en el año 550 a. C.
El Imperio Meda, que duró 128 años, sería conquistado por Ciro el Grande, fundador del Imperio Aqueménida y que a su vez fue conquistado, en el 332 a.C, por Alejandro Magno.
Durante la Edad Media los kurdos tuvieron una relativa libertad bajo el dominio islámico. Sin embargo, con el auge del Imperio otomano, el país fue fragmentado en dos Estados: el otomano y el persa. En la parte otomana, los feudos kurdos mantuvieron una amplia autonomía hasta el siglo XIX. Durante este siglo la injerencia otomana en los feudos kurdos provocó fuertes tensiones con las autoridades, que desembocaron en diversas rebeliones de carácter independentista entre 1806 y 1880.
Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, con el Imperio Otomano en proceso de desintegración, el fallido proyecto del Tratado de Sèvres, que nunca fue ratificado ni entró en vigor, reconocía el derecho a la autodeterminación de las nacionalidades de los antiguos imperios y preveía la creación de un Estado kurdo. El Tratado y en concreto el artículo 62 definió las fronteras y la hipotética composición del futuro Kurdistán.El Kurdistán concebido por el tratado habría sido un país con dos terceras partes de su territorio eliminadas, incluyendo sus áreas fértiles y sus tradicionales tierras de pastoreo. En 1925 una insurrección kurda fue derrotada por las tropas turcas.
Tras el Tratado de Lausana (1923) el Kurdistán sería dividido entre Turquía, Siria, Irán, Irak y la URSS. Tras la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la descolonización se trazaron las fronteras actuales de los estados en los que se halla dividido el Kurdistán.
En 1945 se proclamó la República de Mahabad, de inspiración comunista, en el Kurdistán iraní por parte del recién creado Partido Democrático del Kurdistán Iraní (PDK), la cual se mantuvo independiente durante un año
hasta la ocupación de la ciudad de Mahabad por las autoridades iraníes en diciembre del mismo año.
Durante la Guerra Fría hubo una constante agitación independentista por parte de los kurdos. En 1961 Mustafá Barzani, miembro histórico del PDK, inicia una guerra de guerrillas en Irak hasta ser derrotado en 1975. En 1979 se producirá una nueva rebelión en Irán contra el régimen teocrático instaurado tras la Revolución. La respuesta iraní fue la declaración de la Guerra Santa contra los kurdos. En 1984 el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) iniciará un nuevo levantamiento guerrillero con acciones en Turquía.
Desde finales de los años 80 la tensión en el Kurdistán aumentó, registrándose una mayor actividad armada del PKK y un aumento de la represión hacia los kurdos por parte de las autoridades iraquíes y turcas, principalmente. Tras la Guerra del Golfo se produce, en 1991, un nuevo levantamiento contra el régimen de Saddam Hussein en Irak, que fue aplastado ante la pasividad de las tropas occidentales. En 1992 se produce en Turquía el Newruz sangriento (21 de marzo), en el que se estima que el Ejército turco asesinó a 200 manifestantes kurdos. Un año antes Leyla Zana, diputada kurda en Ankara, fue detenida bajo la acusación de separatismo.
En estos momentos comienzan a hacerse patentes las fuertes divisiones entre las distintas fuerzas políticas kurdas que se materializan en la guerra civil en el Kurdistán iraquí desde 1994 hasta 1997, en el que se enfrentaron las milicias del Partido Democrático del Kurdistán Iraquí y la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), escisión izquierdista del PDK en los años 70. Al mismo tiempo, el Ejército turco amplía su represión contra los kurdos destruyendo más de 3.000 aldeas de población kurda. En 1999 Abdulá Ocalan, el líder del PKK, es detenido en Kenia, lo que ocasiona importantes revueltas kurdas, especialmente en Irán.
El inicio de la Guerra de Irak en 2003 provocó que la mayor parte de los grupos políticos kurdos apoyasen a los Estados Unidos con el objetivo de conseguir una mayor autonomía tras el derrocamiento de Saddam Husein, lo que dio lugar posteriormente a la creación de la entidad federal autónoma del Kurdistán iraquí. Unos años más tarde, durante la Guerra
Civil Siria, se produjo la revuelta armada kurda de 2012, en el territorio kurdo dentro de Siria.
En el 2014, una red terrorista llamada Estado Islámico conquistó una porción de la Mesopotamia sirio-irakí y fundó un califato de manera criminal al mando del califa Ibrahim; esto demostró a la vez una amenaza para los kurdos, que rápidamente fueron torturados por el ejército del califato y ahora mismo se están defendiendo junto a una supercoalición no terrestre conformada por las potencias occidental y otros Estados
Según la Enciclopedia Británica, el Kurdistán abarca 190.000 km² de Turquía, 125.000 km² de Irán, 65.000 km² de Irak y 12.000 km² de Siria, con un área total de casi 392.000 km²; en dicho territorio se encuentran la mayoría de las reservas petrolíferas de Irak e Irán y la totalidad del petróleo sirio. La población kurda asciende a 23,5 millones de habitantes.
A la región del Kurdistán irakí se le permite tener sus propias relaciones exteriores sin hacer referencia a Bagdad. Las relaciones con los Estados vecinos siempre han sido tensas debido a la condición autónoma de la Región del Kurdistán en Irak. Esa condición es vista como una amenaza en países como Irán, Turquía y Siria, todos ellos con importantes poblaciones kurdas dentro de sus fronteras.
Kurdistán tiene numerosos consulados, oficinas de embajadas, oficinas comerciales y consulados honorarios de los países que quieren ver crecer su influencia y tener mejores relaciones con el Gobierno Regional de Kurdistán. A pesar de tener la mayor parte de la inversión extranjera directa en el Kurdistán, Turquía no ha abierto un consulado en la región del Kurdistán, pero si en una ciudad árabe en Irak. El Gobierno Regional de Kurdistán ha previsto abrir numerosas oficinas de representación en Europa.
Las contingencias que ocurren en Kurdistan en el mundo globalizado que habitamos no nos son ajenas. Más aún, hace poco más de un más mes las banderas de unidad del pueblo kurdo flamearon en el Obelisco como festejo por la victoria del YPG (Unidades de Protección Popular), que expulsó a ISIS de Kobane, ciudad ubicada entre la frontera de Siria y Turquía, después de 112 días de encarnizados combates.
El acto fue realizado por el Comité de Solidaridad con Kurdistán y en representación de la comunidad kurda en Argentina habló Gerbet, que
desde hace dos décadas ingresó al país como refugiado político y hoy cuenta con ciudadanía plena. Se refirió a Kobane como el bastión que se logró defender a través de un "feroz enfrentamiento diente a diente" que puso al descubierto la complicidad del gobierno turco con los yihadistas que buscan eliminar la presencia kurda del territorio sirio.
Imbuido del optimismo que reinó en el acto, Gerbet, se refirió a la victoria de las milicias kurdas como una garantía que posibilita discutir la libertad de Abdullah Ocalan, presidente del Partido de los Trabajadores de Kurdistan (PKK) condenado a cadena perpetua por el Estado turco.
Uno de los rasgos característicos de la lucha por la liberación del pueblo kurdo es el rol de la mujer. Sobre este punto Legerin, integrante del Movimiento de Mujeres, afirmó que desde la década del setenta tuvieron presencia en el PKK y que en los años noventa, cuando se produce un éxodo hacia las montañas, empezaron a organizarse en espacios autónomos que fueron permeando al partido hasta llegar al punto donde "la garantía del triunfo es la liberación de la mujer". "Las mujeres no se hicieron guerrilleras al pisar las montañas", afirmó Legerin, que estuvo realizando trabajos voluntarios en un campo de refugiados kurdos en Irak, y sostuvo que la mayor parte de la lucha que se realiza es contra el patriarcado. Sobre este punto se refirió a los kurdos como "un pueblo muy consciente de los enemigos externos e internos".
Es evidente que el Kurdistan se consolida como una entidad nacional porque ha preservado su singularidad e identidad. Nuestro país debe establecer lazos con ese pueblo. Hacia ese objetivo se endereza este proyecto de Resolución.
Por todo lo expuesto, solicito el acompañamiento de mis pares a fin de aprobar el presente pedido de informes.
Proyecto
Firmantes
Firmante Distrito Bloque
ASSEFF, ALBERTO BUENOS AIRES UNIR
Giro a comisiones en Diputados
Comisión
RELACIONES EXTERIORES Y CULTO (Primera Competencia)